Advertía el pasado día 15 en este mismo lugar que existían datos para preconizar una nueva y dura campaña de atentados, como así ha sucedido.
ETA tiene una infraestructura amplia y cerrada en Vizcaya, formada por al menos dos taldes legales en Vizcaya y otro talde en Guipúzcoa, encabezados por dos o más liberados, entre ellos alguno huido de anteriores operaciones contra este mismo comando.
Lo importante del caso es la capacidad para robar al menos tres vehículos distintos en sitios diferentes y diferentes días en el País vecino . Esto nos indica que no menos de 20 terroristas han podido llegar a actuar en este atentado, si tenemos en cuenta a los encargados de los robos, a las personas que les dan seguridad mientras materializan el robo, a los que recogen el coche robado para llegar hasta el lugar donde se monta la bomba, que no suelen ser los mismos que han efectuado el robo, a las personas que fabrican el explosivo, a los que trasportan los tres coches, a los que actúan como lanzadera de los mismos y a quienes finalmente los colocan.
Esto significa una seria reorganización del aparato logístico sustentada además en la rearticulación de uno o varios comandos en territorio Español.
Extraña el atentado de Ondarroa. Son muchos los documentos en los que se insiste en no utilizar el coche bomba en el País Vasco, en especial en localidades de amplio espectro abertzale, por temor a los daños colaterales que el atentado pueda tener y sus consecuencias. Ondarroa es uno de los pueblos más abertzales del País Vasco, y extraña por lo tanto el método empleado.
También extraña la dinámica de su realización, pensada para matar al mayor número de agentes posible. No tiene lógica que se avise de la colocación de una bomba contra una casa cuartel o unos juzgados, posibilitando el desalojo, y no solo no se avise, sino que se provoque la salida de las personas que están dentro de la comisaría para provocar el mayor número de muertes.
La Ertzantza es enemigo prioritario y van a seguir intentado atacarla. Tendrán que evolucionar el tipo de atentados, puesto que los buenos protocolos de seguridad aprobados por la consejería de interior del Gobierno Vasco, y las fuertes medidas de seguridad de sus comisarías dificultan un ataque contra las mismas. En cualquier caso, quien escribe esto todavía recuerda en su retina la imagen de dos agentes de la Ertzantza, un hombre y una mujer, asesinados un 23 de noviembre en Beasain de disparos a bocajarro ejecutados por un comando, o la triste imagen del perrito floral que protege la entrada al museo Guguenhain de Bilbao con el cuerpo de otro agente del cuerpo sin vida tras recibir los impactos asesinos.
La implicación de tanta gente sin duda va a suponer que queden hilos sueltos de los que tirarán los agentes Franceses, pero es cierto que, en la actualidad quedan miembros de ETA con asesinatos en sus manos que pueden generar mucho dolor, máxime si siguen utilizando atentados del perfil de los de este fin de semana.
Organizar otra oleada de este tipo puede costarles entre diez y quince días, por lo que sería factible que, si las fuerzas y cuerpos de seguridad no lo evitan, antes de mediados de octubre vuelvan a explosionar un coche bomba.
Entretanto, no se descarta que vuelvan a intentar colocar bombas lapa en vehículos de policías, militares o políticos. En este último sector, sobre todo en los fines de semana, fechas que utiliza ETA para atacar, se suele bajar mucho la guardia.
La ofensiva es una de las más serias intentada por ETA en los últimos años. De hecho, si la bomba lapa del policía hubiera explotado, y los ertzantzas de Ondarroa no hubieran actuado con tan impecable profesionalidad, en vez de un muerto podríamos estar llorando ahora no menos de media docena en un fin de semana.
Por lo tanto prevención y alerta. Cualquier dato, cualquier pista es buena para las Fuerzas de Seguridad del Estado. Acercándose el 12 de octubre, ETA intentará vestir de luto la fiesta de la patrona de la Guardia Civil. De todos depende que no lo consigan.
Análisis de los atentados de ETA
Advertía el pasado día 15 en este mismo lugar que existían datos para preconizar una nueva y dura campaña de atentados, como así ha sucedido.
ETA tiene una infraestructura amplia y cerrada en Vizcaya, formada por al menos dos taldes legales en Vizcaya y otro talde en Guipúzcoa, encabezados por dos o más liberados, entre ellos alguno huido de anteriores operaciones contra este mismo comando.
Lo importante del caso es la capacidad para robar al menos tres vehículos distintos en sitios diferentes y diferentes días en el País vecino . Esto nos indica que no menos de 20 terroristas han podido llegar a actuar en este atentado, si tenemos en cuenta a los encargados de los robos, a las personas que les dan seguridad mientras materializan el robo, a los que recogen el coche robado para llegar hasta el lugar donde se monta la bomba, que no suelen ser los mismos que han efectuado el robo, a las personas que fabrican el explosivo, a los que trasportan los tres coches, a los que actúan como lanzadera de los mismos y a quienes finalmente los colocan.
Esto significa una seria reorganización del aparato logístico sustentada además en la rearticulación de uno o varios comandos en territorio Español.
Extraña el atentado de Ondarroa. Son muchos los documentos en los que se insiste en no utilizar el coche bomba en el País Vasco, en especial en localidades de amplio espectro abertzale, por temor a los daños colaterales que el atentado pueda tener y sus consecuencias. Ondarroa es uno de los pueblos más abertzales del País Vasco, y extraña por lo tanto el método empleado.
También extraña la dinámica de su realización, pensada para matar al mayor número de agentes posible. No tiene lógica que se avise de la colocación de una bomba contra una casa cuartel o unos juzgados, posibilitando el desalojo, y no solo no se avise, sino que se provoque la salida de las personas que están dentro de la comisaría para provocar el mayor número de muertes.
La Ertzantza es enemigo prioritario y van a seguir intentado atacarla. Tendrán que evolucionar el tipo de atentados, puesto que los buenos protocolos de seguridad aprobados por la consejería de interior del Gobierno Vasco, y las fuertes medidas de seguridad de sus comisarías dificultan un ataque contra las mismas. En cualquier caso, quien escribe esto todavía recuerda en su retina la imagen de dos agentes de la Ertzantza, un hombre y una mujer, asesinados un 23 de noviembre en Beasain de disparos a bocajarro ejecutados por un comando, o la triste imagen del perrito floral que protege la entrada al museo Guguenhain de Bilbao con el cuerpo de otro agente del cuerpo sin vida tras recibir los impactos asesinos.
La implicación de tanta gente sin duda va a suponer que queden hilos sueltos de los que tirarán los agentes Franceses, pero es cierto que, en la actualidad quedan miembros de ETA con asesinatos en sus manos que pueden generar mucho dolor, máxime si siguen utilizando atentados del perfil de los de este fin de semana.
Organizar otra oleada de este tipo puede costarles entre diez y quince días, por lo que sería factible que, si las fuerzas y cuerpos de seguridad no lo evitan, antes de mediados de octubre vuelvan a explosionar un coche bomba.
Entretanto, no se descarta que vuelvan a intentar colocar bombas lapa en vehículos de policías, militares o políticos. En este último sector, sobre todo en los fines de semana, fechas que utiliza ETA para atacar, se suele bajar mucho la guardia.
La ofensiva es una de las más serias intentada por ETA en los últimos años. De hecho, si la bomba lapa del policía hubiera explotado, y los ertzantzas de Ondarroa no hubieran actuado con tan impecable profesionalidad, en vez de un muerto podríamos estar llorando ahora no menos de media docena en un fin de semana.
Por lo tanto prevención y alerta. Cualquier dato, cualquier pista es buena para las Fuerzas de Seguridad del Estado. Acercándose el 12 de octubre, ETA intentará vestir de luto la fiesta de la patrona de la Guardia Civil. De todos depende que no lo consigan.
Por fin se ha sabido que ETA hizo llegar una encuesta a los presos de la banda en la que, entre otros temas , se les preguntaba por la situación actual y análisis de futuro.
No todos los presos consiguieron llegar a tener la famosa encuesta. En distintas cárceles es un coordinador, de la confianza de la dirección, quien hace un resumen de las aportaciones.
De la lectura de este y otros documentos se infiere el comienzo de una nueva dura campaña de atentados. Los presos, al mismo tiempo que manifiestan un deseo de negociación, ven imprescindible que este se vea acompañado de una fuerte etapa de atentados de entidad, ya que en cualquier otro caso entienden que no se dan las circunstancias para que el Estado se mueva de su posición.
Sin embargo, la dirección de ETA apuesta por la formación de una mesa de partidos como premisa previa a una tregua, mientras que los presos no lo consideran necesario.
Los terroristas encarcelados son conscientes de la penosa imagen que eta dando su banda terrorista, de la eficacia de la lucha de los servicios secretos y la Guardia Civil contra los comandos, de la situación de infiltración que sufre desde hace una década la banda y no parecen encontrar remedios para esta situación. Pocas veces se han oído no leído críticas tan fuertes a una dirección todavía en ejercicio de la banda terrorista desde un espectro político tan amplio.
En los últimos meses las bases de la izquierda abertzale han recibido instrucciones para presionar, perseguir y acosar a los representantes de los partidos democráticos y a los cuerpos y fuerzas de seguridad, así como a reivindicar sus propuestas en las fiestas de los pueblos. Sabido esto, no es de extrañar el escenario en el que se vieron envueltas las fiestas de Lekeitio, entre otras localidades, ni las pintadas registradas en diversos pueblo Navarros, generalmente barranca y Basaburúa, a los que sumaremos Barañain, Villava, Burlada y Berriozar.
Estas pintadas, manifestaciones y acciones, son el elemento que utiliza el entramado ETA a fin de ganar el tiempo necesario para organizar nuevos atentados. Se sabe que al menos dos jóvenes se encuentran huidos después de las últimas detenciones en Navarra, y el hecho de que no hayan entregado ya, hace pensar que han decidido pasarse a Francia y conseguido entrar en contacto con el aparato de acogida.
En resumen, al igual que en materia económica, las alarmas están sonando con toda su fuerza en el tema antiterrorista. La buena noticia es que, en este campo, si que existen servidores públicos, vestidos habitualmente de verde o azul, que generalmente tienen respuesta a las situaciones….si les dejan.
Se puede afirmar que la oposición
Miércoles, 30 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez