Nostalgia, tamarindo y mono
24.05.07 @ 05:03:38. Archivado en Cuba
CÓGEME ESE TORO PINTO
Nostalgia, tamarindo y mono
Agapito Prieto
La nostalgia es así. Hoy me levanté con ganas de comer pulpa de tamarindo, después de tantos años sin comerla y sin verla. Primero, porque en la pre-adolescencia le hice total rechazo por una razón que te contaré otro día. Que hoy no quiero marearte con cuentos de viejo cagalitroso. Y segundo, porque cuando salí de Cuba dejé mis frutas y dejé mi flor.
Imagínate. Antojarse uno de comer tamarindo, ¡nada menos que aquí en Edimburgo!, en esta ciudad acogedora donde debo permanecer hasta mediados de julio. Volveré entonces a Madrid y seguro que seguiré con ganas de comer pulpa de tamarindo. Y no me va a quedar más remedio que darme un salto a Miami a ver si me quito el mono, como le dicen los españoles al síndrome de abstinencia. Vaya, para quitarme un atraso de más de cuarenta años de pulpa de tamarindo.
Tremendo atracón que pienso darme, te lo anticipo. Allá en Miami me quité hace unos años el mono de batido de mamey. Y el de las calabazas chinas. Y muchos otros monos que tenía enjaulados en mi zoológico exílico, como diría un picuito posmoderno.
Los que nacieron después del desastre, seguro que ni conocieron la calabaza china. Y yo que la comí tanto cuando era chama, la tenía medio olvidada. Pero a decirte verdad, ni el batido de mamey, ni la calabaza china, ni los mangos del exilio me saben como los de la niñez. Con los años parece que se pierde la capacidad para el asombro, junto con esa avidez que tienen los fiñes para saborear las frutas, los helados y las golosinas, tal como si las estuvieran comiendo siempre por primera vez.
Además de la pérdida del gusto infantil, yo creo que tampoco son iguales esos mangos de importación que uno compra en el súper. A mí me saben desabridos. Y los hallo también bastante descoloridos y hasta medio zocatos. Ni de lejos se parecen a los mangos que me comía en la arboleda de mi tío Cándido, allá en la finca "La Navaja", cerca de mi pueblo natal. Aquéllos sí que eran mangos.
Pero es que esos mangos ya no existen tampoco en Cuba, a no ser los que tengan una mata en el patio. Eso, si no han tenido que tumbarla y convertirla en leña para cocinar, convirtiéndose en asesinos de árboles por la escasez de combustible.
Lo que te digo no es cuento. Un amigo de la infancia me contaba entristecido, en carta desde Cuba, que tuvo que cortar la mata de guayaba de su traspatio porque no tenían ni gas, ni luz brillante ni alcohol con que hervir los pañales de una nietecita recién nacida. Me decía que casi había llorado después como si hubiera cometido un crimen.
Pero el ecocidio empezó mucho antes. La arboleda de mi infancia fue arrasada por los guerrilleros en el poder, esa plaga destructiva que acabó con la quinta y con los mangos, en sentido literal y en menos de un quinquenio. La deforestación en Cuba nada tiene que ver con el agente naranja que usaron en la guerra de Vietnam. El defoliante cubano fue el 'agente verdeolivo'. Qué genta ésa. Son como las polillas, donde meten el diente no quedan semillas.
Aunque bueno, ésa es mi versión reaccionaria, anticastrista y contrarrevolucionaria. Seguramente muy gusana . La versión progresista, la de los progres izquierdosos, es diferente, incluso mitológica. Las frutas tropicales, que siempre se dieron satas en todos los campos y pueblos de Cuba, de pronto desaperecieron de la dieta del cubano por culpa del bloqueo imperialista.
Cógeme ese toro pinto. Se acabaron las guayabas que se importaban de Arizona; los mangos que se compraban en Montana; los aguacates procedentes de Oregón; las piñas que venían de Hawai; los platanitos manzanos adquiridos en Connecticut; y los tamarindos que traían de Alaska....
Yo que iba a hablarte hoy de la pulpa de tamarindo, mira cómo torcí el rumbo y cambié de tema. Lo dejo para el próximo comentario. Y ahora mismo voy a llamar a mi tía que vive en Hialeah a ver cómo me puede mandar un paquete de pulpa de tamarindo. Y quitarme el mono, las ganas y el antojo de comer pulpa de tamarindo. Quiero empulparme, quecará.
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¿Me ayudan?
Luis,
hablé con mi mujer y me dijo que había comprado pulpa de mango para mi regreso. Efectivamente, ella la compra en Carrefour y yo le dije que se fijara a ver si encuentra pulpa de tamarindo. Ella tiene buen ojo para encontrar las cosas, que a los hombres no es más difícil por lo general. Gracias por tu info y UFA de AGAPITO
y cerca de una algarroba
estaba David Zanguango
cagando un mojón de arroba.
También quiero decir que en Cuba, aparte de las frutas tropicales, había manzanas en muchas partes antes del desastre, como dice Agapito. Y no sólo en la temporada navideña, todo el año. En las navidades podías comprar dátiles e higos, además de los turrones que nunca faltaban en la Nochebuena cubana del pobre, junto al dulce de toronja y los casquitos de guayaba. Eran productos españoles, así que no vengan con el cuento del bloqueo, que España nunca rompió relaciones con Cuba.
Tienes pulpa de Tamarindo congelada en los supermercados Carrefour, procedente de Ecuador, ni idea de como estará.
En fin, a falta de matica de mango, voy a ver si retozo yo tb un rato debajo de una higuera este fin de semana.
Un abrazo.
Debajo'e una mata'e mango
hay un chiva en un ta'urete.
Cada vez que cae un mango
el Partido se l@ mete.
Comerás los mangos de tu casa, pero los de El Caney van directo para el Consejo de Estado. No metas forro. Ustedes podrán tupir a los despistados que hay en España (y en todas partes), pero a nosotros los cubanos sí que no. Qué bucólico, idílico y arcádico se debe de ver el seguroso jubilado en plan pijama debajo de la mata de mango. Qué verraco. Claro, como en Cuba no hay adonde ir, es mejor ponerse a comer mango (y catibía) a la sombra del frondoso árbol. Qué picú, qué cursi y decimonónico es este supuesto periodista. Pero que tenga cuidado. Que al que a buen árbol se arrima, buen mango le cae encima. Soy Agapito y no me tocan el pito
NOTA: POR FAVOR CUANDO HABLO DE PALANGANA NO ME REFIERO POR NADA DEL MUNDO A LA QUE UTILIZA EL SEÑOR AZNAR, CONOCIDO COMO PALANGANERO, VAYA USTED A SABER PORQUÉ.
Te aseguro que la memoria gastronómica a veces nos gasta malas pasadas, te aseguro que es entre dificil e imposible, el encontrar en Cuba mangos con el sabor la textura y el sabor de los que encuentras en el super. De hecho, la mejor fruta cubana sale de exportación y no obstante aun en ese supuesto los mangos cubanos no son los mejores del mercado.
En cualquier caso te recomiendo que mires bien en el supermercado, que de seguro vas a encontrar tamarindo, por mas que esté perdido entre la inmensa montaña de frutas exoticas provenientes de todos los rincones del mundo, que muchas veces no tienes idea si se comen crudas o guisadas.
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Julio San Francisco
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