El club de los amigos malos

EL PERFECTO IGNORANTE CUBANO: HISTORIA DE LA CONSTITUCIÓN DE 1940

22.05.10 | 23:18. Archivado en Mi lucha por la libertad de Cuba
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AHORA MÁS QUE NUNCA, DEBEMOS ACATAR
NUESTRA CONSTITUCION DE 1940
PARA LOGRAR LA UNIDAD
DE LA OPOSICIÓN
DENTRO Y FUERA

El 20 de Mayo del año 1902, por primera vez ondeó la bandera cubana, libre y soberana, en nuestra querida patria. Han pasado 108 años, ¡más de un siglo! Y de esos 108 años, nuestra república disfrutó su libertad solamente “57 años” dentro de los cuales hubo periodos de dictaduras y frustraciones; y mas triste aún, nuestra gloriosa Constitución de 1940, modelo en su género y una de las mas avanzadas en el mundo, rigió la triste suma de DIEZ Y NUEVE AÑOS, de los cuales hay que descontar los periodos de violaciones, recordemos los célebres estatutos constitucionales del batistato….y entonces llegó el barbudo maldito con su crucifijo colgado al cuello y su rifle de mirilla telescópica. La imagen hollywoudense de Fidel, creada por Herbert Lionel Matthews, célebre reportero del New York Times, que comenzó sus pinceladas escultóricas, con su célebre entrevista realizada en la Sierra Maestra, en febrero 16 del 1957 y publicada el día 24, cobró notoriedad internacional en aquellos momentos.

De estos 108 años transcurridos los últimos CINCUENTA Y UNO los estamos viviendo con la tétrica agonía de una patria esclavizada y un exilio fragmentado y dividido; muchos sirviendo a intereses mezquinos, otros por afán de protagonismo, la gran mayoría en calidad de tontos útiles, manejados por los mas temibles enemigos que tenemos: aquellos que esconden su diabólico castro-comunismo, con la máscara de “modernos apologistas” propiciadores de una transición pacífica y un cambio con el pan del perdón y el olvido; la maravillosa transición que todo lo resolverá.

Mientras tanto, los demonios rojos hacen y deshacen en nuestro suelo patrio. El pueblo sigue esclavizado por el terror. Los “artistas” comunistas de todo género, invaden el Miami que tildan de “reaccionario y derechista”, pero allá van y obtienen buenos laureles, cosechan aplausos y usufructúan buenos ingresos. La libertad de viajar, tanto de “aquí para allá”, como de “allá para acá” concedida por Obama, ha sido mas que aprovechada. Miles y miles de compatriotas inundan los aviones para visitar la isla, rememorar recuerdos y llevar dinero, -que por cierto las remesas siguen engrosando las arcas comunistoides- y ahora mas aún con el aumento del “turismo a Cuba” a nivel mundial.

Las ondas televisivas y radiales de Miami, están copadas por figuras castristas de todo tipo: ex-militares castristas de alta graduación, ex-guarda espaldas de Fidel, etc.; todos viven muy bien y han sido acogidos pese a su notoriedad y sus años al servicio de la criminal dictadura castrista. Hasta un número bastante crecido de familiares bien allegados a Fidel y Raúl, -incluyendo hijos, nietos, etc.- disfrutan los aires floridanos en su inmensa mayoría. Claro, aquí, son los EXS de la”criminal horda castrista”; en la mayor parte del inmenso territorio americano, serían unos totales desconocidos, privados de la oportunidad de “vivir el sueño americano” pese a sus tenebrosos y bochornosos pasados.

