Bailamos como Locos hasta el Amanecer

Saltan musas y delfines sobre la nueva ola, cruzan los valles sagrados los cansados escarabajos relucientes, poderosas aves revolotean entre las nubes en una danza ovalada al conocer la llegada de un arcoiris mágico enmarcado con una red blanca y cuadrangular.

Labramos el terreno de una tierra fértil, aunque cercenada desde el primer milímetro germinado, a base de fotos encadenadas con suaves movimientos a ritmo de Pink Floyd hasta que creció el primer tallo de un futuro esperanzador.

Por fin El Chiringuito va a emitir goles a presión, como los mocos que Pepe le escupe al, posiblemente, nuevo delantero de la selección nacional. Lo avanzó Pedrerol, precedido de una agria exclusiva del magnético Gallardo que, acompañado de un silencio roto, avisó de la llegada de los nuevos bárbaros que quieren robar nuestras estrellas.

En el control mirábamos el plano medio corto de Josep que se repetía en 13 monitores de plasma, en los demás miraban asombrados Roncero, Carme, Almansa, Hermel, Damián e Irene. Los camarógrafos conectaban la intercom y preguntaban ¿qué es lo que pasa?, el regidor pedía calma y repicaba el collar azul de Barceló sobre la cápsula del MKE 40.

Al final, después de una pausa eterna de entre 3 y 4 segundos, pidió que le mirasen a la cara, con un gesto que me recuerda a la película “Alien”, y soltó el bombazo: El Chiringuito regatea, hace un caño y marca un gol por la escuadra en pleno frío de febrero, con la vuelta de los mejores resúmenes de fútbol; las polémicas vibrantes de Joaquín, Rafa y Juanfe; los diseños en 3D del arquitecto; y, como no, la tertulia deportiva más importante del siglo XXI.

El césped se movió solo, el decorado se ondulaba casi resquebrajándose, las pelotas amarillas botaban incesantemente y las maquilladoras lloraban de alegría. Suena en primer término la voz de Georgie Dann con su alegre “Chiringuito” y bailamos como locos hasta el amanecer.

Sin categoría

Comentarios cerrados.