La 'locura' del vivir compartiendo

Ni Reyes, ni Magos (2)

04.01.10 | 07:31. Archivado en Reyes Magos
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Como habrán podido comprender por lo que les mencioné ayer, habría bastante para conversar sobre ese asunto.
Pero, por lo dicho antes, me limitar a exponer sólo unos pocos pensamientos sobre los términos “Magos” y “Reyes”. Y no sólo me limitaré a eso para no alargar tanto la cosa, sino también por cuanto reconozco que no poseo los conocimientos necesarios para poder hacerlo con “verdadera solvencia intelectual”.

Y eso que les mencioné no es “verso”, y menos aún falsa modestia, sino que constituye la pura verdad, ya que si bien he tratado de leer cuanto libro pude sobre la Biblia, así como también consulté con muchas personas de diferentes religiosos sobre ella, les aclaro que no es tanta mi sabiduría, ya que jamás en mi vida hice curso alguno sobre estudios bíblicos ni cosa que se le parezca, hecho que —y aún cuando esto pueda parecerles un contrasentido, dado que casi me produce “vergüenza” decirlo— en realidad me “enorgullece” bastante, puesto que si mis ideas tuviesen alguna aproximación a la Verdad, no sería por mérito mío.

Sabios/sacerdotes, no magos

Hecha esa aclaración, les diré que sin duda alguna los personajes que aparecen en la Biblia no eran "Magos". Por lo menos no lo eran —ni en chiste— en el sentido que nosotros otorgamos actualmente a esa palabra: "ilusionista o prestidigitador".
En algunas traducciones de la Biblia se suele utilizar la palabra "sabios", o incluso "adivinos".

El término Mago («Magú o Magoo», no recuerdo bien como se escribe, e incluso tal vez nunca lo supe) se utilizaba en Persia para designar a los sacerdotes de la religión dominante allí por ese entonces, el Mazdeismo (o Parsismo) la que había sido fundada siglos antes por Zoroastro y que —curiosamente— también es monoteísta y, si mal no recuerdo, fue la introductora del concepto de “dualidad” (el Bien y el Mal).

Por consiguiente entiendo que, o bien deberíamos dejar de utilizar ese término (Mago) o en su defecto aclarar debidamente su significado, fundamentalmente por cuanto muchas veces escuchamos que también se los suele mencionar como "adivinos", con lo cual vienen a aparecer como una especie de "astrólogos" de la antigüedad. Es decir que tendría un cierto contenido peyorativo (por ejemplo, cuando yo era chico se hablaba de los “Santos” Reyes Magos, aspecto que hoy ya no se lo menciona, ni por casualidad).

Tal vez algún día los historiadores —o los estudiosos de la Biblia— puedan aportarnos algún dato que resulte “verdaderamente” aclaratorio de los motivos que puedan explicar, el hecho de que unos “sacerdotes” de otra religión hubiesen efectuado semejante viaje

No son reyes

Pero el tema más importante para dilucidar, y sobre el cual me permitiré decir algo más, es el relativo a la calidad de REYES que se les atribuye, y que —por supuesto— tampoco figura en el texto bíblico.
Y lo haré, ya que hasta podría decirse que se ha vuelto una “obsesión” en mí, el procurar resaltar el grave problema que produce el “atar” lo religioso con el poder y la riqueza, ya que eso hace que se dificulte enormemente, no sólo la comprensión, sino también la correcta transmisión del Evangelio.

Esta popular festividad, si no la primera (me atrevería a asegurarles que lo fue, anterior a la de la Navidad y otras) por lo menos es una de las más antiguas celebraciones de la cristiandad, ya que fue iniciada entre los siglos III/IV de nuestra era.

Por otra parte es bien sabido que los biblistas (los que saben de la Biblia, y no los que “tocan de oído” como yo) coinciden en afirmar que el cristianismo fue en sus orígenes una religión de "clase baja". Es decir, que estaba integrado en forma ampliamente mayoritaria por personas “pobres”, o —y esto en el mejor de los casos— por aquellas a las que hoy llamaríamos de “clase media baja”.

Cuando el Emperador Constantino, luego de "tolerarlo" (Edicto de Milán, que estableció la libertad de cultos) lo “impone” posteriormente como la religión oficial del Imperio, se originó lo que yo suelo denominar como el "enancamiento” (subirse en “ancas”) del cristianismo en el poder romano.

¿Por qué se les hace reyes?

¿Cuál fue el significado de ese hecho?
En realidad son varias las cosas que se derivaron de tal situación, de ese “extraño maridaje” que se produjo entre Roma y la Iglesia —y, al menos en mi opinión, la mayoría de ellas lamentables— pero desde el punto de vista de lo que deseo exponerles ahora, para que puedan reflexionar al respecto, únicamente les diré, que sin duda alguna el cristianismo (la Iglesia, ya que en esa época hay una sola) a partir de ese momento pasa a ocupar un lugar "muy importante" en el concierto del Imperio Romano.
Y, por supuesto, se encuentra de golpe con todo un segmento de esa sociedad —los Patricios Romanos— para quienes resultaba sumamente difícil el tener que aceptar un esquema de vida simple y de pobreza, tal cual como había sido hasta ese momento la realidad de la vivencia cristiana.

Resultaba impensable que la Corte Romana pudiese verse reflejada en los pobres pastores de Belén, y consiguientemente se hacía "prudente" ("¿conveniente?") buscar alguien distinto que cubriese las dos facetas «PODER—DINERO», que poseían los integrantes de ese “nuevo e importante” segmento humano que se incorporaba a la religión cristiana, aunque es obvio y evidente que ambos aspectos chocan frontalmente con el mensaje evangélico.

Es por eso que las jerarquías de la Iglesia buscaron la forma de poder “incorporarlos”, pero, en lugar de procurar hacerlo a partir de ese momento, lo hicieron como si hubiese sido algo que había estado así establecido desde el mismo nacimiento de Jesús. Y en ese sentido el relato de los "magos de Oriente" (incluso Constantino fija la capital del Imperio en esa zona) les venía como anillo al dedo, ya que en el Evangelio se indicaba que a poco de nacer lo visitaron esos personajes que, "abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra" (Mt.2,11), razón por la cual les “encasquetan” unas coronas de reyes y asunto arreglado.

En realidad, sabemos perfectamente que el oro no es patrimonio exclusivo de los Reyes. Incluso resulta realmente difícil encontrar sacerdotes verdaderamente pobres, por lo cual no veo razón alguna que impida afirmar que los famosos "Magu" (sacerdotes) hubiesen ido a visitar a Jesús llevando algo del "vil metal".

Ahora bien; al establecerse dicho contacto con ese nuevo segmento social (ricos—con poder) la convivencia con ellos —que también eran merecedores de la Buena Nueva, no lo pongo en duda— generó asimismo un convivir a diario con “las ventajas" que se derivaban de la situación socio—económica que ellos poseían, lo cual trajo aparejado también un "mejor pasar" para los predicadores del mensaje de Jesús.

Y en ese sentido quiero que mi pensamiento quede claro.
Mejor dicho, deseo que quede absolutamente claro.

Esa actitud, ese hacer reyes a los Magu, que al menos para mí debe ser considerada como “necesariamente mala”, no significa que hubiese surgido de una actitud “necesariamente maligna” de quienes la acordaron, sino que la nueva situación generada por la adopción del cristianismo que había efectuado Constantino, y que obligó a todos sus súbditos a aceptarlo como su religión, perfectamente pudo ser interpretada por las jerarquías eclesiásticas de aquella época como un "signo del triunfo" del Evangelio, y además, como un preanuncio del inminente regreso triunfal del Señor Jesús. Es decir, que de ningún modo interpreto que hubiese existido “mala intención” en eso, sino simplemente un mero error.

No obstante eso, el problema fundamental que se produjo a partir de allí, es que quienes se "emparentan" con tal situación (las jerarquías de la Iglesia) simultánea y paulatinamente van alejándose del otro segmento, del "originario" del cristianismo, y comienzan a tratar de "explicar o justificar" las situaciones "diferenciales que existen entre ambos sectores” (pobres y ricos) razón por la cual comienzan a dividirse los cristianos, hecho que era prácticamente inexistente en el inicio de nuestra religión.

Es por eso que considero que hay que ser sumamente cuidadosos, ya que este tipo de "malas informaciones", que más de una vez se han adoptado bajo el pretexto de tratar de "presentar mejor el Evangelio", en realidad lo único que hacen es distorsionar su mensaje, y así, por ejemplo, en este caso que les menciono, en la práctica ha servido para pretender convalidar "algo" (la riqueza—su poder) que es total y absolutamente ajeno a la verdadera enseñanza de Jesús.

Y en tal sentido les diré, que pese a haber leído (y releído) en diversas oportunidades el pasaje que relata el nacimiento de Jesús, yo no encuentro allí (en realidad les diré que tampoco lo “localizo” en ningún otro sector del Evangelio, pero no importa) fragmento alguno que permita siquiera intentar justificar, un "coqueteo" entre el mensaje del Señor Jesús con EL PODER.
Y menos aún, con algo que casi ineludiblemente está siempre a su lado: LA RIQUEZA.

Creo que convine aprovechar esta “fiesta de reyes” para reflexionar un poco sobre eso.
Reciban mis cordiales saludos.
MARANA-THA

Si le interesan mis libros, puede visitar www.jesusescomunidad.com.ar

2 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Mario Bruzzone [Blogger] 09.01.10 | 07:10

    Hola Carmen

    Gracias por tu visita y tu mensaje.
    Y me parece que, aún cuando es evidente y cierto lo que decía tu profesor, me parece que tampoco hay que "metaforizar" tanto el Evangelio, sino tratar de buscar lo fundamental del mismo, sabiendo que, salvo lo que constituyen errores evidentes, en términos generales deberíamos decir que TODO lo que está allí tiene algo inspirado por Dios.
    Pero por el único y verdadero Dios, el Amor, el Buen Padre Celestial del que nos habló Jesús, con lo cual me parece obvio que debemos “descartar” aquellas cosas que resultan contradictorias, absurdas o directamente “monstruosas”.
    Cordiales saludos
    MARANA-THA

  • Comentario por Carmen Berton 08.01.10 | 22:33

    Estimado Mario aquí estoy respondiendo a tu invitación aunque ya he estado muchas veces antes sin dejar comentarios,muy interesante tu post,lo poco que podría aportar es lo que decía mi profesor de biblia,compatriota tuyo,el Nuevo Testamento no fue escrito hasta mucho después de la crucifixión y se utilizaron muchas metáforas,así como también se magnificaron muchas cosas para dar relieve a la importancia de Jesús,lo trágico es que con el tiempo fue ganado importancia la forma y se perdió el fondo,ahora lo importante es la ceremonia,el oropel que la rodea y nada del mensaje real que Jesús vino a traernos.Saludos

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