En los próximos meses se va a hacer evidente la situación de deterioro que, fruto de la actual estrategia antiterrorista, viene sufriendo en mundo de ETA.
Arnaldo Otegui, en libertad a pesar de tener pendientes distintas causas, ha apostado por una vía posibilista de hacer política. Las bases de la izquierda abertzale apoyan la decisión, a excepción de la debilitada Segi. Un sector del frente de presos le respalda igualmente. Históricos dirigentes de la banda manifiestan en notas internas que si no se puede mantener una lucha armada de nivel, “es necesario cerrar la barraca”.
Al mismo tiempo, el diario Gara da espacio y no escatima un buen trato al líder abertzale, a pesar de que sus consignas van en contra de las del sector más radical de ETA.
La izquierda abertzale sabe que no va a ser posible un nuevo proceso como el de 2007, y Rubalcaba se lo recuerda día a día a golpe de detención en la cúpula. Estas detenciones no afectan, casualmente, a históricos dirigentes como el sexagenario Josu Ternera, abiertamente favorable al diálogo y al fin negociado de la lucha armada. Pero en esta ocasión existe un punto previo para poder empezar unos contactos: El abandono definitivo por parte de toda la banda terrorista ETA, o de un sector importante de la misma, de la lucha armada. Otegui sabe que, en esta ocasión, ellos deben dar el primer paso y el único paso que pueden dar es ese.
Trabajan ahora en la creación de un frente abertzale sin el PNV, con el intento de controlar el ascenso meteórico de Aralar en contra de sus intereses, en el que se integrarían tal vez la propia Aralar y Eusko Alkartasuna. Este frente podría acabar siendo una plataforma desde la que se pudiera evitar el ostracismo político y el lanzamiento de una nueva petición de tregua a ETA, desde dentro, única opción de que la banda atienda a las reclamaciones.
ETA sigue estudiando puntos débiles e intenta formar en 24 horas a sus militantes en el despreciable arte de matar. No pueden llegar a una posibilidad de diálogo sin muertos sobre la mesa. La presión interna y las disidencias con su postura de seguir matando pueden propiciar, precisamente, un mayor esfuerzo en conseguir un atentado de impacto, que no se vislumbra, desgraciadamente, lejano.
En medio de esta situación, el Fiscal General del Estado, el mismo que dijo que quizá habían sido demasiado duros en alguna de las ilegalizaciones de ANV en las municipales y Autonómicas de 2007, y que solo un año después tuvo que ilegalizar a todo el partido, viene ahora a quejarse de la actuación de la Policía Nacional, a quien acusó de trabajar solo para el juez Garzón. Como respuesta, la Policía Nacional, mediante un extraordinario trabajo de seguimiento en Alava, detiene al número uno del entramado militar de ETA, a un presunto jefe de comandos jefe , a otro presunto terrorista en Francia, y a otros seis presuntos terroristas en el País Vasco, consiguiendo el mayor éxito que un cuerpo de seguridad puede cosechar; detener un comando terrorista antes de que comience a atentar.
Ya habían conseguido igual éxito en octubre con la detención del nuevo Nafarroa.
Obras son amores señor Pumpido, y entre otros, usted tiene un don claramente reconocido: El de la inoportunidad.
Lunes, 23 de noviembre
JUAN JULIO ALFAYA
Jesús Montesinos
Pedro Fernández Barbadillo
Institución Futuro. Think tank independiente
Carlos Ruiz Miguel
Antonio Javier Vicente Gil
David Millán
Antonio Florido Lozano
Rufino Soriano Tena
Francisco Rubiales