Los meses de octubre, noviembre y diciembre resultaron nefastos para la organización terrorista ETA, ya que supusieron, además de la detención de diversos miembros y la desarticulación del nuevo Navarra, la caída de la cúpula militar en dos ocasiones.
Sabemos que tanto Txeroki como Iriondo, entre otras, tenían informaciones detalladas de objetivos para ser asesinados en Navarra.Al menos tres de ellos militan ahora en el PP, tres en el PSOE uno en UPN, y otros objetivos son miembros de los cuerpos de seguridad, por lo que el avanico parece inmenso.
En el País vasco el objetivo prioritario se cierne en las cercanías del PNV. De esta forma se ha atentado contra la televisión pública vasca y la ertzaina. Obviamente, siguen siendo objetivos los empresarios que se niegan a pagar el impuesto revolucionario, que ha sufrido una bajada de peticiones en diciembre y enero, los medios de comunicación, como expresó ETA en su último comunicado y los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Incluso no habría que descartar un atentado directo contra el PNV, entre otras cuestiones, porque sus dirigentes locales son de los pocos políticos que pueden permitirse, hasta ahora, el lujo de pasear sin protección policial por su tierra, y eso les convierte en un objetivo asequible para unos pistoleros que han optado por ir a lo más fácil.
Con este panorama, y sabiendo de la necesidad imperiosa de ETA de demostrar que sigue viva, a pesar de haber perdido una vez más a su nueva dirección, y a la más que probable ilegalización de su nueva marca electoral,y considerando que apenas resta algo más que un mes para los comicios vascos, podemos preveer la posibilidad de atentados, más probables en Vizcaya y Guipúzcoa, pero no descartables en ningún otro lugar de España, y posiblemente en viernes o fin de semana, combinando la explosión de fuertes cargas explosivas con la colocación de artefactos trampa y el intento de asesinato de un objetivo más selectivo.
Sin embargo, a pesar de este nuevo intento desesperado, ETA está, política y militarmente en una situación de debilidad desconocida desde los ´meses anteriores al proceso de Burgos. Existe disidencia en las cárceles y en los familiares de determinados presos, junto con activas gestiones con los mismos por medio de influyentes personas del mundo abertzale no miembros de Batasuna ni de sus marcas. Será interesante ver en que quedan estas gestiones.
Jueves, 26 de noviembre
José Pómez
JUAN JULIO ALFAYA
Avelino Vallina
Juan Fernandez Krohn
Julio César Izquierdo
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val