ESTOY CONTENTA, Julio San Francisco ha leído la biografía que le he preparado y le ha gustado. Le pregunté "¿Qué te parece?" y me ha contestado "En general, bien". "¿Estás de acuerdo con que haya escrito y hecho público todo lo que en ella aparece?" "Estoy de acuerdo. Mi vida, en alguna medida, es pública de modo que, excepto lo relacionado con mi familia y mis amigos, me atrevería a decirte que todo lo demás debe ser público también. Sí te pido - agregó- que agregues unos párrafos que escribiré yo personalmente cuando tenga tiempo y que expliques por qué y para qué se ha hecho este texto". Esto último queda dicho ya. A principios del mes de Julio, San Francsico y otros cubanos iniciaron un proyecto en el cual trabajan mañana, tarde y noche, según su salud algo deteriorada, como ya se ha informado, se lo permite. El grupo acordó que cada uno debía hacer una biografía y presentarla al resto lo más pronto posible. "Qué coñazo". -me dijo Julio- hace más de 20 años que no hago un biografía y no tenía intención de hacer ninguna más en el resto de mi vida". "Yo te la hago".- le dije. Este es el resultado. Tan pronto como tenga los párrafos que quiere añadir Julio, les añadiré o los añadirá él. Sonsoles.
BIOGRAFÍA NO AUTORIZADA DE JULIO SAN FRANCISCO*
“El día que recibí aquel brilloso carné rojo –dice Julio San Francisco- me sentí el joven más feliz del planeta. Estaba convencido de que yo solo podría arreglar el mundo. Jamás se me hubiera ocurrido pensar que muchos años después, tal vez una noche, el sueño de Gran Justicia se convertiría en convicción de Gran Estafa y, en medio del patio de mi casa, entre matas de guayaba, aguacate, naranjas y orquídeas, decidiría quemarlo como un psicópata a un recién nacido”.
El poeta, narrador, periodista, demócrata, desterrado “y hombre siempre enamorado” nació en la ciudad conocida como la Atenas de Cuba, Matanzas, una madrugada del 24 de Enero de 1951. “De ahí que escriba poemas y siempre de noche”. En 1972, por haber cumplido honrosamente el 5to. llamado del Servicio Militar Obligatorio (S. M. O.) quedó militante de la Unión de Jóvenes Comunistas (U. J. C.) En 1973 fue seleccionado por el Comité Regional de esa organización, de Sagua La Grande, para pasar un curso de Técnico Medio en Investigaciones Sociológicas en la Secretaría Ideológica del Comité Nacional de la U. J. C.
Era uno de los primeros expedientes de dicho curso hasta que tuvo que hacer un trabajo de curso y eligió el tema El suicidio juvenil en La Habana. Terminada la investigación y presentada y leída por su Tutor, éste le dijo que no le aconsejaba que la presentara ante el grupo porque le traería muchos problemas para el presente y para el futuro. Frustrado, perdió el interés por los estudios y finalmente se convirtió de uno de los mejores en uno de los peores estudiantes. Frustrado, perdió el curso.
Con los conocimientos de Marxismo-Leninismo adquiridos, regresó a Sagua La Grande y empezó a trabajar como profesor de esa asignatura en el Instituto de Superación Educación (ISE) de esa ciudad, también con éxito, hasta que un profesor de Historia, Secretario del Núcleo del Partido, cometió un fraude académico y San Francisco, entonces secretario ideológico del Comité de Base de la institución, lo denunció ante su organización y ante el núcleo del Partido en una reunión conjunta. La calificación dada –y que constituía el fraude- fue justificada por la militancia del Partido y San Francisco fue separado de su cargo de Profesor. Sin trabajo, se mudó nuevamente a La Habana, donde había residido hasta 1958, y donde residían sus padres.
Empezó a trabajar en el Comité Municipal de la U. J. C., de Guanabacoa, como Jefe del Departamento de Propaganda. De ahí lo enviaron a pasar un curso de superación ideológica donde conoció a un militante de la organización que tenía relaciones con el Comité de Base de la U. J. C. del periódico Victoria, en Isla de Pinos. Le expresó su deseo de hacer periodismo y esta persona le dio el contacto adecuado para que se presentara en el Victoria con la buena noticia de que seguramente sería aceptado porque ningún periodista graduado quería ir a trabajar a esa región. Se presentó y fue aceptado.
En poco tiempo se convirtió en el Jefe de la Página de Cultura del periódico Victoria y pasó a integrar las filas del Partido Comunista de Cuba. Se le asignó el cargo de Presidente de la Brigada Hermanos Saiz, de Jóvenes Escritores y Artistas de dicha isla al Sur de La Habana.
En 1980, cuando se producía el Éxodo del Mariel, hubo una inesperada reunión del núcleo del Partido, “a la que nadie podía faltar bajo ningún concepto”, para orientar los Mítines de Repudio. La orientación era: “El nombre de todo el que se vaya: Escoria”. La orden: “Cabillazos contra todos ellos”. La consigna: ¡Que se vayan, que se vayan”.
De los once militantes del núcleo, nueve votaron “A favor”, uno no pudo votar porque estaba sancionado a privación del derecho al voto durante seis meses, y San Francisco fue el único que votó “En contra”.
Fue separado del Partido Comunista y expulsado del Periódico Victoria “por haberse opuesto a una orientación del Comandante, haber incurrido en un acto de deslealtad hacia nuestro glorioso Partido, haber perdido la confianza de todos sus compañeros y, como si esto fuera poco, por tener relaciones de amor con la cantante mexicana Amparo Ochoa”, (entonces la voz femenina más importante de la Nueva Canción en México) con quien el periodista había iniciado los trámites de matrimonio. El argumento textual en este último grave error fue entonces “Tener relaciones con una extranjera que con su canto ataca al único gobierno –México- que no rompió relaciones con Cuba cuando lo hizo la OEA.
Regresó a La Habana, apeló a la Comisión Nacional de Control y Revisión del Comité Central, tanto la separación del Partido, como la del periódico, y tres años después –tal vez por un cambio que acababa de producirse en la Jefatura del Departamento de Orientación Revolucionaria (DOR) de dicho Comité Central- se le ubicó como columnista del periódico nacional Trabajadores, pero se le mantuvo la separación del Partido Comunista.
Cuando en 1985 empiezan la perestroika y la glasnov en la Unión Soviética, San Francisco comienza a leer Novedades de Moscú, Spuknit y Siglo XXI y tiene acceso por primera vez a la información libre y, por tanto, a los crímenes del stalinismo y a los conceptos de Democracia, Libertad, Economía de Mercado y Derechos Humanos.
A finales de 1986 autoedita clandestinamente en mimeógrafo, con prólogo de su amigo Reynaldo Escobar, su libro “Acrobacia Roja (poemas contra el oportunismo)” que pensaba presentar el 28 de Enero del año siguiente, en homenaje a José Martí, en la Unión de Periodistas de Cuba el también periodista y poeta Raúl Rivero, acto que prohibió el entonces Vicepresidente de la UPEC, hoy director de Granma, Lázaro Barredo, y que le produjo el primer encuentro con oficiales de la Seguridad del Estado de Villa Maristas en la propia oficina de Barredo, quienes le advirtieron que no podía distribuirlo.
Esa misma noche lo distribuyó. Pocos días después el corresponsal de la agencia francesa de noticias AFP difundió desde La Habana una nota titulada ¿Primer zamizdat cubano?
Casi inmediatamente, San Francisco se incorporó al Proyecto IMÁN, un encuentro y exposición de artistas y obras libres con público espontáneo, en el céntrico Parque de 23 y G, de La Habana, que se efectúo siempre bajo el asedio de oficiales de la Seguridad del Estado y de la Policía Nacional Revolucionaria y que fue prohibido unos días más tarde.
En 1990 se casa con la joven y talentosa actriz cubana Deborat Marrero y, al tomar la decisión de romper con el periodismo oficial y pasar a la oposición activa, convencido de que las opciones que le esperaban eran cinco y ninguna buena: fusilamiento, cárcel, destierro, manicomio o que lograran que se retractara, decide divorciarse. La actriz era 20 años más joven que él.
Durante tres años sobrevive vendiendo su amplia biblioteca en un puesto de venta de libros en La Virgen del Camino y, cuando se acabaron sus libros, vende su fondo de armario –sus mejores y pocos trajes- y, cuando se acabaron los trajes, coquitos (dulces) en el portal de su casa en Bacuranao (pueblo).
Terminando 1994 conoce el abogado disidente y Miembro de la Corriente Agramontista Leonel Morejón Almagro, a través de su amigo, el joven Miguel Rivero de Quesada, que había sido brutalmente golpeado en Marianao por haber salido por toda la avenida con un pulóver que decía “Abajo Fidel”. Entre San Francisco y Morejón Almagro surgió una amistad inmediata, que dura hasta hoy, y en pocas horas pasó a ser miembro de la organización ecologista Naturaleza y Paz, (NATURPAZ) que se reunía debajo del puente del Río Almendares de La Habana, siempre rodeados de carros patrulleros.
En Mayo de 1995 Julio San Francisco se enteró por su amigo, el también periodista Reynaldo Escobar, expulsado de Juventud Rebelde algo antes mediante una Asamblea-Mitin de Repudio y esposo de la hoy famosa bloguera Yoani Sánches, de que el amigo común Raúl Rivero organizaba una agencia de prensa independiente. San Francisco lo visitó inmediatamente y Rivero le explicó el proyecto en ciernes y finalmente le dijo “Te convoco a que te incorpores a Habana Press”. “Hecho”, le respondió San Francisco y empezó a llevarle artículos para difundirlos o publicarlos en medios de Estados Unidos.
Una noche de septiembre de 1995, en la casa de Morejón Almagro, al brillante abogado se le ocurrió la idea de llamar a la constitución de Concilio Cubano. La siguiente mañana Morejón Almagro y San Francisco fueron a la casa de otro disidente en el Cerro y efectuaron la primera reunión donde el autor de la idea, propuso el primer proyecto de unidad de la oposición cubana interna y externa que fue acogida entusiastamente por todos los presentes.
Esa misma noche Morejón Almagro y San Francisco redactaron las Bases de Concilio Cubano en la casa del primero e inmediatamente empezaron a visitar, en bicicleta, a disidentes en toda la ciudad, entre ellos a Oswaldo Payá Sardiñas, Martha Beatriz Roque, Vladimiro Roca, para invitarlos a incorporarse a la nueva coalición. Julio San Francisco se comprometió con Leonel Morejón Almagro a que Habana Press sería la agencia que ofrecería toda la información sobre Concilio Cubano.
En ese mismo mes –septiembre del ’95- Rivero decide fundar su propia agencia, CubaPress, pues HabanaPress era un proyecto que compartía con el periodista, también fundador, Rafael Solano, Premio Rey de España de Periodismo. San Francisco se queda en HabanaPress, como subdirector editor y, con Solano, reorganiza la agencia y capta un nuevo staff de periodistas.
Empieza a informar diariamente para Radio Martí y participa como panelista en el noticiero del medio día de esta emisora y en la célebre Mesa Revuelta del no menos célebre Agustín Tamargo, en Miami.
A finales de 1995 asiste a la fundación del Buró de Prensa Independiente de Cuba –un ente coordinador de agencias y periodistas independientes que empezaban a proliferar en toda la isla- ideado por el ex preso político y exiliado Yndamiro Restano, a cuya directiva también pertenece y para el cual también reporta hacia Estados Unidos.
En esos días viola disfrazado el cordón establecido por la Seguridad del Estado en el Hotel Neptuno, donde estaban hospedados los delegados a la Conferencia de la Emigración que se celebraba entonces y logra entrevistar al ex comandante Eloy Gutiérrez Menoyo para Radio Martí.
El sábado 13 de enero de 1996, a media tarde, empiezan a caer sobre La Habana octavillas lanzadas por aviones de Hermanos Al Rescate en apoyo a Concilio Cubano. San Francisco es el periodista independiente que reporta para La Cubanísima, en tiempo real y antes de que terminaran de caer dichos papeles, lo que estaba sucediendo en la capital y conmocionando a los capitalinos.
El día siguiente, domingo, cuando regresaba con el Director de Habana Press de la casa de Raúl Rivero, en Centro Habana, y de José Rivero, otro periodista independiente, en Alamar, el lada combi verde de Rafael Solano, en el que viajaban, es interceptado por un operativo policiaco en La Rotonda de Cojímar. Ambos, el director y el subdirector editorial, son sacados del automóvil, cacheados, esposados y conducidos a un interrogatorio ante dos oficiales de Villa Maristas.
La orden fue “Tienes 20 días para abandonar este país, gusano de mierda, o te pudrirás en la cárcel. Aquí tenemos –y señalaron un gran montón de papeles- toda la mierda que has hablado contra la Revolución durante dos años y, fíjate, si se llega a producir un intento de sublevación en La Habana producto de esos papeles de mierda, la orden de fusilarte frente a tu oficinita de HabanaPress estaba dada ya” y “No queremos denuncitas por Radio Martí”.
-A eso no me comprometo.- respondió el Subdirector de la agencia.
Cuando los liberaron, ambos las incumplieron ambas. Poco después Morejón Almagro pasó, alrededor de las 2 de la madrugada por la Oficina de Habana Press, sin previo aviso, a recoger a su amigo San Francisco y a Rafael Solano para efectuar la primera reunión –clandestina, por más datos- del Consejo Nacional Coordinador de Concilio Cubano que se efectúo en un apartamento cercano a Villa Maristas y a la que asistieron, entre otros, los vice delegados nacionales Lázaro González, Mercedes Parada, Reynaldo Cosano, y, del resto del país, un poco más de una veintena de disidentes.
Esa misma noche San Francisco reportó para Radio Martí, textualmente, una nota con el siguiente lid: “El Consejo Nacional Coordinador de Concilio Cubano, reunido en un lugar de La Habana, acaba de acordar que la reunión de Concilio Cubano se efectuará el próximo 24 de Febrero, en esta capital, con la aprobación o sin la aprobación del gobierno cubano”.
Pocas horas después empezaron los arrestos en La Habana y en todo el país, entre ellos el del Ilustre Fundador de Concilio Cubano, el abogado Leonel Morejón Almagro, que en una primera vista fue condenado a 6 meses de prisión y en la vista de apelación a 14, cumplidos en Ariza, entre delincuentes comunes.
El día 22 fue su juicio sumarísimo, San Francisco fue el único periodista independiente que lo cubrió –acompañado de otro periodista de HabanaPress, Joaquín Torres, que iba como relevo para caso de incidencia- y lo reportó para Radio Martí después de que la policía política, que lo tuvo retenido durante toda la sesión, le permitió salir del Juzgado. Las tres gomas del triciclo de Joaquín Torres estaban pinchadas. Pero había que dar esa noticia. El periodista le dijo a su amigo “Ocúpate tú de la moto, que yo le trasmito por teléfono la nota a Solano y él la pasa a Radio Martí. Así se hizo.
Pocos días después cayó el director de Habana Press, Rafael Solano, quien estuvo más de 40 días en Villa Maristas durante los cuales San Francisco diseñó y dirigió una intensa campaña internacional por su liberación comunicándose diariamente con la representante de Habana Press en Miami, Iraida Montalvo y con Teté Machado y Ariel Hidalgo, también en Miami, quienes trasmitían la información a Reporteros Sin Fronteras, en París, el Comité Para la Protección de los Periodistas, en New York, y Amnistía Internacional, en Londres.
