Otras muertes del 'Che'
Por Raúl Rivero
Mucho antes de que Ernesto Guevara fuera tiroteado en una desvencijada escuela de Bolivia, hace ahora 40 años, en Cuba, el país donde ganó su título de héroe popular y amigo de los pobres, había sufrido (y sufre) algunas muertes sucesivas.
Lo mató la crueldad con que dirigió los fusilamientos en la fortaleza de La Cabaña. Lo mató la incapacidad que demostró como ministro y presidente del Banco Nacional. Lo mató la prepotencia y el autoritarismo. Y, lo mata en estos tiempos, el empeño enfermizo de convertirlo en un modelo para las nuevas generaciones.
Es cierto que en los últimos meses de la lucha contra la tiranía de Fulgencio Batista, el médico argentino que dirigía una columna rebelde en la Sierra Maestra, alcanzó el rango de leyenda junto a Fidel Castro y a un joven sastre que se llamaba Camilo Cienfuegos.
Entró en la capital al frente de su tropa descamisada, pero heroica porque venía de tomar el bastión militar de la ciudad central de Santa Clara y la primera misión de Guevara en la paz fue asumir el mando de La Cabaña y comenzar un proceso de fusilamientos.
Ahí, el hombre que desde la montaña le había escrito a su esposa peruana Hilda Gadea que estaba en la manigua "vivo y sediento de sangre", se quitó la sed. En juicios relámpagos de 10 o 15 minutos mandó al paredón a dos centenares de cubanos. La mayoría sin implicaciones en crímenes.
El anecdotario de esos procedimientos, contado por adulones como repuntes de heroicidades y salidas ingeniosas del Comandante, comenzó a matarlo en secreto en la conciencia de una población que le había admirado.
De su desempeño luego como ministro de Industrias lo más relevante que se recuerda es que él mismo dijo en televisión que los refrescos que producía su Ministerio tenían "sabor a cucarachas". De su paso por el Banco Nacional, la firma desganada sobre los billetes que todavía buscan turistas y viudas, porque poco después el país -arruinado y con hambre- se convirtió en un simple receptor de "la generosa y desinteresada ayuda de la Unión Soviética". Esta es otra manera de morir un poco.
Los cubanos de los años 60, aquella generación de ilusos, tuvieron en la memoria a un Ernesto Guevara que, en su vida privada, se conducía con austeridad. Ese desinterés por los bienes materiales, en medio de una sociedad que se hacía cada día más pobre, lo diferenciaban de casi todos sus compañeros de armas que -en medio de la miseria general- se repartían lujosas residencias, yates, cotos de caza y otros privilegios en una fiesta que todavía no ha terminado.
De todas formas, si Guevara no hubiera ido a morirse lejos en defensa de sus puntos de vista, Cuba lo habría visto envejecer junto a quienes sostienen una dictadura de medio siglo. Tenía con ellos más afinidades que divergencias.
A estas alturas, cuando a pesar del control de la prensa, ya se sabe casi todo acerca de sus aventuras y fracasos en la campaña en el Congo y de su derrota en Bolivia, el fulgor de santurrón de Guevara lo pueden ver nada más que unos viejos nostálgicos prisioneros del pasado. Y, cómo no, la guardia de pícaros que usa su imagen para tratar de vivir del mito de la rebeldía que los mecanismos del capitalismo le han fabricado.
Mañana mismo los niños en edad escolar en Cuba, antes de entrar al aula, tendrán que levantar el brazo derecho a solo unas centímetros del saludo hitleriano y gritar : "Seremos como el Ché".
No conozco a muchos padres que quieran esa vida para sus hijos. Después de tanta agonía la gente aspira a que sus hijos puedan elegir lo que ellos quieran ser.
Como no pueden negarse a esa ceremonia obligada y no hay prensa para decir lo que piensan, los cubanos se refugian en el humor amargo y duro y se preguntan si los niños que dicen querer ser como el Che, serán asmáticos.
En el exterior Guevara es una imagen. En Cuba, un hombre que vivió y actuó allí desde el poder. Una presencia que el Gobierno impone.
Vendrán más muertes.
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Fuente: El Mundo, 7 de octubre de 2007
Gilberto: Tienes bien puesto ese apellido, pues recuerda la pateadura que los cubanos dimos a otro tipo de mercenario. Tú eres un mercenario de la mentira y de la ofensa, ya he dicho en otro tema que ustedes son unos enemigos fáciles, porque en primer lugar son de boca, de ahí no tienen aquello que tenía Maceo al sur de su cintura para hacer algo más. Si alfabeticé o no eso no es asunto tuyo, como tengo mis conviciones bien definidas y a esas jamás voy a renunciar.
David, no seas mentiroso viejo cagalitroso. Tú no alfabetizastes ni a tu bisabuelo. Tú lo que hiciestes fue, pasearte muy orgulloso por cuantas unidades militares te asignaron para "limpiar los cañones" de los reclutas. Esa fue tu misión en aras de una revolución corrupta y asesina. Dí la verdad que nosotros toleramos a los homosexuales. No tengas verguenza por tu opción sexual.
Pues si, me ofendes y mucho, cuando intentas desprestigiar a alguien por el mero hecho de haber creido alguna vez en tu revolución. Me ofende que se implique a los niños en toda vuestra mierda, para que al paso de los años, lleguen a la madurez y se pretenda chantajearlos con su pasado.
Por que la verdad, hay que ser "eso", que de otro modo no se entiende, en cualquier caso, seguro te has dado cuenta, que en este blog me aguantan mas que a ti, claro que yo tan bien te aguanto a ti, que seguro tienes otro blog donde juntarte en sociedad gastronómica con otros comemierda como tu.
¿Cuánto puede llegar a costar la elección de un presidente en
Estados Unidos?. Esa interrogante pudiera muy bien ser lanzada en el
recordado programa de la televisión norteamericana, donde el
concursante ganaba hasta 64 mil dólares si respondía correctamente.
El tema no es festinado y con toda seguridad estará entre las
"curiosidades" de quienes siguen los avatares de la casi permanente
puja electoral en EE.UU. y hayan leído el capítulo cuatro del llamado
Plan Bush para Cuba, donde ofrece "asistencia para planear las nuevas
elecciones multipartidistas".
¿Cuánto puede llegar a costar la elección de un presidente en
Estados Unidos?. Esa interrogante pudiera muy bien ser lanzada en el
recordado programa de la televisión norteamericana, donde el
concursante ganaba hasta 64 mil dólares si respondía correctamente.
El tema no es festinado y con toda seguridad estará entre las
"curiosidades" de quienes siguen los avatares de la casi permanente
puja electoral en EE.UU. y hayan leído el capítulo cuatro del llamado
Plan Bush para Cuba, donde ofrece "asistencia para planear las nuevas
elecciones multipartidistas".
Luis: Me llamas HP, por qué, si yo nunca te he ofendido, además transgredes las normas éticas que dice exigir Periodista Digital.
De todos modos, eres parte de esa crápula maloliente desde el punto de vista ideológico. Vivirás siempre ahí, y no te quepan dudas, esto no se va a ir abajo, como tú y otros buitres desean.
Leyendo las efemérides de este once de octubre, me percato que se cumple medio siglo del asesinato de una familia entera, allá en el Oro de Guisa, en la Sierra Maestra. La familia Argote, fue asesinada casi completa por soldados de la tiranía batistiana. Aque fue un acto bárbado, aquellos soldados se convirtieron en verdaderos carniceros, a propósito del tema que presenta el lauredado y bien pagado poeta Raúl Rivero.
Y que me dices conque Rivero tenía esa edad cuando Trunfó la Revolución?
Yo nací en 1947 y con catorce años ya estaba alfabetizando en la Sierra Maestra a los campesinos.
Yo creo que David es una tía, pero una tía bien puta con fachada de inmigrante en Madrid y carnet rojo escondido en su ojete de pervertida.
Luis, el tal David ese, el militonto chivatiente, debe padecer una Demencia Penil crónica. Se dice que el edificio de la embajada castrista de Madrid, en Paseo de La Habana, es un Piso-Patera, donde viven y convive lo más grotesco, bajo e inmundo de la seguridad del estado. Entre ellos celebran orgías al son de la marcha del guerrillero heroico, mientras copulan promiscuamente ante la imagen venerada del chancho guevara y el kagastro en jefe, la china raula amenisa de cuando en vez los actos sexuales en grupos, cual ballerina ante una rendición de cuentas. Esa es la verdadera cara de los ñángaras que se esconden ahí como ratas, lo que son realmente.
Que hijo pu ta que eres...
Ribero tenía 13 ó 14 años y vivía en Morón.
A falta de argumentos ya te vas inventando la noticia sobre la marcha y aplicando quizás aquella vieja máxima de "difama que algo queda".
En fin, tan poco habría tenido nada de particular que hubiera estado gritando aquello del paredón, muchos cubanos lo hicieron, para darse cuenta al paso del tiempo, que habian cambiado a un tirano muy malo, por otro muchisimo peor, un tirano que les quitaba algunas libertades, por otro que se las quitaba todas y al que al paso del tiempo dejó de importarle que el pueblo gritara o no lo del paredón, ya que lo ejercía cuando le daba la gana y con quien simplemente le molestaba.
Qué edad tendría Raúl Rivero cuando triunfó la Revolución Cubana?
Qué edad tendría cuando alucinado aplaudía al Ché?
Qué edad tendría cuando se convirtíó en mercenario al servicio de Washington y de los terroristas de Miami?
Qué edad tendría Raúl Rivero cuando, coincidententemente aplaudía, como lo hizo Armando Pérez Roura, los fusilamientos de aquellos asesinos?
Paredón, paredón, repetía el ahora olvidadizo Raúl Rivero en aquella epoca.
Si vacía fue la vida de Guevara, miserable y merecida fue la manera en que murió, porque el destino quiso que fuera Ajusticiado, que no asesinado. Asesinatos a mansalva, abusos y atropellos fueron los que él cometió desde que pisó Cuba. Cuando se sintió henchido de poder y gloria, su orgullo de argentino arrogante y prepotente se convirtió en la bestia déspota y cruel que siempre llevó dentro. Algún día mucha gente adormecida por la foto de este sanguinario conocerán la verdad, y caerá del pedestal como cayeron en su día las estatuas de Lenin y Sadam Hussein. Hay que huir de los mitos ficticios, creados y elevados en una supuesta ternura, bondad y humanidad, cuando la contradicción es evidente: ese personajillo mataba para apoderarse del poder. Nunca calmó su sed de sangre. Al final murió ahogado por tanta sangre. Le dieron las tres tasas que siempre quiso.
este señor, el che guevara, representa lo más reaccionario del quehacer político de la humanidad. viene de la época, las postrimerías del fenecido siglo xx, en que participar en la vida de un país mediante la vilencia y las armas podía ser bien visto e incluso hasta elogiable, pero su práctica quedó primivita rápidamente.
Ciertamente se gritarán consignas, que no dejan de ser eso, consignas que nadie analiza siquiera lo que quieren decir, salvo aquellos que se niegan a gritarlas, eso es todo lo que tienen de la robotización del pueblo, un coro mas o menos sumiso a decir sandeces.
La misma juventud que el dictador admite que no sintoniza con la revolución, gritó en su día Seremos como el Che.
Dificilmente, aquellos que no sintonizan con la revolución arriesgarán nada para defenderla, por mas que griten lo que sea para sobrevivir dentro de ella y mientras dure, que lo que ya empiezan a gritar es por su LIBERTAD, muy a pesar de quienes se la están robando.
Lunes, 23 de noviembre
Julio San Francisco
Efrén Mayorga
Julio San Francisco
Grupo Cenyt
Asociación Cultural Vera Méndez
Angel Monagas
Julio Enrique Parada Contreras
Roderick Guzmán Meza
Julio Frank Salgado
Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
Guillermo Roz