LO HACE EN CARTA ABIERTA DONDE EL AUTOR DE EL DESTERRADO TAMBIÉN CRITICA AL AUTOR DE YOLANDA POR SU APOYO A LA TIRANÍA CUBANA
Sr. Pablo Milanés
Cantautor cubano
Madrid, Julio 2, 2008 - España
Sr. Milanés:
Con mezcla de tristeza y odio, pasada por melancolía y frustración, aprovecho su visita a España para decirle cuatro cosas con toda la sinceridad y la claridad que siempre hablo y escribo a amigos y enemigos. Hace muchos años que he decidido no oir sus canciones porque no puedo conciliar su "Yo pisaré las calles nuevamente / de lo que fue Santiago ensangrentada" -refiríendose a Pinochet- con su "Viva el salvador que pisa / las calles de mi Habana apuntalada" -refiriéndose a otro tirano. Y no es que yo sea más patriótico que nadie. Jamás las volveré a escuchar porque su excelencia no pudo evitar la vergüenza ajena que me producían simultáneamente, de manera que el posible disfrute estético se me iba siempre a bolina y si oigo una canción o una sinfonía es, única y exclusivamente, para disfrutar de lo excelso.
Dejo constancia también -y lo digo por primera vez de forma pública- de
mi sincera admiración hacia usted como creador pues estoy convencido de que es uno de los mejores músicos e intérpretes cubanos de todos los tiempos, pero, con no menos fuerza y convicción, igualmente le expreso mi desprecio personal más riguroso como simple cubano -no ya como disidente demócrata- por su apoyo a la tiranía más criminal de nuestro país y más antigua del continente hispanoamericano.
La tiranía cubana, como usted -hombre inteligente e informado y, por tanto no libre de culpas- sabe, tiene medio siglo en el poder, encabezada por el Tirano en Jefe Fidel Castro, sin permitir libertad de asociación, ni libertad de empresa, ni libertad de prensa, -los tres pilares fundamentales de una sociedad civilizada y del progreso personal y, por tanto, colectivo- que hacen posible una comunidad de gobierno e instituciones viables y justas dentro de lo humanamente alcanzable, y sin permitir, por tanto, partidos de oposición, ni elecciones libres, ni respetar el logro humano más importante y trascendente de nuestra Cultura Occidental: la Declaración Universal de los Derechos del Hombre prohibida en Cuba y nunca publicada oficialmente a pesar de ser una creación cubana, un sistema donde la mejor de todas las opciones para un hombre libre, que declare su libertad personal, es una de estas seis: fusilamiento, encarcelamiento, destierro, manicomio o retractación, o varias combinadas kafkianamente en coctel macabro.
Posee también el statu quo que usted defiende otros récords vergonzosos para el siglo XXI: cientos de fusilados, miles de encarcelados, miles de devorados por tiburones en el Estrecho de la Florida en busca de la libertad, miles de caídos en macabras manipulaciones internacionalistas, tres millones de cubanos en el exilio durante 50 años, el índice de suicidio juvenil más alto entre los latinoamericanos y un país devastado económicamente que tiene que importar tomate de China y Moral de Martes, de Venus o de Júpiter.
Para los cubanos siempre será un enigma -al menos que usted lo confiese en sus memorias- cómo fue posible que un compatriota de talento, que con sus pentagramas y su voz, hubiera podido triunfar y vivir dignamente en cualquier rincón del mundo y que fue uno de los primeros en recibir sobre su sensibilidad el zarpazo totalitario en un lugar cuyo nombre sí quiero recordar y que se llamó Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), variante tropicocastrista del Gulap, haya podido terminar dando vivas y revivas al creador del mayor engendro criminal de nuestra patria en toda su Historia no escasa de eventos fatales.
¿Apoya usted a la revolución cubana porque cree que es un proceso justo? En ese caso usted sería un ignorante ajeno a la realidad del pueblo cubano. ¿Apoya usted a la revolución cubana porque así podría sacar su obra adelante sobre rieles de seda? En ese caso usted sería un vulgar oportunista que sólo piensa en sí mismo. ¿Apoya usted a la revolución cubana porque lo premiaron con 30 zanahorias? En ese caso ha manchado usted su vida, su obra y su memoria por una jaba muy pequeña de viandas. ¿Apoya usted a la revolución cubana por miedo al castigo de convertirse en disidente? En ese caso usted sería un cobarde y únicamente en ese caso tendría usted mi humilde perdón personal porque lo peor de todo para un cubano no es luchar contra la peor tiranía que ha azotado a nuestro país, sino luchar contra el propio miedo. Se lo dice alguien que lo ha sentido y que, en la patria que le arrebató su amo y señor, se acostaba todas las noches pensando en que podrían venir a buscarlo y se sobresaltaba si confundía el ruido del caer de una rana con el chirriar de la cerradura y pudo tener el primer sueño profundo y reparador en tres años cuando se acostó por primera vez en una cama en un modesto hostal de Madrid una tarde del Otoño de 1997.
Yo, que siempre oía aquello de "el tiempo, el implacable, el que pasó", o "yo no te pido, que me bajes no sé qué cosa", cuando descubrí la gran estafa, durante la perestroica, y decidí luchar contra los estafadores con la misma dedicación con la que los defendí durante muchos años -en Cuba pocos podemos lanzar la primera piedra en este sentido porque la población cubana de hoy en general tenía la edad que tenía yo el primero de enero del fatídico 59, o sea, 8 años, y no habíamos conocido otra cosa- y vi que personas tan informadas como usted por viajes y lecturas no nos habían trasmito nada, ni entre líneas, en sus textos en medio del bloqueo intelectual perfectamente totalitario al que estábamos sometidos, sentí resentimiento hacia usted y, cuando vi que pasaba el tiempo, el implacable, el que sigue pasando, y usted siguió sin decir nada, o peor, rompiéndose las manos con absurdos aplausos y la garganta con no menos absurdos vivas, entonces llegué a la dolorosa conclusión de que usted no tenía perdón de Dios.
Si ha leído mi artículo titulado Cuando calla el cantor: Silvio Rodríguez y la traición a sus fans -qué personaje, absolutamente despreciable, peor, porque aprobó los fusilamientos que usted al menos se negó a aprobar- o cualquier texto mío -hay decenas en cientos de páginas webs y blogs, cubanos y no cubanos, de todo el mundo- verá que, aunque no me atrevo a proclamar ninguna normal para ningún creador como la única válida, sí sostengo personalmente el imperativo de que la vida y la obra del intelectual tienen que tener una correspondencia y una coherencia con respecto al Bien y lo generalmente aceptado como Moral, categorías en las que desde luego no entra ninguna tiranía, así como el más elemental sentido de lealtad hacia el ser humano, de falta de bajeza y de suciedad en las relaciones con él, trátese de alguien tan conocido como Guillermo Cabrera Infante o de mi mejor lector, Juan, el dependiente del bar madrileño donde desayuno y leo el periódico todas las mañanas.
De modo que aunque no me encaramo en ningún podio para dar lecciones ni mucho menos Clases Magistrales sobre Moral (El intelectual y la Moral) a ningún intelectual, ni nunca lo haré, sí me considero como ser humano en el derecho de juzgar a toda figura pública, sea político, cantautor, astronauta, cubano o no cubano, o a todo áquel que yo conozca.
Si Dios confiara en mi sapiencia y me pidiera opinión sobre usted a la hora del Juicio Final -vea que también tengo vanidad, aunque trato siempre de controlarla- puede estar seguro de que, representando el sentir de muchos cubanos de dentro y fuera de Cuba, usted terminaría en el último salón de la taberna celestial de los creadores inmorales, adonde creo yo que vayan los buenos creadores que han defendido malas causas porque pienso que todo ser humano debe responder moralmente por sus palabras y sus acciones. Se trata también de la responsabilidad de la libertad.
Usted no estará, se lo puedo asegurar en caso de que el Señor me consulte, junto a Celia Cruz, Willy Chirino, Gloria Estefan, los valientes muchachos de Porno Para Ricardo, Andy García, Paquito D'Rivera, Guillermo Cabrera Infante, María Elena Cruz Varela, Raúl Rivero, Manuel Díaz Martínez, Mikel Porcel, José Ángel Buesa, Heberto Padilla, Severo Sarduy, Gastón Baquero, Bebo Valdés, y los más de treinta poetas cubanos que han muerto en el destierro, entre los que también tengo -esto sí es una metáfora- entrañables amigos que ya nunca podrán leer cuatro versos más en el Parque de El Quijote, de La Habana.
Me contaron unos amigos que usted había dado un gran concierto en un teatro de la capital cubana donde cantó una canción que terminaba, más o menos, con una pregunta de esta índole: ¿Valió la pena o no valió la pena? La respuesta suya, también en la categoría de 'mas o menos' porque tampoco la tengo textual, fue algo así como 'No sé' o 'Tengo que pensarlo' o 'Habría que ver' Y los espectadores allá, eufóricos. Y mis amigos aquí, contentísimos.
Hombre, cualquiera podría pensar que 'Mejor algo que nada' y que 'Más vale tarde que nunca', pero resulta, Señor Milanés, que la transición, la democracia y la libertad de nuestra patria no se conquistan quedando bien con Dios y con el Diablo, ni con medias tintas, ni con sí, pero no, ni con paños tibios, ni, finalmente, con lenguaje metafórico, sino coloquial, -claro y directo, como el de los hombrecitos-, que no nos podemos contentar con una declaración metafórica suya sobre la tiranía cubana cuando usted siempre ha utilizado un lenguaje coloquial -esto es, clarísimo- para defenderla y, si todo esto fuera poco- en ese mismo instante había 55 cubanos presos injusta y degradantemente en las cárceles cubanas, todos hermanos de lucha míos y, de ellos, tres amigos personales: Adolfo Fernández Sáinz, Julio César Gálvez Gutiérrez y Omar Rodríguez Saludes, Miembro Fundador de Habana Press, la primera agencia de prensa privada y libre en Cuba, en cuyos despachos noticiosos jamás se nos escapó una sinécdoque, y que fueron situados detrás de los barrotes por no dedicarse a la tropologística.
Es igualmente lamentable que algunos de sus discípulos de la Nueva Trova y la que le sigue y la que le sigue a la que le sigue jueguen a la disidencia cuando otros cubanos juegan a jugarse la vida por la libertad.
No le voy a pedir que se convierta en un disidente, un opositor o un demócrata cubano, tampoco en un exiliado, cosa que ni a mi edad se pide, ni a su edad se concede, pero sí le voy a solicitar un favor. No como demócrata cubano, sino como simple cubano de la calle Camilo Cienfuegos, de Bacuranao, Guanabacoa.
Estuve haciendo en Madrid, en una emisora colombiana llamada América FM, de la calle Princesa, un programa que nombré Aquí, Cuba, en el cual daba todas las noche una receta de comida cubana, enseñaba a hacer un Mojito, un Daiquirí, un Cubanito, informaba cómo se decía bragas, por ejemplo, en cada uno de los países hispanoamericanos, leía, con mi magnífica voz metálica y armoniosa, de locutor, que tanto les gusta a las chicas, un poema de amor de José Ángel Buesa, por ejemplo, informaba del último demócrata cubano encarcelado y ponía música cubana, pero no de los consagrados o de "las vacas sagradas", como decimos los cubanos, sino de los jóvenes músicos cubanos que habían emigrado a España y sobrevivían cantando y tocando "en bares y cantinas" de Madrid por "cuatro duros" o "un kilo prieto". Yo recorría todos los sitios cubanos de la capital del Reino en mis horas libres y los llevaba a mi reino. Hay muchísimos y muy buenos. Llegaron con la ilusión de triunfar, pero no tienen el contacto adecuado. Nadie los conoce. Nadie les hace caso. Haga un hueco en su complicada y compacta agenda. Reúnase con ellos. Póngalos en contacto con buenos productores. Ayúdeles. Los cubanos y el mundo se están perdiendo ese talento y esa música. Yo no puedo.
Esto no le salvará, pero tal vez le cambie de salón.
Julio San Francisco
poeta cubano desterrado
juliosanfco@yahoo.es
www.portalatino.com/juliosanfrancisco
http://blogs.periodistadigital.com/juliosanfrancisco.php
LE DEJO EL URL DEL ARTÍCULO QUE LE MENCIONO EN ESTA CARTA “Cuando calla el cantor: Silvio Rodríguez y la traición a sus fans”, publicado por mis amigos de El Veraz, en Puerto Rico, donde también hablo de usted y, a decir verdad, nada bien como persona:
http://www.elveraz.com/articulo115.htm
P.D. No crea que esta carta constituye un complot contra su música. Creo firmemente que cada ser humano tiene derecho a oír la música que libremente elija. Lo aprendí hace muchos años en casa de Reynaldo Escobar y Yoani Sánchez. Hablábamos de Silvio Rodríguez y yo le pregunté a mi amigo: “¿Qué va a ser de este tipo cuando llegue a Cuba la Democracia?” –“¿De Silvio Rodríguez? –contestó Reynaldo- Cantar”.
Y PASE A TODOS SUS CONTACTOS ESTA DIRECCIÓN DE UNA ENCUESTA QUE APARECE EN EL PERIÓDICO ESPAÑOL 20 MINUTOS SOBRE SEIS PERIODISTAS CUBANOS -TRES CASTRISTAS Y TRES ANTICASTRISTAS- Y LA PREGUNTA ¿QUIÉN ES EL PERIODISTA CUBANO MÁS ÉTICO Y FAMOSO? LO IMPORTANTE NO ES QUE GANE DON JULIO, QUE APARECE ENTRE LOS ANTI CASTRISTAS, SINO QUE GANE UNO DE LOS NUESTROS POR EL RECONOCIMIENTO Y EL PRESTIGIO QUE ELLO SIGNIFICARÍA PARA LA LUCHA POR LA LIBERTAD DE PRENSA EN CUBA. LA DIRECCIÓN LA PONGO A CONTINUACIÓN. VOTE Y NO DEJE DE DARLE AL BOTÓN "ENVIAR VOTO" (SONSOLES JIMENA)
http://listas.20minutos.es/?do=show&id=21447
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Después de leer esto, me pregunto dónde quedan las normas de etiqueta, a no ser que sólo valgan para los comentarios, porque este autor no evita insultos, ofensas, injurias ni groseras simplificaciones.
Veo que presume de demócrata y de gran escritor. Es la primera vez que me encuentro con un escrito suyo y, sinceramente, espero que sea la última. En cuanto a su opción política, por supuesto es respetable, pero veo que cae en el extremismo totalitarista contrario.
Desde luego, creo que entre Pablo Milanés y el autor hay una diferencia sustancial, que es la que el autor mismo expresa no comprender: por qué pudiendo vivir en cualquier lado lo hace en Cuba? Por el compromiso, algo que el autor no parece conocer.
La verdad también está fuera de su ideología, y también está en los demás. En algún momento tendrá que comprenderlo. Pero mientras tanto, qué quiere que le diga! Que le vaya a usted muy bien pese a dedicarse a hacerle el juego a los enemigos de Cuba.
...
CONTINUACIÓN:
de militante del Partido Comunista de Cuba, del cual me expulsaron en 1980 por oponerme a los Mítines del Repudio cuando el Éxodo del Mariel, a demócrata cubano y Miembro Fundador de Habana Press y del Movimiento Cubano de Periodismo Libre. Las estafas siempre se descubren, querido Ramón, aunque sean muy grandes y muy bien encubiertas, la Gran Estafa, pero, efectivamente, toda mi vida es un acto de rebeldía, desde aquella época en que tenía 20 ó 21 años hasta ahora que tengo 57, lo de la edad sí "es una putada"
Julito Martínez cará!!!!!
Sí, soy esa misma persona, ramón. estamos hablando de 1973, han pasado 35 años. yo era, primero, jefe de protección e higiene del trabajo en la dirección regional de educación de sagua la grande y, después, profesor de marxismo-leninismo en el instituto de superación educacional (ise), también de sagua la grande, de donde me despidieron por haberme enfrentado, como militante de la juventud comunista, al fraude cometido por el militante del partido comunista y secretario del núcleo del partido, virgio lópez lemus en el caso de la también militante del partido teresa hernández sosa. hoy soy un cubano que desde hace muchos años lucha por la transición, la democracia y la libertad de nuestro país y que por ello fue desterrado en 1997 como Miembro fundador de la primera agencia de prensa privada y libre en cuba, habana press. díles a todos los viejos amigos que me has contactado. un abrazo. julio martínez (julio san francisco) busca así "Julio San Francisco -y verás mi evolución de militant...
SOLO COMENTAR Q ME PARECE CONOCER A SAN FCO AL MENOS SE PARECE A UN GRAN AMIGO MIO Q COMPARTIMOS SACRIFICIOS JUNTOS CUANDO TRABAJAMOS EN EL MINED DE SAGUA LA GRANDE SU NOMBRE JULITO MARTINEZ SIEMPRE FUE MUY REBELDE PERO DEFENSOR ACERRIMO DEL SISTEMA.SI ES EL MI SALUDOS Y GRAN ALEGRIA POR HABER LEIDO UNO DE SUS ARTICULOS
Bueno, pero hasta donde va a llegar el JSF este. Ahora la toma con Pablo, que tiene mas moral que él y toda su cohorte de bandidos y falsos patriotas. Otro llamado de JSF, pienso que algún dia se le acabará la tinta a su bolígrafo y entonces qué va a hacer?
Pobre JSF, solo le queda seguir solo, se habrá vuelto loco, bueno si aun no esta en ese estado de delirio, le falta poco para llegar al éxtasis que provoca el ´´gorrión´´y más, como dice él, viviendo en un cuarto de dos por kilo en Madrid.
Miércoles, 30 de mayo
Julio San Francisco
Paul Monzón
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Efrén Mayorga
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco