Creo que llegan espléndidos tiempos para la Iglesia. Con excelentes obispos. Porque ya todos son conscientes de que nadie les va a echar ya un manto, como a Noé, sobre sus indignidades.
Hay algo que no le está funcionando a Benedicto XVI. Porque ya van muchas. Bertone y su pueril forofismo futbolístico, Hummes diciendo digo donde el día anterior había dicho Diego, Lombardi publicando inexistentes discursos del Papa y ahora un arzobispo, y nada menos que de Varsovia, renunciando el mismo día en el que iba a tomar posesión. Por impresentable.
Cuando está a punto de cumplirse su segundo año al frente de la Conferencia episcopal, al menos nominalmente, y ya con once largos como obispo de Bilbao, no saben que hacer con él.