¿Y Martínez sigue riendo?
26.01.08 @ 10:48:59. Archivado en Iglesia española, cardenales
Viene en el Foro JAI una fotografía de algo que podría ser una misa y que por el tamaño no puedo reproducir. Ya he manifestado mil veces mi incapacidad para reducir fotografías. Y agradecería a lectores amigos que no me lo explicaran porque no consigo lograrlo. Si quieren, que alguien me la envíe reducida.
Eso que parece una misa parece celebrarla un sacerdote en alba y con estola Gaudete o Letare. Y en un local que no parece una iglesia.
Tiene un público, al parecer femenino en su totalidad, y también al parecer escaso.
Parece asimismo que las señoras que le rodean llevan buena parte de ellas lo que parece una estola morada. ¿Concelebrando tal vez? ¿Simple casualidad? Con lo exclusivistas que son las mujeres en sus modelos ya parece extraño que todas o casi hayan comparecido con una bufanda morada. Y no parecía que las condiciones climáticas lo reclamaran.
Sobre la mesa platos de pan Bimbo y copas de vino tinto. Con lo que podría parecer que se trataba de una misa rara. Y parecía que mucho Bimbo. Si aquello era una merendola de amiguetes, o de amiguetas con un amiguete, pues ya es extraño que el cura, o el que lo parecía, compareciese de alba y estola. O con lo que lo parecía. Si era un ensayo para los inmediatos carnavales pues parece que se debía respetar más los sentimientos religiosos de muchos.
Si aquello que podía parecer era una misa lo fuere sólo vi allí algo que demostrara piedad o unción religiosa. El mantel de aquella mesa que podía parecer un altar. Yo entiendo poco de eso. No sé si eran puntillas, calados, bordados o jeribeques. Pero parecía que una mano femenina, aunque de mente despistada, quiso poner algo digno si lo que allí se iba a celebrar al parecer, aunque tan indignamente, mereciese algún respeto.
Yo soy tan raro, tan antiguo, que creo absolutamente que por las palabras sacerdotales el pan y el vino, incluso el Bimbo, se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Y que eso es el misterio más excelso de nuestra fe. Ahí, bajo esas especies, está real y verdaderamente Jesucristo. Y pienso, tal vez equivocadamente, que el Cuerpo y la Sangre de Cristo deben tratarse con el mayor respeto. Aunque todos esos respetos no sean nada con los que en verdad se merecen.
Con el vino, si ya es la Sangre de Cristo, hay menos problema. Todo el mundo se puede beber la copa. Y si la comparten varios pues más fácil todavía. Pero esas cantidades de Bimbo ya son más difíciles de consumir. ¿Qué ocurre con las que sobran? ¿Las lleva el sacerdote en una bolsa de plástico de El Corte Inglés al sagrario de la Iglesia? ¿Es capaz de consumir ocho o diez rebanadas en el caso de que sobren? ¿Van al cubo de la basura? Todo me parece impresentable.
Siempre he sido respetuosísimo con la tercera edad. Y más cuando ya tanto me aproximo a ella. Las santas mujeres que son tanta proporción en nuestras iglesia, devotas, piadosas, humildicas las más y de alto copete algunas, rezando, pidiendo, sin entender quizá mucho en bastantes ocasiones pero amando lo que ni se sabe a Cristo, a la Virgen, a los santos y a su Iglesia, me parecieron siempre un tesoro eclesial. Estoy seguro que tienen todas las complacencias de Jesucristo. Y que tantísimas veces las atiende en lo que les piden.
Cuantas oraciones. Por el marido bueno y por el malo. Por el que las quería y por el que las pegaba. Por el que vive y por el que ya se ha ido. Deben ser infinitos los que estén en el cielo no por sus ecasísimos méritos, si es que alguno tuvieron, sino por las oraciones de sus mujeres. Y por los hijos, los nietos... Si hay mujerucas que se pasan la vida rezando. Por los demás. Aunque alguna vez, muy pocas, pidan por algo suyo. Que el reuma no sea tan pesado, que el hijo que no viene a verme aparezca por casa...
Puedo estar equivocadísimo. Seguro que lo estoy. Pero al ver la fotografía dichosa me vino a la mente aquello que se decía en mi juventud, en dos versiones. Catalogando a las mujeres. Feas, muy feas y de la Sección Femenina. O feas, muy feas, y de Acción Católica. Claro que era una caricatura. Y que en muchos casos no respondía a la realidad. Pero ese pensamiento me llegó al recuerdo.
Mi adorada viejuca rezadora, a la que tanto debemos, no me pareció que estaba allí.
No puedo asegurar que la fotografía sea diocesana del cardenal Martínez. Igual alguien nos dice de donde es. Pero, caso de que lo fuera, ¿de qué se ríe el cardenal?
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4º.- Decir que “el N.T. muy influenciados por el patriarcalismo, y la condición negativa que se tenía de la sexualidad.”, es desconocer (o no querer ver) que Jesús NUNCA SE PLEGÓ a las tradiciones judaicas ni a la mentalidad de su tiempo, y que tampoco lo hizo en su relación con las mujeres; es, pues, pura excusa. A pesar de lo dicho, NUNCA las eligió para los grupos a los que confió la Misión.
5º.- Le daba la razón en lo del celibato (aunque vd., por lo visto, tampoco se ha enterado), y a pesar de que mi intuición me dice que traería más dificultades que ventajas.
6º.- Y sigo pensando que quien tanto apetece “servir” desde un ministerio determinado, lo hace imaginándolo honor y no servicio.
7º.- Ahora sí repito lo que dije en mi anterior comentario (no en los anteriores) que vd. no ha debido leer. Supongo que no me dirá que no le doy argumentos. Un saludo.
1º- Le explicaba (hasta con un ejemplo) lo que es discriminación y lo que no. Si no se tienen los requisitos que se exigen no es discriminación: es falta de aptitud.
2º.- Sigue vd. sin mostrarme en que lugar se encuentra esa pretendida presidencia de mujeres en las comunidades paulinas.
3º.- Le muestro que la imposibilidad de aceptar mujeres al presbiterado, la da la Tradición Apostólica (ininterrumpida desde los apóstoles hasta hoy) en que jamás se ha llamado (VOCACIÓN) a las mujeres al presbiterado, y de las fuentes Evangélicas: Jesús no eligió a ninguna ni para los DOCE ni para los SETENTA Y DOS.
4º.- Decir que “el N.T. muy influenciados por el patriarcalismo, y la condición negativa que se tenía de la sexualidad.”, es desconocer (o no querer ver) que Jesús NUNCA SE PLEGÓ a las tradiciones judaicas ni a la mentalidad de su tiempo, y que tampoco lo hizo en su relación con las mujeres; e...
En cuanto al celibato (que no es una condición social, sino un signo del Reino), ciertamente la cosa es distinta. Se trata de una ley positiva, sobre la que se puede perfectamente abrir una reflexión, y desecharlo en el futuro, legítimamente. Aunque mi opinión -y esto sí es sólo mi opinión- es que traería más dificultades que ventajas. Lo cual tampoco obsta para que, quienes actualmente somos presbíteros, sabíamos honradamente cuando nos ordenamos que así era. Un saludo.
Como este no es un blog teológico, sino de opinión, no le voy a pedir que me muestre vd. en que datos de la Tradición apostólica y de los Escritos paulinos se dice lo que vd. afirma.
Lo cierto es que la Tradición APOSTÓLICA (es decir, ininterrumpida desde los apóstoles hasta nuestros días, no otras “tradiciones”) testifica que nunca una mujer ha sido llamada (vocación) a ejercer el ministerio presbiteral. Igualmente Jesús, en el Evangelio, no eligió ninguna para formar parte, ni de los doce ni de los setenta y dos. Libérrimo como fue para no ajustarse a las...
Tan respetable es tu opinion como la mia y no tenemos porque tener ambos la misma percepcion Nada que oponer al acto que me parece una pantomina, pero lo cortes no quita lo valiente La formas es lo que cambia
Saludos
¿O me está diciendo que el Cardenal tiene obligación de hablar sobre todo, porque debe actuar como líder, que es precisamente lo que vd. critica?
Es una ocasión para que el cardenal-que-no-estaba-en-la-lista quede bien con el régimen, aunque no le quepa la menor duda de que tendrá otras, más a su gusto por ser menos comprometedoras.
Antonio (o antonia): digo yo que la causa feminista tendrá aspiraciones más importantes que el sacerdocio. Si no es así, más vale que formen un club de fútbol.
1378 ....
§ 2. Incurre en pena latae sententiae de entredicho o, si se trata de un clérigo, de suspensión:
1 quien, sin haber sido promovido al orden sacerdotal, atenta realizar la acción litúrgica del Sacrificio eucarístico;
http://www.cdonesesglesia.org/fotos.html
Cabe la sanción canónica de todas las participantes en esa pantomima. Y no hace falta la actuación del obispo. Cualquier fiel puede denunciarlo a Roma.
Ellas pretenden que eso fue una eucaristía y lo subtitulan así: Fotografies de l'eucaristia celebrada a Girona el 17 de juny de 2007, presidida per la Geneviève
Como quiera que no hubo sacerdote, no pudo haber consagración.
Aunque los hechos hayan ocurrido en la diócesis que pastorea Mons Soler, el metropolitano Mons Martínez, debería haber dicho algo al respecto.
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Francisco José Fernández de la Cigoña
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