Que unos cuantos exaltados piden en un campo de fútbol cuando se interpreta el himno nacional de su Pais, en presencia de sus Reyes, no deja de ser más que una anécdota que demuestra hasta donde hemos llegado con esto de los paises y las nacionalidades.Probablemente seamos el único Pais civilizado que creamos oportuno, gracioso o reivindicativo pitar a los acordes de nuestro propio himno nacional.
Pero que el responsable de la retransmisión ignore que está sonando el himno y conecte con otro lugar, tal vez para que no se vieran los incidentes, tal vez para que no se oyera el himno, es un error intolerable. Institucionalmente el himno es sagrado, siempre ha sido retransmitido y no hay una sola explicación que justifique esta censura encubierta realizada por los responsables de la restransmisión del partido de marras.
Solo caben dos salidas y seguro que una de las dos se tomará, o la dimisión del responsable o su cese fulminante.
En un Pais serio, con la Bandera y el Himno, no se juega desde los poderes públicos.
Martes, 10 de noviembre
Pedro Fernández Barbadillo
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel
JUAN JULIO ALFAYA
José Luis Palomera Ruiz
Juan Fernandez Krohn
Miguel Torres Galera
Vicente A. C. M.
Francisco Rubiales
Julio César Izquierdo