La estructura militar de ETA ha sufrido una serie de duros golpes de los que tardará en recuperarse, pero el principal problema l que se enfrenta la banda terrorista es a la fuerte crítica interna.
Los viejos militantes no se sienten identificados con esta nueva generación de “Txerokis” que no tienen otro razonamiento que el de las armas, y las disensiones empiezan a conocerse.
El Gobierno está utilizando los mecanismos a su alcance para minar la moral de combate de la organización, ya por los suelos desde hace años, y comienza a acercar al País Vasco a los que disienten, casi una docena en sesenta días. El mensaje está claro, quien se separa de la línea dura y sin sentido del ala radical, gozará de los beneficios previstos en la Ley.
La izquierda abertzale prácticamente no existe de hecho, no tiene fuerza ni presencia social, no recibe consignas. Se siente sola y huérfana.
Importantes dirigentes de esta Izquierda Abertzale trabajan desde hace meses en la creación de una mesa, a la que probablemente denominarán mesa de Maltzaga, con otros partidos, lo que les permitirá o bien comparecer a un proceso electoral o bien dejar las bases sentadas para una nueva propuesta parecida al pacto de Estella. Pero existe una novedad muy significativa: Al parecer, han decidido renunciar a la violencia, y por lo tanto, estos antiguos dirigentes se han apartado tácitamente del control de una ETA descontrolada.
Es muy probable que ETA, como huida hacia delante, intente teñir de sangre las calles de este País lo antes posible. Pero también les avanzo que es casi seguro que las detenciones de Aitzol Iriondo y sus lugartenientes no sean las últimas del año. Para ello hay mucha gente trabajando con plena dedicación.
Mientras, llama poderosamente la atención que un supuesto irreductible gudari como Aitzol Iriondo, de quien se investiga si fue uno de los autores materiales, entre otros, del asesinato a quema ropa de dos guardias civiles desarmados en Capbretón, se orinara encima, tal y como ha informado la agencia Colpisa, en el momento de su detención tras tratar de sacar su inseparable pistola. Parece que el valor desaparece cuando la persona que tienes en frente también lleva un arma en la mano. Y desaparece como en este caso, hasta el punto de hacer el más absoluto de los ridiculos. ¡Vaya generación de terroristas estos Txerokis!Los unos drogadictos, detenidos con cien gramos de costo y los otros con debilidad en los esfínteres cuando son detenidos por una policía de la que no pueden decir precisamente que les dispense un trato que no sea absolutamente correcto.
¿Que pensarán de ellos los Viejos etarras todavía presos por matar traficantes en unos tiempos duros de verdad?
Sábado, 18 de febrero
Pedro Fernández Barbadillo
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel