El obispo de Cádiz de manifestación.
02.03.07 @ 11:43:52. Archivado en Obispos, Iglesia española
He visto a monseñor Atienza entre las muchas personas que se manifestaron en Cádiz contra el cierre de la empresa Delphi.
Sin duda el obispo quiso estar cerca de sus fieles especialmente maltratados por crisis laborales en el entorno de la Bahía de Cádiz. Parece que, además, era una manifestación que reunía a todas las fuerzas políticas, sindicales y sociales de la provincia por lo que el obispo, al participar en ella, no se ponía a favor ni en contra de nadie sino que se solidarizaba con unos fieles que atraviesan unos difíciles momentos. Nada tengo pues que criticar a Don Antonio Ceballos por su presencia.
Ya otra cosa sería por el motivo de la manifestación. Que me parece de lo más estúpido. Las manifestaciones son en apoyo de algo o alguien o en contra de alguien o algo. Pero de algo que sea influible por la manifestación. Es absurdo manifestarse por cosas que no dependen para nada de los manifestantes. Por ejemplo para que llueva, o para que el año que viene caiga nieve y pueda haber una magnifica temporada de esquí, o para que el presidente Rodríguez Zapatero no tenga nunca cáncer de colon, o Sara Montiel quede pronto embarazada.
Pues con el cierre de Delphi me parece que ocurre lo mismo. Sus dueños, que son extranjeros, no ganan dinero en Cádiz. Pues se van. Y ya se pueden hacer manifestaciones contra eso, con obispo o sin él, que como decidan irse y cerrar la fábrica eso no lo para nadie.
Otra cosa sería que los gaditanos se hubieran manifestado para que la Junta de Andalucía o el Gobierno de la nación atendiera más a una región muy maltratada o algo similar. Y en la que también podría estar perfectamente el obispo. Pero esto de Delphi y su cierre me parece algo chorrífero. Y que no se resuelve con manifestaciones sino negociando con la empresa más productividad, menos absentismo y ninguna conflictividad.
Mañana los gaditanos son capaces de salir a la calle pidiendo para su club de fútbol la copa de la Champions. Que no va a caer en Cádiz aunque todos sus habitantes, encabezados por el obispo, acudieran a la manifestación. Pues, esto, me pareció algo similar. La factoría Delphi pueden darla por perdida como sus dueños decidan irse. Y esos puestos de trabajo también. Con obispo o sin obispo.
Ahora, sentado eso, creo que Don Antonio hizo bien acudiendo a las calles de Cádiz. El acto era inútil pero allí debía estar. Y estuvo como es él. Discreto, humilde, sin la menor ostentación. Mezclado con sus fieles.
Don Antonio es de esos obispos ya amortizados. Presentará la renuncia dentro de tres años. Yo nunca tuve por él especiales admiraciones seguramente porque no le conocí personalmente. Quienes le han tratado me dicen que es buenísima persona, sumamente espiritual y que su humildad hace que no brille más de lo que podría hacerlo. Aunque también ha habido quien me dijo que nunca se atrevió a torear de frente el mihura de su obispado, muy resabiado por la mala lidia de su anterior pastor, y que abusó siempre del pico de la muleta.
Este post no quiere ser hoy una crítica de Don Antonio Ceballos. Creo que hizo muy bien estando donde estuvo. Aunque no vaya a servir para nada. Digo para nada respecto al futuro de Delphi que no va a depender de esa manifestación. Si ha servido para que los gaditanos, católicos o no, comprobaran que su obispo estaba con ellos. Y que sus preocupaciones también preocupan a su obispo.
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La iglesia somos todos........
De acuerdo en el elogio del obispo solidario con sus feligreses en algo tan doloroso como el paro y en los ejemplos sobre el abuso de manifestaciones contra hechos que tienen otras soluciones. Pero considero que la manifestación puede influir en los políticos para encontrar una solución negociada y en la que entren diversos aspectos.
De todas formas, el origen del problema viene de atrás, cuando se destruyó todo el tejido económico español - simultáneamente con el moral - en beneficio de otros centros de decisión, vendiendo como almoneda todo el patrimonio público, desde telefónica a Repsol, pasando por electricidad, industria del automóvil, farmacéutica, astilleros, aeronáutica, siderúrgica, transporte, armamento, etc., etc., etc., para que un puñado de intermediarios se hicieran colosalmente ricos y para después comprar esos mismos productos a otros. Mientras franceses, alemanes, ingleses e incluso italianos defendían y defienden sus empresas con uñas y di...
Gracias a usted me estoy dando cuenta de que en Cádiz hemos tenido obispos muy por encima de la media nacional. Leyéndole se llega a la conclusión de que la Iglesia no tiene remedio. Afortunadamente mi experiencia personal es otra. Le doy gracias a Dios por los obispos Antonios que manda a Cádiz, uno tras otro.
Y se mete con un obispo que esta con su gente, en sus problemas llamandole tonto. Y luego habla de la descristianización de España, obispos como los suyos nos han llevado a esta situación, pero usted sin enterarse como siempre, como va la juventudf a confiar en un obispo que dice una cosa y luego practica otra. Eso era cuando el argumento de que la iglesia= obispos tenían peso en la sociedad pero por su vida y escaso testimonio ellos mismo terminaron destruyendo este peso que usted eufemisticamente y e ingenuamente quiere recuperar. Que Dios le conserve la vista.
Un día entró en su cuarto y comenzó a gritar a ese Dios: «¡Si existes, ayúdame, no sé quién eres, ayúdame! Y en aquel momento Dios tuvo piedad de mí, pues tuve una experiencia profunda de encuentro con el Señor que me sobrecogió. Recuerdo que comencé a llorar. Sorprendido, me preguntaba, ¿por qué lloro? Me sentía como agraciado, como uno a quien delante de la muerte, cuando le van a disparar, le dijesen: "Quedas libre, gratuitamente quedas libre"».
«Eso fue para mí pasar de la muerte a ver que Cristo estaba dentro de mí, y que alguien dentro de mí me decía que Dios existe, como comenta San Pablo: "El Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios"».
En contacto con los pobres, el Señor le lleva a descubrir una síntesis teológica catequética y formará con ellos, por obra del Espíritu Santo, una comunidad que vive celebrando la Palabra de Dios y la Eucaristía.
En cuanto a Monseñor Ceballos, ayer publicaba "La Voz de Cádiz" que la Catedral de Cádiz, pese a su deterioro, no entrará en este año en el plan de restauración de catedrales que el Ministerio de Cultura ha firmado con la Conferencia Episcopal. Parece que la "luna de miel" que el Obispado de Cádiz tiene últimamente con los socialistas a cuenta del Oratorio de San Felipe no está dando todos los frutos que cabría esperar. Esperemos que D. Antonio no se jubile con la mancha de haber entregado a los políticos esa joya de la Iglesia que es el Oratorio.
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Francisco José Fernández de la Cigoña
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