Mi exacerbada vanidad.
19.12.07 @ 13:40:46. Archivado en
Mi ego, tan hipertrofiado siempre, no suele hacerse eco de menciones a mi persona, favorables o contrarias. De los insultos no hago caso, y aquí quedan todos salvo los verdaderamente impresentables, y a las adhesiones no suelo contestar o, como mucho, me limito a unas escuetas gracias. Seguramente pasándome de maleducado con desconocidos o conocidos amigos.
Ayer un colega, con quien me siento muy identificado, me dedicó su post. Ya en mi casa de Religión Digital. Creo que no debo seguir pasando de tantas menciones. Y de ésta en concreto. Pues simplemente acusarle recibo. Lo único verdaderamente importante de su amabilidad es el hermosísimo soneto de Lope, que desconocía. Lo demás es accesorio. Aunque lo agradezca.
Pues sirva su artículo para comunicar a otros articulistas de este espacio, desde el que con tanta libertad expresamos nuestros sentimientos, mi reconocimiento por sus menciones. De unos cuantos y cuantas me siento muy amigo. Por su generosidad. Aunque no nos conozcamos todavía personalmente.
Y curiosamente con algunos de ellos existe poca identificación ideológica. Pero creo que el respeto, y el afecto, son ejemplares. Es seguro que el mérito se debe mucho más a ellos que a mí.
De los que ya están en otros ámbitos tengo menos pudor en mencionarles. A La Razón, que el día en que se ocupó de mi persona el Blog batió todos los records de visitas. Casi quince mil en un día. A mi ya viejo y fraternal amigo, aunque sea tan reciente en el conocimiento, Luis Fernando Pérez Bustamante, que cuando él estaba aquí, y hoy en otro sitio, siempre nos sentimos tan identificados. A Nicolás Martín Baylis, a quien tanto quiero, con afecto cuasi paternal, que se ha empeñado en dejar constancia en su Blog de su afecto a mi persona, a Sector Católico, a Germinans, una de las páginas de más impulso y eco de las que hoy existen.
Y sería ingrato si no mencionara a tantas webs que recomiendan como visitables a La Cigüeña de la Torre. En España, querido Embajador en el Infierno, y seguro que habrá alguna más, y, sobre todo, en el extranjero.
Esas páginas son, sin duda, parte importantísima del eco de este humilde Blog. Y quiero hacer mención especial de tres argentinas que me demuestrann un afecto verdaderamente inmerecido por mi parte. Dos de ellas son de personas con las que tengo gran relación. Aunque no las conozca. El autor del Blog Cruz y Fierro es uno de mis más entrañables amigos por la comunidad de pensamiento. Y él es alma de muchísimas cosas más y, entre ellas, de mi difusión hispanoamericana. Lo mismo puedo decir de Argentinidad de Esteban Falcionelli. Él desconocía mi admiración y mi amistad con su padre. Un egregio y belicosos historiador. O de Diario7.
Pues, por una vez, me he hecho eco de los ecos de mi persona. Sin duda por mi ego hipertrofiado. Como ya os he dicho.
Simplemente, y cordialmente, gracias.
Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/133007
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Si tu sonrisa es como un rayo de luz
que alegra mi existencia.
Creo en ti amigo:
Si tus ojos brillan de alegría al encontrarnos.
Creo en ti amigo:
Si compartes mis lágrimas y
sabes llorar con los que lloran.
Creo en ti amigo:
Si tu mano está abierta para dar y
tu voluntad es generosa para ayudar.
Creo en ti amigo:
Si tus palabras son sinceras y
expresan lo que siente tu corazón.
Creo en ti amigo:
Si sabes comprender bondadosamente mis debilidades y
ME DEFIENDES CUANDO ME CALUMNIAN.
Creo en ti amigo:
Si tienes valor para corregirme amablemente.
Creo en ti amigo:
Si sabes orar por mí,
y brindarme buen ejemplo.
Creo en ti amigo:
Si tu amistad me lleva a amar más a Dios
y a tratar mejor a los demás.
Creo en tí amigo:
Si no te avergüenzas de ser mi amigo
en las horas tristes y amargas.
¡Que dios te siga bend...
Nunca olvidaré todo lo que me has ayudado. Gracias por tu amistad
Un saludo afectuoso y no olvido que soy deudor de una invitación a comer (deuda que estaré encantado de saldar en cuanto haya una ocasión propicia).
Te deseo Feliz VVVVVanidad.
Un minuto de narcisismo al día es muy saludable para todos. Enhorabuena por su "yo". Ya recordará que Unamuno un día lanzó esta misma voz a un pozo de la Universidad de Salamanta para el el espejo del agua profunda le devolviera el eco: Yo.
El Angel le respondió: "Yo soy Gabriel , el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena noticia.
Te quedarás mudo, sin poder hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo".
Mientras tanto, el pueblo estaba esperando a Zacarías, extrañado de que permaneciera tanto tiempo en el Santuario.
Cuando salió, no podía hablarles, y todos comprendieron que había tenido alguna visión en el Santuario. El se expresaba por señas, porque se había quedado mudo.
Al cumplirse el tiempo de su servicio en el Templo, regresó a su casa.
Poco después, su esposa Isabel concibió un hijo y permaneció oculta durante cinco meses.
Ella pensaba: "Esto es lo que el Señor ha hecho por mí, cuando decidió librarme de lo que me avergonzaba ante...
¡QUE DIOS LE SIGA BENDICIENDO MUCHO!
Desde este foro católico se hace mucho bien a la Iglesia y a la sociedad en general, es un lugar de encuentro, con el cual empatizo.
De los blogs que nombras, me he alegrado mucho que hayas citado a Germinans Germinabit, debido a los duros momentos por los que está pasando la Iglesia en Cataluña, por lo que no se deben escatimar esfuerzos en apoyar estas iniciativas.
Admirable que un grupo de curas y laicos hayan decidido pregonar la verdad (habrá seguramente algún punto de subjetividad, ya que la objetividad absoluta no existe).
Un abrazo
Sabe que cuenta con mi cariño y admiración. Muchas gracias a ti, de veras. Y a ver si nos vemos pronto.
Un fuerte abrazo,
Sector Católico
Por cierto, muy linda fotografía la que acompaña esta nota. Así es como te imaginaba desde que comencé a leerte en el Foro Santo Tomás Moro hace ya unos años.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Francisco José Fernández de la Cigoña
autor
Contacto








