Don Antonio Montero ha sido una calamidad eclesial. Simpático, porque su natural lo es, pero calamidad. Y uno de los grandes responsables del hundimiento de la Iglesia española.
En la Nunciatura, y supongo que en Roma, existe una carta de un ilustre jesuita que protestaba indignado por su nombramiento episcopal. Yo tengo una copia porque me la envió el que la suscribía. Sólo puedo dar fe de que la tengo y de lo que dice. Y lo que dice es tremendo. Como no me consta la certeza de lo afirmado, aunque estoy seguro del convencimiento de quien lo decía, no voy a hacer aquí crónica rosa.
Pues este curilla agilibus y desparpajado prefirió el obispado a otras alternativas que se le presentaban. Aparte de su simpatía personal, que la tenía, como tantos andaluces, apenas aportaba una investigación sobre el martirio de la Iglesia en 1936. Ciertamente muy buena investigación.
Pero enseguida el obispillo se dio cuenta de que lo único que había hecho importante en su vida iba ya contramano. Y aquella edición, agotada y reclamada por muchísimos, no volvió a reeditarse. Su autor se negaba. Me dicen que hubo personas que se ganaron algunas pesetas fotocopiándola y distribuyéndola.
Se integró inmediatamente en el sector progre de la Iglesia. Aunque siempre calculado. Pablo VI le hizo obispo auxiliar en 1969 y Juan Pablo II le nombró obispo de Badajoz en 1980. Gran encantador de serpientes, consiguió lo que ninguno de sus conmilitones. Y en 1994 fue creado arzobispo de Mérida-Badajoz. Creo que fue el único de esa tropa que tuvo una promoción importante. Aunque tampoco extraordinaria.
Como tenía una habilidad innata para acomodarse a todas las situaciones, el paso de lo que dicen que quería a ser obispo es verdaderamente maquiavélico, sus últimos años arzobispales fueron discretos y hasta reeditó su obra sobre el martirio de la Iglesia a la que se había negado tanto tiempo.
Hoy está en vísperas octogenarias y tocado en su salud. La última vez que le vi creo que fue en la ordenación del obispo auxiliar de Toledo y llevaba un paso muy renqueante. Si no fue en ese acto fue en otro por los mismos días. Más o menos.
Pero, genio y figura hasta la sepultura. Antonio Montero ya no es nadie. En sus días, él, que era el experto de la comunicación eclesial, dejó arruinar los medios de la Iglesia. El gran éxito de la COPE es posterior a su mandato. Y nos dicen hoy que no le gusta. Pues, dados sus gustos, es una maravillosa noticia. Lo alarmante sería que estuviera entusiasmado.
Los humanos se resisten al olvido. Acabo de referir el caso de Miret Magdalena. Bien sé que no son lo mismo. Aunque me temo que ambos se llevan muy bien. Pues cuanto antes desaparezca Montero, me refiero a su desaparición medíática, que de la otra Dios dispondrá, mejor para Montero y para la Iglesia. Esa es mi opinión. Que no tiene por que ser compartida.
Francisco José Fernández de la Cigoña, tu artículo es deleznable.
Al mismo: Y lo de García Aracil me trae también sin cuidado. El fin de semana pasado me lo pàsé en la diócesis de Jaén. Y me encontré con unos cuantos curas. Que no eran precisamente elogiosos. Yo ni mandé a ese obispo a Mérida-Badajoz, ni es amigo mío ni tan siquiera le conozco. ¿Qué a usted le gusta más Montero? Pues, por mí, como si se lo come con patatas fritas. Pero, le repito, si usted quiere hacemos crónica rosa.
Al de un nick que no me apetece reproducir: No miento en absoluto. Tengo copia de la carta que mi queridísimo amigo, el P. González Quevedo, de la Compañía de Jesús, envió a la nunciatura. Me la dio él. Si quiere la reproduzco y entramos en la crónica rosa episcopal. Creo que el único perjudicado iba a ser el emérito de Mérida-Badajoz. Pero no me toque los cataplines. Que a mí me es igual publicarla.
Ah, se me olvidaba. Don Antonio promovió un Sinodo en la Diócesis de Badajoz, que ha cambiado la cara de esta iglesia, y de qué manera. Pregunte a los sacerdotes y laicos de Badajoz, quién prefieren, si a don Antonio o a quién preside la diócesis ahora. Abur.
Creo que usted miente (espero que no deliberadamente) en algunas de las cosas que dice. Las cartas, para hablar de ellas hay que tener las originales, no valen ciertas copias que pululan por ahí y que, habitualmente, han sido rehechas unas cuantas de veces por gente con ganas de fastidiar. Sigo quedándome con don Antonio Montero, antes que con cuatro chorradistas que han jodido en estos últimos años mucho más. Lo peor es que lo siguen haciendo. Si hay algo que se le debe a don Antonio es plantear la realidad (que no acomodándose), y esa no gusta. Se entra en crisis. Pero con las propias palabras de don Antonio: "prefiero esta iglesia, a la que conocí de joven".
