La 'locura' del vivir compartiendo

La piedra que Dios no puede levantar (4/5)

06.03.10 | 06:44. Archivado en Dios todopoderoso
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Para continuar con estos artículos con los cuales intento realizar una explicación que, dentro de lo que resulte posible conforme comprenderán por lo que expongo ahora, sirva aunque sólo fuese en parte para clarificar en algo mi forma de pensar, les recuerdo que he resuelto hacerlo ya que en muchas oportunidades me siento "observado" cuando afirmo alguna cosa que resulta “distinta” (aunque sólo lo fuese parcialmente) a lo que están acostumbrados a escuchar.

Ya les señalé mi opinión en el sentido de que el Eterno (Dios) comparado con nosotros, presenta diferencias aún mayores que las que existen entre esas figuras que suelo trazar en mi imaginación, entre un hombre alto y corpulento (que sería Él) y una pequeña hormiga (que represente a toda la humanidad).

Sin embargo, eso sólo no llega a explicar debidamente mi forma de pensar, ya que existe aún otro aspecto que entiendo es necesario tener en cuenta para comprenderla mejor, y constituye aquello que podría ser llamado la "amplitud de pensamientos" que poseo (en estos temas bíblicos) y que es, tal vez, el motivo de alguna que otra mirada o comentario “recelosos” sobre los mismos.
Ese aspecto, conforme yo lo veo, y al cual mencionaría como la dificultad en la estructuración del pensamiento, es el siguiente:

a) Muchas veces (en realidad me atrevería a decir casi siempre) advierto que realmente a mí me cuesta bastante comprender mis propios pensamientos, pues suele ser bastante difícil contar con una claridad absoluta respecto a ellos.
Es decir que, en mi mente, surgen ideas que no siempre me resultan totalmente fáciles de captar con plena "limpieza" o, por lo menos, carecen de aquella que resultaría conveniente.
O, mejor dicho, me gustaría a mí que tuviesen, cosa que es un nuevo y simple afán de ser algo más que lo que la limitada capacidad humana lo permite.

Por otra parte, en reiteradas oportunidades comprendo que, si bien el curso de mis razonamientos aparentemente han seguido un camino que he intentado sea “perfecto” y absolutamente "directo y sencillo", en verdad muchas veces presentan motivaciones ocultas que indican o señalan otra cosa.

Eso quiere decir que, aún cuando a mí me parece que mis razonamientos son completamente "honestos", por haber surgido de determinados hechos que he valorado debidamente, y que son la causa del hacerlo en un sentido preciso, en realidad a veces no resultan realmente “tan” así.

En efecto, suelen existen "otras razones" que son las que me llevan a hacerlo de esa forma o, por lo menos, han contribuido a ello y, lo más significativo del caso, es que a veces lo han hecho de forma determinante, aún cuando tal intervención sucedió en forma total o parcialmente inconsciente.
Ese es el motivo por el que he podido comprender, que más de una vez los psicólogos suelen "hacerse un picnic" desmenuzando los pensamientos de las personas.

b) Por otra parte me resulta aún mucho más complicado, tratar de volcar mis propios pensamientos a palabras concretas y determinadas, es decir, que me resulta sumamente difícil encontrar las palabras “exactas” para poder expresarlos o traducirlos de una forma que resulte "bien inteligible".

Y eso me sucede no obstante que el idioma castellano presenta una infinidad de vocablos muy superior a los que existen en otras lenguas, por lo cual interpreto que, si en lugar de hablar en ese idioma, hubiese nacido en otro lugar del planeta, posiblemente encontraría dificultades aún mayores al respecto.

Pues bien, habiendo llegado a esta altura de la explicación de las dificultades que considero existen para exponer mis pensamientos, creo que no ha concluido allí todo el problema sino que es necesario analizar aún otro enfoque con respecto a los mismos, ya que se abre el interrogante con relación a cual puede ser en realidad la forma en que las personas que pueden oír mis palabras (o leer mis escritos) los lleguen a captar.

1) No cabe duda que no todas las personas adjudicamos idéntico sentido a las palabras que empleamos, ya que el mismo término a veces suele presentar matices diferentes que no siempre son tenidos en cuenta debidamente.
Es decir que, los vocablos que yo utilizo normalmente, atribuyéndole un significado que para mi puede ser sumamente claro y concreto, no resulta lo mismo para quien lo escucha (o lee) ya que puede emplearlo atribuyéndole otro que, a veces, resulta ser realmente muy distinto al que yo le adjudiqué.

No creo que sea necesario indicar demasiados ejemplos al respecto, ya que existen muchos casos de ese tipo de diferencias como para que existan dudas sobre el particular.
Simplemente recordaré que la palabra “vos”, que para nosotros (argentinos) implica un trato sencillo, de confianza, para los españoles implica respeto y suele ser utilizada en el trato con los monarcas.

2) Incluso ese aspecto posiblemente no sea el que mayor conflicto pueda generar, sino que lo más complejo es que resulta sumamente difícil el asegurar que mis palabras (en realidad las de cualquiera) sean interpretadas “exactamente” de la misma forma que lo hago yo, con lo cual no se puede asegurar si las mismas han sido capaces de adjudicar en el oyente (o lector) idéntica configuración mental que las que yo les había dado.

Este dilema que he planteado como un aspecto personal, creo que en realidad lo debería asumir todo el mundo ya que, sinceramente, no creo ser yo el único ser humano al que se le presente este tipo de dificultades, sino que esto es una simple limitación que poseemos todos los integrantes de la raza humana, la que sólo desaparecería en caso de lograrse una comunicación telepática, es decir que el pensamiento se transmita en forma directa al otro, con lo cual el receptor podría estar absolutamente seguro de haberlo captado "exactamente".

Y les aclaro al respecto que no es que afirme que sea “absolutamente imposible” la comunicación entre los humanos. Simplemente sostengo que muchas veces puede no ser “tan clara” como a nosotros nos parece.

Y como existe aún otro aspecto que es necesario analizar también, y que hace a la actitud con la cual escuchamos a los demás, o leemos sus escritos, para no extender tanto este post expresaré algo al respecto en el próximo.

Cordiales saludos
MARANA-THA

Si le interesan mis libros, puede visitar www.jesusescomunidad.com.ar

2 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Mario Bruzzone [Blogger] 07.03.10 | 10:54

    Estimado hermano en Cristo Jesús Omar

    Le agradezco su participación, y le diré que coincido plenamente con usted, en el sentido de que no es Dios el "responsable" de los actos humanos, sino que éstos se originan en la plena y absoluta libertad con la cual Él dotó la naturaleza del hombre.
    Por ende, si éste la utiliza correcta o incorrectamente es algo de exclusiva responsabilidad del ser humano, y no de Dios.
    Cordiales saludos
    MARANA-THA

  • Comentario por Oscar 07.03.10 | 04:43

    A propósito de su comentario sobre la transitada afirmación “Dios no puede crear una piedra tan grande que el no pueda mover, en consecuencia, Dios no existe”
    La escritura dice: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mc. 8. 27-30 Lc. 9. 18-21).
    Y también “La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular.”
    Veremos que la piedra que Dios creó y que El no puede mover, lo constituyen las personas que sostienen esa misma afirmación.
    Por otro lado Adán y Eva no entendían a través de sus sentidos, si no de lo que Dios le permitía, lo cual los preservaba.
    A consecuencia del pecado original, se “le abrieron los ojos” es decir de la percepción puramente sensorial, con lo cual el acto humano es independiente de la voluntad divina, en consecuencia no es Dios el responsable de la consecuencia de ellos.
    Saludos.


Miércoles, 30 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Los más recientes

Hemeroteca

Diciembre 2011
LMXJVSD
<<  <   >  >>
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 

Sindicación