Creo que llegan espléndidos tiempos para la Iglesia. Con excelentes obispos. Porque ya todos son conscientes de que nadie les va a echar ya un manto, como a Noé, sobre sus indignidades.
Se ha terminado ya el silencio, el corporativismo infame que oculta vergüenzas inconfesables, el mirar para otro lado. Ya no va a haber obispos pederastas, concubinarios, maricones... Porque saben que muy pronto van a ser expuestos al ludibrio público. Y el que lo sea va a durar tres días.
También el vago, el consentidor de lo inconsentible, el hereje o cuasi hereje, el opuesto al Papa, el bobo solemne, el destroza diócesis, el bocazas... la tienen cruda.
El internet es imparable y llega a todo el mundo. Ya nada es secreto. Todo es público ya. Y los obispos tienen que contar con ello.
Me parece buenísimo para ellos. Ya no les queda más remedio que ser obispos. Y buenos obispos. En otro caso van a ser retratados.
Cierto que los enemigos de la Iglesia van a seguir atacándoles. Pero eso es una medalla. Los católicos, los de verdad, van a estar con ellos. Hasta donde haga falta. Les seguirán y, además, les amarán. Les tendrán como Padres, Maestros y Pastores. Nunca les va a faltar un pan, una casa y un amor. Pero, para ello, tendrán que ser obispos como Dios manda. Abrazados a la Cruz y al Divino Maestro. Haciendo Iglesia, no deshaciéndola. Como sucesores de los Apóstoles, que eso es lo que son, para regir la Iglesia de Jesucristo. Y si el martirio llegara pues llegando a él como llegaron aquellos de donde les viene la sucesión apostólica.
El Pueblo de Dios está tragando, desde la fe, demasiados casos de obispos impresentables. Sin menoscabo de su amor a la Iglesia. Aunque con mucha tristeza. Creo, señores obispos, que ya nos habéis probado demasiado. Y que hemos superado con creces la prueba.
Vamos a estar con vosotros, cueste lo que cueste. Pero tenéis que ser dignos obispos. Si no lo fuéreis ya sabéis lo que os espera. El polaco de hoy es sólo un ejemplo más. La Iglesia no tolera más obispos miserables. El que lo sea lo tiene claro. Se va a enterar todo el mundo. Y ya ni vale el nombramiento papal. Episcopus eris si recte facies. Si non facies, non eris. Tendréis el supremo sacramento del Orden pero lo habréis arrojado a la pocilga de los cerdos.
Viernes, 22 de agosto
Ricardo Próspero Morales
Fidel Mateos Rodríguez
Daniel Salsamendi
Pedro Tarquis
ADIÓS AYER
Asoc. Humanismo sin Credos
Jaime Vázquez Allegue
Francisco Margallo
Julián Moreno Mestre
María Teresa Valles
JC Rodríguez, A Eisman
Rodrigo del Pozo Fernández
Octavio Cortés
Vicente Haya
Sor Gemma Morató