En algunas ocasiones, gracias a los documentos intervenidos en actuaciones antiterroristas, es posible llegar a saber cual es la estrategia y el calendario a seguir por la banda terrorista ETA.
Hace un año, supimos que en las conclusiones del proceso de debate interno de E.T.A,difundidas entre su militancia a lo largo del verano de 2.008, se afirmaba que
“…Para desgastar la referencia y la dependencia que existe hacia las
Instituciones que provienen del marco particionista, será imprescindible
crear otra referencia institucional y política en el abertzalismo y en las bases
de la Izquierda Abertzale. Ello nos podrá facilitar el que haya condiciones
reales para dar saltos políticos “.( copia textual del documento DE CARA AL FUTURO CARACTERIZACION DE LA FASE POLÍTICA, intervenido a integrantes del grupo de ETA “HEGO HAIZEA”).
Es decir, batasuna debía ir perdiendo peso a favor de “otra” referencia institucional. Intentemos ver cómo entiende ETA que debe ser dicha referencia.
En Diciembre de 2.008, E.T.A. elaboró un proyecto de carácter “político-militar”, en el que, junto a la acción terrorista, incluía la propuesta de una convergencia entre la IZQUIERDA ABERTZALE y distintos agentes políticos y sociales soberanistas, fundamentalmente el partido político EUSKO ALKARTASUNA, para formar una “alianza estratégica nacional” que colaboran en la presión para forzar al Estado español a asumir un nuevo proceso de negociación y que, una vez abierto,impusiera el reconocimiento del derecho de autodeterminación.
Así consta en el documento titulado “HERRI ANTOLATUAREN
ESTRATEGIA INDEPENDENTISTA BATERANTZ”, intervenido en
Francia a los presuntos miembros de ETA, Ekaitz Sirvente Auzmendi, Itziar Plaza Fernández, Asier Borrero e Iurgi Garitagoitia Salegui, el 10 de abril de 2009.
Sigue diciendo ETA “«En el momento que el nivel de compromiso con la iniciativa de Nación Organizada haya alcanzado sus objetivos, será el instante en que se detenga la acción directa para recoger los frutos. Para conseguir guiar a la Nación Organizada por la senda del proceso democrático, hay que
constituir una dirección unificada. En ese momento ETA dejará las armas y
adoptará un acuerdo de compromiso con los representantes de la Nación
Organizada.”
Es decir, ETA tutelará con sus armas este proceso, hasta la creación de un nuevo referente político social en el que ya sabemos que ETA cuenta con EA y con los sindicatos, pudiendo después abandonar las armas pero con la condición seguir aportando su doctrina en el nuevo órgano.
Sin embargo, ETA sigue buscando socios para su proyecto, así, en otro documento incautado se lee textualmente : «Para que este paso se dé, es necesario tiempo y también condiciones. Lo primero es romper la falsa dependencia que tienen algunos para con las acciones armadas de ETA . En especial EA, ARALAR, AB y ELA. La Organización les hace un llamamiento para que se integren en el espacio de lucha que supone Nación Organizada. Tiene que dar pasos en la confrontación Euskal Herría – Estado».
Es decir, ETA cuenta con los partidos y el sindicato nombrado para la creación del nuevo referente, si bien pide que éstos abandonen las críticas a la lucha armada de ETA.
Mientras esta unión va calando, ETA propone hacer parones, treguas encubiertas temporalmente definidas. Veamos como lo definen ellos en sus propios escritos, para que el lector vea que el análisis no es fruto de la suposición, sino de la información.
“dentro de la iniciativa, hay que desarrollar una línea de comunicación y contactos con los distintos agentes, más profunda”, con el objetivo de “constituir una nueva mayoría social que sirva de base para superar el actual marco jurídico político” y, como incentivo para ello, se plantea “ofrecer una serie de parones en la lucha armada para que la iniciativa Nación Organizada ( entiéndase conjunto de fuerzas nombradas) pueda desarrollar los compromisos necesarios”, es decir, periodos de inactividad
terrorista hasta que se suscriban los acuerdos necesarios, pero, sin que éstos
conlleven forzosamente el abandono de la violencia terrorista, cuestión que E.T.A. ha venido a confirmar con posterioridad a través de los comunicados de Abril y Septiembre de 2.009, en los que advierte que “mientras no se pase de los discursos a los hechos en los pasos para levantar un muro que detenga la represión y los ataques de los Estados y para llevar a este pueblo a un
escenario de autodeterminación, que nadie le pida a ETA que renuncie a la
lucha con las armas para hacer frente al enemigo” y que “mientras el
enemigo de Euskal Herria se afane en la vía de negación y represión de
Euskal Herria, ETA confirma su compromiso de continuar con firmeza con
las armas en la mano”.
«Establecer un plazo de seis meses para observar los resultados. Cada
parón ha de servir para impulsar el proceso democrático en Euskal Herria.
Los alto el fuego que se produzcan, tienen validez únicamente de cara a
Euskal Herria. (es decir las acciones terroristas continuarían en el resto de
España).Podríamos realizar acciones en España puntuales, pero no ofensivas:
para que la cuestión no se refleje como un simple conflicto armado y militar
entre España y la Organización». Todo lo expuesto se expone de forma iteral en el Auto de 16-10-2009 del Juez Baltasar Garzón.
Para conseguir estos objetivos, ETA planea iniciativas orientadas a “aglutinar las fuerzas de los sectores independentistas y construir un bloque independentista popular, construyendo un polo alternativo influyente que haga frente a los que quieren responder a la opción de un cambio político con un nuevo fraude político”.
La mayor novedad de esta nueva intentona de unión de fuerzas nacionalistas es la exclusión, por primera vez, del P.N.V: «La izquierda abertzale, más de una vez ha hecho peticiones para la reunificación de fuerzas abertzales, siempre en los momentos más importantes: Txiberta, Lizarra-Garazi, Bergara...Al contrario, esta petición de ahora tiene una diferencia grande: la marginación del PNV (más concretamente la automarginación). Por lo tanto, ese ofrecimiento para formar un bloque independentista, va dirigido a los restantes ámbitos abertzales (agentes políticos, sociales y sindicales) y no al PNV. Ese bloque necesitaría como base un acuerdo político de mínimos. El
aspecto principal de ese acuerdo sería el no al fraude político y, por lo tanto,
negar la reforma de un marco que no estaría basado en los derechos de
Euskal Herria. Aparte de eso, ese acuerdo tendría que llevar consigo
necesariamente la estrategia nacional y el compromiso para trabajar
coordinadamente en la construcción nacional».
Ya tenemos más datos. El nuevo referente abertzale debe contar con el resto de fuerzas del mismo ámbito político, marginar al PNV y ser tutelado por ETA, tal y como se desprende de la propia documentación interna de la organización que hemos ido remarcando.
Los objetivos de esta convergencia soberanista, según este documento, son:
•«Disputar y quitar al PNV tanto la hegemonía en el ámbito
abertzale como el estatus de primer interlocutor con el Estado.
•Poner a nuestro favor la correlación de las fuerzas con el Estado.
•Articular los sectores populares que están a favor de un estado
propio y activarlos en diferentes quehaceres para la construcción
nacional.
•Tener bien estructuradas y fortalecidas las fuerzas soberanistas independentistas de cara al proceso de negociación que tendrá que ponerse en marcha antes o después con el Estado».
Estas cuatro iniciativas aparecen también reseñadas en un documento
intervenido auna de las integrantes de Bateragunea, en el que, además, consta un capítulo titulado “BASES PARA LA INICIATIVA POLÍTICA DE LA
IZQUIERDA ABERTZALE”, dentro del que se incluyen los siguientes ejes:
•Gestión de la posición de la izquierda abertzale
•Acumulación de fuerzas y liderazgo de la reivindicación del
cambio político
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•Línea armada
•TAV (Tren de Alta Velocidad)
Véase que es una constante de ETA referirse a una negociación “inevitable “con el Estado.
Ahora tenemos que analizar si alguna parte de esta teoría que ETA ha plasmado en sus papeles ha sido llevada a cabo, es decir, ¿ETA a contactado con sus interlocutores y les ha explicado sus planes? A día de hoy no tengo pruebas del contacto con Aralar, partido hacia el que ETA sigue teniendo reticencias, si bien es cierto que resulta curiosa la marginación del PNV en la nueva estructura de NABAI que dicho partdo ha pactado con EA, y que, conscientemente o no, va en la misma línea que propiciaba ETA de aislar a dicho partido y que ya he mencionado anteriormente. Pero sí podemos afirmar que lo ha hecho con EA, a quien denomina, en referencia a su anagrama Hostoa:
En su documento KOMUNIKAZIO OROKORRA 0906 , correspondiente a Junio de 2.009, en el que susautores (responsables de ETA) afirman que “la opción de Hostoa estaba diseñada dentro de una dirección clara: en una articulación de fuerza independentista, en una unión de fuerzas a favor de la independencia, pero,¿la Izquierda Abertzale ha trabajado en esa dirección con Hostoa?, ¿lehemos explicado a Hostoa la propuesta tan bien como era necesario?”.Es decir, y según afirma el propio Juez Garzón, “los integrantes del BATERAGUNE han llevado a cabo contactos con HOSTOA (EUSKO ALKARTASUNA), pero bajo la dirección de E.T.A. y en representación de E.T.A., que cuestiona cómo se ha gestionado esa delegación.”
Los responsables de E.T.A. vuelven a incidir en el objetivo prioritario del documento titulado “HERRI ANTOLATUAREN ESTRATEGIA INDEPENDENTISTA BATERANTZ”, de Diciembre de
2.008, sobre la constitución de una “alianza independentista”. Hacen una planificación a cinco años con los siguientes puntos:
•Reflexión sobre la estrategia de la Construcción Nacional:
Prioridades y filosofía.
•Apuesta para unificar fuerzas a favor de los derechos nacionales
de Euskal Herria. (Acuerdo Democrático N).
•Apuesta para articular la conciencia y la ola independentista
(Alianza Independentista).
•Línea para responder y denunciar los ataques de los Estados.
Desprestigio del Estado.
Pero advierten que si el estado no negocia, ETA sigue que seguir ejerciendo su labor. “y sí en los próximos seis años por parte del Estado no hay una mínima voluntad, ¿qué vamos a hacer?, ¿qué es lo que va a ir más allá de la alianza independentista y del acuerdo nacional de la Izquierda Abertzale de la práctica política?, ¿esperar?, ¿admitir que estamos en crisis hasta que se dé un alto al fuego?».
Visto qué quiere ETA, cómo lo quiere, y para con quién se ha puesto en contacto, debemos saber cual es el objetivo próximo, inmediato, al que va destinada esta estrategia de unión de fuerzas. ETA como siempre, plasma este objetivo en sus papeles:
En documento “AURRERA BEGIRAKO ILDOA, FASE POLITIKOAREN EZAUGARRITZEA/LÍNEA DE CARA AL FUTURO ,CARACTERIZACIÓN DE LA FASE POLÍTICA”) se aclara el asunto:
Para este “movimiento social” soberanista se fijan dos objetivos
concretos:
•Uno, garantizar la concurrencia en las elecciones municipales y forales de
2.011.
•Y otro, actuar como mecanismo de presión para forzar un nuevo proceso
de negociación, junto a distintas instancias internacionales.
Es decir, este acercamiento de ETA a Aralar y PNV está basado en conseguir la concurrencia en las elecciones de 2011 y en conseguir una negociación con el Gobierno.
Ahora falta por saber cual va a ser la respuesta de EA, aunque está claro que ya ha accedido a tener contactos con batasuna, y de Aralar. Tendrán que ver si comparten la estrategia de ETA, si negocian los planes de ETA o siguen un camino independiente. La mejor de las opciones sería que se aceptara un frente común realmente democrático, que rechace la lucha armada y a la propia ETA, autora de la estrategia, lo cual sería políticamente posible y legalmente tolerable. Pero si no hay un rechazo total a ETA y a la actividad armada, la sensación que más de uno va a tener es que le están haciendo el juego a la banda terrorista.
Aquí han quedado expuestos los planes de ETA. El tiempo nos dirá si EA y Aralar los aceptan. Lo que a partir de hoy no podrán decir es que no sabían que esta estrategia es una estrategia de ETA y que ETA se reserva un papel fundamental en el desarrollo del proceso.
Miércoles, 30 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez