Ante todo quiero expresar el motivo por el que resolví redactar estas líneas.
Con ellas procuraré explicar, uno de los motivos por los que afirmo que debemos “aprender a releer los textos bíblicos”, cosa que sostengo, pues haciéndolo de esa forma nos resultará más fácil “ubicar” distintas situaciones que nos ayudarán en la vida cotidiana.
Por otra parte creo que constituye una verdadera obligación. Al menos para quienes tratamos de “transmitir algo” a partir de dichos escritos.
Para finalizar con este tema, les recuerdo que ya he expresado en uno de los primeros post que he venido escribiendo sobre el mismo, que buena parte de los biblistas (así se suele denominar a los que han dedicado su vida a estudiar, y que por lo tanto "saben" de la Biblia) afirman que «parecería que los principios del Jubileo nunca se aplicaron realmente».
Antes de finalizar con el análisis de las deudas, que tantas angustias causan a la inmensa mayoría de los seres humanos, creo conveniente realizar primero un pequeño resumen sobre lo que he procurado ir describiendo a lo largo de estos post.
También, y procurando que la explicación resulte ser un poco más clara, voy a recordar también ciertos puntos referidos a la realidad de la existencia del hombre sobre la tierra, ya que a veces, algunos de los conocimientos adquiridos se nos suelen borrar de la memoria, o puede suceder que no los relacionemos con determinados aspectos de los relatos bíblicos.
Quienes vienen siguiendo la lectura de esta serie de artículos sobre el problema de las deudas, posiblemente habrán comenzado a comprender el enfoque con el cual interpreto que debe ser entendido esta grave dificultad, que aqueja a muchos seres humanos.
Les recuerdo que bíblicamente, todo este aspecto se encuentra "asentado" sobre la figura del famoso JUBILEO, el cual significaba que cada 50 años se recuperaba la tierra que había sido "vendida", y los esclavos quedaban libres.
Continuando el tratamiento de este tema, debemos realizar ahora una pequeña reflexión con respecto al otro aspecto del jubileo bíblico, el de la liberación de los esclavos.
Ya he aclarado que esa disposición comprendía únicamente a los de raza hebrea, según se desprende del texto «Si tu hermano se queda en la miseria y se ve obligado a venderse a ti, no le impongas trabajo de esclavo. Él estará a tu servicio como asalariado o como huésped y trabajará para ti solamente hasta el año jubilar. Entonces quedará en libertad junto con sus hijos, volverá a su familia y regresará a la propiedad de sus padres» (Lev.25,39-41).
Continuando el análisis de la situación que se derivó del cautiverio sufrido por el pueblo judío en Babilonia (cosa que estimo debe ser tenida particularmente en cuenta, a los fines de aclarar la eventual "no-aplicación del Jubileo" establecido en el Levítico, que mencionan algunos “biblistas”) les recuerdo que ese hecho ocasionó el que durante 70 años muchos hebreos se vieron forzados a dejar sus tierras, ya que fueron trasladados allí como prisioneros.
Analizando el problema de las "deudas" he mencionado el JUBILEO bíblico, y debemos ver ahora en particular, la opinión de algunos “biblistas” referida a que ese sistema no se habría aplicado realmente en Palestina.
Como ya se los adelanté, creo que es ineludible pensar en un hecho al cual he calificado como de una "bisagra" en la historia hebrea, y que es el cautiverio en Babilonia.
Y para comprenderlo mejor, posiblemente sea conveniente repasar algo de los textos bíblicos, fundamentalmente los que se refieren al aspecto histórico.
Continuando el análisis de los problemas causados por las deudas que casi todos los seres humanos contraemos (al ser uno de los motivos de inseguridad y angustia en que vivimos) es interesante que les indique que, la razón por la cual comencé a hacerlo es respondiendo a un expreso pedido al respecto.
Ayer comenzamos a analizar un problema que viene afectando —cada vez más— a un muy importante segmento de la humanidad, tanto si tenemos en cuenta a los seres humanos considerados individualmente, como también si nos referimos a la situación en la cual se encuentran muchos países.
Uno de los temas que más preocupaciones suele ocasionar a la mayoría de los seres humanos, es el relacionado a las múltiples deudas monetarias que normalmente uno contrae durante su vida.
Incluso, el sistema socio—económico en el cual estamos inmersos fomenta esta situación hasta límites casi inimaginables, dado que su "motor" está basado en el consumo de los distintos productos que se ofrecen en el mercado.
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas