Como decía la canción, Hillary Clinton es como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie. Si alguien había pensado que iba a retirarse ante ese argumento de que es casi imposible remontar la ventaja de Barack Obama, que se lo vaya quitando de la cabeza. Hillary se queda hasta el final.
La cita de la semana es de Obama, pero probablemente la firmarían unos cuantos más. El candidato da su opinión sobre la temporada de primarias:
"Una buena película que duró como media hora de más"
El aura de nominado que empieza a advertirse en Barack Obama tiene muchas consecuencias. La primera es que es el objetivo de referencia de los ataques de John McCain y la segunda es que todo el mundo se pregunta quién llevaría de vicepresidente, una cuestión muy compleja, pero ya hay nombres sobre la mesa. Sólo comento los que he escuchado por ahí, iremos avanzando más luego.
Por muy épica que esté siendo la batalla por la nominación, los líderes del Partido Demócrata son los más dolorosamente conscientes de que cada día que se prolonga se aleja un poco más la posibilidad de recuperar la Casa Blanca. Con un presidente republicano en mínimos históricos de popularidad, un país con numerosos y graves problemas y un rival ya preparado, lo demócratas no pueden sacar ningún partido de las ventajas. Es por eso que muchos líderes demócratas empiezan a expresar sin ninguna cortapisa su entusiasmo por un rápido e indoloro final del duelo Hillary Clinton vs. Barack Obama.
Hablo por ejemplo del
Mientras los demócratas de Pennsylvania se registran para votar en cifras récord, cada vez parece más claro que tenemos competición para rato. Hillary Clinton quiere esperar por lo menos tres meses y ver los resultados de las siguientes primarias. Eso nos pone en junio, dos meses antes de la Convención demócrata en Denver. La batalla podría durar en realidad mucho más, porque la senadora está dispuesta a pelear por lo delegados electos de Barack Obama, es decir, por el apoyo de los que fueron elegidos como representantes de su rival.
Nada mejor para ganar un competición que poder cambiar las reglas. El senador Evan Bayh de Indiana, gran seguidor de Hillary Clinton tiene una idea. Los Superdelegados, que tendrán al final que decidir esto, deberían orientar su voto NO por quién tenga más delegados electos, NO por quién ha ganado más caucuses y primarias, NO por quien lleve ventaja en el voto popular... los superdelegados deben fijarse en quién ha ganado en los estados con más peso en la elección general. Mira tú, una categoría en la que Hillary sí que va por delante de Barack Obama.
La segunda idea brillante de la semana es una "miniconvención" previa. Es decir,
No es un secreto para nadie que haya venido leyendo este blog que soy un escéptico respecto a la "experiencia" que siempre cita Hillary Clinton entre sus cualidades para ser una buena presidenta y que, evidentemente, no posee Barack Obama. Experiencia en política exterior y seguridad adquirida, según ella, durante los dos mandatos de su marido en el Despacho Oval. Siempre he creido que no siendo Hillary miembro del Gabinete ni ocupando ninguna responsabilidad más allá de las estrictamente ceremoniales, habría sido necesario que hubiera pegado la oreja a las puertas para que le llegara algo. Esto es, por supuesto, opinable, pero como ya dije hace unos días, la apertura de los archivos de su agenda como primera dama iba a traer problemas en este tema.
Barack Obama se ha apuntado uno de los premios gordos en la primaria de los endorsements. Bill Richardson, gobernador de New Mexico y, más importante, hasta hace bien poco candidato a convertirse en el primer presidente hispano de los Estados Unidos. Para más INRI, ex-embajador ante la ONU y secretario de energía de Bill Clinton.
Barack Obama ha dado su tan cacareado discurso sobre los problemas raciales y, a decir de las crónicas, no le ha ido muy mal. Se trataba de cortar el revuelo creado por las palabras incendiarias de su pastor y poner a salvo una campaña que tiene que ver mucho con el color de la piel. Como decía, no sé hasta que punto este tipo de discursos llegan del todo hasta el electorado, pero la reacción de los medios ha sido particularmente positiva.
El Daily Kos es un blog central para entender mucho de lo que pasa hoy en día en el partido demócrata. Es el punto de encuentro del movimiento surgido en torno a la candidatura de Howard Dean hace cuatro años, fuertemente liberal y con un uso inteligente de las nuevas tecnologías. Pero más que eso, anti-establishment tanto republicano como demócrata.
Su éxito está consolidado, tiene millones de visitantes hasta el punto que según el ranking technorati es el undécimo blog más popular de la red. Su creador y principal líder es Markos Moulitsas, un ex-militar que se ha convertido en algo así como un icono del movimiento grass-roots del partido demócrata y que demuestra tanto interés en derribar a George Bush como en apoyar a Ned Lamont en las primarias demócratas de Connecticut con tal de quitar de enmedio al moderado Joe Lieberman. Pero no es el único autor del blog. Daily Kos lo escribe una "comunidad" con cientos de miembros que van elaborando diarios que suben a la página principal. Pues bien, Daily Kos vive su primera huelga en apoyo de Hillary Clinton.
He aquí la imagen del desgaste. Es el candidato republicano John McCain en el aeropuerto de Bagdad, donde ha llegado de visita. Mientras tanto, Hillary Clinton y Barack Obama siguen sacándose los ojos por la nominación demócrata gastando todos sus recursos en una guerra interna y descuidando a la fuerza la preparación de la batalla definitiva de noviembre. De ahí que McCain pueda dedicarse a pulir relajadamente su mensaje, conseguir donaciones y hacer este tipo de viajes.
Visto en retrospectiva, resulta increíble pero es cierto. Cuando comencé con este blog, tampoco había tanto que contar. Ni siquiera los grandes medios estadounidenses prestaban mucha atención a los que hacían los candidatos cuando preparaban Iowa y New Hampshire con un año de anticipación. Y sin embargo ahora me resulta muy extraño tener por delante estas dos semanas de impasse sin primarias. Ya nos habíamos hecho al ritmo desenfrenado de Caucus - Primaria - Caucuas - Primaria.
Los candidatos, sin embargo, no pierden el tiempo. Además de recaudar
Sí, seis largas semanas de conjeturas, broncas, encuestas y tensión hasta la celebración de la primaria demócrata de Pennsylvania. Ayer Barack Obama se hizo con una victoria cómoda pero poco rentable en Mississippi, y otra poco lucida, muy luchada y muy rentable en Texas. Siglo y medio después de su celebración, parece claro que Obama es el ganador de los caucus de este estado, contrarrestando la victoria de Hillary Clinton en la primaria y superándola en número de delegados del "Lone Star State".
El asunto de Geraldine Ferraro, absurdo de todo punto, se ha complicado.
Hace 32 años que Mississippi no vota demócrata en unas presidenciales, pero mira por donde, hoy sí que van a las urnas para responder a esa pregunta que va a desbancar a ¿Ser o no ser? DeHamlet: ¿Hillary Clinton o Barack Obama?
Se esperan una participación récord de unos 150.000 votantes y Obama mantiene hasta ahora claras ventajas en todas las encuestas. El 36% de la población es negra, y los afroamericanos representan el 70% de los votantes registrados demócratas, aunque pueden votar también republicanos e independientes.
Barack Obama sigue funcionando muy bien en los caucus y a estas horas todo indica que se va llevar el estado con unos veinte puntos de diferencia. No es que le rente mucho, porque sólo hay 12 delegados demócratas en juego, pero por lo menos es una buena noticia tras el batacazo del pasado martes. Además ha anunciado una nueva cifra de recaudación de 55 millones de dólares en febrero, mientras que Hillary Clinton se ha quedado entorno a los 40.
Y por supuesto, aún no se han puesto de acuerdo sobre si se juntarán o no para lo que muchos llaman ya el "dream ticket".
Hoy discutíamos un viejo dilema sobre Florida y Michigan. Creo que sería una tremenda injusticia permitir que los delegados demócratas de estos dos estados inclinaran la balanza de la nominación si Barack Obama y Hillary Clinton siguen empatados. De los ocho candidatos demócratas que había entonces, sólamente Hillary compitió allí, el resto aceptaron la decisión del Comité Nacional Demócrata y pasaron de los dos estados, a pesar de que Florida especialmente es muy importante en la general.
Del mismo modo que John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson aprendieron a entenderse, Barack Obama y Hillary Clinton podrían estar condenados a competir juntos en vez de uno contra otro. Una candidatura Obama-Hillary o Hillary-Obama por el bien del Partido Demócrata. Hoy la misma Clinton lo ha dicho en la CBS.
El pueblo soberano ha hablado y parece que no está tan seguro de quedarse con Barack Obama. A estas horas, Hillary Clinton se ha hecho con una crucial y generosa victoria en Ohio, además de en Rhode Island. Se ha impuesto también en la primaria de Texas, otro gran éxito, aunque aún no se sabe cómo quedará en el estado la batalla de delegados porque el recuento de los caucus (Texas mantiene los dos sistemas) aún no ha terminado y Obama va por delante. El senador de Illinois ha logrado llevarse Vermont, uno de cuatro, como era esperado.
Pues sí, ya está aquí la cita con las urnas de la que tanto hemos hablado. La carrera demócrata llega a esta jornada con sus líderes deseando que haya un nomina, sus bases pidiendo que la batalla continue y los candidatos más cautos que de costumbre con unas encuestas que siguen muy apretadas. Hillary Clinton dice discretamente que éste "es un proceso largo", desmintiendo a su marido Bill que hace una semana planteó Ohio y Texas como un match ball para la nominación, ganar o morir.
La agenda de hoy dice lo siguiente:
La tensión se palpa. Hillary Clinton y Barack Obama intercambian andanadas a pocas horas de uno de los días más decisivos del calendario de primarias. El de Illinois va a por todas, quiere un pleno que le otorgue de hecho la nominación y para eso está gastando mucho. La senadora trata de rebajar expectativas y mostrar que todo lo que no sea un pleno paraObama, es bueno para ella.
Miércoles, 30 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez