La 'locura' del vivir compartiendo

Análisis del «extraño silencio» sobre mis ideas (2/4)

26.12.09 | 07:56. Archivado en La "esencia" del Evangelio
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Luego de la interrupción originada en la Navidad, continuaré con el análisis iniciado.
Hace unos días les mencioné, que la falta de respuesta (o eventualmente críticas) a mi pensamiento, con relación a que la esencia del Evangelio radica en la forma de vida comunitaria de Jesús, y que ésa había sido la causa del temor del Sanedrín a una invasión romana, evento que se hubiese producido por cuanto, de aplicarse en forma masiva ese estilo de vida habría significado la desaparición de la esclavitud, podría tener como fundamento el hecho de que mis ideas tal vez —al menos tal vez— podrían no estar “tan” erradas.

Y eso les diría que me parece —al menos— “algo” probable, ya que resulta obvio que, si así no fuese, además de señalarme en que consistirían mis eventuales errores (con lo cual, como ya se los expliqué, cumplirían con un elemental deber de caridad cristiana) en tal caso deberían suministrarme TAMBIÉN, una “adecuada” explicación con relación a ese temor del Sanedrín a una invasión romana que menciona el Evangelio de Juan, aspecto sobre el cual he insistido varias veces, y que constituye un tópico sobre el cual —y esto se los digo con total sinceridad— le quedaría muy agradecido a quien lo hiciese, ya que le he dado muchísimas vueltas al asunto, y no he logrado encontrar ningún argumento mejor al que les señalé.
Al menos, ninguno que tenga —por supuesto, “humanamente hablando”— la entidad suficiente como para justificar una actitud bélica de ese tipo, ya que una cuestión meramente “mística o espiritual”, jamás habría determinado a Roma a realizar un ataque semejante.

Es decir, que sería necesario que también se indicara ALGUNA POSIBILIDAD MEJOR QUE LA QUE YO MENCIONO.
Y eso es obvio, ya que me parece evidente que de forma alguna alcanzaría con decir simplemente «no puede ser que sea eso», sino que, por el contrario, simultáneamente se debería mencionar —y en forma bien clara y concreta— algún otro motivo humano que hubiese llevado a los romanos a movilizar sus tropas para destruir a Israel, con el alto costo que una empresa de ese tipo les demandaba, tanto en lo económico como en lo “estratégico” militar.
Y les aclaro que mi gratitud por esa explicación, tendría incluso lo que podríamos llamar algo (o mucho) de egoísmo personal, ya que me permitiría dedicarme a hacer plata en mi profesión (en lugar de investigar y escribir tanto) con lo cual podría vivir mucho mejor, más tranquilo y “gozando” serenamente de mi existencia y de mi familia.

Pero como eso no ha ocurrido —sinceramente se los digo— no me queda otra alternativa más que pensar, que “tan alejada de la verdad” no debe estar mi postura, y que por ende “debo” continuar intentando difundir mi pensamiento.
Pues bien; ante ese hecho creo que se hace ineludible tratar de descubrir cuáles pueden ser las razones “ocultas” que hacen que —si bien nadie niega ni discute mis ideas, mis puntos de vista— sin embargo se genera ese rarísimo fenómeno con relación a mi propuesta, al que he resuelto llamar como un “extraño silencio”.

Ya antes explique —y extensamente por cierto— lo que considero el segundo de los motivos que existen en tal sentido.
En efecto; partiendo de la base de que quienes analizan mis pensamientos, comprenden inmediatamente que mi postura es absolutamente igualitaria en lo que hace al manejo de los bienes materiales, aquellos a quienes yo he resuelto denominar como los “referentes religiosos” de la actualidad, asumen que NO PUEDE SER QUE SEA ASÍ, ya que dan por hecho que Dios les dio —“indiscutiblemente”— una preeminencia sobre los laicos.

Pues bien, ese punto lo he aclarado en los 11 post que —con el título de «Bienes terrenales: laicos y curas ¿cuál es la diferencia?»— consigné al iniciar mi blog, explicándoles, y con bastantes argumentos por cierto, que no fue Dios quien estableció la separación de los levitas en el pueblo israelita, división de la cual surgiría la diferenciación que existe hasta el día de hoy entre los laicos (los “cristianos de segunda”) y los que suelo llamar como actuales “referentes religiosos” (curas, obispos, monjas, pastores, popes, hermanos, frailes, etc.).
Y si bien también lo aclaré en esos post, una vez más lo reitero aquí, que cuando hago mención a esa falta de diferencia, yo siempre me refiero únicamente a los aspectos materiales, cotidianos, contingentes, y no a lo que podríamos llamar sobrenatural, místico, o como ustedes prefieran llamarlo.
Y también aclaré allí, que esa equivocación surge de un simple error de educación, al haberse tomado como realmente proviniendo de Dios distintos hechos que se mencionan en el Antiguo Testamento, pese a que en ellos hay gruesos y evidentes errores.

Pero existe además una tercera razón, que hace que los actuales “referentes religiosos” prefieran eludir adentrarse en la investigación del pensamiento que yo sostengo, razón por la cual deberé redactar otras líneas al respecto, aunque desde ya les aclaro que no me limitaré a realizar únicamente el análisis de la actitud de “ese” segmento de los seres humanos, sino que seguidamente también realizaré algunos comentarios con respecto a la postura “silenciosa” de los laicos, ya que —sin duda alguna— la actitud de “ese” otro grupo de seres humanos, mayoritario por cierto, merece que igualmente efectúe algún razonamiento al respecto, dado que me parece que presenta una actitud a la que podría llamar “casi” igualmente silenciosa.

Y para no extenderme más suspendo aquí, y en el próximo post analizaré sucintamente esa tercera causa del silencio de los referentes religiosos sobre mi postura, e iniciaré el análisis de lo que considero influye en los laicos, generando en ellos una actitud relativamente similar.

Cordiales saludos
MARANA-THA

Si le interesan mis libros, puede visitar www.jesusescomunidad.com.ar

2 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Mario Bruzzone [Blogger] 26.12.09 | 14:35

    Mi buena amiga Roser Puig

    Muchas gracias por tu comentario.
    Yo sólo "recuerdo" que Jesús dijo: «No les tengáis miedo. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse. Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados» (Mt.10,25-27).
    Cordiales saludos
    MARANA-THA

  • Comentario por Roser Puig F 26.12.09 | 12:06

    Amigo Mario ¿Cómo quieres que los “referentes religiosos se arriesguen llamar la atención de los laicos sobre el AT? Dicen: “vale más no meneallo”. Es exactamente la misma razón por la cual hasta el s. XX los laicos católicos no teníamos acceso a la Biblia. Es la misma razón por la cual ahora a la juventud católica les atiborran de Catecismo de la Santa Madre Iglesia y les dicen que los teólogos/as modernos, los cuales se atreven a revisar la Biblia, son malignos enemigos de Cristo. Si SOLO se limitan a “ignorarte”, pienso que es porque no tienen miedo de que tus ideas (que, como tu dices, forman parte del meollo del Evangelio) se contagien demasiado al pueblo, a costa del cual ellos viven. Saben que el hedonismo y consumismo (que el clero comparte, por más que realicen grandes ceremonias litúrgicas) harán de neutralizadores de la Fraternidad sin tenerse que arriesgar a que dicho pueblo abra los ojos, si se fija demasiado en lo que tú y otros como tú, decís.

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