Porque conviene decirlo. Que algunos van muy perdidos por la vida. Don Bernardo Álvarez, obispo de Tenerife, está hoy en el ojo del huracán. He salido en su defensa. Porque cuando la antiIglesia ataca a un obispo yo estoy con el obispo. Pero el tinerfeño no es de los que me entusiasmen.
Ya le he comunicado a Don Guillermo Juan Morado, en su Blog, lo que lamento su decisión de abandonar su presencia en Religión Digital. Y noto, querido Luis Fernando, un punto de amargura en tu último comunicado sobre ello.
Jamás había oído hablar de Eloy Aran o Arán. Seguramente algún amable lector me señaló un Blog, perdón, en este caso un Bloc, que me recomendaba leer. Y como yo soy muy abierto a las sugerencias, lo abrí.