Creo que no tienes ni idea (y de esta persona sé muchas cosa); cómo será en las otras cosas que no conozco.
Desde la torre, la cigüeña cagando. Solo sabe hacer esto. Que mierda de cigüeña!!!
¿Pero la crispación, la ofensa contínua, las mentiras, el enfrentamiento, etc., etc. no son las maneras propias de los derechones?. ¿Aquí, entonces, que se reparten, bendiciones?.
¡Pues estamos buenos, capullines periodistillos!. ¿Y esta es vuestra autopredicamenta de personas de bien?
¡¡¡¡¡Qué boniiiiitooooooo!!!!!
http://www.tribuna.cat/Not%EDcies/Societat_Civil/El_poble_catal%E0_renova_a_Montserrat_la_Flama_de_la_Llengua/
Parece que la polémica en otro hilo entre Hermenegildo y Theo, terciada por D. Antonio Lasierra, entre las protestas de algún bloggero, ha dejado el blog exhausto por el esfuerzo intelectual realizado para seguirla.
Esto sí que ha sido un "merecido descanso" merecido de verdad. Ubi sunt...?
El mayor atentado terrorista en España no fue el 11-M . Fue el producido el 12 de agosto de 1936 por los rojos , los amigos de ZP , en la madrileña estación de Santa Catalina , pegada a la de Atocha . Era el tren de la muerte , con 300 presos provinientes de Jaén , entre ello su Obispo . Fueron asesinados casi todos por los rojos . Lo intentaron impedir unos guardias , pero el ministro rojo de la Gobernación les ordenó retirarse . Esto es memoria histórica verdadera , no la farsa montada por ZP , el gran crispador .
POr su obra sobre las matanzas de la guerra incivil en tiempos de penuria informatival me llegaron a pedir 150.000 pts en la feria de libros viejos. Ptas de hace 25 o treinta años. Por cosas rocambolescas de la vida llegue a saber algo a lo que no di crédito. Tiene que ver con las alternativas a las que discretamente aludes. Todo me fue confirmado por un sacerdorte de la diócesis con el que viajé siguiendo las huellas de San Pablo por Grecia y Turquía. Simplemente me admiro de lo bien informado que estás. Y eso que en cuestiones de saltos de tapia las cosas se suelen volver confusas.
Libarae in Aventino y Hermenegildo: No necesito deciros que estoy totalmente de acuerdo con los dos.
Cobarreta: No necesitas gritar para decir lo que te parezca. Salvo que con mayúsculas quieras ocultar, sin conseguirlo, tu ignorancia. Ese Simón Ruiz a quien mencionas entre tus héroes me imagino que debe ser Samuel. Pero, ¿a ti qué mas te da? Simón, Samuel o Salustiano. El caso es decir chorradas.
ESTE SR. ARTICULISTA ES COMO JIMENEZ LOSANTOS. ESTOY SEGURO QUE DESTILA HIEL POR TODOS SUS POROS. ¿CREERÁ EN LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN?.
EL CRISTIANISMO CON USTED ESTARÍA YA ENTERRADO. ¿QUÉ PIENSA DE CASALDALIGA, SIMON RUIZ, EL ARZOBISPO ROMERO..., Y TANTOS OTROS CRISTIANOS DE VERDAD?.
SALUDOS COBARRETA
En la época de esplendor de Montero como experto en medios de comunicación del Episcopado español, se perdieron la Editorial Católica y el Diario "Ya". Que no venga este obispo ahora a dar lecciones de nada.
D. Antonio se suma al mobbing: él, como mediocre que ha sido siempre, se suma a los aullidos de la manada de los mediocres, para colaborar con el acosador. Fenómeno descrito por René Girard en "El chivo expiatorio" y en literatura científica y psicológica posterior sobre el mobbing. No es difícil saber a quién quiere complacer.
Estas jaurías suelen tener buen olfato, sentido clave para trepar y que a este obispo parece le funcionó bien. Pero el olfato, como todos los sentidos, se va deteriorando con la edad.
Por cierto: en la fotografía, ¿de qué se reirá? Sin alcanzar la perfección de la sonrisa de Mons Martínez Sistach, parece simpático. Pero eso no disimula la esencia calamitosa.
Martes, 10 de noviembre
Francisco Margallo
Mario Bruzzone
Francisco Baena Calvo
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Rodrigo del Pozo Fernández
Julián Moreno Mestre
Manuel Mandianes
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos