La 'locura' del vivir compartiendo

El “telón de fondo” que conviene tener presente

07.12.09 | 11:09. Archivado en La "esencia" del Evangelio
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Voy a iniciar la explicación de mi pensamiento, con relación a lo que considero la “ESENCIA” del Evangelio.
Y para hacerlo les mencionaré algunas cosas que agradeceré las tengan siempre “presente”, es decir, que sea algo así como una especie de “telón de fondo” que se encuentre detrás de cada punto al cual luego me referiré.

a) En primer lugar quiero recordarles, que yo me refiero siempre a las RAZONES HUMANAS de la ejecución de Jesús. Es decir, a los “argumentos” que pudieron girar en las mentes de aquellos que resolvieron ajusticiarlo, y no a los aspectos “místicos”, “sobrenaturales” o como prefieran llamarlos. Sobre esos aspectos —si bien alguno pudo tenerlo en cuenta— ningún gobierno de la tierra, de cualquier época y lugar que quieran buscar, ejecuta a una persona que se limita a “hacer el bien”, ya que sabe que su accionar, no sólo le soluciona problemas (curar enfermos, etc.) sino que no le afecta en su poder, y comprende que el matarlo podría provocar un enfrentamiento con la población, que por supuesto desea evitar.
b) Ese tipo de aspectos “sobrenaturales” sólo generaba una ejecución, cuando era capaz de producir una “discusión sobre el poder” (todos los pueblos consideraban que sus autoridades tenían origen en la divinidad, cualquiera que ésta fuese). Como un ejemplo de eso, tenemos la acusación a Pablo de predicar sobre “dioses extranjeros”, ya que no eran “esos dioses” los que acordaban el poder a los griegos (Hech.17,18).
c) El otro tema que deseo tengan presente, y que les diría que es “la base” de lo que les mencioné en el punto a) y sobre lo cual insisto constantemente, es que con absoluta claridad el Evangelio de Juan menciona que el motivo que esgrimió el Sumo Sacerdote Caifás (en la sesión del Sanedrín que se convocó luego de la resurrección de Lázaro) para decidir ese hecho, no fue algo “egoísta” o “envidioso”, sino el TEMOR a una invasión romana (Jn.11,47-53).
d) Leyendo los Evangelios resulta absolutamente evidente que Jesús jamás actuó como un guerrillero, y que no pretendió poder terrenal alguno. Y exactamente lo mismo podemos decir con relación a que nunca propugnó que no se abonasen los impuestos que reclamaban los romanos. Por ende es ilógico pensar que ese temor pudiese provenir de alguno de esos aspectos. Por otro lado, si Jesús hubiese actuado de esa forma, los romanos lo habrían arrestado y ejecutado por propia decisión, sin necesitar “aliciente” alguno de las autoridades hebreas.
e) Otro aspecto que también hay que recordar, es que en la antigüedad, no existían cárceles como las que existen ahora, y que la mayoría de los delitos se castigaban con la pena de muerte (junto a Jesús son crucificados dos “simples” ladrones). Las prisiones que conocemos aparecen recién hace unos 200 años. Por ende cabe preguntarse a quiénes se refería Jesús cuando recomendó a sus discípulos que “visitaran a los presos”.
f) Asimismo es imprescindible no olvidar, que Roma había dividido su Imperio en doce provincias, cada una de las cuales debía enviarle los bienes suficientes para los gastos que debía efectuar durante un mes. Es decir, que los gobernantes de cada una de esas provincias, estaban obligados a enviar a Roma el dinero necesario para afrontar los gastos de un mes. Y la Palestina era una de esas provincias.
g) También es conveniente comprender, que en la antigüedad los únicos tributos que existían eran los que hoy en economía (o finanzas) reciben el nombre de “directos”, es decir, los que paga cada persona concreta. En cambio no existían los impuestos “indirectos”, que son los que en la actualidad mayores ingresos generan a los gobiernos —como el IVA— que todos pagamos cada vez que compramos algo, cosa que hacemos sin darnos cuenta, pues vemos sólo el “precio final”. Los “directos”, en cambio, son los que se nos cobra a cada uno de nosotros, con nombre y apellido concreto, y que debemos sacar de nuestro bolsillo el dinero para pagarlos y, por supuesto, nos damos perfecta cuenta de esa erogación que debemos hacer. Por ende, la forma de poder recaudar lo que necesitaban los gobiernos (los romanos, o antes los griegos, o los persas, o los propios israelitas, o los que fueran) residía en la existencia de una buena producción de bienes en manos de tales o cuales personas a los que podían exigirles una parte de los mismos. Lógicamente, si no había muchos bienes, les resultaba difícil cobrar impuestos.

Tal vez debería mencionar otros puntos. Pero, para como ya me he extendido demasiado, pasaré a analizar directamente el tema de la esclavitud, cosa que haré en el próximo post.
Cordiales saludos
MARANA-THA

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20 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por Mario Bruzzone [Blogger] 10.12.09 | 07:37

    Estimado hermano Orestes

    Muchas gracias por tus buenos deseos y te agradezco un padrenuestro por mí.
    Cordiales saludos
    Mario

  • Comentario por Orestes 09.12.09 | 23:51

    Estimado Mario:
    ¡¡Que Dios te de paciencia...¡¡¡

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 14:57

    ...

    O esta otra:

    1Tes 2,14-16: “14 En efecto, ustedes, hermanos, siguieron el ejemplo de las Iglesias de Dios, unidas a Cristo Jesús, que están en Judea, porque han sufrido de parte de sus compatriotas el mismo trato que ellas sufrieron de parte de los judíos. 15 Ellos mataron al Señor Jesús y a los profetas, y también nos persiguieron a nosotros; no agradan a Dios y son enemigos de todos los hombres, 16 ya que nos impiden predicar a los paganos para que se salven. Así, constantemente están colmando la medida de sus pecados, pero la ira de Dios ha caído sobre ellos para siempre”.

    -seguirá-

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 14:55

    ...

    Y con ello volvemos al razonamiento anterior. ¿Qué sentido podría haber tenido la presencia de Jesús ante el Sanedrín sino la de poner en práctica sus intenciones de darle muerte?

    Pero hay otras citas:
    Hc 3,12-15: “ El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, glorificó a su servidor Jesús, a quien ustedes entregaron, renegando de él delante de Pilato, cuando este había resuelto ponerlo en libertad. Ustedes renegaron del Santo y del Justo, y pidiendo como una gracia la liberación de un homicida, mataron al autor de la vida. Pero Dios lo resu-citó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos”.

    ...

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 14:54

    ...

    Por tanto, y en principio, relacionando los cuatro evangelios puede sostenerse que la postura más razonable sea la de que esa omisión en el 4º evangelio al juicio no desvirtúa la versión de los otros tres.

    Pero además de las de los evangelios, en el NT hay más referencias al juicio y condena; unas más directas y otras más indirectas.

    De entre ellas destaca Hc 4,13 que narra lo acontecido ante el Sanedrín tras la curación de un paralítico: “Los miembros del Sanedrín estaban asombrados de la seguridad con que Pedro y Juan hablaban, a pesar de ser personas poco instruidas y sin cultura. Reconocieron que eran los que habían acompañado a Jesús”. Es decir, el Sanedrín reconoce que ambos estuvieron con Jesús cuando éste fue conducido al mismo. Con este pasaje la presencia de Jesús ante el Sanedrín deviene incuestionable.

    ...

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 14:51

    ...
    Pero el silencio no es necesariamente negación de lo que se omite. Pudo ocurrir, por ejemplo, que como el propio Juan fue testigo del juicio (acuden él y Pedro) y este hecho era notorio no considerase necesario citarlo. Además está la presencia de Pedro, aunque fuera, en el patio, en donde, además, se producen las negaciones. ¿Es creíble pensar que habiendo estado en el lugar Pedro los evangelios relaten hechos que no ocurrieron? ¿Qué Pedro con su silencio avalara una falsedad tan grosera?
    Además, si ponemos en relación Juan 18 con Jn 11, donde se manifiesta la intención del Sanedrín de matar a Jesús (“partir de ese día, resolvieron que debían matar a Jesús”) lo más razonable sería pensar que una vez prendido Jesús por el Sanedrín éste no desaprovecharía la ocasión de ejecutar sus planes (matar a Jesús) mediante su enjuiciamiento y condena. ¿Si no, para qué detenerle entonces? (al tema de la entrega de Jesús a las autoridades romanas y posterior juicio me referiré despu...

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 14:47

    -sigue-

    Entre los autores partidarios de la no historicidad del juicio ante el Sa-nedrín se pueden citar (sigo aquí como en toda mi exposición a J. M. García, “Orígenes históricos del cristianismo”, Madrid 2007) a J. Fuster, Les juifs dans l’Empire romain, París 1914; H. Lietzmann, “Der Prozess Jesu”, Berlín 1931; P. Winter, “On the Trial of Jesus”, Berlín 1961; C. Cohn, Processo e morte di Gesu”, trad. Di G. Zagrebelsky, Torino 2000; etc. Entre los partidarios de la existencia de meros interrogatorios o reuniones preliminares o preparatorias de la acusaciones posteriores a los romanos: R. Aguirre, “Jesús, el hombre: rasgos fundamentales”, en Varios, “Jesús de Nazaret. Perspectivas” (CH), Madrid, 2004; J. Gnilka, “Jesús de Nazaret”.

    -sigue-

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 14:46

    -sigue-

    Como declaración de principio te digo que en este caso (no siempre ocurre así) mi opinión coincide con la que denominas “explicación oficial” de la Iglesia: fundamentalmente porque me parece la más creíble y lógica a la luz de los textos, escriturísticos o no, y sobre todo considerando las objeciones que se han formulado a esa “explicación oficial”. Es decir, por razón de la fuerza de los argumentos a favor y de debilidad de los argumentos en contra.

    Lo primero que habría que decir es que este asunto, el de la existencia del juicio ante el Sanedrín, si algo no es es original o novedoso. Sobre él se han escrito por especialistas durante decenios ríos de tinta. Por ello considero que hay material más que de sobra para poder tomar, razonada y razona-blementemente, una postura: en mi caso, como ya te he dicho, la favorable a la existencia del juicio.

    -sigue-

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 14:36

    Ya que tu desatendida oferta de diálogo parece obligarme al monólogo, me pondrá manos a la obra.

    Mis comentarios son los de un “hermano de segunda” interesado como tú en este tema, simplemente. Y de entrada ya te digo que no coincido contigo en la cuestión: creo que argumentación no está lo suficientemente desarrollada ni sustentada en las fuentes conocidas. En estas materias no se trata de estar o no equivocado (en ese sentido creo que formulas mal la cuestión) sino de ofrecer argumentaciones razonadas y ra-zonables que expliquen las lagunas, imprecisiones u oscuridades de la Escritura. Luego cada uno se adhiere a la que considera más convincente.

    -sigue-

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 13:46

    -sigue-

    Para finalizar, una breve referencia a otro de tus acusaciones (tu discurso es un permanente juicio de intenciones y una catarata de acusaciones): acusar de deshonestidad intelectual al que todavía no ha expuesto sus razones tiene un nombre: cobardía intelectual por parte de quien parece temer la crítica. Después de la exposición veremos donde queda la honestidad intelectual de cada cual. Yo de momento de la tuya no he dudado nunca, aunque no comparta tus puntos de vista.

    Un saludo.

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 13:43

    -sigue-

    Mis palabras fueron "en los sinópticos sí se recoge el juicio (que en síntesis consiste en un interrogatorio)" porque eso es lo que en síntesis relatan los evangelios. ¿O no? No me refería, y deberías haberlo advertido si no pretendieras, como parece, buscar excusas para acusar gratuitamente, a que todo juicio siempre y en todo caso quede reducido a un interrogatorio: no me vas a dar lecciones de derecho procesal y menos tergiversando mis palabras. Pero ya que sacas el tema te diré que, seguramente, dadas las características del caso y del derecho judío de la época muy pocas pruebas (si no ninguna) podían presentarse ante un tribunal además de la testifical y de la confesión del acusado (¿serían posibles la pericial, documental, etc?). Y ambas se basan, como sabes perfectamente, en el interrogatorio: la primera, de los testigos; la segunda, del acusado.

    -sigue-

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 13:41

    Mario,

    desde luego es muy difícil mantener un diálogo cuando solo hay suspicacias y siempre se ven en la otra parte malas intenciones. ¿Tal vez una actitud defensiva? Te repito que mi intención era y es, simplemente, poder debatir amplia, profunda, tranquilamente (lo que parece va a ser imposible por tu actitud), esta cuestión. Si no es posible de forma dialogada lo haré de forma monóloga: me limitaré a exponer cuál es mi opinión y mis razones. No intentaré refutar las tuyas, porque no pareces nada proclive a aceptar las discrepancias.
    Por último: no sobrepases la actuación (que no estamos en el foro) refiriéndote a lo que es un juicio. Los dos sabemos que sabemos lo que es un juicio. Por tanto no te acepto que me acuses de insultar tu inteligencia (yo podría decir lo mismo de ti y de tus teorías sobre el motivo de la condena de Jesús y no lo hago) y ver intenciones ofensivas que no existen.

    -sigue-

  • Comentario por Mario Bruzzone [Blogger] 08.12.09 | 11:39

    3/3

    En efecto; claramente hay dos posturas en los Evangelios, la de los Sinópticos por un lado, y la de Juan por el otro.
    Por ende, si en un juicio se debiera decidir, cual de las dos posturas resulta correcta, es más que evidente que no alcanzaría con ningún interrogatorio, sino que se debería recurrir a muchos otros aspectos para dilucidar esa cuestión, como, por ejemplo, los argumentos que yo he citado, que Juan fue testigo presencial, y que, pese a que él conocía los textos de los otros Evangelio, no hace alusión a juicio alguno.
    Y una última aclaración.
    Por algunos de tus comentarios pensé en modificar mi pensamiento con respecto a tu postura, y por eso comencé a responderte, dado que interpreté que vos habías resuelto adoptar una actitud más “honesta”, intelectualmente hablando.
    Sin embargo, si insistes en actuar de esta forma, me limitaré a no responder.
    Saludos.
    MARANA-THA

  • Comentario por Mario Bruzzone [Blogger] 08.12.09 | 11:37

    2/3

    Por ende, si Juan no hace referencia a juicio alguno, es obvio que LO MÁS PROBABLE es que no haya existido ese pretendido juicio.
    Finalmente, te diré una última cosa.
    Por favor, no insultes, ni a mi inteligencia, ni a mi profesión.
    Decir que «un juicio se reduce a un simple interrogatorio» es algo que directamente —no sólo no tiene asidero alguno— sino que ni el ignorante más grande puede afirmar eso.
    Es más, te diré que es algo que no tiene ni pie ni cabeza, y que decírmelo a mí —sabiendo que soy abogado— me suena directamente ofensivo.
    Y como prueba de que un juicio no es un simple interrogatorio, creo que alcanza el ejemplo de las dos posturas sobre el “eventual juicio a Jesús”.



  • Comentario por Mario Bruzzone [Blogger] 08.12.09 | 11:36

    1/3
    Hisopo

    Sinceramente te lo digo. CADA VEZ ME CUESTA MÁS RESPONDERTE.
    En primer lugar, te reitero que ese asunto YA LO RESPONDÍ, no sólo al aclararte el punto 2 de los que mencionaste, sino que hasta puse un post especial al respecto.
    Y te diré que tu pregunta con respecto a por qué yo no reconozco "valor testimonial a los Sinópticos" (como diciéndome, qué argumento tengo para hacer eso y que, si no tengo un argumento contundente estaría equivocado) yo te podría responder exactamente “con la misma moneda” diciéndote a vos por qué no reconocés valor testimonial al Evangelio de Juan.
    Y te lo podría mencionar, ya que allí no se hace referencia a juicio alguno.
    Pero, además, es bien sabido que los tres Sinópticos tienen una fuente común, y que fueron escritos mucho antes que el de Juan, y que éste los conocía perfectamente.
    Y también que solo él —y eventualmente Pedro— fueron "testigos presenciales" de esos sucesos.

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 03:04

    -sigue-

    Sin embargo en los sinópticos sí se recoge el juicio (que en síntesis consiste en un interrogatorio), y en ellos se hace referencia a que a Juan lo acompañaba Pedro, que se quedó en el patio donde se producen las negaciones. La cuestión, entonces, estribaría en determinar por qué no reconoces valor testimonial a los sinópticos o si hay algún otro argumento que consideres induce a considerar la no celebración del juicio.

    Un saludo.

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 03:02

    -sigue-

    En tus comentarios, seguramente breves por razón de las características de un blog, aludes de pasada En tus comentarios, seguramente breves por razón de las características de un blog, aludes de pasada a algunas de ellas, pero sin concretarlas. Yo manejo también fuentes: así que se trata simplemente de confrontarlas. Y como eres tú el que tiene la iniciativa en este caso, pues has escrito sobre la cuestión consideraba que a ti correspondía la "carga de la prueba", en este caso la cita de las fuentes.
    De momento en tu comentario aludes a que en el Evangelio de Juan, a pesar de haber sido testigo, no se hace referencia al juicio sino a "diálogos o interrogatorios en las viviendas de Anás y Caifás".

    -sigue-

  • Comentario por hisopo 08.12.09 | 02:57

    Mario,

    como me habías pedido que leyera tus escritos sobre los motivos de la condena de Jesús, pensé que podíamos hablar sobre tu postura y debatirla. Tú mismo me contestabas que "no me parece válida la negativa por la negativa misma". Por eso me pareció que la mejor manera era partir de tus razones para someterlas a crítica, pero con fundamento, para rebatirlas o no. Para fijar "posiciones" te mandé en un resumen de lo que me parecía tu posición para que lo confirmaras o no y que sirviera como punto de partida. Una de las cuestiones era la la consideración de que no existió juicio del Sanedrín contra Jesús. A efectos puramente dialécticos, repito, te preguntaba sobre las fuentes que has manejado para sostener tu posición. No hay ninguna oculta intención ni intención de que te enojes: solamente, repito, poder cambiar impresiones conociendo las fuentes.

    -sigue-

  • Comentario por Mario Bruzzone [Blogger] 07.12.09 | 23:05

    Hisopo

    Nuevamente me cuesta responderte, ya que no sé si tu interés es hacer que me enoje, o qué otra cuestión encierra.
    Y lo digo de esa forma ya que eso LO RESPONDÍ AYER, al "aclarar" el punto 2 del "hilo conductor", cosa que hice al mencionar que el Evengelio de Juan, quien se supone fue un testigo presencial y acompañó a Jesús desde su arresto hasta la cruz NO MENCIONA NINGÚN JUICIO, sino que sólo hace referencia a unos diálogos o interrogatorios en las viviendas de Anás y Caifás.
    Saludos
    MARANA-THA

  • Comentario por hisopo 07.12.09 | 13:17

    Mario,

    como tu producción de artículos sigue, me vengo al último para continuar con la cuestión de yu hipótesis. Si crees que sería mejor, por ejemplo, por agrupar todos los comentarios rn un único hilo, así lo hacemos.

    La primera de la cuestión que te quiero plantear es la referente al jucio ante el Sanedrín. Tu afirmas que no tuvo lugar.

    ¿Cuáles son las fuentes documentales (escriturísticas, judías, romanas, etc.) en que basas tu negativa?

    Un saludo

Miércoles, 30 de mayo

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