En libertad Solano, ya todo estaba arreglado para que el Director saliera desterrado hacia España. San Francisco, en cambio, aún no se había ocupado de sus propios trámites y su salud estaba sensiblemente deteriorada por su habitual debilidad después de haber sido operado años atrás de un cáncer de tiroides, por no haber estado tomando la medicación que debía tomar “De por vida” y por la presión a que estuvo sometido, entre ella, a tres timbrazos del teléfono de Habana Press, cada 20 minutos, las 24 horas del día, durante 40 días y, también, porque él no quería bajo ningún concepto salir de Cuba, así como porque su padre acababa de morir después de una larga enfermedad y un igualmente prolongado ingreso que lo obligaba a estar de día en la Oficina de Habana Press y de noche en el Hospital Naval.
Su única hermana enfrentaba un delicado padecimiento psiquiátrico por la presión a que veía sometido a su hermano periodista. En estas circunstancias delicadas su salud no resistió más y se desmayó varias veces en plena faena en la Oficina de Habana Press.
Torres lo llevó al Hospital La Benéfica, a un médico amigo suyo, le hicieron un chequeo cuasi clandestino y se dictaminó que tenía serios problemas de metabolismo que tenía que atender de inmediato. Ante tal situación y habiéndose marchado ya el Director de Habana Press hacia España, San Francisco habló con un médico amigo suyo en el Sanatorio Católico de la Orden San Juan de Dios, a quien le contó su situación y quien lo ingresó para tratarlo hasta que se recuperara.
Aprovechó ese ingreso para escribir sin descanso mañana, tarde y noche los ensayos “El Movimiento Cubano de Periodismo Libre: un hecho sin precedentes en la Historia del Periodismo Mundial” (único texto hasta hoy escrito en profundidad por uno de los fundadores de ese Movimiento), “Los cinco grupos de periodistas oficiales cubanos” y “Octavillas sobre La Habana”, que en 10 años ha sido publicado en más de 100 páginas Web y Blog de todo el mundo*, así como en publicaciones clandestinas de jóvenes periodistas independientes que continúan luchando en Cuba.
Sin estar aún recuperado, oyendo una noche Radio Martí, supo que el otro subdirector de Habana Press, Héctor Peraza Linares, acababa de ser arrestado y conducido a Villa Maristas. Convencido de que él era el que mejor podía desarrollar desde Cuba la campaña por la libertad de Peraza Linares, dada su experiencia anterior en los casos de los también periodistas independientes Olance Noqueras, Roxana Valdivia, Raúl Rivero y Rafael Solano, (hoy todos también desterrados) obtiene Acta a Petición en contra de la voluntad de su amigo y médico y se pone al frente de dicha campaña.
En estos mismos días, decidida su salida del país, empieza a realizar los trámites para partir hacia España. Tenía también visa para Estados Unidos y una jugosa oferta en la Voz de los Estados Unidos de América, pero optó por España por ser descendiente de gallegos, por esa relación histórico-cultural-afectiva entre cubanos y españoles que a veces no sirve para nada.
Libre Peraza Linares, toma el avión en La Habana y llega a Madrid en el Otoño de 1997 con lo que lo dejaron salir: solamente el traje que tenía puesto, un billete de dos mil pesetas (unos 20 €) que le regaló un sacerdote español amigo y misionero en la capital cubana “Para que no llegues sin un duro a España” y un pasaporte con la inscripción “Salida definitiva por un término de definitivo”.
Los cubanos de dentro de Cuba y los de Miami dejaban de escuchar, tal vez para siempre, aquella voz metálica y firme, pero dulce y aquel nombre legendario en aquellos días de Concilio Cubano, la voz y el nombre del periodista independiente que siempre concluía sus despachos noticiosos con la frase: “Desde La Habana, para toda Cuba, a través de Radio Martí, Julio Martínez**, Subdirector de HabanaPress.
En Madrid escribe en el parque de El Retiro el poema “El desterrado”*** que “en el fondo, dice el autor, no es más que un testimonio público del sufrimiento, en este caso por la privación de la patria, pero lo curioso del sufrimiento propio es que puede serle útil a otros seres humanos. Esa misión tiene que cumplirla un poeta, si le toca, o que se dedique a otra cosa. No hay por qué avergonzarse de lo que uno ha tenido que sufrir. Muchas veces, como en esta, no depende de uno. El éxito depende de un diez por ciento de sentido común, un diez por ciento de voluntad, un diez por ciento de talento, un diez por ciento de disciplina, un diez por ciento de ilusión y un 50 por ciento de suerte”.
En la capital española dicta, en el Centro Cubano, una Conferencia sobre el Movimiento del que es uno de los fundadores, y otra en la Fundación Hispano Cubana, mientras, al no encontrar trabajo como periodista en ningún medio de prensa español después de haberse dirigido a todos, tiene que dedicarse a limpiar el estadio Vicente Calderón, a hacer bocadillos en un bar y, finalmente, a laborar como conserje – su trabajo actual con tres turnos rotativos por 950 €- en un parking bajo tierra.
Entretanto ha creado la Unión Europea del Exilio Cubano, organización que “rompe todo lazo y todo vínculo con el gobierno español cuando el Presidente José Luís Rodríguez Zapatero invita al Ejército de la tiranía cubana al Desfile de la Hispanidad, cierra las puertas de su Embajada en La Habana a los demócratas cubanos y hecha a andar la nueva política de “Diálogo crítico” con el gobierno de la isla que San Francisco califica, en una de sus muchas declaraciones a la importante agencia española de noticias Europa Press como “traición al pueblo y los demócratas cubanos”.
Ante la imposibilidad de acceder a la prensa española, incluso de Derecha, desde el principio de su destierro empieza a colaborar gratuitamente, a pesar de sus modestos medios económicos, con los periódicos digitales mejores y más importantes y prestigiosos del exilio cubano, entre ellos, Cuba Libre Digital, La Nueva Cuba, Cuba Nuestra, Cuba, Democracia y Vida y también en la importante cadena americana Univisión.
En 2002 recoge en un cuaderno autoeditado parte de su poesía y lo titula “Todo mi corazón y otros agravantes (poemas escritos en La Habana y Madrid)” y ofrece varios recitales de poesía en varias tabernas de Madrid. Ese cuaderno que, como casi toda autoedición, pasó sin penas ni glorias por el mercado editorial y el medio literario españoles, contiene el poema “El desterrado”.
En 2005 la catedrática Nuria Rodríguez Lázaro –especialista en poesía del exilio español- descubre, por misterios sólo de la poesía, dicho libro y decide estudiar “El desterrado” en su grupo de estudio de poesía en la universidad parisina de La Sorbona. El poeta, por razones económicas, no puede asistir a este importante evento relacionado con su obra.
La agencia EFE entrevista al autor y en poco tiempo dicho texto se convierte en uno de los poemas cubanos más traducidos (al francés, al inglés y dos versiones al italiano), difundidos en la red y, en fin, en uno de los más conocidos por los tres millones de exiliados cubanos.
En 2006 la editorial española Huerga y Fierro publica su libro “Nada y otros cuentos del absurdo” que se agota rápidamente en las emblemáticas Casa del Libro y la FNAC, de Madrid.
El 31 de Enero de 2007 el también poeta y periodista Orlando Fondevila y el filólogo y columnista Nicolás Águila le ofrecen un homenaje a San Francisco, al cual asisten exiliados de toda España, en la Fundación Hispano Cubana, donde el orador principal es el poeta cubano vivo más importante, excelso periodista y símbolo de la lucha por la libertad de prensa en Cuba, Raúl Rivero, quien habla de la vida, la lucha y la obra de su amigo y, entre otras muchas generosidades, dice “Creo que Julio San Francisco, en un país que ha producido en su historia más poetas desterrados que todo el continente americano, ha hecho un hallazgo que tiene que ver con el milagro de la poesía que es encontrar la voz para decir lo que sentimos todos”.
De este hecho hacen eco, entre otros medios, El Nuevo Herald, de Miami. “Soy el escritor cubano que más Premio Nóbel ha recibido. Cada vez que recibo un mensaje de un cubano de los desparramados por cualquier lugar del mundo, desde Kazajaztán, desde Israel, desde Mozambique, desde Miami, diciéndome acabo de leer su poema El desterrado y me ha gustado mucho, recibo un Nóbel de Literatura”.
Siempre escribiendo en sus noches libres, en la incomodidad de su pequeña habitación en un piso compartido y venciendo la lentitud de su viejo ordenador portátil, un IBM ThinkPad 600, terminó la novela “Nacido para triunfar, la apasionante lucha de un periodista cubano disidente”, la primera y única hasta ahora sobre la lucha de los periodistas cubanos libres por la libertad de prensa en Cuba, inédita aún, que lleva prólogo del periodista Luís María Anson.
El prestigioso académico de la Academia Española de la Lengua, entre otras valoraciones destaca “Nacido para triunfar es la novela de la lucha heroica e individual por la libertad de expresión. A mi me ha llegado al alma (…) El lenguaje de esta novela es certero, conmovedor, provocador, descarnado, electrizante, un fuego permanente de lirismo y procacidad. (…) Una novela, en fin, ésta que el lector tiene entre las manos, de alto voltaje literario, interesante, apasionada, de escritura como un fulgor y conocimiento profundo de la condición del hombre”.
El autor de El desterrado tiene pendiente un recital de su poesía, ya coordinado y que no ha podido concretar por falta de tiempo, en el paradigmático Café Gijón, de Madrid.
Pertenece a la Unión Liberal de la República de Cuba y milita en el Partido Popular español.
Su blog, El club de los amigos malos (“que tienen amigos buenos”, dice él), hospedado en Periodista Digital, está a punto de cumplir tres años, contiene más de mil posters y se ha convertido, según un reciente estudio, en el cuarto más visitado de la amplia blogosfera cubana.
Desde él sigue luchando diariamente por la libertad de prensa en Cuba y en el resto del mundo y apoyando toda causa que considere justa.
El 3 de Mayo de 2008, Día Mundial de la Libertad de Prensa, establecido por la UNESCO, desde él lanzó su Premio Primavera Negra, para el periodismo blogeriano, dedicado a luchar por la libertad de los periodistas cubanos presos.
“Como no he podido escribir en un medio convencional español –dice- cuando salgo del parking y convierto mi ordenador en un tanque de guerra T-33 -ese nombre le puso-, mis palabras en proyectiles y la red en mi campo de batalla por la transición, la democracia y la libertad de Cuba, soy el hombre más feliz del mundo, felicidad sólo superada por el rato en que me tomo un buen vino español con un buen amigo o una buena muchacha”.
*El nombre real de Julio San Francisco es Julio Feliciano Martínez García. En el ejercicio del periodismo en Cuba siempre utilizó simplemente Julio Martínez.
**Esta síntesis biográfica ha sido elaborada por Sonsoles Jimena, Asistente (voluntaria) y, sobre todo, amiga de San Francisco y recogida, fundamentalmente, de todo lo publicado en El club de los amigos malos
***Incluyo a continuación dos textos donde en el primero, mediante la poesía (un poema) y en el segundo, mediante el periodismo (una crónica) San Francisco, con muchas menos palabras que las que yo he utilizado en esta biografía no autorizada, dice muchísimo más que yo, como talentoso poeta y periodista que es. No por gusto Julio San Francisco se ha convertido, en mi opinión, en el poeta del mayor destierro cubano, el comunista que ya dura 49 años. Y eso que aún no ha logrado que ninguna editorial importante de poesía se interese por publicar toda su poesía del exilio que ya está reunida en un cuaderno titulado precisamente El desterrado. Les sugiero que también busquen el poema El casero, que también está o debe estar en la red aún. (S.J.):
Viernes, 27 de noviembre
Julio San Francisco
Roderick Guzmán Meza
Efrén Mayorga
Grupo Cenyt
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Julio San Francisco
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Angel Monagas
Julio Enrique Parada Contreras
Julio Frank Salgado