Máxima expectación sobre ETA y sun repercusión política en Navarra.
A finales del presente mes de enero o principios del mes de febrero concluirá el proceso de reflexión de la izquierda abertzale de cara a su futuro, procedimiento que puede traer novedades.
Los posibilitas, mayoritarios en batasuna, y que tal vez mantengan discretos contactos con el Gobierno a la hora de plantear su estrategia, parece que van a decidirse por un camino político y apartado de la violencia, tal y como les sugerirían sus interlocutores gubernamentales, con el fin de poder presentarse a las futuras confrontaciones electorales dentro de un polo soberanista legal que mantuviera las reclamaciones de autodeterminación históricas en la izquierda abertzale. Otegui y Díaz Usubiaga lideran esta posición y parecen decididos a no abandonar su postura, por lo que, muy posiblemente, la ruptura en el MLNV entre el sector político y ETA está cantada.
Paralelamente ETA se opone a esta solución. Sus 210 miembros en activo decidirán mayoritariamente proseguir con el camino de las armas, arropados por la mayoría del colectivo de presos que suma prácticamente 740 terroristas encarcelados a los dos lados de la frontera. SEGI apoyaría la línea de ETA.
Con el objeto de hacer valer su fuerza y capacidad de modificar decisiones, se espera durante este mes o principios del que viene un atentado de impacto, sin descartar un secuestro, que haga recuperar protagonismo a la banda y moral a sus seguidores.
A nivel político, en Navarra, esto daría lugar a la posible vuelta a las instituciones de un polo soberanista donde se incluirían la mayoría de los actuales miembros de batasuna, probablemente en unión o coalición con EA, pero no con Aralar, que vería así al tiempo frustradas las posibilidades políticas de Nafarroa Bai tanto por la pérdida de un socio, EA, como por la aparición en el panorama político de una fuerza a su izquierda que inevitablemente le restará votos y protagonismo y radicalizará las distancias en el parlamento navarro.
Así pues se espera un aumento del voto nacionalista, si bien fragmentado y dividido, lo mismo que ocurrirá con las fuerzas más conservadoras, donde UPN y PP volverán a competir entre sí. Muy posiblemente CDN e IU paguen parte de la factura de este nuevo marco electoral.
Viernes, 17 de febrero
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla