El paro estructural y el paro ocasional
27.03.09 @ 09:00:00. Archivado en Historia, Colaboraciones, Los apuntes de Don Alejandro
Un nuevo tipo de movimientos sociales que trata de superar la pobreza de la nueva industrialización conduce a rupturas del orden, es donde surgen las doctrinas socialistas.
Las élites liberales que gobernaron Europa entre 1830 y 1870 tuvieron pánico a las revueltas obreras. Lucharon contra los gremios y después contra las asociaciones. Temían la relación entre el pueblo y el gobernante.
Intensificaciones y desregulaciones laborales. Situación intermedia entre desaparición de los gremios y la iniciación de las primeras políticas de control laboral que se iniciaron para atajar los problemas como el pauperismo o la falta de medidas sanitarias.
Degradación del mundo laboral con jornadas de trabajo que llegaban a las catorce horas, hacia 1850; trabajos en las metalurgias con temperaturas insoportables; en la industria textil se exigía movimientos repetitivos. Las faltas y errores recaían sobre el trabajador por el reglamento de fábricas.
Contener la accidentalidad, ir en contra del trabajo de mujeres y niños, el descanso dominical, la posibilidad de negociación o huelga, eran derechos que los obreros no alcanzaron sin ejercer presiones.
El trabajo precario prefiguró escalones de descenso en la sociedad obrera que llevaron a la indigencia. En estos escenarios tienen mucha importancia los despidos y el desempleo. El paro estructural y el paro ocasional, con dos vertientes, fortuita y provocada.
Paro estructural: circunstancias que se presentaban cuando los mercados se saturaban, excedentes. Las fábricas prescindían de trabajadores. El nuevo modelo económico funciona con ciclos de auge y crisis, que empuja a nuevos periodos de empleo e intensificación industrial.
Paro ocasional: ocurría como algo intolerable para los empresarios. Desembocaba en despidos selectivos. Cuando los obreros presionaban, se despedía a los sectores conflictivos. Se produjeron paros ocasionales fomentados por cierres de fábricas por parte de los empresarios, los cierres patronales. Supusieron una prueba de fuerza para medir la resistencia obrera.
Don Alejandro y sus apuntes no descansan. Permanezcan atentos y discrepen o aplaudan la información superior aportando sus comentarios a continuación.
Comentarios:
En pleno siglo XXI, no hemos aprendido nada de nuestro pasado.
Casi ná.
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ADIÓS AYER
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