Cada día que pasa parece más factible la posibilidad de que alguien, desde el gobierno, esté diseñando una estrategia tendente a que parte de la banda terrorista ETA abandone las armas.
Solo en ese sentido se entiende la política de acercamientos y alejamientos que está realizando el ministerio de interior respecto a los presos de la Banda terrorista.
El epicentro de este movimiento es la cárcel de Zuera, donde interior está acercando a los miembros de ETA de mayor relevancia contrarios a seguir con la violencia.
Nadie acerca a un terrorista si no es a cambio de algo, no tiene sentido. Y ese algo, es sin duda, una ventaja, ya sea para el País, ya sea política para el propio partido, y tiene un nombre, escisión.
Para que esto se produzca es necesario que se produzcan contactos bien con una parte de la banda terrorista, bien con estos presos de forma individualizada, pero no lo duden, el Gobierno está hablando, sino negociando, con miembros de ETA.
Si el objetivo de estas conversaciones es la creación de una escisión en la banda terrorista ETA a coste 0, tienen mi aplauso. Si la operación tiene algún coste, como pueden ser beneficios penitenciarios, terceros grados o indultos, debiéramos saberlo todos los españoles puesto que a todos los españoles nos agredieron los ahora acercados. Si además tiene un coste político, por mínimo que sea, las conversaciones deben cesar de inmediato para seguir con la vía policial que tan buenos resultados está dando.
Es cierto que la única posibilidad que existe de que ETA deje de una puñetera vez las armas es una escenificación ridícula; que se lo pida su propia gente. Tal vez sea esto lo que se está urdiendo, es muy probable.
En el plano político solo existen dos posibilidades: O que ETA abandone la violencia, en cuyo caso podrían legalizarse nuevos retoños del viejo árbol de Herri Batasuna, o que surja una nueva formación política abertzale que, esta vez sí, sin trampas ni cartones, rechace de salida el uso de la violencia. Esta segunda alternativa me parece la más probable, englobada dentro de una iniciativa abertzale, al estilo NABAI en Navarra, donde el lugar del PNV lo ocuparía este nuevo partido proveniente de una escisión.
En cualquier caso, aunque la capacidad operativa de ETA está en sus horas más bajas, aunque se materialice esta posible escisión, ETA mantendría capacidad de atentar mortalmente.
Este es el escenario que intuyo, y así se lo cuento.
Jueves, 16 de febrero
Antonio Javier Vicente Gil
José Pómez
Carlos Ruiz Miguel
Pedro Fernández Barbadillo
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Raúl González Zorrilla
Pedro Rizo