No hay muchos días en el año, ni en la década, en que se pueda decir que el estado de West Virginia sea protagonista. Hoy sin duda en uno de ellos. Las urnas abren dentro de cuatro horas y parece que tendremos un día nublado. No parece que el resultado vaya a ser muy diferente a una victoria muy contundente de Hillary Clinton, que ha estado en cabeza muy destacada en todas las encuestas. En las dos últimas la ventaja está en 25 y 36 puntos porcentuales, un auténtico baño.
Barack Obama se poco menos que rendido ya y sólo espera que el resultado sea lo más digno posible y no un 80-20. Su lucha está en otros sitios y esa le va bien, ayer sumó cuatro nuevos Superdelegados a su causa. El verdadero problema es que en las encuestas de la elección general, John McCain arrasa tanto a uno como a otro en este swing state de tradición demócrata.
De propina: Hillary debe ya 20 millones de dólares. No sé si llegará o no a un acuerdo con Obama pero necesita una solución o puede estar amenazando su futuro.
La bola de cristal: los entusiastas del todavía candidato Ron Paul no se rinden. Planean una operación para avergonzar a McCain y despedirse a lo grande en la convención republicana de Sant Paul. Esta gente sabe hacer estas cosas así que si yo fuera McCain, me andaría con cuidado.
Sábado, 26 de julio
Froilán de Lózar
Juan Luis Calbarro
Pedro Fernández Barbadillo
Paco Sande
Vicente Torres
Emilio Castellote Madrid.
Manuel Molares do Val
José Luis Palomera Ruiz
Rufino Soriano Tena
Angel Escuredo