A menos de un mes de iniciarse el Cónclave de los jesuitas.
08.12.07 @ 12:34:19. Archivado en Religiosos
La XXXV Congregación General de la Compañía de Jesús se iniciará el próximo 7 de enero. En ella se tratarán cuestiones internas de los jesuitas y se procederá a la elección de nuevo Prepósito general ante la renuncia, pese a ser el cargo vitalicio, del P. Kolvenbach.
Son días complicados para la Iglesia y concretamente para la fundación de Loyola. Que Dios les asista muy especialmente y les ilumine en la elección del sucesor de San Ignacio.
Que en mi opinión tendrá que enfrentarse con dos gravísimos problemas que comprometen notablemente el futuro de la Compañía. El primero de ellos es devolverla a la obediencia eclesial. Al sentir con la Iglesia. Pero con la Iglesia jerarquica y no con la que cada uno se invente.
San Ignacio los quiso con especial obediencia al Papa. Incluso con voto particular. No me cabe duda que muchos jesuitas lo sienten y lo viven. Pero también son numerosos los jesuitas de la contestación y el escándalo. Y eso, si quieren sobrevivir como importantísimo pilar de la Iglesia, se tiene que terminar. Continuar por esa senda es suicida. Los que no creen en la Iglesia católica, en su dogma y su moral, en su liturgia y su gobierno están de más en la Compañía de Jesús. Y la llevan a la ruina.
Quien quiera combatir a la Iglesia tiene muchas banderas en las que alistarse. Puede hacerse ateo, masón, protestante, marxista... Lo que me parece absurdo es hacerse jesuita.
Y eso lleva a un descenso de efectivos que también es verdaderamente preocupante. Esta Compañía de la protesta no atrae a los jóvenes. Y ello se confirma año tras año. De modo contumaz. Ya, tras tantos datos reiterativos, el P. General no puede seguir mirando para otro lado. Cada año que pasa son menos y más viejos. Acabamos de conocer cuantos eran el 1 de enero de 2007 y la serie sigue sin invertirse.
De los 36.038 que eran en 1966, nada más concluir el Concilio, hoy apenas superan la mitad de los de entonces. Afortunadamente ha pasado la época de los abandonos masivos. Hoy esos son ya bastante más escasos. Pero la disminución continúa porque mueren muchos más de los que entran. Y eso se va a agudizar en los próximos años porque cada uno que pasa hay más viejos y los viejos son más viejos.
El 1 de enero de 2005 habían perdido la cota de los 20.000, eran ya sólo 19.850. Un año después, el 1 de enero de 2006 habían descendido a 19.573. Hoy, Periodista digital nos da la cifra del 1 de enero de 2007: 19.216. Seguro que no nos equivocamos al asegurar que el 8 de diciembre, hoy, son ya menos de 19.000.
Con las casas de ancianos llenas y los noviciados vacíos el mañana es verdaderamente sombrío. Ya sé que en India y Vietnam hay jóvenes jesuitas. Pero, pese a ello, la línea descendente no se detiene.
Yo, aunque algunos lo pongan en duda, tengo un enorme amor y muchísimo agradecimiento a la Compañía de Jesús. Le debo mucho. Y además sé todo lo que la Iglesia debe a Ignacio, Borja, Javier, Belarmino, Brito, Pignatelli, Garate, Rubio y tantísimos más.
Yo no sería quien soy sin Guerrero, Arredondo, Caballero, Alba, Rafael Ceñal, González-Quevedo, Lloréns, Hijosa, Albarrán, Soto, Gómez Hellín, Jiménez, Bidagor, Parente, Criado, Poggio, Terry, Solís, Álvarez (Pepito), Partearroyo...
Lo nuevo ha sido un monumental fracaso. Ya empiezan a darse cuenta todos. Aunque el mando se niegue a reconocerlo. Yo no pido a Dios que los responsables del desastre vayan a Canosa y cubiertos de ceniza reconozcan sus errores. Sólo que vuelvan a aquella Compañía santa y gloriosa que todo lo hacía AMDG.
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En todo amar y servir.
1. No sé si la riqueza material es pecado, pero San Ignacio la pone claramente como uno de los reclamos que el Maligno tiene para conseguir gente para su bandera. Priemro riqueza, después prestigio social, y por último soberbia.
Por contra el cristiano debe ser pobre. Eso sí no necesariamente pobre actual; pero desde luego dispuesto a dar todo su haber y poseer, sin ningún amor por lo que tiene.
2. Estoy de acuerdo contigo cuando, contra gabi, dices que, por los insultos que rebieron los antiguos jesuitas, eran admirables. Así fueron, en todo, compañeros de Jesús (también en menosprecios e injurias). Me apena, igualmente, que si bien antes eran escudo contra el que se clavaban TODAS las invectivas anticatólicas (por su fidelidad a la Iglesia fueron insultados y considerados viles) hoy son, más bien, arma arrojadiza; pero no de la Iglesia, sino de los enemigos de la Iglesia contra ésta.
3. En otro lugar dices que te gus...
mas pode ser do país vizinho e tem nome...
