Querido Ministro.
Querido ministro Rubalcaba;
Debo iniciar mi exposición manifestándote el máximo respeto por tu capacidad política y tu eficacia probada en labores de partido, e incluso de Estado. Tu gestión del 11-M, acertada para los intereses del partido al que representas, fue sin duda fundamental para el cambio de Gobierno en 2004, y sin duda la frase “España no merece un Gobierno que le mienta” cambió tantos votos que debería pasar a la historia de la oratoria política.
Me consta que te tocó hacer un papelón por servir al jefe durante las negociaciones con ETA. Fuiste por desgracia el encargado de repetir hasta tres veces aquella tontería que tú, más informado y más inteligente que nadie, sabías que era incierta, por no decir mentira: La decisión de abandono de las armas de Eta es definitiva. En fin, también Pedro negó tres veces a Cristo y sin embargo fue su sustituto a la cabeza de la Iglesia.
Ahora has estado hábil, y mientras la Vicepresidenta y la Ministra de Defensa pasan sus peores horas por el tema del Alakrana, has conseguido que los focos no se detengan en ti por ese asunto, en el que los hombres a tu cargo han trabajado, y mucho, en labores relacionadas con los movimientos e informaciones que se producían tanto en España como en Londres. Hasta es posible que tu jefe no haya querido escuchar tus consejos en este tema y sí le ha ido.
Eres tan listo que solamente dos temas heredaros te están erosionando últimamente: El caso Faisán. Ocurrido cuando tú no eras ministro, y el asunto SITEL, que efectivamente tu no compraste pero has usado en tu mandato. Estos juguetitos son muy peligrosos, ¿sabes? Cuando se tiene una herramienta tan potente de información hay veces que a alguien, no digo que a ti, le pueda la curiosidad, esa característica tan española, y acabe de una forma tal vez no del todo correcta, pegando la oreja a conversaciones ajenas, algunas sumamente interesantes para quien escucha, aunque no necesariamente relacionadas con delincuentes. Recuerda que ya le pasó al Rey y a tu compañero Benegas. Bueno, eso pasa en todos los países desarrollados. No debemos caernos del guindo y debemos saber que todas, absolutamente todas nuestras conversaciones y nuestros mails, así como nuestras visitas a páginas web, son susceptibles de ser interceptadas no ya solo por nuestro país, incluso por los servicios de inteligencia de al menos media docena de países, si lo quisieran.
En el fondo, nadie preguntaba por los resultados obtenidos por la red Echelón americana, cuyos satélites espía tanto nos ayudaron en la lucha contra ETA en legislaturas anteriores, sin cuestionarnos la legalidad de esas escuchas, que para eso lo hacía un país amigo pero extranjero.
Lo que si te pido, ministro, es que pongas orden en el gallinero, que no te perjudique tanta irresponsabilidad. Se tú mismo quien investigue y descubra las altas instancias que ordenaron la infamia de la filtración del Faisán. No quiero que paguen el pato los de abajo, como siempre, que se veían condenados a cumplir órdenes, sino que quiero que descubras a quien o quienes dieron una orden tan inmoral. Quiero que realices la tramitación jurídica adecuada para dar cobertura al juguetito de Sitel, y que me garantices, que garantices a los ciudadanos, que quien no comete un delito no puede ser escuchado….al menos por España.
Es sencillo lo que te pido, y además, me consta que en el fondo estamos de acuerdo.
Y en el caso de que no te escuchen o no te dejen hacer lo que crees que debes hacer, abandona. No manches tu trayectoria política por errores ajenos. Se tu mismo. Todavía estás a tiempo y puede ser tu último servicio a tu patria.
Que hay detrás del resurgimiento de la Kale Borroka.
Hace aproximadamente un año, en un documento intervenido por las furezas de seguridad del estado, el encargado de realizar un análisis estudio sobre la situación de Segi en el País Vasco se mostraba desolado. A su juicio, muy acertado, las Herrikos se habían convertido en fumaderos de porros llenos de gente que se preocupa solo por las fiestas y nada por el compromiso político.
La afición por las drogas, como hemos podido saber por dos importantes etarras detenidos, Aitzol Etzaburu y el mismísimo Txeroki , es compartida por las más altas jerarquías de los aparatos logístico y militar de ETA. Lo que alarmó realmente a los responsables era la apatía política y la falta de compromiso, que al final se reflejaban en una falta de acciones de la Kale Borroka.
Tras ello, en la Mendiko Marcha y otras concentraciones realizadas por el entorno de Segi en los últimos 12 meses, se ha insistido a los jóvenes radicales en la necesidad del compromiso político, y esta llamada a la responsabilidad ha fraguado en la creación de diversos grupos pequeños pero bien organizados, encargados de llevar a cabo actos de terrorismo callejero que ayuden en la sensación de fuerza que ETA está intentando dar ante el gobierno y que tanto se ha debilitado tras la detención del aparato logístico y la desarticulación, todavía inconclusa, de la red de zulos.
Así, Bilbao y San Sebastián disponen ya de sus pequeñas células de terrorismo callejero. En Navarra, las cosas se complican. Los dirigentes históricos se consideran totalmente quemados, y el fenómeno tiene, de momento, menor presencia.de hecho dieron una rueda de prensa diciendo que iban a ser detenidos hace casi un año ciertos dirigentes de la Izquierda abertzale en la Comunidad Foral. De momento no ha ocurrido. De momento.
Existen pueblos como Lekeitio que podemos calificar como ciudad sin Ley. Rodolfo Ares, cuya valentía reconozco y admiro, llegó a ser candidato socialista, sin éxito en este bello municipio abertzale, en unas elecciones municipales. La comisaría de la Ertzantza en el pueblo no tiene desperdicio. Situada en los bajos de un edificio, junto a una inmobiliaria, no solamente está totalmente blindada, sino que además un grueso cierre de acero protege el cristal antibalas. La visión sería imposible si no fuera por el numeroso plantel de cámaras de seguridad que rodean la bajera, con capacidad para grabar de forma nocturna. Ello no ha evitado que sea prácticamente una tradición incendiar cada dos o tres años esta comisaría, o la oficina de correos o el juzgado de paz.
Y el riesgo, durante hace muchos años, ha sido mínimo. Quemar la oficina del BBV en la plaza del eskolape de esta localidad que en verano llega a albergar a 30.000 personas es un juego de niños. ¿Saben por qué? Porque durante un tiempo que no se si se mantiene, la oficina de la Ertzantza estaba, habitualmente vacía. No había nadie en la comisaría. En caso de necesidad acudían agentes o patrullas desde Ondarroa, cuya sede fue volada por la ETA, o Guernika, donde la Guardia Civil ha sufrido varios atentados mortales. No había fuerza pública en el pueblo, y llegar desde cualquiera de las dos localidades costaba 20 minutos además de un soberano mareo, pues la carreterita se las trae.
Si alguien quiere sentir la sensación de vivir en un territorio casi en guerra, de poder oler la muerte a menudo, de descubrir una realidad de indignidad y soledad en su propio País, no existe una posibilidad mejor que pedir ser ertzaina o Guardia Civil en el Pais Vasco, aunque entre los primeros, y en legislaturas anteriores, ha habido estómagos muy bien agradecidos.
Esta ha sido la realidad del País Vasco, realidad que poco a poco va cambiando de la mano del PSOE, a quien en su día critiqué por intentar negociar con los violentos y a quien hoy, en el País Vasco, aplaudo por plantarles, por primera vez, no han tenido medios antes, cara.
Les deseo mucha suerte a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado en la desarticulación del todavía activo y operativo comando Vizcaya, y de la célula itinerante que puede ser responsable del atentado de Burgos y que sin duda lo es del de Mallorca. Me gustaría ver, y sé que veré pronto, a un Ertzantza deteniendo a los miembros de un comando de una banda que también a ellos les ha asesinado, humillado, oprimido, perseguido e insultado. Pero hasta que esto ocurra, que ocurrirá, la Kale Borrika tiene que seguir llenando espacios en los periódicos, y los entornos abertzales, dando sensación de fuerza. Y si no me creen, vayan el 5 de septiembre, San Antolín, al precioso pueblo de Lekeitio y entenderán de qué les hablo.
El valor de recordar.
No quedan lejos los tiempos en los que un policía, militar o guardia civil asesinado en Navarra o País Vasco era despedido poco menos que de forma clandestina, y olvidado a los pocos días u horas, tanto ellos como sus familias.
Tras el asesinato de Gregorio Ordoñez los partidos políticos decidieron recordar a sus muertos asesinados en cada aniversario. En Navarra, nunca ha faltado un justo y agradecido recuerdo a Tomás Caballero y a José Javier Múgica.
Hace unos años, un grupo de personas comprometidas pertenecientes a Libertad Ya decidieron recordar, al menos con ocasión del veinticinco aniversario de cada muerte, a todas las personas asesinadas en Navarra. El primer recuerdo se hizo, con toda justicia, en Echarri Aranaz, y sirvió en parte para pagar la deuda moral que la sociedad navarra tiene con la familia Ulayar y con todas las víctimas.
El domingo fue un día bonito y ejemplar. Nueve años después del asesinato de un convecino, el colectivo ciudadano Vecinos de Paz de Berriozar recordaba de nuevo a su vecino, a su ciudadano, a su amigo Francisco Casanova teniendo también un emocionado y merecido recuerdo con la abuela del pamplonés de nacimiento y mallorquín de adopción. Diego Salvá, guardia civil asesinado hace unos días .
Es este un ejemplo que creo único en España. No conozco, lo cual no quiere decir que no exista, otro caso en el que la sociedad civil, año tras año, y van nueve, sigue recordando a un militar asesinado por ETA. Solo existe un caso parecido, precisamente en Leiza, donde desde 2002 no se ha dejado de recordar por medio de parte de sus vecinos al guardia civil asesinado Juan Carlos Beiro Montes, al principio en un acto organizado por sus compañeros, actualmente por un grupo de personas no dispuestas a olvidar.
El presidente del Gobierno de Navarra, la delegada del Gobierno, los líderes de UPN, PSOE, CDN, miembros del PP e incluso miembros de Batzarre acudieron al homenaje.
No se ustedes, pero a mí, recordando el desprecio, el olvido y la marginación que conocí en mi infancia hacia estos servidores públicos asesinados, el recuerdo de nuevo a Francisco Casanova me parece un ejemplo de compromiso y coherencia de la sociedad civil y un soplo de aire fresco, un espacio ganado a la libertad.
El valor de recordar.
No quedan lejos los tiempos en los que un policía, militar o guardia civil asesinado en Navarra o País Vasco era despedido poco menos que de forma clandestina, y olvidado a los pocos días u horas, tanto ellos como sus familias.
Tras el asesinato de Gregorio Ordoñez los partidos políticos decidieron recordar a sus muertos asesinados en cada aniversario. En Navarra, nunca ha faltado un justo y agradecido recuerdo a Tomás Caballero y a José Javier Múgica.
Hace unos años, un grupo de personas comprometidas pertenecientes a Libertad Ya decidieron recordar, al menos con ocasión del veinticinco aniversario de cada muerte, a todas las personas asesinadas en Navarra. El primer recuerdo se hizo, con toda justicia, en Echarri Aranaz, y sirvió en parte para pagar la deuda moral que la sociedad navarra tiene con la familia Ulayar y con todas las víctimas.
El domingo fue un día bonito y ejemplar. Nueve años después del asesinato de un convecino, el colectivo ciudadano Vecinos de Paz de Berriozar recordaba de nuevo a su vecino, a su ciudadano, a su amigo Francisco Casanova teniendo también un emocionado y merecido recuerdo con la abuela del pamplonés de nacimiento y mallorquín de adopción. Diego Salvá, guardia civil asesinado hace unos días .
Es este un ejemplo que creo único en España. No conozco, lo cual no quiere decir que no exista, otro caso en el que la sociedad civil, año tras año, y van nueve, sigue recordando a un militar asesinado por ETA. Solo existe un caso parecido, precisamente en Leiza, donde desde 2002 no se ha dejado de recordar por medio de parte de sus vecinos al guardia civil asesinado Juan Carlos Beiro Montes, al principio en un acto organizado por sus compañeros, actualmente por un grupo de personas no dispuestas a olvidar.
El presidente del Gobierno de Navarra, la delegada del Gobierno, los líderes de UPN, PSOE, CDN, miembros del PP e incluso miembros de Batzarre acudieron al homenaje.
No se ustedes, pero a mí, recordando el desprecio, el olvido y la marginación que conocí en mi infancia hacia estos servidores públicos asesinados, el recuerdo de nuevo a Francisco Casanova me parece un ejemplo de compromiso y coherencia de la sociedad civil y un soplo de aire fresco, un espacio ganado a la libertad.
Vaya por delante que la actual Ley 32/1999, de 8 de octubre, de Solidaridad con las víctimas del terrorismo supuso un avance extraordinario en la protección de la dignidad y derechos de las víctimas del terrorismo.
Además de definir quién es víctima del terrorismo, aspecto éste que hasta la citada Ley no estaba convenientemente regulado, y de dotar a las víctimas de una distinción honorífica que todos debieron tener, aportaba dos novedades fundamentales: En primer lugar garantizaba una indemnización para todas las víctimas del terrorismo, que quedó fijada en aquel momento en un mínimo de 21.000.000 de pesetas, actualizables según IPC anual y en segundo lugar, la decisión de que fuera el Estado quien hiciera frente a esas cuantías, intentando con posterioridad que el condenado por los hechos concretos devolviera la cuantía al Estado.
Hasta la aprobación de la Ley, ninguna percepción económica recibían las víctimas. Aunque existiera condena contra los asesinos, estos eran siempre sospechosamente insolventes, y las víctimas nunca llegaban a recibir las cuantías indemnizatorias fijadas en Sentencia.
El problema que se presenta ahora es el siguiente: En los casos en los que una sentencia firme condena a los autores de un crimen terrorista, el Estado complementa la diferencia económica existente entre lo ya abonado y lo fijado en la sentencia.
Supongamos que la víctima percibió los 138.000 euros por el asesinato de un ser querido. Detenidos los autores y condenados por los hechos, la Audiencia Nacional fija unas indemnizaciones que, por casos de muerte, superan actualmente los 450.000 euros. El Estado abona la diferencia entre los veintiún millones de pesetas ya abonadas y los 450.000 euros dictados en sentencia.
Sin embargo, si el crimen no es resuelto y no hay condena, la única indemnización que se recibe es la básica. Por eso, la nueva Ley intenta que, exista o no condena firma, todas las víctimas cobren cantidades equivalentes sin necesidad de esperar, en ocasiones más de 10 años para que se celebre el juicio. Se evita así el que además de la tremenda angustia por la pérdida de un ser querido, y la frustración de no saber quién y cómo acabó con su vida, este hecho resulte a la postre un elemento de desigualdad respecto a otros familiares.
Sea bienvenida esta Ley que partiendo del necesario reconocimiento a las víctimas del terrorismo, facilita gestiones, aumenta indemnizaciones, anticipa cobros y es más justa en el sentido de evitar diferencias entre casos iguales.
En las primeras horas de la tarde de ayer la guardia civil detuvo en Mondragón a dos presuntos miembros de ETA.
Estos presuntos miembros de ETA han sido identificados como Igor Portu Juanena y Martín Sarasola, de entre 29 y 30 años, y ambos vecinos de Lesaka.
En las primeras horas de la tarde de ayer la guardia civil detuvo en Mondragón a dos presuntos miembros de ETA.
Estos presuntos miembros de ETA han sido identificados como Igor Portu Juanena y Martín Sarasola, de entre 29 y 30 años, y ambos vecinos de Lesaka.
Según fuentes de la investigación la misma podría estar relacionada con la detención del presunto liberado de ETA Gorka Lupiañez Mintegi, arrestado también por la Guardia Civil hace hoy justo un mes en Berriz, y al igual que los anteriores armado en el momento de la detención.
Según los primeros datos de que dispongo, en los tres casos las armas proceden del robo a un depósito de armamento francés realizado en verano, y en el caso de las detenciones de ayer, los expertos en seguridad del estado creen que acababan de recibirlas, ya que se encontraban envueltas en celofán. Estas dos armas eran revólveres, poco utilizados por ETA en los últimos años en los que, fundamentalmente, se abastecían de pistolas del calibre 9 milímetros parabellum.
Los expertos en lucha antiterrorista destacan la edad de los detenidos, cerca de treinta años, más elevada de lo que supone la media en estos casos, así como la ausencia de actividades relevantes vinculadas con el entorno terrorista antes de su detención.
El hecho de que la misma se produjera en Guipúzcoa y sus integrantes fueran naturales de Lesaka, Navarra es así mismo relevante, ya que cuando fue detenido hace un mes Lupiañez se especuló que perteneciera a un talde cuya función era dar relevo al que ha estado actuando desde el verano fundamentalmente en Vizcaya. Los expertos consideran ahora la posibilidad de que se tratara de un grupo totalmente independiente del anterior y con un marco de actuaciones centrado en Guipúzcoa y Navarra, al uso con el modus operandi de ETA.
Por último,las mismas fuentes no descartan que la misión de ambos fuera la de trasladar las armas incautadas,ni que las acabaran de recibir hacía poco tiempo de un enlace.
Sábado, 21 de noviembre
Francisco Rubiales
Rufino Soriano Tena
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Pedro Fernández Barbadillo
Manuel Molares do Val
Jesús Montesinos
José Luis Palomera Ruiz
Antonio Javier Vicente Gil