Para concluir con este tema, relacionado con el tratar de dar una explicación de mi pensamiento algo “diferente” (cosa que, como habrán podido comprender, no resulta nada sencillo) les recuerdo que el motivo por el cual consideré necesario hacerlo, reside en que en muchas oportunidades me siento "muy observado" cuando afirmo algo que resulta ser parcialmente “distinto” a lo que normalmente estamos acostumbrados a escuchar.
Y también lo hice por cuanto he llegado a comprender, que hay muchos hechos o situaciones que, al resultarnos tan difíciles de aceptar, llegan a causar una cierta duda sobre las “intenciones” de Dios (recuerden las ideas “mitológicas”, sobre dioses que “juegan” con los seres humanos) e incluso hasta de su propia existencia.
Conforme adelanté en el artículo anterior al exponer las dificultades que existen, no sólo en relación a nuestros propios pensamientos, sino también para lograr que los demás los lleguen a comprender en forma “bien exacta”, resulta además conveniente tener en cuenta la existencia de otro factor, al cual denominaría como la “falta de apertura mental” que normalmente tenemos todos los seres humanos.
Ésta consiste en una especie de “enceguecimiento” intelectual, que nos hace sostener con "gran firmeza" nuestras posturas, circunstancia que puede ocasionar el que no escuchemos del todo bien al otro, dado que interpretamos que, los términos usados por nosotros son los "únicos que corresponden realmente a LA VERDAD", por lo cual, muchas veces no alcanzamos a captar correctamente las ideas de los demás, ya que, nos atamos férreamente a nuestros vocablos, sin advertir que es posible que nuestro interlocutor esté afirmando algo muy similar a lo que nosotros sostenemos (algo así como que “el árbol nos impide ver el bosque”).
Y no es que adoptamos esa posición por considerarnos "superiores", sino, simplemente, por cuanto con absoluta buena fe sostenemos nuestras ideas ya que CREEMOS EN ELLAS, estamos “absolutamente seguros” de ellas, es decir, estamos honestamente convencidos de que son ciertas y corresponden a “LA VERDAD”.
Y eso ocurre aún cuando a veces inconscientemente las asociemos a "LA VERDAD", ya que hemos debido realizar una esforzada actividad intelectual para arribar a las mismas, cosa que, también —y sin ser plenamente conscientes de eso— presuponemos que en realidad nuestro interlocutor no lo hizo («cosa evidente ya que, caso contrario, él pensaría o utilizaría los mismos términos que nosotros, ¿no?»).
Obviamente todo eso ocurre con absoluta honestidad ya que, si no estuviésemos perfectamente convencidos de que “ESAS IDEAS” que sostenemos SON correctas y corresponden a LA VERDAD, no las defenderíamos o, incluso, actuando siempre de absoluta buena fe (cosa que doy por descartado existe en la enorme mayoría de los seres humanos) hasta llegaríamos a modificarlas y adoptar otras distintas.
Y en mi situación personal he advertido, que tal tipo de análisis "cuidadoso" al que muchas veces me veo sometido, no es sólo esa normal posición que todo individuo adopta cuando escucha a otra persona que no expresa pensamientos similares a los propios (originada en todos esos hechos o circunstancias sobre los que he venido escribiendo) sino que, además, posiblemente influye en este caso en particular, el que muchas de las personas (curas, miembros consagrados de mi Iglesia Católica, etc.) con las cuales suelo conversar, asumen casi inmediatamente una actitud crítica con respecto a mis pensamientos, como partiendo de la premisa de dar por hecho que «lo que afirma este laico difícilmente puede ser correcto».
Y no es eso lo que yo cuestiono (o me parece que no resulta todo lo correcto que sería deseable fuese) ya que, tal posición —hablando sólo en un simple sentido humano común y corriente— resulta realmente muy lógica (y supongo que yo en su lugar haría lo mismo) puesto que comprendo que, al no haber dedicado mi vida a "lo religioso", y al no haber realizado estudios ordenados, metódicos, con relación a la Biblia, es completamente razonable que se la asuma.
Sin embargo, lo que yo planteo es que frente al escaso eco que, según podemos observar, encuentran actualmente las enseñanzas de la Iglesia Católica (e incluso de todo el cristianismo) y la creciente ola de ateísmo individualista que prolifera en este bendito mundo, creo que cabe el preguntarse si no sería necesario investigar en un sentido diferente a lo que se lo ha venido haciendo en forma tradicional, sobre todo teniendo en cuanta aquella famosa frase que nos indicó Jesús, referida a que "por sus frutos los conoceréis", ya que, lamentablemente, ese "oleaje" que aleja al hombre de los caminos de Dios parece ser cada vez mayor, y casi diría que se está transformando en un tsunami que amenaza con ahogar a toda la humanidad.
