Ayuda a la Iglesia Necesitada: una organización “atenta al caminar de la Iglesia y sus sufrimientos”
21.03.08 @ 13:10:03. Archivado en Sobre el autor
Por Eduardo Mesa
www.lacasacuba.com
Cuando vivimos en el primer mundo los recursos económicos no son el mayor obstáculo para la evangelización, mucho menos la falta de libertad o esas situaciones límites de genocidio y esclavitud que vemos en países de África y Asia.
Ayuda a la Iglesia Necesitada (A.I.N.), fundada en 1947 por el sacerdote holandés Werenfried van Straaten, es una organización católica dependiente de la Santa Sede que se ocupa de apoyar la evangelización en esos lugares donde las Iglesias locales les resultaría muy difícil o imposible hacerlo con los medios propios.
En el año 2006 esta organización recibió donaciones por un valor total de 81,2 millones de euros, con los que ha apoyado 5.000 proyectos. Esta presencia de Ayuda a la Iglesia Necesitada en los lugares donde la proclamación del evangelio encuentra dificultades es un regalo de Dios, una expresión de su amor por cada hombre y mujer, una invitación a la solidaridad con nuestros hermanos.
El futuro de la evangelización depende también de nuestra generosidad y compromiso; el envejecimiento de la población europea de donde proceden muchos benefactores, la viabilidad de la práctica del diezmo y la implicación de las Iglesias locales pobres en las búsqueda de fondos son algunas de las interrogantes que he compartido con Javier Legorreta, Director del Dpto. de América Latina de A. I. N. con sede en la ciudad alemana de Königstein.
¿Cómo incide el nuevo panorama de la política latinoamericana en el trabajo de A.I.N.?
Para la Obra de Ayuda a la Iglesia Necesitada, el panorama de este continente siempre ha estado vigilante a sus necesidades en el estudio de las solicitudes que llegan a nuestra Obra. Siempre ha estado dispuesta a escuchar y atender las necesidades de los Obispos. Siempre ha querido estar atenta al caminar de la Iglesia y sus sufrimientos. Los más de 45 años que lleva ayudando en el continente siempre ha procurado acompañarla allí donde está amenazada, sufriente y en peligro. Sobre todo en su ámbito más sensible: la difusión de la palabra de Dios, tal como significó una de las prioridades en el Documento conclusivo de Aparecida en mayo de 2007, la familia, la Iglesia que está bajo la amenaza continua de las sectas y ayudarle a crecer donde los medios económicos carezcan para que cumpla su misión adecuadamente.
¿Es sostenible a largo y mediano plazo el actual sistema para conseguir ayudas?¿No son muy mayores los donantes de hoy?
El sistema de recaudación de fondos que Ayuda a la Iglesia Necesitada ha venido utilizando está basado en base a la Providencia y a la confianza en Dios. Nuestros miles de bienhechores de todo el mundo dan generosamente sus donaciones, cuya inmensa mayoría, provenientes de pequeñas sumas de cientos de miles de donantes. Este sistema ha sido la herramienta que el Fundador de esta Obra ha deseado: prometer la ayuda aún antes de haber recaudado los fondos correspondientes y así informar a los bienhechores para que conozcan donde la Iglesia está necesitada y sufrida. Los bienhechores de nuestra Obra nunca han sido suficientes: las necesidades de la Iglesia son tan grandes que siempre ha buscado intensamente bienhechores nuevos para que colaboren en su misión.
¿Qué se puede hacer para motivar a los jóvenes a ser más generosos?
Creo que lo que el P. Werenfried hizo durante su misión profética fue la de mostrar como sufre la Iglesia, como la Iglesia donde está más necesitada para cumplir su labor de transmitir el mensaje de Jesús. Nuestra Obra ha siempre querido ayudar de tres modos: orar por la iglesia que sufre y está necesitada, informar a los bienhechores, en este caso los jóvenes, para que conozcan la realidad muchas veces no conocida o poco conocida y ayudar financieramente ante las inmensas necesidades que la Iglesia universal necesita.
¿En los últimos años cuantos países de América han pasado de ser receptores a países donantes?
En los últimos 45 años ayuda a la Iglesia Necesitada ha dado donaciones a prácticamente todo el continente a excepción de algunos pequeños países del Caribe, que siendo antiguas colonias europeas no necesitan la ayuda de nuestra Obra. Hace 13 años la Dirección del Consejo de nuestra Obra decidió impulsar en Brasil y en Chile la búsqueda de fondos para que estos vayan cumpliendo el principio de subsidiaridad y al mismo tiempo comprender que de estos países que han venido siendo receptores de nuestra ayuda podían ser también donantes al mismo tiempo.
¿Los Iglesia protestantes en su gran mayoría siguen proponiendo a sus fieles el compromiso del diezmo, merecería la pena incorporar esta práctica en la Iglesia Católica?
Considero que cada Conferencia Episcopal va ya aplicando medidas de autofinanciamiento para que los católicos vayan dando de su generosidad y así mantener las infraestructuras de sus diócesis y parroquias, sin embargo el continente latinoamericano está muy lejos de experimentar lo que en las diócesis europeas se ha creado como cultura de dar las donaciones bajo el impuesto mensual. Dentro de su pobreza, tanto la Iglesia latinoamericana como la del así llamado tercer mundo deberá de ir motivando a los fieles para que con su generosidad puedan ayudar a su Iglesia, diócesis o parroquia. Es útil y eficaz el sistema del diezmo como la iglesia protestante o la católica lo hace en algunos países como tradición, sin embargo es un peligro el que no haya motivación al dar la donación. Hay el peligro de que lo automático mensual no tenga alma y la donación sin motivación puede ser fría y calculadora
¿Es cierto que las Iglesias que reciben una ayuda sistemática adquieren una cierta dependencia de los donantes?
Puede ocurrir, en efecto, si cuando se asigna una donación no se anima a los que la reciben a que en el futuro busquen una autofinanciación, es decir, nuestra ayuda debe ser un estímulo para que buscar una solución a sus necesidades. La donación parte del corazón generoso no porque le sobra sino porque generosamente su corazón le inspira dar.
¿Que pueden hacer las Iglesias locales para depender cada vez menos de las donaciones?
Considero que la Iglesia local de un país del Tercer Mundo siempre necesitará de la generosidad de los que tienen más medios. La Iglesia para ejercer la evangelización precisa de medios materiales para cumplir su misión de servicio a todos y en especial a los pobres. Creo que una iglesia rica es una iglesia muy pobre, y una iglesia pobre es una iglesia rica. Este binomio puede ayudarnos a comprender que en efecto, puede crearse dependencia, pero esta dependencia puede evitarse siempre y cuando el principio de subsidiaridad y una vez que los Obispos vayan poco a poco educando a sus fieles a que den dentro de su pobreza lo que puedan.
Comentarios:
Soy sacerdote Misionero,estoy ejerciendo mi ministerio en una parroquia necesitada y estoy buscando ayuda para la evangelizacion aqui.
Neceistamos un carro para desplazarnos a las comunidades ya que son lejos del casco Urbano y tambin necesitamos ayuda para materiles de evangelizacion.
Les agradezco de antemano su atencion.
En Cristo y Maria.
P. Dimas. Mi correo: dimasae@yahoo.com
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Eduardo I. Mesa
autor
Contacto


