30 Años de Ruta

Este año se cumplen 30 años de lo que fue Aventura 92, que se transformó en Ruta Quetzal en 1993 y en Ruta BBVA el año pasado.

En España recorrimos Madrid, Toledo, Ávila, Santervás, León, Las Médulas y, sobre todo, el Camino de Santiago, que iniciamos en O´Cebreiro y terminamos en Finisterre, una ruta mágica, un camino hacia el interior de todos nosotros en el que descubres que hay un más allá, un “Ultreya” espiritual que está por encima de religiones, políticas y razas. Cuando vives eso, la vida te parece un vuelo de mariposa, una excursión sencilla pero que cambia el rumbo de tu vida. Quemé el pasado en el Faro de Fisterra y me dispongo a recorrer el último tramo de mi aventurera vida, el que te lleva a donde nadie sabe.

Cruzamos ese “Ultreya”, que indicaba que no había más allá hasta el descubrimiento de Colón, en los pájaros alados y aterrizamos en Cartagena de Indias, precedidos por unas palabras magníficas de Miguel de la Quadra-Salcedo, creador y jefe de la expedición desde hace 30 años, en donde ensalzaba la figura del marino español Blas de Lezo, que con poco más de 2.000 hombres venció a toda la armada inglesa, capitaneada por Vernon, con 31.000 soldados.

Y eso fue aquí donde me encuentro, en el Fuerte de San Felipe de Barajas en Cartagena de Indias, donde los británicos doblaron la rodilla, justo lo contrario que quisieron notificar al mundo con unas monedas falsas en las que Vernon hacía arrodillarse a Lezo, una gran mentira.

Rodé a varios historiadores y nadie me explicó la táctica definitiva de Blas de Lezo, que fue tan sencilla como hacer una zanja profunda a los pies del fuerte, para que cuando la infantería inglesa pusiese las escalas para conquistarlo, no llegase hasta las almenas. Allí cayeron como chinches y Vernon volvió a sus islas con una armada que, según dijo el propio Lezo, solo valía ya para transportar carbón.

En breve salimos hacia Tayrona, donde nos adentraremos por la selva profunda hasta llegar al mar Caribe. Es posible que la deshidratación haga estragos entre los ruteros, pero eso ya es otra historia.

Por último comentar que la Ruta BBVA la integran casi 200 expedicionarios de más de 20 países, y que dos de ellos son discapacitados, Adrián Rincón y David Chiarri, y son sin duda el mayor ejemplo de integración, confianza, respeto y enseñanza de valores que he visto en mi vida.

¡¡¡Viva la Ruta, viva Miguel de la Quadra-Salcedo!!!

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