Tal hecho que creo es absolutamente evidente (frutos que no son todo lo "correctos" que es lógico esperar del mensaje del Evangelio) parecería marcar claramente que el sentido "tradicional" de "lo religioso", con su formalismo y ritualismo, no es lo que el Eterno desea.
Es decir; interpreto que, hablando dentro de un sentido de fe, me gustaría que, conjuntamente con esa posición sumamente crítica, exista también un detenerse a pensar con alguna seriedad en lo que expreso (por lo menos en algunas de las cosas que afirmo, fundamentalmente lo que hace a mi defensa de un estilo de vida "en el que nadie tenga las cosas como propias") ya que tal vez (sólo tal vez) esa misma “carencia” que yo tengo ("la de no dedicarme a lo religioso y de estudios metódicos de mi parte") podría estar diciendo algo.
Por lo menos a mi me lo dice, y, sinceramente se los digo, cada vez tengo más temor respecto lo que podría significar realmente.
Como una especie de "resumen" de esto que he venido exponiendo, finalizo diciendo que, frente a lo que significa realmente Dios (EL ETERNO) y atento las tremendas dificultades con las que tropezamos los seres humanos para comunicarnos con exactitud nuestros pensamientos, tal vez (sólo tal vez) el exigir el uso de determinados términos (y no otros) no sea tan adecuado, y sólo signifique un argumento de poder o dominio sobre los demás, cosa que pienso no es lo más adecuado al mensaje del Evangelio, fundamentalmente si tal tipo de posición impide el análisis serio, profundo, objetivo, de aquellos puntos que son los realmente importantes en las palabras.
Cordiales saludos
MARANA-THA
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Querido Mario, quiero que no sea la ultima vez que me asomo a tu blog, aunque hoy contabilice como la primera...
No todo es crítica en tu vida, ni en la mia ni en la de muchos otros. Quizás ocurre que ponemos demasiada atención en los que nos hacen esa críticca por ser quienes son, y así sin darnos mucha cuenta, contribuímos a hacerles más "duros" en sus ideas. Mira Mario, yo creo en el poder de Dios, que puede sacar de las piedras hijos de Abraham y enviar a las legiones de sus ángeles para hacer frente a unos y a otros...pero creo más y mejor en ese Padre que siempre da una nueva oportunidad para que la higuera de sus frutos. Es necesario que expongas lo que piensas, y en la confrontación con tus críticos, irás perfilando y mejorando cada vez más tu propio conocimiento para compartirlo como un regalo. Tienes todo el tiempo de tu vida para decirnos lo que crees, a los que sí te leemos y escuchamos con la mente abierta.
Mario: Estamos esperando un post nuevo....Hace muchos días que no escribes.
SAludos
Hola ARCOIRIS
Te agradezco mucho tu comentario, y te diré que puede ser que te falte algo para alcanzar "todos" los colores del arco iris, pero, sin duda alguna, ya tienes muchos de ellos en tu corazón.
Te retribuyo tus saludos y buenos deseos.
Un cordial saludo
Mario
Hola Mario ,noto tu falta en el blog de Pikaza ,pero entiendo que tienes mucho que hacer .
Entraría mas en tu blog pero no me dá la vida para tanto ,hago muchas cosas ,porque seguramente para mi forma de ser es lo "que mejor me viene "
En cuanto al tema que tratas ,la verdad que pienso que "todo o casi todos es de tipo cultural " lo que a nosotros nos parece normal a otros ,es todo lo contrario
La Educación ,mas que la Formación ,influye mucho en la manera de pensar ,actuar y posicionarse ante la vida y ante "los otros ".Sinceramente creo que la persona que tiene ,por suerte "unos valores muy arraigados ...dificilmente tiene problemas de comunicación y tampoco pensará que "solo lo suyo es la verdad
Ya he visto tu respuesta ,que estás bién ,me alegro mucho
Un abrazo lleno de los colores del verdadero Arcoiris ,que por supuesto me falta mucho para alcanzar .
Miércoles, 30 de mayo
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
Josemari Lorenzo Amelibia
Universidad Pontificia Comillas
Ediciones Khaf
Francisco Baena Calvo
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
Antonio Aradillas