Continuando con mi invitación a reflexionar sobre los motivos “humanos” de la ejecución de Jesús, voy a plantearles distintos aspectos, ya que considero que se deben tener en cuenta pues ayudan a entender mejor mis ideas.
Y para que comprendan mejor lo que intento decirles (con relación a mi búsqueda de las razones humanas —y no las “teológicas” ó “sobrenaturales”— de su ejecución) me permito transcribir a continuación unos párrafos de mi libro Por qué mataron a Jesús.
«…debemos comprender que, para tratar de interpretar mejor el sentido real del motivo de la muerte del Cristo en la cruz, se hace necesario profundizar un poco en el siguiente interrogante: ¿cómo afectaba su mensaje en el ámbito de lo que hoy llamamos "vida civil"?
Es decir que no podemos caer en el simplismo mental, de suponer que era una mera cuestión de discutir ante que imágenes (o carencia de ellas) se debía quemar incienso al concurrir a algún Templo, sino que hubo “algo más”, una “causa oculta”, en la muerte del Cristo.
Siendo esto así debemos entonces entender, que si bien la muerte de Jesús estaba "dentro del plan del Padre", sin duda alguna quienes lo ejecutaron no lo hicieron para acatar tal designio del Eterno, sino que al matarlo lo cumplieron inconscientemente.
Esto significa entonces que lo crucificaron, no «para que se consumasen las escrituras», como lo había anunciado el Señor, sino por cuanto ellos consideraron que de esa forma estaban haciendo lo que convenía a "sus dioses" (o al propio Yahweh) y, simultáneamente, porque interpretaban también que esa era la mejor forma del accionar socio—político que tenían en ese momento con relación a la población.»
Pues bien: el primer aspecto —y sin duda alguna el más importante— lo encontramos en un pasaje del Evangelio de Juan que dice:
"Los Sumos Sacerdotes y los fariseos convocaron un Consejo y dijeron: «¿Qué hacemos? Porque este hombre realiza muchos signos. Si lo dejamos seguir así, todos creerán en él, y los romanos vendrán y destruirán nuestro Lugar santo y nuestra nación». Uno de ellos, llamado Caifás, que era Sumo Sacerdote ese año dijo: «Ustedes no comprenden nada. ¿No les parece preferible que un solo hombre muera por el pueblo y no que perezca la nación entera?». No dijo eso por si mismo, sino que profetizó como Sumo Sacerdote que Jesús iba a morir por la nación, y no solamente por la nación, sino también para congregar en la unidad a todos los hijos de Dios que estaban dispersos. A partir de ese día, resolvieron que debían matar a Jesús." (Jn.11,47-53).
Les agradeceré que adviertan que allí —y muy claramente por cierto— se indica que la discusión se centró en que «los romanos vendrán y destruirán nuestro Lugar Santo y nuestra nación».
Es decir, que el temor que expresan los miembros del Sanedrín, era que el accionar de Jesús provocase una “reacción” de Roma, llevándola a atacar y a destruir Israel.
Pues bien, como de la lectura de los Evangelios resulta absolutamente evidente, que a lo largo de su vida Jesús jamás actuó como un “guerrillero”, como un líder político—militar, es obvio que no es eso lo que podía provocar tan temida reacción romana, por lo cual es imprescindible que busquemos el origen de ÉSE TEMOR en otro lado.
Y es importante tener en cuenta además, que el Sumo Sacerdote Caifás interroga a los miembros del Sanedrín diciéndoles «¿no les parece preferible que un solo hombre muera por el pueblo, y no que perezca la nación entera?» frase que, indudablemente, señala nuevamente la existencia de un temor a una reacción romana, y a las consecuencias que eso acarrearía a todo Israel.
Y también se debe tener presente, que ese pasaje del Evangelio concluye diciendo que «A PARTIR DE ESE DÍA, resolvieron que debían matar a Jesús», motivo por el cual es obvio que —desde el punto de vista humano— está ALLÍ “la punta del ovillo” para comprender la causa de la ejecución de Jesús.
Aclarándoles que continuaré con este tema, ya que lo considero muy importante, les hago llegar mis cordiales saludos
MARANA-THA
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Para ellos, “dialogar” (o “negociar”) con los miembros del Sanedrín y las autoridades del templo, o tener que hacerlo con Jesús era exactamente lo mismo.
Lo único que les interesaba era que los judíos no se sublevaran y que continuasen pagándoles los impuestos que Roma exigía.
Por ende, el temor del Sanedrín a una invasión de Roma, sin duda alguna TIENE QUE TENER OTRA RAZÓN DE SER.
Y creo que ese mismo temor nos debería hacer comprender, que entre los miembros del Sanedrín (por lo menos mayoritariamente hablando) NO HABÍA NINGUNA ENVIDIA hacia Jesús, sino que a ellos les preocupaba el bienestar del pueblo que debían gobernar (ya que eran la única autoridad, pues la monarquía judía había desaparecido) por ALGO que hacía Jesús, y que ellos comprendían que PODÍA OCASIONAR ESA TAN TEMIDA INVASIÓN.
Cordiales saludos
MARANA-THA
Mi buen hermano Ruso
Ante todo, nuevamente gracias.
Y te diré dos cosas.
En primer lugar, que al menos hasta donde yo he podido leer, el que sin duda alguna era zelota era Judas Iscariote. Del resto de los discípulos hay serias dudas.
Pero eso no es lo importante.
Si como vos mismo reconocés, no se hubiese producido NINGUNA SUBLEVACIÓN, ¿cuál habría sido el motivo del temor del Sanedrín con relación a una invasión romana?
Te recomiendo que leas el post que coloqué hoy, ya que allí hablo precisamente de eso.
Y sobre el problema de la envidia, o el desplazamiento de las autoridades hebreas por la “ascensión” de Jesús a algún poder temporal (cosa que dudo muchísimo, ya que Él fue muy claro diciendo, y en reiteradas oportunidades, que no tenía ninguna pretensión de dominio temporal) a los romanos le hubiese tenido sin cuidado, y por ende jamás hubiesen realizado una invasión militar por ese tipo de cosas.
La respuesta es fácil, esta rebelión no se hubiese producido, Jesús los habría controlado perfectamente. Pongamos quienes eran los zelotes realmente, procedían de las clases media y media-baja, por lo general trabajadores con oficio o jornaleros con empleo, que aunque se ganaban bien la vida o al menos dignamente, estaban más perjudicados por la ocupación romana, pagaban impuestos, sin tener los beneficios de las élites, se ve que Pedro y Santiago lo eran, mientras que otros de clase mas alta como Judas Iscariote y Mateo no lo eran. Los zelotes detestaban a los dirigentes político-religiosos judíos, tanto o mas que a los romanos, la misma procedencia social de Jesús, que aunque era maestro de la ley, era un carpintero, lo hacia sospechoso, aunque no era zelote. En el caso de haber sido proclamado mesías, aunque todo se hubiese desarrollado pacíficamente, las élites temían ser desalojadas del poder y que se les acabase el chollo.
Sabiendo que la forma de actuar de Jesús fue total y absolutamente pacífica, y aún pensando que “toda” la gente lo siguiese, e incluso que lo proclamase como Mesías, ¿por qué se hubiese producido una sublevación popular contra los romanos?
Con absoluta sinceridad le diré que me parece ilógico pensar que Jesús hubiese permitido algo de eso, y menos aún que no hubiese podido “dominar” a sus discípulos, por más aguerridos que fuesen éstos.
Le agradeceré que continúe participando y leyendo los futuros artículos que pienso poner en este blog.
Cordiales saludos
MARANA-THA
Estimado hermano Ruso
Ante todo le agradezco su comentario.
Y le diré que coincido en muchas de las cosas que dice, como lo referente a la corrupción que rodeaba al templo (y así lo desarrollé en un libro sobre san Pablo, que publiqué hace un tiempo) y en la ilegalidad de un eventual juicio como el que se relata en los Sinópticos (aunque le aclaro en ese sentido, que creo que no existió juicio alguno contra Jesús).
Pero también que disiento en otras, como por ejemplo que sólo los romanos podían aplicar la pena de muerte, aspecto que junto con lo del eventual juicio trataré en un futuro artículo que pondré en este blog por lo cual no voy a ingresar ahora en esos temas.
Pero mucho le agradeceré que reflexione sobre lo siguiente.
SIGUE
Negocios y de hecho fueron los principales causantes de la condena de Jesús, aunque aduciendo otros motivos, como el miedo a la rebelión o la blasfemia, ya que la mayoría de los miembros del sanedrín no se beneficiaban de los negocios-estafas del templo.
El resto ya lo sabemos, Poncio Pilatos se desentendió, probablemente para que no llegasen a Roma noticias de que había ofendido a los lideres judíos fue crucificado por que solo los romanos podían aplicar la pena de muerte, la cruz era era el sistema habitual de ejecución para quienes no eran ciudadanos romanos.
SIGUE
Seguramente, habían entendido a nuestro señor mejor que los mismos apóstoles, así que no veían en Jesús una amenaza, si no un maestro, quizás alguno al mesías. Ni que decir tiene, que estos no fueron llamados a participar en su condena, que por lo que he leído, fue ilegal, ni se reunieron suficientes miembros, ni respetaron los tiempos que marcaba una sentencia de muerte, contemplada solamente como ultimísimo recurso.
El otro factor principal, fueron los negocios del templo, en la explanada de este, se vendian animales para los sacrificios, podias llevar otros de fuera, pero les podian sacar una falta, asi que muchos no se arriesgaban y pagaban un sobreprecio dentro del templo. Los tributos se pagaban en una moneda llamada siclo, de la que los sacerdotes tenian todas las unidades, de ahi a estafarte a la hora de cambiar para pagar, no iba nada. Recordemos ahora la justa furia de Jesús con los mercaderes ante estos abusos, los sacerdotes vieron amenazados sus ne...
Hay que tener en cuenta más cosas, pero la que usted menciona, hermano Mario, es posiblemente la principal, o al menos la que convenció a la mayoría de los miembros del sanedrín que participaron en la condena de Jesús.
El Israel de aquella época bajo la dominación romana, era un polvorín como bien sabe, después de varios años de paz, las élites, sean la casta sacerdotal, los fariseos o los saduceos, habían prosperado, los impuestos a Roma se veían compensados con otros beneficios, como el comercio dentro del mismo imperio, también a los judíos que vivían fuera de Israel les iba bien, recordemos que la familia del apóstol Pablo era muy próspera gracias al negocio de las tiendas.
En este contexto, Jesús atraía a la gente, si lo proclamaban mesías, podría ocasionar una rebelión que hubiese perjudicado a todos y costado la vida a miles de judíos, no podemos olvidar que Pedro y otros apóstoles eran zelotes y eso se sabía.
Jesús también tenía amigos en el sanedrín y estos l...
Miércoles, 30 de mayo
Juan Fernandez Krohn
Universidad Pontificia Comillas
Pedro Tarquis
Asoc. Humanismo sin Credos
Carlos F. Barberá
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Francisco Margallo
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