ACLARACIÓN DE JULIO SAN FRANCISCO
EL GOBIERNO CONSTITUCIONAL CUBANO EN EL EXILIO NO ACABA DE SURGIR, NI PODÍAN CREARLO EL ACTUAL PRESIDENTE, DOCTOR RODOLFO NODAL-TARAFA, NI YO, NI LO HEMOS CREADO EL ACTUAL PRESIDENTE DOCTOR RODOLFO NODAL- TARAFA, NI YO. NACIÓ DE LA EXISTENCIA DE LA CONSTITUCIÓN CUBANA DE 1940, DE LA REALIDAD QUE IMPUSO A NUESTRA PATRIA LA TIRANÍA COMUNISTA/TOTALITARIA/CASTRISTA, DE LA DECISIÓN DE UN GRUPO DE CUBANOS DE COMBATIRLA DE ESTA FORMA Y DE SU CAPACIDAD E INTELIGENCIA COMO ILUSTRES JURISTAS DE NUESTRA PATRIA, REUNIDOS EN EL DESTIERRO EN TORNO A LA “COALICIÓN PARA LA RESTAURACIÓN DEL GOBIERNO CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA - LEGITIMIDAD CONSTITUCIONAL CUBANA 1940 (C.1940, Art. 149)”.
A LA CABEZA DE ESOS ILUSTRES JURISTAS DESTACAN EL DOCTOR JOSÉ MORELL ROMERO, PRESIDENTE DE LA COALICIÓN PARA LA RESTAURACIÓN DEL GOBIERNO CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA DE CUBA (EN EL EXILIO – GOBIERNO CONSTITUCIONAL CUBANO) Y EL DOCTOR CLAUDIO F. BENEDÍ, MAGISTRADO MÁS ANTIGUO DEL ESCALAFÓN DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA.
En relación con la sucesión presidencial Constitucional, -y tomando el último período Constitucional Democrático que tuvo Cuba-, el Artículo 149 de la Constitución dispone que en caso de ausencia, enfermedad o muerte del Presidente (Dr. Carlos Prío Socarrás), el Vice Presidente (Dr. Alonso Pujol), y el Presidente del Congreso, (Dr. Manuel Antonio de Varona), ocupará interinamente la Presidencia de la República el Magistrado más antiguo del Tribunal Supremo. En cumplimiento de ese Articulo de la Constitución, el Doctor José Morell Romero, Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, fue proclamado (no nombrado) Presidente Constitucional, quien, con una visión extraordinaria, quiso mantener el mismo mecanismo constitucional, según sugería su avanzada edad, por lo cual, amparado en la Facultad que le otorgó el Articulo 180 de la propia Constitución de 1940, nombró un nuevo Escalafón del Tribunal Supremo, utilizando una Terna, tal como lo estipula la Constitución, y de esta manera garantizar un sucesor presidencial constitucional en caso de su muerte, pues todos los Magistrados de la Cuba de ayer ya habían fallecido. Tal fue así que al producirse su muerte en Octubre del 2002, el Magistrado más antiguo del nuevo Escalafón, el Dr. Claudio F. Benedi, asumió la Presidencia, y, por razones de salud, tuvo que renunciar en el mes de Diciembre del 2007.
Hoy en día el Dr. Rodolfo Nodal Tarafa ocupa la Presidencia Constitucional de la República por el mismo Mandato Constitucional del Artículo 149. Todo esto se produce dentro del marco Legal de la Constitución de 1940, la única soberana, legítima y vigente de nuestro país, esa por la cual luché primero desde dentro de Cuba, mediante Habana Press y Concilio Cubano, y, desde hace casi 15 años, en este país llamado destierro o, si se quiere, España.
Es el actual Presidente, Doctor Nodal-Tarafa, quien, por primera vez, empieza a llevar a la práctica la idea de nombrar Ministros y Viceministros entre los demócratas cubanos de otras regiones del mundo dada la dispersión del destierro cubano, así como empieza a preparar las condiciones para nombrarlos también de entre los opositores que luchan desde dentro de Cuba y lanza el Llamamiento a todas las organizaciones opositoras del destierro (y sus dirigentes), censadas en la Oficina de la Presidencia y a todas las que no aparecen censadas, con el propósito de poner su cargo a disposición de la oposición cubana, según la mencionada Carta Magna y de forma democrática y libre.
(¡Si solamente fuera por eso, ya el actual Presidente merece todo mi respeto y el de mis colaboradores, como opositores cubanos, y el Gobierno, todo mi esfuerzo y lealtad por haber yo aceptado mi actual responsabilidad!). De todas formas sé que tanto a la actual Presidencia, el Gabinete, el Gobierno, el Presidente y a mi personalmente ya hay posibilidad de juzgarnos y también la habrá en el futuro si valiera la pena o alguien lo deseara. Por nuestros actos nos juzgarán. Estoy dispuesto a someterme a ese juicio también. De hecho probablemente ya esté siendo juzgado, para Bien o para Mal. Creo en el Juicio de la Historia y del Tiempo y, como dije recientemente, no creo que mi prestigio valga más que la libertad de Cuba. Si bien es cierto que no me juego por cualquier cosa ese prestigio, el mucho o poco que pueda tener, por apoyar a un proyecto y defender a una idea que creo buena para mi país, sí.
Yo, Julio Feliciano Martínez García (de nombre literario Julio San Francisco), fui nombrado por el actual Presidente, Doctor Rodolfo Nodal Tarafa, mediante el Decreto # 33, de fecha 11 de Noviembre de 2008, “Viceministro de Información, en el Gabinete Ministerial con efectividad en la fecha del presente Decreto”. A partir de ese momento es cuando empieza a conocerse con más fuerza, sobre todo en España y Europa, la existencia de nuestro Gobierno y, con el Llamamiento del Presidente, aumenta ese conocimiento y comienza un debate que está siendo sumamente útil a los propósitos que nos mueven que no son otros que la unidad de la oposición cubana y la libertad de Cuba, en mi caso, los que vengo defendiendo desde los históricos días de Concilio Cubano en 1995-1996, en la La Habana.
Desde mi nombramiento trabajo, como toda la Presidencia y el Gabinete, gratuita y voluntariamente, como se debe hacer por la libertad de la patria, pero desde el Gobierno Constitucional Cubano (en el destierro) porque es un proyecto que considero necesario, práctico, viable, útil y defendible. Nada más, ni nada menos.
Un saludo cordial,
¡Leal a Cuba y al Gobierno Constitucional Cubano!
¡Por el restablecimiento del Orden Constitucional en Cuba!
¡Anticomunista hasta la muerte!
¡Viva Cuba Libre!
Firmado:
Julio Feliciano Martínez García (Julio San Francisco)
Viceministro de Información
Gobierno Constitucional Cubano (en el destierro)
Sábado, 18 de febrero
Julio San Francisco
Efrén Mayorga
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Paul Monzón
Karina Longo
Julio San Francisco
Asociación Cultural Vera Méndez
Francisco R. Figueroa
Karina Longo
Juan Eduardo Fernandez
Felix J. Tapia