El club de los amigos malos

Decreto para los que critican al poeta cubano Raúl Rivero*

03.09.08 | 06:29. Archivado en Mi lucha por la libertad de Cuba
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

Por Julio SAN FRANCISCO

Algunas personas se me han acercado a criticar al poeta cubano Raúl Rivero. Tienen derecho a hacerlo -digo a criticarlo. Además es una persona pública. En esto estoy de acuerdo, y ha adquirido una responsabilidad, por tanto, también pública. Todos tenemos derecho a criticar a todos. Yo, personalmente, critico hasta a Dios. Por eso también luchamos, -seguramente hasta
el propio Raúl- siempre que la crítica sea argumentada y decente y leal, en mi opinión, claro.

Raúl o Rivero, como prefieran, era un poeta reconocido en Cuba. Ganaba premios literarios, había sido corresponsal de Prensa Latina en Moscú, jefe del suplemento cultural del periódico Tribuna de la Habana, miembro de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Tenía trabajo, coche (carro), casa, mujer -a veces hasta varias mujeres- una de ellas, la famosa y bella actriz cubana Coralita Veloz, que a mí me gustaba mucho, tenía amigos, era jurado de concursos, presidía actos.

Después de muchos días, un día, como tantos, (no digo como tantos días, sino como tantos cubanos) se dio cuenta de que aquello era una estafa. Dijo a alguien, alrededor de las 12 de la noche, en la parada de la guagua, frente a la heladería Coppelia, "Esto es una estafa. Hasta aquí he llegado". En fin, decidir convertirse en disidente fue una decisión largamente meditada que lo pasó, de facto, de la dulce vida a la cárcel, que es bastante amarga y, posteriormente, al destierro que tampoco deja de tener sus sinsabores.

Firmó la Carta de los Diez, que en realidad no eran diez, sino más, aunque, a decir verdad, no muchos más. Fundó la primera agencia de prensa privada y libre en Cuba, Habana Press, con otros periodistas. Después fundó Cuba Press, de la cual era su director. De su agencia expulsó a un periodista que cometió el grave error de no denunciar la detención de otro periodista. Luchaba por la libertad de prensa y por la transición, la democracia y la libertad de la patria. Tuvo que soportar un juicio absurdo peor que los kafkianos porque no fue del mundo de la ficción, fue del mundo de la realidad. Un Tribunal stalinista es el único lugar donde la realidad no supera a la ficción: es la ficción y la realidad a la vez, con el absurdo de la una y de la otra. Le metieron en la cárcel.

Escribió poemas desde ella, dentro de ella, que seguramente es el mejor lugar para escribir un poema de amor, pero no para escribir poemas, varios poemas. Ya eso sí es una heroicidad. Raúl lo hizo. Supongo que, como todo poeta, necesitó al menos un día para darse cuenta de que estaba en un calabozo, pero, tan pronto como pudo notarlo, sacó un lápiz pequeñino con mala punta, bola, sin afilar, contando sólo con el filo de su inteligencia, y escribió, también en un papel pequeñino, los primeros versos que, asombrosamente, no son tristes o no quieren serlo. No se sabe.

No pudieron destruir su sensibilidad, ni doblegar sus ideales. Lo desterraron. Hoy se desquita y condena a su ordenador a 14 horas diarias de trabajo y en todo lo que escribe hay siempre, aunque sea dos líneas, una por la libertad de algún preso político cubano o no cubano y otra por la libertad de Cuba, también algún título de algún bolero, algún nombre de algún poeta, a veces, el de algún amigo, asiste a cuanto evento en el extranjero y acto político en Madrid es invitado, si su agenda se lo permite -su agenda que está copada por el castigo al que ha condenado a su ordenador-, incluso hasta "hace una noche para hacerle un homenaje a un amigo".

Rivero o Raúl, como prefieran, no es un héroe. Estoy seguro de que esa no es su vocación, ni su profesión. Es un poeta y un periodista y, si acaso es algo más, es un hombre, no es un Dios. Tampoco se lo ha propuesto. 'Seguiré siendo el de siempre: un pobre periodista y un poeta'.- dijo una vez, lo dijo para siempre. Ser poeta es una suerte y una desgracia. Si es famoso será por su excelente obra poética -esa culpa sí es suya- y porque un tirano lo condenó a prisión / injustamente / como siempre condenan los tiranos (paráfrasis de un verso de Heberto Padilla, nota del autor) -esa culpa es de Fidel Castro. Si la UNESCO le concedió el Premio Por la Libertad de Prensa, tampoco es culpa suya, es culpa de la tiranía y de la UNESCO.

