No sé si visteis, hace un par de domingos, el programa de La Sexta "Salvados", en el cual, el follonero, así llaman al presentador, se dedicó a ir a El Valle de los Caídos, de visita.
Bien, hasta ahora bien. Vivimos en un país de derechos, no de obligaciones se ve. Cualquier persona, puede hacer lo que quiera en este país, pero ahí entra en juego la típica frase que dice "la libertad de uno, termina donde empieza la del otro".
Dentro de unos días las familias de nuestro país y de medio mundo se sentaran alrededor de una mesa para cenar y desearse "felices fiestas". Paz, amor, cumplir sueños... Estos y otros muchos deseos estarán presentes en esas mesas, repletas de maravillosos manjares y de las mejores de nuestras sonrisas y galas.
La Santa Alianza fue un pacto de ayuda mutua, realizado en París, inspirado en la defensa de la religión y el orden legítimo. Intervenciones militares de prevención frente a los movimientos liberales revolucionarios y movimientos nacionales o de pueblos.
Los firmantes de este pacto fueron el soberano prusiano Federico Guillermo III, el emperador austriaco Francisco I y el zar ruso Alejandro I.
Viajaba en tren hacia la Universidad Socialista hace algunos días. Las ocho y media hacían acto de presencia en relojes y diales radiofónicos.
Sin percatarme, me había sentado frente a una chica. Ella iba de espaldas a la dirección que llevaba el tren, apoyaba su hombro y brazo en la ventana mirando a todo a través de la ventana pero sin fijarse en nada.
No estoy a favor de que la Iglesia y sus Diócesis pidan colecta a sus feligreses de forma tan explícita entregando un sobre a la salida de misa. Ese gesto lleva implícita cierta obligación a hacer dicha colecta. Y más en estos tiempos que corren, con la crisis rodeándonos allá por donde vamos ¿Dónde va a parar realmente ese dinero? ¿Se hace un buen uso de él o sirve para que unos cuantos vivan cómodamente y se paguen sus viajes a Tierra Santa?
Inauguramos hoy viernes una nueva sección en este blog. Tras semanas de dimes y diretes, al final, para bien de todos, Gemuki ha cedido a participar escribiendo sus textos en esta página.
Como en su día dije, en La Bandera de Adiós Ayer cabe cualquier opinión, ya sea en contra o a favor de servidor. Yo creo en la libertad de expresión y si no estamos de acuerdo con lo expuesto, se nos otorga la posibilidad de dejar comentarios en contra.
La semana pasada cayeron dos de nuestros soldados en tierras afganas. Ayer cientos de miles. Mañana caerán más.
Y ver los rostros de sus compañeros en armas me hace pensar, y me emociono. Me emociono cuando veo a esos hombres y mujeres, abnegados patriotas, luchadores de una causa sin causa, ejemplo para sus hermanos, ejemplo para el Mundo. Ojalá uno solo de nuestros políticos fuera como ellos. Ojalá todos aprendiéramos de ellos, de su sacrificio, de su trabajo, de su silencio, de su lucha, de su amor a la Patria y Patria con mayúsculas, que escriben con su sudor y con su sangre.
Hace dos fines de semana tuvo lugar el Forum Nacional de Pastoral Juvenil en Madrid. El pase para los tres días de conferencias, encuentro, arte, exposiciones y tal costaba 90 eurazos.
Dicen los medios que acudieron 2000 jóvenes, sin crisis, entiendo. 90 euros, casi la mitad de lo que vale un pase con alojamiento, comida y acceso de una Jornada Mundial de la Juventud.
Desde que se le concedió a Juan Fernández Krohn un espacio en la web Religión Digital hace más de tres semanas, el Patrón y Reptil Ciriaco de Málaga ha puesto su blog en cuarentena quejándose por la presencia de esta persona en tal web. Sin duda, es una acción de protesta plenamente respetable.
Recordemos que Fernández Kronh intentó matar a Su Santidad el Papa Juan Pablo II y desde entonces no se ha arrepentido de su acción.
Puede ser que una persona quiera un poco de intimidad, quiera desaparecer de su mundo y olvidar un poco todo lo que hasta ahora le ha rodeado. Uno tiene todo el derecho a olvidarse de lo que ha vivido e intentar que todo lo que ha vivido le olvide a él. Es un derecho.
¿Es fácil hacer práctica de ese derecho? No. Uno no puede esconderse detrás de una máscara, no puede esconderse de un mundo en el que ha vivido. ¿Por qué? Pues porque un fallo ha de cometer. Dicen por ahí que no existe el crimen perfecto, que el asesino, por mucho cuidado que lleve, siempre comete un fallo que le delata. Y eso le pasa a quien quiere desaparecer.
Vuestro presidente, y digo vuestro porque yo no le voté, ha descubierto una nueva forma de economía... y de construcción. Sí, queridos amigos, las casas se construyen por el tejado y el problema económico en las familias se resuelve dándole dinero a los niños para golosinas. Pan para hoy y hambre para mañana, como diría un sabio cántabro.
ZP y su legión de consejeros, muy sabios todos ellos, proclaman a los cuatro vientos sus ayudas a las familias en estos momentos de "problemas económicos". Y digo yo, ¿no será más interesante, ante el enfermo, destinar tiempo y recursos para formar, y dar herramientas al medico para salvar y solucionar el problema del paciente?
Navegaba ayer por Internet cuando vi una llamada de S.O.S. Rocío, una joven de 24 años pide ayuda porque tiene leucemia y necesita una donación de médula.
Dejo aquí la web por si La Bandera de Adiós Ayer puede servir de canal.
Sin duda, dará que hablar este nuevo colaborador. Amigo de sus amigos, seguidor fiel de Cristo, defensor a ultranza de España, amante de su novia, aprendiz de su hermano mayor, forofo del Deportivo de la Coruña, simpatizante del Real Murcia, inseparable del balón de fútbol y antagonista de cartageneros.
Hoy cuelgo en el blog un bello texto que escuché por primera vez en voz de Rogelio Cabado hace dos meses. Son unos versos de San Juan de la Cruz. Hoy sobran mis palabras, aquí lo dejo:
Que bien sé yo la fuente que mana y corre,
aunque es de noche.
Aquella eterna fuente está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche.
Su origen no lo sé, pues no lo tiene,
más sé que todo origen de ella viene,
aunque es de noche.
Pues sí, aquí estoy, entre vosotros. Los que me conocéis sabéis que es algo que daba vueltas en mi interior. ¿Que por que aquí? Porque el "jefe" de este blog es un guerrero de nuestro tiempo, un luchador contracorriente, un mohicano en este mundo... pero no el último, no está sólo, somos varios.
Metternich fue quien argumentó mejor el tipo de orden restaurado en Europa tras Napoleón. Estuvo persuadido de la prescindibilidad de los derechos políticos de los pueblos. Puso mucho énfasis en que la política debía ser un problema de élites.
Napoleón había cambiado el orden político en Europa. Metternich pensaba que la política debía volver al Antiguo Régimen, decía que el pueblo no entendía de política, administración y economía.
Hace más de una semana finalizó el sínodo de los obispos en Roma. Bellver continuando con su diálogo sin fronteras escribió un texto titulado "El periodismo digital se aprende on-line". Frase que adquiere el carácter de perogrullada universal en todas sus letras.
Sin duda, la Iglesia Católica necesita un lavado de cara en el ámbito de las nuevas tecnologías. Como en su día denunciaba el Patrón y Reptil Ciriaco de Málaga, la Iglesia tiene una gran labor que realizar todavía en el campo tecnológico. Una verdad más grande que un Palacio Arzobispal sin arzobispo, ahí es nada.
Aunque algunos digan que mi influencia pueda cerrar páginas web enteras o provocar guerras mundiales, siempre -o el 99% de las veces- escribo para vosotros, para echarme unas risas y hacer sano y malávico debate con los comentarios que dejáis. Hoy no va a ser menos.
El mundo se equivoca en ir hoy día 1 de noviembre al cementerio.