Continuando el tratamiento de este tema, debemos realizar ahora una pequeña reflexión con respecto al otro aspecto del jubileo bíblico, el de la liberación de los esclavos.
Ya he aclarado que esa disposición comprendía únicamente a los de raza hebrea, según se desprende del texto «Si tu hermano se queda en la miseria y se ve obligado a venderse a ti, no le impongas trabajo de esclavo. Él estará a tu servicio como asalariado o como huésped y trabajará para ti solamente hasta el año jubilar. Entonces quedará en libertad junto con sus hijos, volverá a su familia y regresará a la propiedad de sus padres» (Lev.25,39-41).
La primera cuestión a mencionar, es que tal principio de la Ley hebrea se origina en la clara referencia según la cual, el pueblo israelita es considerado como los servidores de Yavhé (su "herencia") por lo cual resultaba ilegítimo que pudiesen ser esclavizados a perpetuidad (Lev.24,42).
Un segundo punto a tener en cuenta, es que generalmente nosotros pensamos que los "esclavos" sólo derivaban de las guerras (cautivos del pueblo conquistador y su descendencia).
Sin embargo esa no fue la realidad histórica ya que, como podemos advertir claramente en el texto antes citado, muchos habían debido "esclavizarse" por problemas legales es decir, simplemente por no tener dinero para vivir o no haber podido pagar sus deudas.
Es más; yo me animaría a asegurarles que con el correr de los años esa fue la causa que dejó en dicha situación a mayor cantidad de personas.
El tercer tema que debe ser tenido en cuenta es el tipo de las labores que estaban a cargo del esclavo.
Sin duda, en sus orígenes, los trabajos que debían realizar eran más pesados que los del asalariado, motivo por el cual la Biblia disponía que a los israelitas se les impusiese ese último tipo de actividad, dejando las ocupaciones más desgastantes a cargo de los provenientes de otras razas, quienes incluso podían ser sometidos a la citada servidumbre en forma perpetua (Lev.25,44-46).
Sin embargo, con el correr de los años, las tareas de ambos segmentos del quehacer humano se fueron transformando en algo bastante parecido, influyendo también en tal sentido el respeto al inmigrante impuesto por la Ley, «No vejarás al emigrante, conocen la suerte del emigrante, porque emigrantes fueron ustedes en Egipto» (Ex.23,9) por lo cual, para el pueblo hebreo, seguramente la "esclavitud" no constituía algo demasiado gravoso.
Y estoy completamente convencido de eso ya que, el propio Jesús utiliza la figura del «esclavo» para ejemplificar sus enseñanzas al expresar «el que quiera ser grande que se haga servidor de ustedes, y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo» (Mt.20,26-27) lo cual nos permite asegurar que, en esa época, no era "tan tenebrosa e indigna" como solemos imaginarlo, caso contrario, seguramente el Señor no lo hubiese mencionado como un modelo.
Menos aún podemos indicar que fuese un estado permanente ya que, como máximo, podía durar 7 años (Ex.21,2 Lev. 25,39-46) e incluso menos si en el ínterin ocurría un año jubilar.
También en las palabras del Cristo es posible ratificar eso ya que manifestó «el esclavo no permanece para siempre en la casa; el hijo, en cambio, permanece para siempre» (Jn.8,35) lo cual habla a las claras de su transitoriedad.
Otra referencia esclarecedora podemos encontrarla en los Evangelios, cuando Jesús expresa «Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario mientras vas caminando con él no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.» (Mat.5,25-26).
Asimismo, en el Antiguo Testamento existen situaciones similares ya que, por caso, nada menos que el Rey David, contó entre sus seguidores «a todo el que estaba endeudado» (1Sam.22,2) lo cual muestra a las claras que entre sus partidarios había quienes lo seguían, no por una actitud religiosa o política sino simplemente para "zafar" de la prisión (quedar esclavizado, trabajando a favor del acreedor).
De acuerdo a esas situaciones podemos afirmar, que el estar preso significaba también el trabajar para saldar lo adeudado, ya que obviamente sería ilusorio pensar que con el simple encierro se lograse el dinero necesario para poder hacerlo.
Por otra parte, las prisiones de aquella época sin duda no tenían absolutamente nada que ver con las actuales, en las cuales las labores que allí se realizan procuran la recuperación social del interno, y también que pueda aportar económicamente a la subsistencia de su familia, o para que, al salir de allí, cuente con algo de dinero para afrontar con mejores chances las diferentes contingencias de la vida.
Para nosotros, hace ya muchos años que se ha establecido que NO HAY PENA DE PRISIÓN POR DEUDAS (caso contrario, no alcanzarían las prisiones) pero en la antigüedad, insisto, no era así, sino que quien no podía pagar al carecer de bienes era obligado en forma compulsiva a abonar lo adeudado, "esclavizándolo" en favor de los acreedores, y además debía pagar su propia alimentación.
Ahora bien; de acuerdo al sistema económico de la antigüedad, seguramente, las deudas que existían en aquella época se producían, no como una derivación del obtener elementos materiales, como sucede actualmente, sino por delitos menores o por CALAMIDADES COMO ENFERMEDADES, SEQUÍAS, u otras causas similares que le habían imposibilitado el obtener los recursos necesarios para la subsistencia propia y del grupo familiar.
Esto es así ya que la aparición del crédito como una forma de fomentar las actividades económicas es —hablando en términos históricos— un "fenómeno" o "invento" muy reciente dentro de la humanidad.
Quiere decir entonces que, la situación en que se encontraban las personas que estaban esclavizados, muchas veces estaba motivada en lo que nosotros llamamos hoy “mala suerte o desgracia”, hecho que en aquellas épocas era incluso considerado como una especie de "castigo divino".
Dios mediante continuaré mañana.
Cordiales saludos
MARANA-THA
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Miércoles, 30 de mayo
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