La 'locura' del vivir compartiendo

La piedra que Dios no puede levantar (3/5)

05.03.10 | 06:26. Archivado en Dios todopoderoso
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

En el post anterior empecé a analizar un problema, que se relaciona a lo que denominaría un análisis “sumamente cuidadoso” que, en algunas oportunidades suelo observar, con respecto a mis pensamientos.

Y para explicar un poco mi "estructura mental", me referí a un tema que a veces nos suelen plantear (y que utilizo como título de estos artículos) el cual está dirigido a una aparente contradicción en nuestra fe, y que resultaría de la siguiente cuestión que posiblemente han escuchado: «Si, como ustedes afirman, Dios existe y es un ser todopoderoso, que creó al cielo y la tierra de la nada, ¿puede hacer un piedra que ni siquiera él mismo pueda levantar?» lo cual, les recuerdo, nos plantea la disyuntiva de una aparente limitación al famoso atributo de Dios de un "SER TODOPODEROSO" ya que, o bien no podría hacer esa piedra o, si la hiciese, no sería "tan" todopoderoso al ser incapaz de levantarla.

Similar es el caso respecto a si Dios sería capaz de realizar un círculo que, simultáneamente sea un cuadrado, es decir, crear un objeto que simultáneamente participe de las cualidades de lo redondo y lo cuadrado.

Pues bien, yo CREO QUE SÍ ES CAPAZ DE HACERLO.

En efecto; para superar tal "aparente imposibilidad" le bastaría con "recrear" el universo con una lógica distinta a la que manejamos actualmente nosotros en la cual, por ejemplo, lo que para nosotros existe hoy, fuese inexistente, o bien que el concepto “todopoderoso” con el cual nos manejamos responda a una ilógica en lugar de una lógica.

Y esa es mi creencia por una razón bastante simple y elemental.
El ETERNO (Dios) es un ser tan, pero TAN ABSOLUTAMENTE DISTINTO Y SUPERIOR a nosotros que realmente ese tipo de cosas sería un simple juego de niños para él.
Y tratando de que lo entiendan mejor, les diría que Dios lo podría hacer con mucha mayor facilidad que la que nosotros necesitaríamos para hacer un simple chasquido de nuestros dedos.

Y para que se entienda un poco mejor mi pensamiento, pasaré a mencionar una figura con la cual, desde hace tiempo, procuro "describirlo" mejor.
Para representarlo traigo a mi memoria un "cura con sotana" (como las que antes utilizaban todos) imaginándolo como un hombre alto y algo corpulento, al cual, el citado hábito le quedaría medio “cortón”, es decir que estaría a unos 4 o 5 centímetros del suelo, hecho que evitaría que "barriese el piso" con dicha prenda al caminar.

Yo diría que con tal personaje ya tenemos, más o menos "bien caracterizado" a Dios en la ficción, pero ahora, para completar el cuadro explicativo de mi forma de pensar, debo tratar de colocarme yo (o cualquier otro ser humano) a su lado para compararlo.

Pues bien, en ese mismo cuadro imaginativo he optado por “verme” como una pequeña hormiga que estuviese a su lado. Pero no una hormiga de esas negras y grandotas que tanto daño causan en nuestros jardines, sino de esas chiquitas y coloradas, las que a veces sólo percibimos cuando nos pican, pues al hacerlo tienen la virtud de causarnos una comezón realmente muy grande y molesta.

Incluso, y para que se entienda aún mejor mi pensamiento, les aclaro que en verdad, en ese bichito, casi insignificante no considero que esté yo sólo personalizado, sino que en realidad incluyo en él a LA TOTALIDAD DE LA HUMANIDAD, y, por supuesto, con la universalidad de los conocimientos y sapiencia humanas en él agrupadas, tanto “las habidas” como “las por haber”, es decir, LA TOTALIDAD DEL SABER HUMANO QUE ALGUNA VEZ LA RAZA HUMANA SEA CAPAZ DE LOGRAR, tanto actual como también la que obtenga en el futuro.

Pues bien; como podrán comprender, ni con la mejor de las buenas voluntades, la "hormiguita" en cuestión podrá llegar siquiera a "rozar" con sus antenas el "ruedo" de la sotana que "cubre al Eterno". Y no lo lograría ni siquiera cuando, en un nuevo esfuerzo imaginativo, lo pudiese intentar "tomando carrera y saltando", no obstante el máximo ímpetu que pudiese poner al hacerlo.

Por ende, si esa imposibilidad es realmente tan notable dentro de los personajes que figuradamente he trazado, tengan la absoluta seguridad que, en la realidad de nuestra existencia, LA DIFERENCIA ENTRE DIOS Y EL SER HUMANO ES MUCHO MAYOR AÚN.

Pues bien; si eso es así (y, sinceramente se los digo, creo que nadie que se hubiese detenido a meditar sinceramente en lo que significa el concepto "Dios" puede dudarlo) cabe la alternativa de detenernos también a pensar un poco en cuánto hay de certeza en nuestros razonamientos con respecto a Él, cosa que voy a tratar de desarrollar más adelante mediante una explicación referida a lo que yo mismo pienso de mis propios pensamientos (aunque esto parezca un juego de palabras).

Y no lo hago ahora ya que deseo exponer previamente lo que entiendo constituye la razón o causa por la que Dios no hace, ni la famosa "piedra pesada", ni el "círculo cuadrado", y es la misma por la cual tampoco hace tantas cosas que a nosotros nos puede parecer que, "lógicamente" debería hacer, como por ejemplo evitarnos la muerte, el sufrimiento, y tantas otras cosas que no terminamos de entender del todo.

Si leemos la Biblia, en las primeras páginas veremos que, dentro del relato de la creación, se afirma en varias oportunidades

«y vio Dios que era bueno... miró todo lo que había hecho y vio que era muy bueno» (Gen.1,21,25,31)

es decir que lo que hizo está bien hecho.

Y eso es así, aún con todo lo conflictivo que a nosotros nos pueda parecer este mundo, y aún cuando no podamos entender para nada "su lógica divina", cuyos mayores "absurdos" (obvio, siempre dentro de nuestra “lógica” humana) están, no en los terremotos, las injusticias, y cuanta otra calamidad podamos mencionar, sino en la Encarnación y en la Cruz del Cristo.

Y es con todo ese conflicto, con toda esa “lógica--ilógica” que nosotros podemos advertir en el diario vivir, donde debemos incorporar aquello que también surge de los textos bíblicos cuando se afirma: «No es Dios, hombre, para mentir, ni hijo de hombre para arrepentirse» (Num.23,19) ya que lo realizado por el Eterno es bueno, aún cuando Él fuese absolutamente consciente de que el mayor bien que incorporó a su "mejor” creatura, al hombre, la LIBERTAD, facultad con la que lo hacía "similar" a Él (a su imagen y semejanza) fuese a desencadenar un conflicto tan grande como el que produjo con el pecado.
Y es por eso por lo cual "ni anula, ni cambia la creación", aún cuando podría hacerlo sin ningún problema.

Dios mediante, mañana trataré de continuar explicando este tema.

Cordiales saludos
MARANA-THA

Si le interesan mis libros, puede visitar www.jesusescomunidad.com.ar


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Miércoles, 30 de mayo

    BUSCAR

    Editado por

    Los mejores videos

    Síguenos

    Los más recientes

    Hemeroteca

    Diciembre 2011
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
       1234
    567891011
    12131415161718
    19202122232425
    262728293031 

    Sindicación