Con todo derecho, por ser un brillante periodista, un excelente poeta y un consecuente luchador por la libertad de prensa en Cuba y en el mundo, se ha convertido en un símbolo internacional de esa lucha, el símbolo que más daño le ha hecho a la cincuentenaria tiranía cubana, también el que más le ha dolido. Eso es lo que ha pasado.

Ya, tras recibir el Premio de la Cárcel y el Premio del Destierro, otorgados in extremis por la tiranía cubana, no se dedicó a recuperar la dulce vida, como tantos otros, sino a escribir poemas y comentarios, los unos por la Literatura, los otros por el periodismo, ambos por la libertad y la belleza.

Si hubiera escrito sólo aquello de -estoy citando de memoria y un poema puede citarse de memoria sólo en situaciones excepcionales, por tanto tal vez esté destruyéndolo- "Una pobre mujer llega a mi vida / con toda su pobreza de mujer. / No sabe lo que ha sido, ni qué hacer./ No sabe si está muerta o si está herida./ Llega sola, cansada, desvalida (...)" que termina, más o menos, con que esa mujer viene a caer en los brazos "de un cansado, fatal y pobre hombre". O aquel otro titulado "Llamad al poeta" y solamente hubiera firmado la Carta de los Diez que no eran diez, a mí me bastaría.

Lo superó con creces, como se dice en las telenovelas. Si en Silvio Rodríguez he criticado con toda potencia la desvinculación entre lo que se dice y lo que se hace, en Raúl afirmo, con no menos potencia, que no me viene a la mente otro creador cubano que haya sido más estricto y consecuente en el cumplimiento del principio que defiendo: el compromiso del intelectual con la libertad y la justicia.

Alguien ha dicho que es mi amigo. Tal vez él también haya dicho que es mi amigo. Incluso es probable que hasta yo haya dicho que él es mi amigo. Si a todos nos estuviera fallando la memoria y nadie hubiera dicho eso, de todos modos pido que, ni amigos ni enemigos, me hablen mal jamás de Raúl Rivero. Si un día hubo que escribir una Plegaria por la libertad del prisionero Raúl Rivero, hoy no hay que escribir ninguna Oda por el Poeta ex preso político Raúl Rivero. Ahí está su Obra (poética y periodística) y, como si fuera poco, su vida y su lucha de cada instante.

Seguramente es cierto que haya cometido errores. Tal vez en este instante esté cometiendo algunos más y en el próximo cometa otros.Yo también los he cometido. He cometido muchos, él, ella, ellos, tú (Usted), nosotros, todo Dios y si pudiéramos preguntarle al Señor, ¿Usted, Señor, cometió algún error al crear el mundo? Visto todo lo que ha ocurrido y ocurre en la Historia de la Humanidad y sin dudar de su honradez intelectual, estoy seguro que respondería "Sí, los he cometido". Mañana, que yo también cometeré uno, no será el último. Los míos pueden decírmelos, incluso recordármelos hasta desconocidos. Los de Raúl, no. Sencillamente. Y no lo hago por amistad, como podría pensarse. Lo hago porque no estoy dispuesto a ser cómplice de una injusticia contra el poeta cubano vivo más importante. Por mí, que escriban sus biógrafos y lo juzgue la posteridad que es el Tribunal que ya tiene esas atribuciones en su caso. Rechazo el caso por todos los "Considerandos" que he dejado ya escritos. En este "Tribunal", llamado Julio San Francisco, no se realizará ese Juicio.

POETA DEL MES DE ENERO (poemas de raúl rivero)

Tomado de la Web de Gloria Almendáriz

Selección de poemas de Raúl Rivero realizada por Gloria. Incluye una mínima muestra de poemas que ella espera que contribuyan a conocer mejor a quien califica como El Poeta de la Poesía Cívica Cubana

LA HABANA, TESTIMONIO 69

Los barcos entran al puerto de La Habana
como gigantes ciegos
tanteándole el alma a la bahía.

A bordo traen tractores
carros, maquinarias agrícolas
que horas después opera una muchacha en Camagüey
o un adolescente que abandonó su casa
que dejó la ciudad y se rompe las manos contra la tierra
porque el futuro
el pueblo
la esperanza.

A bordo vienen los marinos
poseídos por sus antepasados
nuevos conquistadores
llenos de baratijas
radios portátiles, grabadoras sanyo, camisas y perfumes
a perderse en las calles del Vedado
a cambiarlas por la piel
por la noche
por la labor de Celestina que ejerce sin prejuicio
el maricón moderno.

Los grandes barcos entran al puerto de La Habana
con sus marinos y sus máquinas
como gigantes ciegos
tanteándole el alma a la bahía.

(de Papel de hombre)

ODA A LA INTRIGA

Tengo para mis detractores y enemigos
estos versos que lleno de ternura.
Que lleno de ternura escribo para ellos
porque les agradezco
que en sus conciencias
hayan alojado un día mi sombra
hayan intrigado contra mí
y contra mis versos, mi vida y mis amores.
Reconozco la utilidad de esas anónimas
llamadas telefónicas
con las que arruinaron
mis matrimonios arruinados
porque así volví de pronto a la vida
a luchar por el amor auténtico
así lloré sobre mis cuartillas
y escribí versos que después fueron libros.
Así sufrí, sentí dolor y soledad
aprendí la lección del ser humano
y fue más intensa mi mirada al mundo.
Yo pagué mis intrigas
yo pagué nuestras amarguras
con la enorme felicidad de vivir
vivir, vivir.
Agradezco también a ustedes que saquearon mis versos
y luego me detractaron en tontas reuniones literarias
trataron de borrar mi nombre o de olvidarlo
pero, gracias
porque de la esencia del odio del poeta mediocre
los verdaderos poetas escriben la alegría
del acto amoroso que es siempre un buen poema.
Para mis íntimos enemigos
que me abrazan en lugares públicos
en bares, fiestas, restaurantes
las alternativas de mi destino
gracias porque por ustedes he conocido
la mentira en persona
y eso es un privilegio.
También, amigas mías
os agradezco la promesa de amor eterno
porque duraron la eternidad que merecían.
En fin, convoco a todos
a que sigan así
que esa es la vida que ustedes se trazaron
y por vuestra amargura desolada
esa región desértica
está pasando siempre mi felicidad.
¡Adelante y gracias!
muchas gracias por estos otros versos
que mañana pagarán mis editores.

LIGERA LA CENIZA. CLARA LA ETERNIDAD

Paisaje que despierta
Las muchachas se irán
si por fin atardece.

El hombre del litro
y el sombrero
se va a quedar dormido
sobre el césped
soñando que se casa
con velo, de blanco
por la iglesia
con un joven
boxeador africano.

La dama sacará del cuadro
los seis perros
por la esquina derecha
superior donde aparece
la boca de una gruta.

Si ya el marido duerme
se callaron los perros
y las niñas se fueron
huyéndole a la noche
es fácil desnudarse
y esperar en el bosque
que descienda el pintor.

ALTA FIDELIDAD

Se librarán del dolor del gramófono
torturado por la fricción y las agujas.

Vivirán castos, ajenos al pecado
de cantar a capella y con hambre
en simulacros y bataclanes.

Los hombres que se quedan en casa
tarareando boleros
llegarán a la sabiduría.

Venturosa y serena
será para ellos y sus hijos esta vida.

Ligera la ceniza. Clara la eternidad.

CAMPOBLANCO

Habrá guerra
dijo la mujer
que decía la borra
de café turco.

Habrá oscuridad
encierro, cárcel
decía además
el mensaje disperso.

Váyase de Montenegro
urgente y vestido
con la ropa de gala
del bufón.

Esa noche en tren
y después en avión
de completo uniforme
viajé despavorido
a las fronteras del país
que dibujó la mancha
de café turco
al borde de la mesa.

LA CANCIÓN DEL PAVOR

Lo que he venido a buscar
Poesía
a tu floresta es
un poco más de miedo.

¡Que iba yo a querer
valor o juventud
para recuperar lo que se fue
si después que se ha ido
es cuando es mío!

Necesito temor
para mecerme.

Sustos para que me sean fieles
los andamios
inquietud para andar pávido y aprensivo
mis zonas de desastre.

Sé que en la extensión
de tu palabra
puedo encontrar la cobardía
y usarla como un reloj de pulsera.

¡Cómo iba a pedirte
compasión, Piadosa!

Pavor y alarma
reclama en tus dominios
quien procura vivir y sabe
los riesgos del coraje.

Dame entrada al terror
Poesía
y a la inquietud y al hielo
con que el miedo congela.

Lo seguro y eterno es el temor.

MURALLAS

Se han reunido allá abajo.

Los pastorean desde motos oscuras
Que parecen bestias de los Montes Urales.

Quieren que nos mate el pánico
Pero Blanca y yo
Tenemos compromisos
Con otras agonías.
Mientras encienden las antorchas
Y ensamblan las catapultas
Le servimos una mesa de lujo
A los muertos de la familia
Y escribimos mensajes
A nuestros hijos que están lejos.

Ya empezaron los gritos de guerra
y una avanzada conquista la escalera.

El cañonazo de las nueve
anuncia que cerraron la muralla
y se inicia la ofensiva final.

Esta noche es imposible
Dormir en intramuros.

Alabado sea el cimarrón
que descubrió la libertad en el monte.

SUITE DE LA MUERTE

Acaban de avisarme que he muerto.
Lo anunció entre líneas la prensa oficial.
Yo no esperaba morir este verano hermoso
de fin de siglo
pero los periódicos de mi país no mienten nunca
y por lo tanto es falso este latido del corazón
las pulsaciones, el aire que respiro.
Los recuerdos que tengo son, deben ser
el delirio final porque el Estado
no puede equivocarse en forma tan flagrante.
He muerto.
Yo mismo, que tengo sed y estoy triste
lo empiezo a comprender.
Y, que amo todavía y que me asombro y tengo miedo
estoy aprendiendo a morir por decreto.
Lento, obediente, con discreción, sin un solo gesto de rabia
comienzo a parecerme a mi cadáver.
Para cumplir la orden con rigor
y no turbar el regocijo de mis verdugos
apago con espíritu de contingente
los signos vitales que persisten
porque quien ha seguido como un carnero
el monorritmo de la campana
y la voz del pastor
tiene que disponerse a morir
con sólo el relumbre del cuchillo.
II
Mamá ya lo sabe
y viene enseguida a cortarme las uñas
a ponerme un pañuelo con colonia
a convencer a Humberto para que me recorte el pelo
demasiado largo, demasiado blanco
demasiado tranquilo.
III
Es tan ciega la fe
y tan sorda
es tan absoluta la credibilidad
que las personas que me ven no me saludan
los que me escuchan no vuelven la cabeza
porque ya saben la noticia
y a los que visitan mi familia
yo les brindo café
y no lo agradecen
ni una frase cortés, ni un elogio para el amargor
porque esta clase de fe
es, además, muy desabrida.
Como se hizo público mi funeral
y mis pecados, mis aberraciones, mis torvas alianzas
con el enemigo
mucha gente ha venido a mi casa para ver mis
despojos
y llevarse, si hubiere, la virtud o el amor.
Los he visto llegar a dar el pésame
mirando de reojo los muebles y el teléfono
añorando el abrigo, el calor de mi cama
de mendigos sentimentales
ayudando al Estado a clavar la tapa de mi ataúd.
He visto llorar a Cristina
estremecer el amor
y a Mariakarla feliz
segura de que era otra trampa mía.
Soy testigo del entierro que me están haciendo.
Estuve alerta en el velorio
y anoté cada gesto y cada comentario
Lo he visto todo claro desde mi muerte.
Los estoy esperando.

(Del poemario Firmado en La Habana, Miami, 1996)

(Del poemario Firmado en La Habana, Miami, 1996)

PATRIA

Patria, tú me dolías
y era como un beso y una herida
así de dulce y hondo
así de importable y tierno
ese dolor.
Yo te dolía
pero era ínfima mi punzada
sin dimensión para cambiar el viento
ni registro para llamar el agua
era un dolor de espinas enconadas
de agujas y alfileres
una molestia familiar, doméstica
aliviada con sal, tilos, cañasanta
con ungüento mentol y una mentira.
Patria, yo me metí en tus llagas
y llevé la inocencia en ese viaje
convoqué una canción en tus tristezas
canté tus guerras y lloré mis muertos
exalté tus héroes y rimé tus palmas
describí tus paisajes con palabras
y amor y melodías
exageré tus ríos, magnifiqué los montes
te robé de otros mares y su salinidad.
Dije barrancos y honduras luminosas
manatí como un Dios desolado
serventías por si eran secos y angostos los caminos.
Nunca fuiste una extraña forastera
sino mi madre que se hacía más vieja
más pura y más cercana
mis hijas a quienes enseñé el espíritu
y la letra del Himno Nacional
y todo el color de la bandera
mi padre allá en tus jugos elementales.
Eres toda la hierba que he tocado
Y toda la tierra que me reclama
que en lo oscuro eres tú
porque eres todo
y todo eres cuando estoy ausente
y duermo en un hotel y tengo frío
y en tu difuso mapa de neblina
yo soy un niño que recita versos
mirando el sol desde tus fronteras.
Patria mía, eres un problema complejo sobre el mar
una islita que preven los manuales
y la geopolítica
las versiones de los mercaderes
que buscaban oro y descubrieron indios
que rastreaban plata y encontraron hombres.
Patria, tú me vivías
y yo era, soy seré el dueño de mi casa.
Te habitaba
te habito
vivo en ti
controvertida patria que denigran
nuestros pobres traidores
desde una micrófono o una mecedora de mimbre
desde una infamia o desde las planillas despiadadas
detrás de una calumnia o detrás de un buró
desde la muerte o la arbitrariedad
en un reino suntuoso o un suntuoso reino.
Mujer que no apareces, que no puedo tocar
no escuches sólo de la Patria el grito
y trae a mi vida
un corazón marcado como un as de corazón
para ganar todas las patrias del amor
Yo te soñaba, Cuba
para nacer aquí
y querría venir para tenerte
dejarte la canción y el olvido
de lo que fuimos siempre
cuando ya no dormías
serena y sumergida.
Yo sé escribir tu nombre
lo escribí sin saber que eras
toda esa inmensidad que es este mundo.
Me lo dijo mi abuelo que venía
de una laguna donde se había estrellado el cielo.
Te conozco, Patria
te conozco
y una definición insulsa
se parece a mi traje.
Yo te conozco
personalmente, digo
y es en la inmensidad de esta aventura
donde te puedo conocer.
Tierra que sufro
que nos sufrimos
y nos sufriremos.
La noche es nuestra
porque hemos surgido de la noche
y fuimos a tu luz
la incandescencia terrenal
la luminosidad que entregas
a unos hijos y a otros
para que al menos tengamos
la misma claridad
a la hora de vivir y de morir.
Ya los legítimos no podemos soportar las sombras.
Patria, todo esto es el amor
tú me dolías.

FOTO DE ESTUDIO

Destrozado el amor, hielo en los besos
un púdico ciclón estacionario
en la cama, el baño, los armarios
las palabras contadas una a una
y los gestos fantasmas desterrados
yo seguía queriéndote en la foto.

Nada más que en la foto te quería
porque mirabas lejos y en silencio
a un sitio que acordamos previamente
por piedad con nuestras soledades.

Allí nos reencontramos desahuciados
y empezamos a hacer esta otra historia
que termina como termina todo
aunque esta vez algún amor se queda
invisible y en vano en tu retrato.

Raúl Rivero (Octubre de 2004)

VERSION LIBRE

Fui un lobo alguna vez
un lobo bueno
escolta personal de la Caperucita
y enemigo probado de los leñadores.

Fui lobo mucho tiempo
y cantábamos
Caperucita Roja y yo cantábamos
¨Quién le tiene miedo al Wolf, miedo al Wolf, miedo al Wolf¨
porque éramos armónicos, bilingües, afinados
y ella tocaba el piano.

Nos queríamos
hacíamos el amor
en la cabaña de la abuela
en pleno bosque
con un cesto de mimbre
sobre la mesa rústica
que le daba a los besos un rumor de buñuelos.

Fui un lobo enamorado
sin instinto de lobo
un animal de la tercera edad
manso y tranquilo
con ojos grandes, tristes, húmedos
las uñas de las garras recortadas y limpias
gris y brilloso el pelo
rojo y acompasado el corazón sin furia.

De paseo una tarde entre los árboles
la niña se quitó la caperuza
y corrió ante el leñador a denunciarme
por bestia, por amor, por gusto, por hastío
por los motivos que siempre
proporcionan los misterios del alma.

El hombre vino con unos cazadores
vinieron a matarme
y a fuego de lupana
me mataron.

VERSION LIBRE…2

No sé qué habrá pasado luego en la espesura.
A lo mejor es muy feliz Caperucita Roja
y uno de sus hombres conserva
mi gran cabeza gris
(estúpida, seca, la mirada de vidrio)
en la pared
a la derecha de la chimenea.

Yo nunca me engañé
Mi muerte ha sido siempre el final de este cuento.

Raúl Rivero (Primavera de 2004)

POLVO DE ESTRELLA

Julia Roberts se equivoca conmigo
resisto su mirada hora tras hora
y otras veces la pongo de castigo:
contra el piso su cara seductora.

Si va a decirme algo, no hago caso
si me guiña los ojos o algo de eso
la oculto con un gesto de mi brazo
y le dejo en la boca congelado un beso.

Julia mira las paredes a porfía
sofoca con silencio su reproche
y yo, con mi desdén la mortifico.

Le ignoro normalmente por el día
aunque a decir verdad todas las noches
la uso con pasión como abanico.

Raúl Rivero (2004)

RECADO

No le digas, Ciudad, que he vuelto a verla
y vine a renacer en su perfume
a dormir bajo las arboledas
corruptibles y puras de su carne.

No le digas, Ciudad, que aquí he llorado
en lo que fue jardín y campanario
ni que mordí el sabor de sus palabras
con los dientes extraños de una llave.

Que no sepa por ti que sufro y tengo
pronósticos de nuevos sufrimientos
que puedo estar alegre y que este verso
es la única forma de llamarla.

No la saques, Ciudad, de ese camino
donde la tiene retenida el sueño
ni le digas que callo y estoy triste
y puedo estar alegre al mismo tiempo.
No le digas, Ciudad, que vine a verla.

(Raúl Rivero (Noviembre 2004)

PREGUNTAS

Por qué, Adelaida, me tengo que morir
en esta selva
donde yo mismo alimenté
las fieras
donde puedo escuchar hasta mi voz
en el horrendo concierto de la calle.

Por qué aquí donde quisimos árboles
y crecieron enredaderas
donde soñamos ríos
y despertamos enfermos
en medio de pantanos.
En este lugar al que llegamos
niños, inocentes, tontos
y había instalada ya una trampa una ciénaga
con un cartel de celofán
que hemos roto aplaudiendo
a los tramposos.

Por qué me tengo que morir
no en mi patria
sino en las ruinas de este país
que casi no conozco.

CALABOZO CINCO

No te vieron conmigo

atravesar las rejas.

Ni el coro de las llaves

que usurpaba tu música

alteró la cadencia

de sus ritmos fatales.

Aquí donde dormimos

silenciosos y nobles

castigados y ajenos

en la sombra el linaje

tú eres aún invisible

mensajera y mensaje.

Emoción evocada.

Es domingo en la tierra

a mí me tienen preso

a ti no te ve nadie

nadie sabe quién eres

dulce, leve y serena

prisionera del aire.

MALA SÍNTESIS BIOGRÁFICA DE RAÚL RIVERO:

Morón, Cuba, 1945. Ha publicado nueve libros de poesía y cuatro de crónicas y reportajes. En 1969 recibió con Papel de hombre el Premio David de Poesía, en 1972 fue premiado con el Julián del Casal de la UNEAC por su libro Poesia sobre la tierra.

En 1998 fue editada una antologia de su obra poética en Madrid, bajo el título de Herejias elegidas. Al mismo tiempo se publicó en Francia Signé a la Havanne bajo el sello de la editorial Decour­vet. Rivero fue sentenciado a 20 anos de prisión, desde inicios del 2003, por el gobierno de su país, acusado de colaborar con los enemigos de la Revolución, luego de un secuestro que ter­minó con el fusilamiento de los participantes en dicha acción.

El 24 de febrero, fecha patriótica cubana, fue galardonado con el Premio Mundial UNESCO - Guillermo Cano de Libertad de Prensa 2004.
Es vicepresidente regional de la Comisión de Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa y miembro de su junta directiva. Asimismo, es miembro del Comité para la Libertad de Prensa de la World Asociation Newspaper.

El 30 de noviembre de 2004, Raúl Rivero fue puesto en libertad por la presión internacional que se logró. No fue su culpa.

*En este link de Encuentro en la Red aparecen muchos comentarios de Raúl Rivero. Observe de cuántos presos políticos cubanos se ha enterado el mundo por la poderosa pluma -ahora habría que decir ordenador- del poeta, poderosa por su excelencia periodística y por su influencia internacional, un coctel explosivo para la tiranía cubana:

http://www.cubaencuentro.com/es/usuarios/autores-eer/raul-rivero


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios

Aún no hay Comentarios para este post...

    Miércoles, 30 de mayo

    BUSCAR

    Editado por

    • Julio San Francisco Julio San Francisco

    Los mejores videos

    Síguenos

    Hemeroteca

    Enero 2012
    LMXJVSD
    <<  <   >  >>
          1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031     

    Sindicación