Por Julio San Francisco, Enviado Especial Virtual al Ernst Happel
CIBERESPACIO, Junio 29, 2008.- Fue en el minuto 33 del tope decisivo entre las selecciones española y alemana de fútbol, en la gran final de la EuroCopa 2008, cuando los españoles saltaron de sus butacas en su tierra natal y en todo el mundo por el goooooooooooooooooooooooool que le daría al Reino la segunda Copa de su historia: la patada gloriosa acababa de darla Fernando Torres, quien, con ella,
metía en el bolsillo de los españoles el ansiado trofeo, el seleccionador Luís Aragonés salía por la Puerta Grande y toda Europa -menos los alemanes, claro- tenían que gritar Ole.
La maestría de Torres, adelantándose al lateral germano Lahm, pase de Xavi mediante, fue lo matemáticamente exacto para que la gran hinchada hispana pudiera alzar la otra copa, la de Rioja o Rivera del Duero, por un título que le costó una travesía, más larga que la bíblica, de 44 años por el desierto. Después, "no pasó nada", pero fue suficiente. El Honorable Iker levantaba la Dorada, Torres, el gran héroe, Aragonés, el gran comandante, los españoles, los grandes vencedores, al fin, el triunfo, para la Historia.
Entretanto, el centrocampista de la selección española Xavi Hernández también ha recibido lo merecido: ha sido designado como 'Mejor Jugador Torneo' de la cita más esperada y de lo más selecto de fútbol en Europa, donde en esta ocasión lo que más destacó y brilló fue "la Roja y lo Rojo", que hay que ser políticamente correctos, y más un periodista demócrata cubano desterrado.
Yo, con unos pocos amigos en Madrid, llenaba vasos con ron Bacardí, reserva superior 8 años, dorado, que es el mejor del mundo, sin hielo, sin soda, sin nada, strike, como lo tomamos los cubanos, los levantábamos, los chocábamos, brindábamos por la bandera rojigrana, y seguramente recordábamos cómo suena en la última entrada del noveno inning, ese toletazo del desempate que se llevaba la cerca, le daba la victoria a mi equipo, que hace once años que no oigo en el estadio Latinoamericano de La Habana y que se grita jonroooooooooooooooooooooooooooooón.
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Pues permita que le diga Sr. Digna que siendo cubano, españolizado al 100 %, nunca le ví la gracia al Ron Habana Club (sabe a puro meao); la Salsa (para negros y barriobajeros sin cultura ni educación), y mucho menos el Béisboll (un deporte aburrido donde los haya). Permita que le diga que el Bacardí es más honorable y original que la mierda del Habana Club, que en un final es una aportación adulterada del régimen castrocomunista, por eso huele a orines. Que le aproveche su mal gusto, yo me quedo con la Paella, el buen Cocido, mis gambitas a la plancha, mis buenos solomillos, mis buenos vinos y los más ricos postres caseros. Que le den por saco Antonio Chivato, y siga usted comiendo tierra por defender a un sistema asqueroso, asesino, ruín, y cobarde.
Pobres vecinos del barrio, cerca de dos horas aguantando el tufo y puede que incluso el mitin. No se me ocurre mejor modo de joder un buen partido de futbol, que se me meta el tipo este al lado.
En fin, yo no soy aficionado al Ron, no obstante cuando lo tomo tan bien prefiero el Bacardí, el que tu dices me ha olido siempre a desinfectante, en cualquier caso, tanto aquí como ahí, con una botella de Chivas, seguro montas mejor fiesta y mejor resaca, que tan bien hay que pensar en el día siguiente.
Oye que celebres el triunfo de España, está bien, yo tambien lo disfruté de lo lindo junto a los vecinos del barrio, pero decir que Bacardí es el mejor ron del mundo, es una de las barbaridades tuyas,bueno a eso nos tienes acostumbrados. No estarías bebiendo ese rico ron cubano, originado en Santiago de Cuba y que se denomina Havana Club?
Miércoles, 30 de mayo
Julio San Francisco
Paul Monzón
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Efrén Mayorga
Julio Frank Salgado
Guillermo Roz
Asociación Cultural Vera Méndez
Karina Longo
Meir Finkel
Angel Monagas
Rolando Rodrich
Francisco R. Figueroa
Julio San Francisco