Hecha esta breve introducción, -muy necesaria al propósito que perseguimos- vayamos al grano para demostrar que realmente “nuestra Constitución de 1940” es el firme baluarte que nos queda, para lograr la unidad, y sobre todo el respeto y reconocimiento del derecho que tenemos todos los cubanos, tanto los del exilio como los de la isla esclavizada, a que se reconozca la existencia de un Gobierno Constitucional, con absoluta y plena autoridad de representación, ante todas las Organizaciones de carácter Internacional y todas las naciones del mundo libre. Solamente ella, nos proporciona esta final oportunidad. Si desoímos este clamor legal que brota del espíritu de su letra, que nace de un pasado glorioso, estamos a las puertas del abismo y el fracaso con la perdida para siempre de nuestra libertad y soberanía.

Para refrescar e ilustrar a nuestros lectores, hagamos un pequeño recorrido sobre lo que ha significado siempre para nosotros el “constitucionalismo” que ha estado presente en todas y cada una de las etapas de nuestra historia, siendo el sólido factor de unidad, rompiendo las barreras de las diferencias de grupos o personas. Hagamos un breve recuento.

La historia del constitucionalismo comienza en 1812, como resultado de las “Cortes de Cádiz”, que dieron organización a todo el imperio español y en consecuencia a nuestra isla que era parte de su territorio. Luego que fuera sustituida por el Estatuto Real de 1834, se redactó una constitución autonómica. Durante nuestra gloriosa era libertaria, bajo el estandarte de nuestro glorioso nacionalismo y deseo independentista los Mambises gestaron las Constituciones que se fueron sucediendo una tras otra; así tenemos las de Guáimaro, que rigió durante la guerra de los diez años; Baraguá, promulgada al finalizar la guerra; Jimaguayú, puesta en vigor el 16 de septiembre de 1895 al inicio de la guerra de independencia y para un término de 2 años; y la de La Yaya, la última de las Constituciones Mambisas, promulgada el 29 de Octubre de 1897, después de expirar el término de la anterior. Estas fueron las que podríamos denominar: “Constituciones de la República en Armas”.

En el mes de Febrero de 1901, antes de asumir la presidencia, Don Tomás Estrada Palma, -que lo fue al siguiente año, el 20 de Mayo- los constituyentitas cubanos aprobaron una Constitución que contenía la parte Dogmática relativa a los derechos individuales que habían sido conquistados y consagrados por la “Revolución Francesa”; la Orgánica, en lo tocante a la estructura funcional y los derechos de la organización estatal, y una cláusula de reforma. Se estableció un régimen republicano de carácter representativo, estructurado sobre la base de la “división de poderes de Montesquieu”. A la Constitución de 1901, se le adicionó la célebre “Enmienda Platt” para regular las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, otorgándole a éstos últimos, el derecho de arrendar ciertas partes del territorio nacional para establecer bases navales y carboneras. Ocho cláusulas establecían la parte funcional de dichas negociaciones. Entre ellas destacamos:

Art. 3: El Gobierno de Cuba es consciente de que los Estados Unidos pueden ejercitar el derecho de intervenir para la conservación de la independencia cubana, el mantenimiento de un Gobierno adecuado para la protección de vidas, propiedades y libertad individual y para cumplir las obligaciones que, con respecto a Cuba, han sido impuestas a los Estados Unidos por el Tratado de París y que deben ser asumidas y cumplidas por el gobierno cubano.
Art. 4: Todos los actos llevados a cabo por los Estados Unidos en Cuba, durante su ocupación militar, serán ratificados, validados y todos los derechos derivados de los mismos se mantienen en vigor y protegidos.

Art. 7: Para poner en condiciones a los Estados Unidos, a fin de mantener y proteger la independencia del pueblo de Cuba, así como para su propia defensa, el Gobierno cubano venderá o arrendará a los Estados Unidos los territorios necesarios para el establecimiento de bases navales o carboníferas, en ciertos y determinados puntos a tenor de lo que se convendrá con el Presidente de dicho país.

Así se suscribió el “Convenio para las Estaciones Carboneras y Navales”, suscrito en el mes de febrero de 1903 en la Habana y Washington, donde fueron incluidas Bahía Honda y Guantánamo, para finalmente establecerse una sola base en la bahía de Caimanera, en Guantánamo.

He aquí, a grandes rasgos ese proceso constitucional que culminó en esta bochornosa enmienda, que nos otorgó un nacimiento “mediatizado” por esas tres cláusulas articuladas, que daban a los americanos: 1) derecho de Intervención sin límite alguno. 2) Borrón y cuenta nueva al proceso de la ocupación militar, con el consagramiento de derechos adquiridos, no importa si eran legales o no. 3) Con el establecimiento de la base naval de Guantánamo, carecíamos del elemental derecho de la inviolabilidad de nuestro territorio nacional.

Gracias a nuestros ingentes y patrióticos esfuerzos, en el mes de mayo de 1934, bajo la gesta revolucionaria de aquellos febriles años, se derogó esta Enmienda, aunque se mantuvo vigente la permanencia de la base naval de Guantánamo y normas que la regían. Sin embargo después de su abrogación los Estados Unidos siguieron ejerciendo un fuerte control en algunos de los asuntos cubanos e interviniendo cada vez que lo creyeron conveniente.

Seis años mas tarde, el 10 de Octubre -el mismo mes y día en que retumbó el glorioso grito de Yara,- entró en vigor nuestra Constitución de 1940 . Se escogió esa fecha, porque en la misma, en el año de 1868, comenzó la guerra contra la dominación española. En la finca “La Demajagua” pequeño trapiche azucarero ubicado en el Municipio de Manzanillo, propiedad del padre de la patria, Carlos Manuel de Céspedes, después de leer su célebre Manifiesto en el que proclamaron, los dos principios básicos de la contienda: la independencia y la igualdad de todos los hombres, se inició la que todos conocemos como la Guerra de los Diez Años.

A grandes rasgos, detallamos algunos de los elementos legales esenciales de la misma, -aún en plena vigencia, ya que jamás ha sido derogada- tales como: la obligatoriedad de los padres en cuanto a los deberes de asistencia y educación de los hijos; el derecho al trabajo con un salario mínimo y las regulaciones del seguro social y la jornada diaria; el descanso retribuido y la maternidad obrera, etc. En fin, es un modelo avanzado y está reconocida en todos los foros internaciones de carácter constitucionalista, como un ejemplo clásico en su género.

La Convención Constituyente que confeccionó la misma, estuvo integrada por 76 Delegados representativos de 9 partidos políticos de los cuales “6 eran miembros del Partido Comunista.” En los meses de duración de las Sesiones de trabajo para su redacción, actuaron como Presidentes de dicha Convención, primeramente el Dr. Ramón Grau San Martín y al renunciar éste, lo sustituyó el Dr. Carlos Márquez Sterling. Entre los Delegados constituyentistas, tenemos figuras de relieve histórico tales como Eduardo R. Chibás, Emilio “Millo” Ochoa, Francisco “Paco” Ichazo, Miguel Coyula, Antonio Bravo Acosta, en fin, no podemos citar a todos, pero si eran la plena representación de las corrientes conservadoras, liberales, reformistas y ¡hasta del comunismo, entre éstos, los miembros del Partido Unión Revolucionaria Comunista: Blas Roca, Lázaro Peña, Juan Marinello, etc.! Es mas, en el Informe rendido por el Delegado Juan Marinello, líder de la delegación Comunista, sobre las actividades de la misma; expresó: “se puede expresar desde ahora,responsablemente que, la Constitución aprobada, es buena para el pueblo.”

Podemos afirmar que la Constitución de 1940 es la síntesis de la conciencia jurídica de nuestra nación, redactada y aprobada por todos los Partidos de la época y es la que hay que restablecer para regresar a un estado de derecho. Todos los grupos de juristas cubanos del exilio han aceptado su vigencia plena, igualmente reconocen también que por el Derecho emanado de ella se activa el Art.-149 de nuestra Carta Magna, que establece que el Magistrado más antiguo del Tribunal Supremo de Justicia debe ser proclamado Presidente de la República de Cuba, por sucesión Constitucional, con el fin de evitar el caos de un país sin gobierno legitimo. Al faltar el último Presidente electo en la Cuba Democrática, así como el Vicepresidente y el Presidente del Congreso, corresponde entonces al Magistrado más antiguo del Tribunal Supremo, asumir constitucionalmente la Presidencia de la República y como tal, debe ser Proclamado.

El Dr. José Morell Romero, fue Proclamado el 24 de Febrero de 1995 por ser el Magistrado más antiguo y a su muerte, acaecida en el 2002, le sucedió el Dr. Claudio F. Benedí en 1995, quien desempeñó su cometido hasta el 21 de Diciembre del 2007 fecha en que renunció por motivos de enfermedad. Lo sucedió automáticamente por mandato constitucional, el actual Presidente en funciones, el Dr. Rodolfo Nodal y Tarafa, nombrado Magistrado por el Presidente Benedí en ejercicio de sus poderes presidenciales, y cumpliendo todos los requisitos exigidos por ese mandato constitucional, quien tomó posesión y fue juramentado como Presidente Constitucional de la República de Cuba, en el Exilio, el día 28 de Marzo del año 2007, en la ciudad de Tampa.

El presidente del Gobierno Constitucional de Transición no podrá ser candidato presidencial, debe cumplir sus funciones en un término de 18 meses una vez asuma las riendas en el suelo patrio y se convoque a elecciones y se integrará por un Consejo de Ministros que junto al Presidente, funcionará como el Poder Ejecutivo de la Nación, y provisionalmente como legislativo en ausencia de un Congreso electo, pero asesorado por un Consejo Asesor Legislativo integrado por representantes de todas las clases vivas del país: Municipios, obreros, campesinos, empresarios, juventudes, estudiantes, y organizaciones patrióticas, de ex prisioneros políticos del régimen castrista, partidos, profesionales, culturales, políticas y todas las que representen la vida civil de la nación. No podemos olvidar bajo ningún concepto que la misma fue las que nos llevó a ser uno de los países más avanzados, con niveles de vida superiores al de 4 naciones de Europa occidental inclusive.

Para aquellos supinos ignorantes que tienen el atrevimiento de decir que nuestra Carta Magna es vieja y obsoleta, o que hay que modificarla de inmediato, tenemos dos cosas: a) verdades históricas y b) Sólidos argumentos legales. Como primera instancia les hacemos saber que en este gran país donde reside la abrumadora mayoría de los cubanos exiliados, el 17 de septiembre de 1787, en la ciudad de Filadelfia, fue completada su Constitución y Benjamin Franklin pronunció un discurso en el que hablaba de unanimidad, aunque sólo se requería que nueve estados ratificaran la misma para que ésta entrara en vigor. Nuevo Hampshire se convirtió en el noveno estado el 2 de junio de 1788. Muchas de las ideas en la Constitución eran nuevas, y un gran número de ellas se derivaron de la literatura del Republicanismo en los Estados Unidos, de la experiencia de los trece estados, y de la experiencia del Reino Unido con su forma de gobierno mixta. Una vez que el Congreso de la Confederación recibió noticias de la ratificación de Nuevo Hampshire, estableció fechas para que la Constitución entrara en vigor, y el gobierno creado por la Constitución comenzó a operar el 4 de marzo de 1789. Consta de 7 Artículos originales y 27 Enmiendas, llevadas a cabo en un período de ¡DOS CIENTOS VEINTE Y TRES AÑOS! Fíjense bien: son “enmiendas” no “supresiones o “adiciones”. La última tuvo lugar hace 18 años, y la anterior, hace 39 años.

Que tienen que decir ahora, estos “anquilosados desconocedores del derecho” frente a este ejemplo contundente. Y además, esas enmiendas no fueron realizadas por grupos de juristas caprichosos, NO;. tuvieron que cumplir estrictamente los requisitos de la flexibilidad constitucional para estos propósitos. Luego sepan de una vez y para siempre, que el único que tiene en sus manos el privilegio de abolir, modificar, o cambiar nuestra Carta Magna, lo es el pueblo de Cuba, una vez funcionando bajo la total libertad de un estado derecho. Lógicamente, a tenor de los nuevos tiempos habrá cambios, pero realizados por los verdaderos conocedores constitucionalistas, y sancionados esos cambios por el pueblo.
Se nos ha criticado, se nos ha escarnecido, se nos ha tildado de “viejos decrépitos y caprichosos” a todos aquellos que llevamos con honor y dignidad la obra del Gobierno Constitucional adelante; se burlan de nuestro sacrificio en aras de lograr la libertad que esos mismos que mancillan la obra que llevamos a acabo habrán también de disfrutar, haciéndole el mejor servicio a esa tiranía que les conculcó todos sus derechos, que los expulsó de la patria, que asesinó a sus padres y hermanos, que separó las familias, que los encarcela y persigue aún todavía después de 51 AÑOS y los despojó de todo lo que habían obtenido con el sudor de su frente. ¡Qué triste espectáculo el que ofrecemos ante el mundo con esos virulentos ataques que mantienen el nudo de la desunión apretando nuestras gargantas sedientas de libertad!.

Me imagino que todos esos jóvenes que se prestan para estos menesteres tan poco honrosos, no expondrían el mismo concepto de sus padres, tíos, abuelos, y demuestran un desconocimiento ancestral enorme. El actual gobierno cubano, viola todos los derechos humanos pero en forma son tan velada y poco divulgada, que hace que los gobiernos simpatizantes y muchas personas no l se den cuenta o se tapen los ojos con una venda y se taponen los oídos, para hacerse los Ciegos y Sordos y no tomar conciencia de lo que realmente está ocurriendo. El pueblo de Cuba, SUFRE colectivamente los métodos totalitarios del gobierno tiránico. Por eso nacieron los mítines de repudio para DENUNCIAR ESOS ATROPELLOS INFAMANTES. Y ahora, aprovechando la libertad en que viven, olvidando ese pasado oprobioso y ese presente asqueroso que sigue rigiendo, nos aplican el repudio con insultantes frases que realmente constituyen un ejemplo de ínfima calidad humana. SEÑORES……la dignidad, el honor y el patriotismo no tienen edad; tampoco son asignaturas que se aprenden en una Universidad. L experiencia no se estudia….!se adquiere con los años vividos. Gracias a Dios, aún queda mucha juventud con fibra y sentido del honor y esa juventud tarde o temprano dará el paso al frente, pues la necesitamos más que nunca, y para ellos van las pinceladas de este recuento histórico.

En el próximo trabajo haremos el relato completo de cómo el actual Presidente Dr. Rodolfo Nodal y Tarafa, tratando de lograr la UNIDAD tan necesaria, puso a la disposición de todos y cada uno de los grupos y entidades revolucionarias del Exilio, no solamente la presidencia del Gobierno Constitucional, sino también, la renuncia en pleno de todos y cada uno de los funcionarios que actualmente prestamos el honroso servicio de “lograr la liberación cubana de los yugos que la oprimen”; del porqué nos han dado las espaldas tendiendo un silencio oprobioso y no les ha servido para nada el ejemplo de Honduras, cuyo pueblo se enfrentó al mundo y defendió su Constitución con colmillos y garras, resultando vencedores en esa contienda, sencillamente PORQUE SE UNIERON TODOS.

Dr. Alberto Martínez de Arizala
Ministro de Información
Gobierno Constitucional de la República de Cuba en el Exilio

1 comentario


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Comentarios
  • Comentario por Nikolay Kotev 30.05.10 | 13:03

    Dear Friend!
    Please to see my new blog "Sovoet-Afghanian War 1979-1989" with URL adress http://nikolaykot.wordpress.com/
    Best wishes
    Nikolay

Miércoles, 30 de mayo

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