Cuando hace un tiempo inicié la redacción de este blog, pensaba que recibiría inquietudes de los lectores, referidas a los diferentes temas o cuestiones que —de una u otra forma— tuviesen relación con los aspectos bíblicos sobre los que suelo escribir.
Sin embargo no fue así, ya que hasta la fecha hubo una sola persona que me consultó sobre un punto en particular (el “problema” de las deudas en la Biblia, el que, Dios mediante, un poco más adelante lo trataré de analizar con cierto detenimiento) así como tampoco me fueron expresadas demasiadas críticas, comentarios o sugerencias en los distintos post que he redactado.
Y esta situación puede estar motivada, tanto en la falta de lectores de mis post (ya que según me informan desde la dirección de Religión Digital, son sólo unas pocas decenas las personas ingresan y los leen, cosa que les agradezco sinceramente) como también podría ser la falta de interés en los temas que he planteado.
No deseo tampoco, como alguien me lo sugirió, tratar temas diciendo que "me fue requerido por doña Fulana", ya que, independientemente de la mayor o menor importancia que eso pueda tener, honestamente pienso que no es correcto. O al menos que no es “del todo” correcto.
Por otra parte y aceptando la sugerencia de una amiga a quien aprecio mucho, tampoco voy a "darme por vencido" y cesar en esta actividad, ya que cuando la emprendí lo hice con un sentido religioso, y, por consiguiente, obedeciendo a lo que podría llamar un deber de conciencia continuaré escribiendo, cumpliendo algo similar al mandato de Pablo cuando dice «predica, con ocasión o sin ella» (por lo menos lo haré durante un tiempo más, antes de considerar que es el Señor el que me indica que debo buscar otro camino para explicar mis ideas).
Pero creo que no es lo "óptimo", dado que si bien resulta muy difícil asegurar qué es lo que verdaderamente puede gozar de “semejante” calificación, pienso que sería preferible contar con alguna "orientación" de vuestra parte.
No obstante, y atento lo planteado, me veo en la “necesidad” de continuar escribiendo sobre los temas que a mí me resultan interesantes, aún cuando no estoy tan seguro con respecto a cuáles pueden resultarles útiles a ustedes.
Conforme lo dicho, voy a iniciar ahora el análisis de algo que calificaría como "de moda" (por lo menos, podemos decir que lo es en cierto sentido) dado que desde hace algunos años han aparecido distintos libros que posiblemente alguno puede haber leído, pero que es un tema sobre el que yo diría que aún hay que reflexionar bastante, y se relaciona con la persona histórica de Jesús de Nazareth.
Y sobre ese aspecto, si bien resulta imposible asegurar cual es la idea de los demás, creo no equivocarme demasiado al pensar, que de una u otra manera, la inmensa mayoría de los cristianos participamos de una concepción sobre Él considerándolo como alguien "demasiado" singular.
En realidad, no cabe duda alguna que algo de eso es completamente cierto y correcto, ya que por admitir esa "especial particularidad" que tenía, es precisamente el motivo del nombre que nos adjudicamos, el de "cristianos", con el cual nos estamos definiendo como "seguidores del Cristo".
Es decir, que reconocemos que Jesús de Nazareth fue el CRISTO o MESÍAS ("ungido", "señalado", "marcado", o como prefieran llamarlo).
O sea, que aceptamos que Jesús fue un personaje histórico que estaba "designado" (o “destinado”) por Dios, para “intervenir” en la historia de la humanidad, actuando como "SEÑOR y SALVADOR".
Incluso, para la mayoría de los cristianos Jesús también es Dios, la "Segunda Persona de la Trinidad", misterio realmente insondable que admitimos —quienes lo hacemos— únicamente por un acto de pura fe, ya que de otra forma resulta algo por demás absurdo (que "tres", que son completamente distintos, al mismo tiempo sean "uno" sólo, y que lo divino pueda “unificarse” con lo humano) y que constituye un aspecto sobre el cual no es mi interés ingresar, dado que todo lo que yo pueda decir no serviría para aclararlo, y que, por otra parte, no es lo fundamental con relación al aspecto de la vida de Jesús sobre la cual me he propuesto escribir en estos momentos.
Pues bien; al aceptar esa "especialísima y única condición” con respecto al Señor Jesús, y conforme la educación que en tal sentido hemos recibido, creo que muchas veces los cristianos nos "EXCEDEMOS" al concebir cómo fue en realidad la vida de Jesús de Nazareth.
Pensamos en Él como alguien que transitó por el mundo consciente de todo lo que sucedía, y más aún, consciente y seguro de todo lo que sucedería (ya que, obviamente debía saberlo puesto que era Dios, ¿no?).
Recuerdo que cuando chico, en el colegio de curas en que efectué mis estudios, me decían algo que “sonaba” más o menos de la siguiente forma:
«Para ser un buen cristiano, y actuar correctamente, deben siempre pensar en cuál sería la actitud de Jesús en cada una de las situaciones que deban atravesar a lo largo del día. Haciendo lo que Él hubiese hecho, pueden estar seguros que eso es lo mejor, tanto para ustedes como para el cumplimiento del plan de Dios».
Yo muchas veces me propuse hacerlo, pero —de más está decirlo— nunca lo logré, por lo cual me consolaba diciendo que tropezaba al respecto con muy serios conflictos, ya que YO NO SABIA QUE SUCEDERÍA y, por consiguiente, NUNCA PODRÍA ACTUAR COMO JESÚS.
Pues bien, sobre esta cuestión es sobre la cual voy a escribir, pero para no cansarlos demasiado me detengo aquí, y Dios mediante continuaré mañana.
Cordiales saludos
MARANA-THA
Si le interesan mis ideas puede visitar www.jesusescomunidad.com.ar
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Amigos Julius y Cristiana
Les agradezco sus palabras y trataré de seguir adelante (al menos por un tiempo).
Y les agradeceré mucho que recen por mi.
Cordiales saludos
MARANA-THA
Mario,aunque según tu, seamos pocos los lectores, vale la pena que sigas escribiendo. Me alegra saber que continuarás con el blog.
Un abrazo
Muchas veces te propusistes hacerlo y no lo lograstes...seguro que si, lo que pasa es que has sido modesto contigo, por tanta admiración que sientes por Jesús, seguro que mucha veces en tu vida has ayudado a personas, y eso ya es portarse como Jesús.
Vale que Jesús hizo milagros increibles y nosotros no sabemos como se hacen, pero en plan humano, ayudar al projimo, ya es portarse como Jesús. Y tu ilusión por hablar de El, ya es un gran amor hacia El.
Espero que tengas muchas personas que te lean, y te comenten cosas y te sientas mas ilusionaddo.
Un abrazo Mario Bruzzone.
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas