Amelio García Uncas
06.01.09 @ 10:30:00. Archivado en Serie Cracks, Experiencia vital
Era yo un niño cuando él irrumpió en mi vida. Días antes de iniciar las vacaciones de Navidad, en el colegio habíamos hecho el famoso juego del amigo invisible. A mí me tocó, creo recordar, una caja de lápices de colores de la marca Faber-Castell, mientras que a un compañero, su amigo invisible le regaló un gorila de peluche.
Me encantaba el peluche de mi amigo pese a que portaba una ropa polícroma, con más colores de los que podía encontrar en la caja de lapiceros que me había tocado a mí. Ese gorila tenía algo especial, los días antes de vacaciones nos pasábamos los recreos jugando con él. Bella infancia.
Llegó el 6 de enero, tal día como hoy, Epifanía de Nuestro Señor. Entre diversos regalos, recibí de sus Majestades de Oriente un gorila de peluche de color marrón y con un traje de tirantes de rayas azules y negras. No lo podía creer, me habían traído el mismo gorila de peluche que dos semanas antes había recibido mi compañero de aula. Recuerdo aquel día 6 de enero con alegría, emoción e ilusión. No podía entender a aquellos que afirmaban la inexistencia de los Magos de Oriente.
Pronto le puse nombre. Amelio. Emulando al mono Amedio del televisivo Marco. Amelio era más fácil de pronunciar que Amedio. Sus apellidos, García y Uncas. García porque pegaba con el nombre de pila y Uncas porque días antes había visto la película El Secreto de la Pirámide, protagonizada por el Joven Sherlock Homes. En tal film aparecía un perro llamado Uncas.
Amelio García Uncas ya había hecho olvidar al gorila de mi compañero de clase. Amelio vestía un traje de rayas azules y negras. Amelio era del Inter de Milán, equipo puntero donde los haya. Tenía la mano derecha cosida a la cabeza; a petición propia, mi tía se apresuró a descoserla. Ahora tenía los dos brazos bien abiertos.
Amelio se convirtió en uno más de la familia. Venía de vacaciones de verano, compartía sobremesas, santos y cumpleaños, y guardaba mi cama y mi habitación cuando me ausentaba. Con el paso del tiempo y azotado por la lavadora perdió un ojo y hubo que coserle un parche de color negro.
Hoy continúa en mi habitación, con su ojo izquierdo parcheado y con su traje de tirantes de rayas azules y negras igual que el primer día. Está en lo alto de una estantería, sobre un libro llamado "Las Reinas de España" y flanqueado por una enciclopedia. Oteando a través de un sólo ojo el transcurso de mi vida.
Por todo esto y mucho más, hoy estamos de enhorabuena al incluir a Amelio García Uncas en la Serie Cracks de este blog. Dios le guarde muchos años.
labanderadeadiosayer@gmail.com
Comentarios:
En fin, así son los que huyen a las primeras de cambio y prefieren no hacer frente a las dificultades.
Un saludo, cordial
En vez de vestirle con los colores del Inter, podría haber sido "Rossonero"(milanista).
Feliz día de la Efifanía.
P.D. Conociéndole, seguramente, que este año, le cae carbón. Je,je,je
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ADIÓS AYER
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