Si lees mis primeros posts verás que soy ex alumno de los jesuitas. El ejemplo es muy extremo, lo reconozco, pero lo que pretendo señalar es que no hay nada malo en ser rico, siempre que no estés apegado.
O es que tú eres de los que habla de la riqueza de el Vaticano. ¿ La Iglesia es mala por poseer bienes terrenales puestos al servicio de la Evangelización?. No lo creo.
PD: A mi tambiém me costó entender el ejemplo la primera vez que lo oí, medité un rato sobre ello y llegué a la conclusión que tiene más mérito poner lo mucho al servicio de los demás, que guardarse lo poco para sí mismo.
Muchos o pocos la Societas Iesu, no la veremos desaparecer ni tu ni yo. Ni nuestros descendiente, bueno yo aún no tengo descendientes; pero lo dicho y contatar que la "herencia" de san Ignacio de Loyola, constituye uno de los grandes tesoros de la Iglesia.
Ya conozco esa frase de San Juan Crisostomo y sigo pensando que un rico no es un pecador.
Te voy a poner un ejemplo:
Había una señora rica que se dedicaba a realizar obras sociales, pagaba honrada y justamente a sus criadas, si algún vecino con menos medios las pasaba canutas ahí estaba ella. Bien la fortuna de esta buena señora era heredada.
Por otro lado había un mendigo que sólo tenía una cuchara, y sólo vivía por ella.
¿ Quién es el más atado a lo material? Pues eso, el problema no es de ser ricos, al fin y al cabo Jesús les trataba, el problema es nuestro grado de dependencia de lo material.
"Todo rico es ladrón, o hijo de ladrón" (San Juan Crisóstomo).
"Todo rico es ladrón, o hijo de ladrón" (San Juan Crisóstomo).
Duermo como un tronco, dando gracias a Dios por darme salud para poder trabajar y poder dedicar tiempo a los demás.
¿Hay mayor riqueza?
"Ser rico no es pecado, por mucho que se empeñen algunos jesuitas"
Depende de como se haya conseguido la riqueza.
De una cosa estoy seguro, de que del trabajo propio poca gente lo consigue. Normalmente se consigue a costa del trabajo de los demás.
Yo trabajo todos los dias 9 horas en la fábrica y tengo un buen sueldo. La mayor parte de los dias trabajo otras 4 o 5 horas en casa, los sábados aprox. 10 horas y algunas veces trabajo los dominghos, no porque me guste, sino porque de lo contrario no podria servir a mis clientes. Además dedico varias horas semanales a los demás.
A pesar de todo no soy rico, ni quiero serlo. Soy feliz por varias cosas, porque soy creyente, porque tengo una familia a la que quiero muchísimo y podemos llevar una vida decente trabajando todos, y porque lo que gano, lo hago con mi trabajo sin explotar a nadie. Duermo como un tronco, dando gracias a Dios por darme salud para poder...
Estudiante: No necesito decirte que estoy en total acuerdo contigo.
Gabi: Tienes un grave problema. Pero es sólo tuyo.
En efecto ricos con ricos como San José María Rubio, San Alberto Hurtado, los jesuitas de las Misiones del siglo XVII que se pusieron al lado de los indios en contra de las coronas portuguesa y española....
Que el odio a los jesuitas fuera tan profundo hasta llegar a comparar la honrosa pertenencia a la Compañía con esos calificativos barriobajeros, no hace más que aumentar mi admiración hacia ellos y demostrarme que hacían lo correcto.
La Compañía de 1974 no tiene relevo generacional, en cambio esa que tanto vilipendias llegó hasta 36000 miembros.
PD: Una curiosidad de los jesuitas, es que la mayoría de los de ahora ( sesentones y de más de edad), se sintieron atraídos por esa Compañía de la que tanto reniegan ahora, en cambio esta "maravilla" no parece que despierte las ansias de darse a los demás de los más jovenes. Ironías del destino.
Me parece muy loable que una persona entregue su vida a los más desfavorecidos por medio de una ONG, es digno de admiración. Pero los SJ no lo son y mientras no se den cuenta no saldrán de la crisis.
Espero que reaccionen, porque aunque bien es cierto que la Iglesia se las arregló durante XVI siglos sin los jesuitas, el vacío que han dejado será dificil de llenar.
Ad Maioriem Dei Gloriam.
Pero mientras no recuperen el espirítu igaciano, que no nos engañemos es prácticamente inexistente dentro de la Compañía porque afortunadamente San Ignacio aún sigue vivo en la Iglesia, no pasará nada.
La Compañía como cualquier institución de la Iglesia, tuvo un carisma inspirado por el Espíritu Santo, durante siglos los jesuitas fueron más que fieles a esa vocación. Pero no sé por qué narices les dió por cambiar de patas arriba todo.
De tal manera que una institución creada para defender la fe desde el intelecto, educando a todos ( porque ser rico no es pecado, por mucho que se empeñen algunos jesuitas), defendiendo la doctrina (alguien tiene que hacerlo digo yo) y estando al servicio del Papa. Cambia y se saca de la manga eso de justicia y fe ( qué pasa que la Compañia de antes de Pedro Arrupe no defendía a los pobres? anda ya, a la pobreza no...
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Francisco José Fernández de la Cigoña
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