Levitas y “primogénitos” – crónica de un error (nota 3/4)
Vamos a investigar el “último tramo”, de la “famosa” diferenciación de personas (y consiguientes “privilegios” a un grupo) que se le adjudica al Buen Padre Celestial, y que habría acontecido por la “separación” de la tribu de Leví del resto del pueblo hebreo.
En distintos pasajes bíblicos se hace referencia a eso, y creo no equivocarme si afirmo que ninguno pertenece a las tradiciones más antiguas de la Biblia.
Se dice que en un momento de la historia de ese pueblo, Yahveh habría apelado a tal recurso haciendo que esa tribu “rodease” la Tienda del Encuentro (antecedente del Templo) como sus “servidores directos”, y, simultáneamente, como “intermediarios obligados” para que el pueblo común pudiera “contactarse” con él, haciéndole las peticiones que deseasen, ya que por el mero hecho de acercarse sin permiso eran condenados a muerte.
Además, esos mismos textos le atribuyen también al Buen Dios del Cielo (¡pobre Dios!) haberles adjudicado el derecho de recibir bienes del resto de los israelitas por “semejante” encargo.
Y así, si leemos el Capítulo 18 del Libro de Los Números, podremos comprobar que luego del relato de todo el horror y muerte, sufridos por el pueblo común, y un pequeño grupo de levitas (que “osaron discutir la jefatura” de Aarón y Moisés) los hebreos le plantean a Moisés su preocupación de morir todos.
Pero lo interesante del caso es que aquí ya no se menciona la discusión de “autoridad” que se relató antes, sino que el temor a sufrir la misma suerte se originaba en el simple hecho de “arrimarse” a la Tienda del Encuentro.
En efecto, se dice:
«Pero los israelitas dijeron a Moisés: “¡Vamos a morir! ¡Todos estamos perdidos! ¡El que se acerque a la morada del Señor morirá! ¿Tendrá que morir hasta el último de nosotros?» (Num17,27-28)
ante lo cual se expresa:
«Entonces Yahveh dijo a Aarón. “Tú, tus hijos y la casa de tu padre contigo CARGARÉIS con las faltas cometidas contra el santuario ...has que se acerquen también tus hermanos de la rama de Leví ..Que sean tus ayudantes». (Num.18,1-2)
Les aclaro que el uso de las MAYÚSCULAS en la palabra “cargaréis” me pertenece, ya que intento mostrarles que, la idea que pretende trasmitir ese texto, es que lo que les había “tocado en suerte” por semejante “decisión superior” no era algo sencillo, sino todo lo contrario, algo muy serio y peligroso.
Además, se aclara también allí —una vez más— que «el laico que se acerque morirá» (Num.18,7).
Y, por supuesto, a continuación se enumeran los “derechos de los sacerdotes, los levitas y la obligación del diezmo” (Num,18,8-32)
EN FIN.
Y quiero aclararles también, que si observamos cuidadosamente los pasajes, advertiremos que en el motín del pueblo originado luego de la muerte de Coré y otros, junto con todas sus familias y los 250 “jefes importantes” que usaron los incensarios, (quienes inician todo el asunto, discutiendo la jefatura de Moisés y Aarón) el planteo popular fue «Vosotros habéis matado al pueblo de Yahveh» (Num.17,6. Aclaro que en Reina Valera figura 16,41) es decir, que les reprochan DIRECTAMENTE A ELLOS DOS esa mortandad, hecho que no coincide con lo relatado unos párrafos antes, de que hubiesen muerto “tragados por la tierra” o por un fuego misterioso, lo cual torna aún más sugestivo todo este asunto.
Levitas por primogénitos
Pero bueno, sigamos adelante y pasemos a analizar el fondo de todo.
La idea que subyace al afirmar que el Buen Dios, no sólo “diferenció” personas, sino que también acordó privilegios a uno de los grupos, es que, como antes había matado a los primogénitos de los Egipcios, respetando en cambio la vida de los varones nacidos en primer término de los hebreos, TODOS ÉSTOS le “pertenecían”.Tiempo después (ya vimos que al principio no existía diferencia alguna entre los israelitas) en un momento de la historia “resuelve exigir” que un grupo actúe como sus servidores directos, y recurre para eso a un “procedimiento especial” pues, en lugar de “retirar” de cada una de las familias hebreas los primogénitos que “le pertenecían”, selecciona en su reemplazo a TODOS los integrantes de la tribu de Leví. Trascribo a continuación el pasaje donde consta ese reclamo
«Yahveh habló a Moisés y le dijo: “Mira que he elegido a los levitas de entre los demás israelitas en lugar de todos los primogénitos de los israelitas que abren el seno materno. Los levitas serán para mí. Porque todo primogénito me pertenece. El día que herí a todos los primogénitos de Egipto, consagré para mí a todos los primogénitos de Israel, tanto de hombre como de ganado. Son para mí. Yo, Yahveh»" (Num.3,11-13).
Desde ya les adelanto que ni siquiera me parece correcto adjudicarle semejante acción a Dios, al Eterno, al Amor, a ese SER BUENO del que habló Jesús, como eventual fundamento de la “separación” atribuida a Dios, para que los levitas fuesen sus “servidores directos”.
Y les recuerdo que lo cuestiono con el fin de explicar que es inexacto que el Buen Padre Celestial, ADEMÁS otorgue “privilegios” por la actividad que pueda encomendar a alguien, en especial el exigir bienes del “resto” del pueblo, los laicos, los de “segunda”, la población común y corriente.
Y pienso de esa forma por cuanto entiendo que es totalmente injusto, adjudicarle a ese SER AMOROSO un proceder tan deplorable, como la indiscriminada matanza de los primogénitos egipcios (en la que debemos asumir, que quedaron involucrados hasta los bebés recién nacidos) no sólo porque el Buen Dios del Cielo no actúa así, pues Él utiliza sólo recursos “razonables”, sino fundamentalmente por cuanto el mecanismo que habría adoptado para arribar a semejante masacre es directamente ilógico, indigno e inmoral, motivo por el cual yo no puedo —ni en chiste— aceptar que se le atribuya a Dios.
El motivo de mi postura
En efecto; si leemos en el Éxodo el relato que desemboca en esa famosa matanza, podremos ver que fue la ÚLTIMA de una serie de “plagas” utilizadas para que el Faraón “ceda”, y permita que los hebreos abandonen Egipto.
Y lo importante del caso es comprender, que siempre de acuerdo con ese relato, por lo menos tres de las calamidades con que castigó previamente a Egipto, y que anteceden a “tamaña carnicería”, no lograron su objetivo liberador, no por un simple y absurdo empecinamiento del monarca egipcio, sino en razón de que «Yahveh endureció el corazón de Faraón» (Ex.9,12;10,20;10,27;11,10) situación que —y con absoluta sinceridad lo digo— no me parece que pueda ser atribuible a Dios, ya que carecería de toda lógica, y por ende resulta imposible adjudicarle semejante cosa a ese SER AMOROSO que nos mostró Jesús.
Y eso es sencillo comprenderlo ya que, si realmente quería liberar a los israelitas del yugo egipcio, lo último que haría sería ponerle “callos” en el corazón al Faraón, para que éste se negase a otorgarles la libertad.
Pero, como al analizar ese argumento algunos pensarán: (y, lo que es peor aún, dirán a viva voz) «Allí está el problema de ese fulano. No tiene fe. No cree lo que dice la Biblia», aspecto que reitero NO ES CIERTO, sino que —simplemente— yo admito la posibilidad de que existan errores TAMBIÉN en esos pasajes bíblicos de donde surgen los privilegios que tienen, por las dudas voy a señalar algo más al respecto.
Lo esencial de mi razonamiento
Me cuesta mucho —muchísimo— aceptar como real la historia de los primogénitos, no sólo por lo injusto e irracional de la misma, sino además por lo siguiente.
Sí es verdad que TODO el pueblo hebreo le “pertenecía” a Yahveh, pues muchas veces la Biblia asegura que es “su” pueblo, que es “su” herencia, lo cual indica claramente que TODOS LOS HEBREOS LE PERTENECÍAN, que YA ERAN “SUYOS”, tanto grandes como chicos, varones y mujeres, es decir, que todos los israelitas por igual, y sin excepción alguna LE PERTENECÍAN, no alcanzo a comprender qué sentido tiene que luego, años después de esas afirmaciones, que abarcan a todos los hebreos por igual, y que por supuesto, constan TAMBIÉN EN LA BIBLIA (1Re.3,8-9 Dt.7,6-8; 32,9 Is.43,21 Sal.33,12 etc.) exactamente igual que esto de los famosos primogénitos, el Buen Padre Celestial resolviera hacer un “reclamo particular” con relación a una pequeña porción de SU pueblo, al segmento de los “primogénitos”, ya que sin duda alguna ellos también —y desde siempre— eran “suyos”, eran parte integrante de su “herencia”.
Sinceramente eso “no cierra” de forma alguna en mi cabeza, ya que, como lo expresa no sólo un viejísimo adagio jurídico («el dueño del todo lo es también de cada una de sus partes») sino además la simple lógica, ese reclamo resulta absurdo, y por ende IMPROPIO de Dios, por lo cual me parece ridículo e injusto adjudicarle a Él semejante historia de crueldad, para intentar fundamentar “tamaña selección” (de levitas y sacerdotes).
En especial, porque a lo largo de la historia de la humanidad, ese tipo de ideas ha significado atribuirle al Buen Dios el origen de los privilegios, que pequeños grupos reclamaron de las grandes mayorías, y no sólo en el ámbito religioso, sino también en el civil o político.
Pero bueno, independientemente de eso seguiré adelante, y para poder hacerlo les diría que hasta podría aceptar, que en cierta forma pudo ocurrir alguna diferenciación como la que se menciona, aunque —y lo reitero una vez más— NO POR EL ARGUMENTO de esa matanza, ya que eso resulta absolutamente impropio del Buen Dios.
Por ende, continuaré este análisis del relato bíblico según el cual, parecería que Yahveh habría preferido a los levitas, en lugar de los varones nacidos en primer término en cada familia hebrea.
Y en ese sentido —la verdad sea dicha— la selección de toda una tribu en reemplazo de los primogénitos es atendible, y hasta diría que “razonablemente atribuible” a una decisión del Buen Dios ya que, en lugar de “desgajar” a todas y cada una de las familias israelitas, “retirando” a los varones nacidos en primer lugar para llevárselos como sus “servidores personales”, habría optado por un procedimiento mucho más lógico, más “sensato”, ya que ninguna familia se vería “rota” o desarmada por su resolución, pues todas se mantendrían perfectamente unidas, cosa evidente ya que, mientras la totalidad de las familias de los levitas (incluyendo a sus propios primogénitos) quedarían a su servicio, las familias de las tribus “restantes” continuarían haciendo su vida normal, con sus respectivos primogénitos incluidos.
Hasta allí, yo diría ¡FENÓMENO!
Honestamente tiene bastante lógica, y, por ende, sería atribuible a una verdadera resolución del Buen Dios.
Pero no vayan a pensar que ocurrió de cualquier forma. Por el contrario, se recurrió a un procedimiento “exacto”, ya que siendo algo “dispuesto” por Yahveh, resultaría poco creíble que lo hubiesen realizado «a la que te criaste».
Debía estar bien hecho, «como Dios manda», según enuncia un conocido refrán.
Y como analizar eso es algo realmente muy, pero MUY IMPORTANTE lo haré en el próximo artículo, para no alargar tanto el asunto y porque deseo que todo lo que sigue pueda ser leído “de un tirón”.
Cordiales saludos
MARANA-THA
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Hola Mario me alegro "conocerte " y por supuesto que tengas ya tu blog en marcha .
Me hubiese gustado que el post fuera más cortito ,porque de verdad que no puedo leerlo todo ,solamente drle un vistazo
Ya me conoces ,creo que sabes "un poco como vá mi linea de pensamiento
¿l poder ? generalmente ..deshumaniza ,la verdad que es una pena que de "algo que podia ser muy positivo ,se convierta en negativo ...pero los hombres estamos hechos muy requetemal
Un abrazo Mario ,pasaré y dejaré mis comentarios ,siempre que pueda
La ambición de poder es una tentación que ha estado siempre en el corazón de las personas (hombres y mujeres). El mas fuerte sierre ha conseguido imponerse. En el caso del pueblo de Israel, los mas fuertes eran los mas inteligentes. Los demás los seguían. Así pues, no es de extrañar que se hayan inventado las leyes a su conveniencia, todo a lo largo de la Hª. Todavía lo hacen el la ICR. El apego a los privilegios parece incurable en el ser humano. El “dar la vida por los demás” de Jesús,(“Haced esto en memoria mía”) es la utopía más revolucionaria que darse puede. De la misma manera que, para que no les quitaran el liderazgo, se inventaron “la pena de muerte a quien se acerca al tabernáculo”, ahora nos hemos sacado de la manga
que, con adorar el Sanísimo Sacramento, ya cumplimos la orden de Jesús. ¡Es que estamos “más civilizados”¡
Es urgente una Iglesia mas humana y menos teocratica.Un "gobierno de sacerdotes" solo nos puede perjudicar.Los curas solo nos van a perjudicar.Los curas no conocen el amor,el unico que hay que es el humano y carnal.¿Asi como nos van hacer el bien? es imposible.SE TRATA DE UNIR NO DE SEPARAR.Separar es enfrentar.Pero la Iglesia siempre separo trágicamente.Separo clero-laicos,hombre-mujer,cielo-tierra,sagrado-profano,humano-divino,natural y sobrenatural.Los curas son enemigos del Reino de Dios.Son odiadores profesionales de todo lo humano como la sexualidad o el desnudo.Son odiadores profesionales de de la belleza,odiadores de la vida.Dentro del clero no hay Salvacion.El clero es una casta agresiva, ellos saben que tienen los dias contados pero mientras seguiran siendo una seria amenaza para los derechos humanos y para la convivencia democratica de todos.La libertad de conciencia del hombre es infinitamente superior a cualquier institucion.
Viernes, 17 de febrero
Isabel Gómez Acebo
Rodrigo del Pozo Fernández
Jose Gallardo Alberni
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Guillermo Gazanini Espinoza
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