El PP es una baraja por cortar
21.04.08 @ 17:59:15. Archivado en Política nacional
"En una partida para ser descartado hay que haber repartido las cartas, y éstas no se han dado". ¡Qué gran frase de Aguirre! Es todo un órdago a la chica de respuesta a un envite a la grande.
Siempre creí que la vertiente ultraliberal de nuestra clase política la representaba el PP. No tenía duda de ello, aunque ahora no sé si debo reflexionar, visto lo visto. El tira y afloja que Rajoy y Aguirre están representando ante la opinión pública es ciertamente lamentable, igual que lo fue el de Borrell y Almunia. No contentos con lanzarse mensajes a través de los medios de comunicación, uno se plantea en Elche soltar un ultimatum a la lideresa y a toda su tropa de vacilones (Güemes, Granados e Ignacio González) que no dejan títere con cabeza, y la otra confirma una entrevista en la televisión pública frente a los directores de los principales diarios españoles. A pesar de que creo que de esta cita televisiva vamos a sacar realmente poco, el golpe dado en la mesa popular por parte de su presidente ha escocido y mucho en la brigada mediática de Aguirre. La presidente ahora se presenta cual víctima y solicita saber si Rajoy quiere que abandone el PP. Incluso Jiménez Losantos ha pedido perdón por haber pedido el voto para Mariano y Pedro Jota ya le situó camino del paredón político nada más perder. Es el no va a más.
Aguirre no dice nada, aunque suelta pequeñas perlas en plan "yo lo que digo es que a las derrotas no se les puede llamar victorias" y sigue sin decir que no va a presentar batalla. Se lo está pensando, sabe que tiene en su bando a los medios más influyentes y juega con la baza de que ella no ha perdido ni un solo comicio. Rajoy en cambio ha perdido dos y sigue pidiendo otra oportunidad, una chance que muchos no quieren que tenga.
La lideresa está ahí, con la tradicional guerra de desgaste que se le presupone al contendiente a priori más débil, pero ya ha demostrado que es capaz de hundir a todo un Gallardón de un plumazo. El alcalde madrileño le ha servido de sparring para su gran lucha, que es la pelea por la Moncloa. Ella no quiere otra cosa y ya lo demostró antes de las elecciones al querer renunciar a su puesto de presidenta para ir al Congreso.
Lo peor para el PP es que se van a matar entre ellos y tal y como ha dicho un tipo listo como González Pons, "corre el riesgo de romperse". Aguirre y Rajoy saben que ésta es una de sus últimas oportunidades y van a poner toda la carne en el asador, sino lo están haciendo ya. Con cosas así, Zapatero puede temer más a Rouco que a los genoveses.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


