Monseñor Omella y las elecciones a la presidencia de la Conferencia Episcopal.
03.03.08 @ 09:59:06. Archivado en Obispos, Iglesia española
Un amable lector me comunica que ayer o anteayer operaron de apendicitis a monseñor Omella. De confirmarse el hecho hoy no podrá estar votando en la Conferencoa episcopal.
Yo nunca lo tuve claro con Don Juan José. Fue un joven sacerdote abiertamente progresista lo que sin duda fue el aval para ser obispo auxiliar de Yanes en 1996. No me cabe duda de que algo moderados sus ímpetus iniciales.
En 1999 fue promovido a Barbastro y por enfermedad de los obispos de Huesca y Jaca recayó sobre él toda la responsabilidad episcopal del Alto Aragón. Pesadísima carga que le debió llevar a recorrer miles y miles de kilómetros por carreteras endiabladas. Y en ocasiones impracticables por la nieve.
Me dicen que lo hizo muy bien en las tres diócesis. Prudente y eclesialmente. Si es muy cierto que la cabra siempre tira al monte también lo es que un obispo no es una cabra. Aunque en ocasiones pueda recaer la dignidad episcopal en ese animal esquivo, arriscado y que no sé bien por que se ha tomado como representación del diablo.
En 2004, y ciertamente como premio, se le relevó de su agotador encargo trasladándole a la diócesis más importante y cómoda de Calahorra-La Calzada-Logroño. Y tambien me dicen que lo está haciendo muy bien en La Rioja. Cierto que lo tenía fácil porque a su antecesor Búa le mejoraba casi cualquiera. Pero las informaciones que me llegan exceden esa evidente superioridad personal del uno sobre el otro. Al parecer se está haciendo con la diócesis, que había quedado muy estragada, con sensatez, trabajo y eclesialidad.
Siempre pensé que era un voto, si no seguro, probable de Blázquez. En lo que ciertamente puedo estar equivocado. De ser cierta la intervención quirúrgica de ayer o anteayer no va a ser voto de nadie porque no podrá votar.
Con Blázquez, obispo conservador y de buena doctrina, y seguro que buenísima persona, se va a dar la paradoja de que le van a votar los peores obispos. Los más sospechosos. Los más impresentables. Pero esos ya no llegan para nada. Diez votos no hacen un presidente de Conferencia Episcopal. Ni siquiera presidente de una Comisión. Todo dependerá de si otros obispos, y se necesitarían casi treinta, coincidieran en el voto con esos diez.
Yo he dicho muchas veces que Don Ricardo ha sido un muy mal presidente de la Conferencia episcopal. Podría aducir mil pruebas pero creo que basta con una. Definitiva. Es el presidente que quieren, y con declaraciones expresas de casi todos, Rodríguez Zapatero, Jiménez Losantos, los peores obispos de España y monseñor Monteiro.
Tanta conjunción es verdaderamente alarmante. Mañana sabremos el resultado. Si repitiera monseñor Blázquez regocijo general de los declarados enemigos de la Iglesia. Pero su nombramiento no supondría para nada que fueran a deponer sus hostilidades. Aumentarían sin duda porque todo el mundo se crece ante el ratón. Y se lo piensa ante el león.
En veinticuatro horas saldremos de dudas. Y tal vez esta misma tarde.
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Hoy es la solemnidad de los patronos de la Rioja, SS Emeterio y Celedonio, y el Sr Obispo no ha podido presidir en la Catedral, por estar operado ayer de urgencia.
Sólo a título de información, para confirmar la noticia, por este que ha estado en la Pontifical.
Me cae bien don Ricardo pero me parece que se ha puesto él solito la tapa del ataúd de la renovación. Para cortar las orejas al menos hay que ponerse delante del toro. Don Ricardo no ha dado ni el paseíllo. Se ha quedado en capilla dando una charla sobre el arte del toreo, pero no se ha puesto delante del morlaco. Una cosa es hacer una mala faena, cosa que le puede ocurrir a cualquier maestro vestido de luces. Pero si no se sale al ruedo, ¿cómo puede recoger el aplauso o los pitos, las orejas o las almohadillas? No, no puede ser que al frente de los obispos españoles esté quien ni siquiera menciona a España en su discurso.
Luis Fernando Pérez
3 de Marzo, 2008
Ya se puede leer el discurso inaugural de Monseñor Ricardo Blázquez a la XCI Asamblea General de la Conferencia Episcopal española.
No ha hecho ni una sola mención a la realidad actual de España ni de la Iglesia en España. Se ha dedicado a explicar a los obispos lo que es la Conferencia Episcopal, como si no lo supieran, a glosar la última encíclica del Papa y a recordar que estamos cerca de no sé cuál aniversario de los derechos humanos de la Onu. ¿Cómo se puede no decir NADA de lo que ha pasado en este país en estos años y especialmente en las últimas semanas? ¿Es que vive en los mundos de Yupi?
Me huelo que se ha jugado del todo su reeleción con ese discurso. Más de un obispo y de dos se habrán sentido muy molestos de que este hombre haya dedicado su discurso a explicarles lo que es una conferencia episcopal y a contarles lo que dice la Spe Salvi del Papa. Vamos, como si estuviera ante un a...
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Francisco José Fernández de la Cigoña
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