¿Un Masiá bis?
22.12.07 @ 12:15:29. Archivado en Iglesia española, Religiosos
Cuando leí que que Zapatero se había buscado un jesuita como asesor de bioética pensé inmediatamente en Masiá. Sobre todo teniendo en cuenta que el presidente no quiere para nada a alguien que le asesore en esas cuestiones sino a quien le aplauda hasta con las orejas en esa empresa que lleva al alimón con Don Bernat Soria.
Después vi la fotografía del asesor y me confirmé en lo que había pensado. Es Masiá. Le han sacado con cara de bobo pero eso nos ocurre a todos en ocasiones.
Pues me equivoqué. Es otro. El Padre Carlos Alonso Bedate. Otro dinosaurillo, sólo tiene 72 años, para mí absolutamente desconocido. Pero eso seguro que se debe a mis muchísimas ignorancias y no a los relevantísimos méritos de ese hijo de Loyola nacido en Mota del Marqués en 1935. No me cabe duda de que la inmensa mayoría de mis lectores tenían sobrado conocimiento de su persona, de sus saberes y de su relevancia eclesial.
Pues en menudo follón se ha metido la Compañía de Jesús con ese nombramiento. Que, antes o después, va a tener que rechazar.
El presidente Zapatero se ha caracterizado por sostener unas ideas bioéticas absolutamente disconformes con la doctrina de la Iglesia. Parece absolutamente decidido a legalizar todo lo que la Iglesia reprueba. El matrimonio homosexual, la ampliación del aborto, la eutanasia, la experimentación con embriones... Algunas cuestiones ya son ley. Otras parece que lo serán, caso de repetir mandato, en su segunda presidencia del Gobierno. Y con un jesuita como asesor. Pues como va a quedar el asesor y la orden religiosa a la que pertenece.
Porque, o se va a hartar de decir que cada ley sobre esa materia se ha dictado contra su asesoramiento, y en ese caso para que está ahí, o todo el mundo entenderá que la ha aprobado y consentido.
Todo es un puro desatino. Y una muestra más de a que extremos ha llegado la Compañía de Jesús. En mis años mozos, ya tan lejanos, aunque sea cinco años más joven que Alonso Bedate, era impensable que un jesuita aceptase cualquier nombramiento sin permiso expreso de sus superiores. Incluso para cuestiones totalmente inocuas. Como ser capellán del Vitigudino Club de Fútbol o de la Cofradía de la Santísima Virgen en su tercera angustia y de Nuestro Padre Jesús Nazareno en su mayor dolor.
Hoy cada uno hace lo que le da la gana y se embarca en lo que quiere. Pero hay embarques que pueden conducir a estrepitosos naufragios. Éste me parece que es uno de ellos. A mí que este jesuita termine teniendo que ser rescatado en un arrecife o hundido en las aguas de la contestación eclesial no me quita el sueño. Ya que la Compañía de Jesús se vea mezclada en ello me causa enorme dolor. Pero no puedo hacer otra cosa que señalarlo. Otros, y no yo, son quienes tienen que volver a la cordura a unos cuantos jesuitas.
Espero, sin mucha confianza, que el nuevo Prepósito General de los jesuitas reconduzca todo este despropósito.
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Veremos que le dice al bambi acerca del putimonio o tortimonio o como quiera llamarse esa aberrante coyunda de desviados sexuales implantada por el Jefe del asesor jesuita.
Agradezco sus matizaciones y el tono de las mismas.
Creo que en las polémicas, unos y otros, nos vamos frecuente por “los cerros de Úbeda”, pues no está en cuestión lo que hace o dice el Sr. Bedate, pero puede y debe estarlo lo que hace o afirma el católico Sr. Bedate, y mucho más el Padre Bedate, cuando se refiere a cuestiones de fe definidas claramente por el magisterio.
Me parece que no hay muchas dudas de que los planteamientos del gobierno en materia de bioética chocan frontalmente con los planteamientos católicos, e incluso con los de la moral natural, aunque esto último sería motivo de una discusión mucho más amplia, e inútil con los que niegan su propia existencia.
Por otra parte, el decir No, es muchas veces la gestión más importante y con mayor repercusión posible.
Insisto, la mera participación del jesuita Padre Bedate – no así del Sr. Bedate si ha dejado de ser católico – se daría de bofetadas con el sentido común.
Que la Navi...
Las razones que motiven al Sr. Alonso Bedate,jesuíta, a formar parte del grupo de consultores del Sr. Presidente no las conozco de primera mano. Por ello, resultaría arriesgado e improcedente manifestarme al respecto en su nombre. Imagino que Sr. Alonso emitirá juicio en las disciplinas que le son familiares y a la luz de la fe que profesa. Y es en tal sentido donde la colaboración del jesuíta me resulta interesante,amén de evangélica. No obstante, considerando que el Sr. Alonso Bedate dejó atrás la difícil etapa de la adolescencia será capaz de discernir, por sí mismo y ayudas celestiales, con buen criterio. Soy un convencido de que no hay peor gestión que la que no se realiza. Un saludo.
A estas alturas, es lástima que en este blog haya que repetir cosas elementales:
- El argumento de autoridad o/y titulación es totalmente acientífico.
- Las titulaciones sirven para acreditar ante terceros la suposición de que se tienen conocimientos en la materia correspondiente, pero no en otras, y además no los demuestran.
- El que sea profesor universitario, explica en parte la postración de la actual universidad española.
- Aquí no se pone en cuestión la ignorancia o conocimientos del Sr. Bedate, si no su incompatibilidad como jesuita y como católico con la participación en un comité asesor de bioética con el actual gobierno, pues los planteamientos de este en numerosos asuntos chocan frontalmente con la doctrina de la Iglesia.
Como se dice en el artículo todo un puro desatino si efectivamente tal Sr. participa en el mentado comité.
Al margen de que sea de izquierdas o derechas, ateo o religioso, me gustaría me dijera cual es la justificación que puede encontrar alguien con un simple barniz de ética para poder colaborar en cuestiones de bioética con le actual gobierno, en el que hasta Izquierda Unida, tiene que taparse la nariz o Rosa Díaz o “ciudadanos” tienen que cortar.
Para ello basta con repasar simplemente algunos de los “logros” que enumera D. Francisco J.. Lo de la eutanasia todavía no se ha legalizado, pero basta la declaración del ministro de sanidad: “la sociedad española está ya madura para aceptar la eutanasia”. Aunque todavía es peor el tratamiento del aborto, en cualquier caso ilegítimo, pero incluso desde el punto de vista puramente legal.
En cuanto a un católico, me parece ya un despropósito el simple hecho de plantearlo. Solo serviría para dar por legitimadas decisiones ilegitimas de raíz, con el pretexto que se ha consultado a todo el arco ideológico.
Al margen de que sea de izquierdas o derechas, ateo o religioso, me gustaría me dijera cual es la justificación que puede encontrar alguien con un simple barniz de ética para poder colaborar en cuestiones de bioética con le actual gobierno, en el que hasta Izquierda Unida, tiene que taparse la nariz o Rosa Díaz o “ciudadanos” tienen que cortar.
Para ello basta con repasar simplemente algunos de los “logros” que enumera D. Francisco J.. Lo de la eutanasia todavía no se ha legalizado, pero basta la declaración del ministro de sanidad: “la sociedad española está ya madura para aceptar la eutanasia”. Aunque todavía es peor el tratamiento del aborto, en cualquier caso ilegítimo, pero incluso desde el punto de vista puramente legal.
En cuanto a un católico, me parece ya un despropósito el simple hecho de plantearlo. Solo serviría para dar por legitimadas decisiones ilegitimas de raíz, con el pretexto que se ha consultado a todo el arco ideológico.
¿No ayudaría a resolver otros problemas sociales como el de las pensiones o el de los costes de medicinas para tanta gente improductiva como los viejos? Incluso, en el caso concreto de las abortistas que mataron a sus hijos, ¿no se les estaría haciendo estricta justicia al aplicarles una sedación terminal o un cóctel lítico sin consultarles a ellas o a sus familiares? A fin de cuentas, ellas tampoco preguntaron a sus hijos antes de asesinarlos y el método (inyección de potasio) es semejante. Es justo, ¿no, padres jesuítas?
¿Quién mejor que jesuítas, gente de justicia y de progreso, para encontrar discursos legitimadores de todo este progreso?
Mucha más muerte en el horizonte.
Discrepo, razonada y coloquialmente,de su artículo. Que un jesuíta colabore con un Gobierno legítimo no debiera parecer un desatino,pienso. Ello, en principio, tan solo debiera entenderse como un deseo del Presidente por conocer "otras sabias opiniones" de la sociedad a la luz de la razón y fe. En el caso que nos ocupa, sin duda por mi parte, el ya mencionado jesuíta aportará lo mejor de sí mismo y de la Institución a la cual pertenece.La Iglesia opera de igual modo y manera, y Ud. lo sabe. Acepta, también, colaboraciones extraeclesiales, con independencia de credos, y sin más cortapisas que las precisas a juicio de aquella. Blogger: que a Ud. no le seduzca la idea, lo comprendo. Comprendo menos su error de Ud. al identificar en primera instancia al Sr. Alonso Bedate con el Sr. Masiá.Cuando uno tiene hambre con pan sueña. Y el Sr. Masiá,parece, ocupa los sueños de Ud. y también sus vigilias. ¡Cosa linda! :)
Temo que ayer le ofendí, sin querer, con mi comentario. Ruego que acepte mis diculpas, a veces olvido que no es lo mismo hablar con un teclado que oralmente, mil perdones por el exceso.
Hoy estoy de acuerdo contigo. Si al final vamos a pensar lo mismo.., y si no es así, no pasa nada. Siempre sobran las descalificaciones. Ese es el camino.
Un abrazo
Que pena, pero las cosas son así, la Compañía no sobrevivirá al siglo XXI, pero al menos nos quedará una bonita historia (exceptuando los últimos 40 años)
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Francisco José Fernández de la Cigoña
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