Con inmenso dolor, sumido en un mar de lágrimas, recibo la noticia de que nos libramos de Monteiro.
Son un camelo. Apenas tienen permanencia en la Iglesia. No pasan de una caja de reclutamiento de partidos políticos y sindicatos hostiles a la Iglesia. Y sobre todo apenas tienen gente. Lo que por otra parte es una suerte. Pero a los obispos les encantan.
Dicen que es lento pero seguro. Pues no ha tardado tanto en tomar la primera e imprescindible medida para empezar a ser obispo de Málaga. Deshacerse del vicario general heredado. Y que en mi opinión condicionaba notablemente la diócesis. Para mal. Naturalmente siempre en mi opinión.
Pues ¿qué quieren que les diga? A mí me parece demasiado liberalismo.
No conocía yo la devoción de los habitantes de la isla de Hierro a la Virgen de los Reyes, la "Madre Amada". El obispo de Tenerife la describe muy bien en un escrito que os enlazo y cuya lectura os recomiendo.
Se equivocan quienes creen que el ya arzobispo emérito de Olinda y Recife, monseñor Cardoso Sobrinho, excomulgó a una niña violada. Porque ni lo hizo ni podía hacerlo. Los niños no son sujeto de excomunión.
El jueves o el viernes saltó la noticia de que el obispo de Minas, Francisco Barbosa (1944) se la montaba con un par de chaperos que, además, le habían filmado y le extorsionaban.
No estuve allí. Sólo refiero lo que he leído. Que sólo dos obispos, no sé quienes, acudierron a la recepción que el nuncio ofreció con motivo del día del Papa. Con lo que dicen que había más masones que obispos. Pues, ¿ qué quieren que les diga?
Los obispos vascos acaban de publicar un comunicado sobre los 14 sacerdotes ejecutados en 1936 y 1937 por las fuerzas nacionales. Seguro que va a ser muy mal interpretado. Por unos y por otros. Yo lo encuentro muy medido, muy matizado. Lo que no sé es si será oportuno en estos momentos. No digo que no lo sea, sólo que no lo sé. Aunque más bien me inclino por el no.
Alguien ha hecho la gracia cuyo título y fotografía reproduzco. Muy ingeniosa. Y simbólica. Como corresponde a un buen masón.
Cuando di cuenta del fallecimiento del obispo emérito de Vich no quise dar mi opinión sobre el mismo. Ahora veo que a Carod Rovira le parece maravilloso. Pues me confirmo más en la opinión que tenía del difunto. Si a Carod le parece óptimo es normal que a mí me parezca lo contrario. Nunca coincido con ese personaje.
Una Iglesia en las que las decisiones, los dogmas, la moral se establezcan asambleariamente por un conjunto de clérigos, secularizados, monjas con afán de protagonismo y algunos laicos que les siguen la corriente.
Sábado, 4 de julio
Asoc. Humanismo sin Credos
Pedro Tarquis
Juan Fernandez Krohn
Rodrigo del Pozo Fernández
Editorial San Pablo
JC Rodríguez, A Eisman
Escuelas Católicas
Vicente Haya
ADIÓS AYER
Francisco Margallo