Antes de finalizar con esta serie de post (cosa que sucederá con el próximo) deseo decir algo más con respecto a este grave problema de las deudas que afectan a una gran parte de los países del mundo, ¡y a sus pueblos!
Y en ese sentido creo haber sido bastante claro al señalar, que estoy plenamente seguro de que el Buen Padre Celestial NO QUIERE que los seres humanos pierdan su libertad, condicionados por las situaciones económicas derivadas de haber tenido que endeudarse.
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas