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Juan Fernandez KrohnJuan Fernandez Krohn

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Una biografia sobre Bernard Fay,profesor -hace casi cuarenta años- de historia de la Masoneria en el seminario de Econe (Libros)

Permalink 12.11.09 @ 22:16:15. Archivado en Falange y Literatura, Semper Idem (en defensa propia), Libros


Antoine Compagnon es profesor titular de la catedra de Literatura francesa en la Sorbona, y del Colegio de Francia (un respeto) Su reputacion en los medios academicos y universitarios se diria a prueba de balas (y de todos los peligros) en Francia y en el extranjero; en el ambito francofono y fuera de sus fornteras linguisticas incluso. Un autor mas, sin intencion peyorativa en la expresion ninguna quiero decir de los muchos que habran tratado e investigado temas literios contemporaneos desde su catedra universitaria (tan prestigiosa) La atencion especial que le empece a dedicar se la debo sin embargo a uno de sus ultimos titulos que ya comente en mi bitacora "Los Anti-modernos" y con el que digamos que Antoine Compagnon empezo a pisar el terreno -peligroso y plagado de trampas y celadas- de lo politicamente inocrrecto.

No lo traspaso hasta hoy desde luego, si no tal vez no estaria donde sigue estando (ni yo donde estoy tampoco, tan ilusorio y fantastico parece siquiera el imaginarlo) pero se puede legitamamente conjuturar si no acabara por hacerlo a la vista de su ultimo titulo que parece mostrar un tendencia (peligrosa ya digo) en reincidir en tan fastidiosa costumbre, que me diga en tan engorrosa vecindad o proximidad tematica o como llamarsele quiera. Su recientisima biografia sobre un autor "maldito" ("verbi gratia" "manchado" con la colaboracion) del mundo de las letras y de la politica francesas de antes del 45 (1) me habra llevado todo derecho desde luego a una exploracion de su biografia y de sus raices familiares de la que habre sacado mucho en claro, y algo que no esperaba encontrarme desde luego. Y asi me entero que Antoine Compagnon es hijo de un prestigioso general del ejercito frances de bri-llan-ti-si-ma carrera -antes y despues de la independencia de la Argelia frncesa (...)- tras lo cual seria nombrado agregado militar frances en Washington-.

Pero por la via materna la exploracion es todavia mas fructifera e instructiva porque siguiendo la pista me entero que Antoine Compagnon es tambien hijo de madre belga; de Jacqueline Terlinden, de una familia de la aristocracia belga; sobrina carnal del baron Charles Terlinden, que es el nombre al que queria llegar, no del todo desconocido entre españoles por tratarse de un propagandista entusiasta del bando nacional en Belgica durante nuestra guerra civil y de alguien que llego a servir incluso en la aviacion nacional antes de ponerse del lado de los aliados durante la segunda guerra mundial, en un destino paralelo al de otro aristocrata belga de participacion destacada en nuestra guerra civil, Rodolfo de Hemricourt de Grunne, que pienso haber evocado ya en esta bitacora y que combatio en la escuadrilla Garcia Morato y posteriormente en la batalla del Ebro con aviadores tan prestigiosos como Angel Salas Larrazabal; y en el desfile de la victoria del 39 en Madrid era uno de los que figuraban en la escuadrilla que escribio en el cielo el nombre de Franco (...), como se puede leer en una obra biografiaca que se le habra visto dedicada enlengua francesa, y publicada aqui en Belgica (2) la familia belga a la que pertenece por los lazos de sangre (por la via de la ascendencia materna materna) el ilustre profesor de la Sorbona, Antoine Compagnon, es boton de muestra sin par de una aristocracia belga que tomo partido de forma unamime y en cuerpo y alma por la España de Franco por mas que la mayor parte de ellos optaran mas tarde por olvidarlo o correr un telo discreto sobre ese episodio de su historia -y memoria- colectiva no tan remota.

Explicable desde luego en la medida que esa misma aristrocracia belga que habia tomado unanimemente partido por la España de Franco se pondria en una gran mayoria de sus miembros resueltamente -aunque no de forma tan unanime- del lado de los alidos durante la segunda guerra mundial, como fue el caso del baron Charles Terlinde, y del conde Rdolfo Hemricourt de Grunne mas arriba evocado. Si es confortable vivir en democracia en cambio -por muy realzada o coronada que esta se vea por la institucion monrqucia- arrastrando de forma vergonzante un pasado (fran-quis-ta) tan comprometido entonces como para muchos hoy lo sigue siendo en Belgica, es algo sin duda que pertenece al secreto de los dioses, que me diga al de las (grandes) familias a las que concierne, como una procesion que va por dentro sin duda en todos y cada uno de sus miembros...

Y hasta que punto la deriva (con perdon), o si se prefiere evolucion que va tomando la obra escrita del autor insigne que aqui comentamos se pueda revestir de una busqueda o un escarbar en las propias raices familiares, en busca de los origenes y en definitiva de la verdad historica (y literaria) es algo mas duro y arriesgado quizas aun de aventurar. Pero una cosa es cierta y es que ahi como en muchos otros temas y asuntos el adagio expresado en la frase "Verdad del lado de aca de los Pirineos, error del lado de alla", de Pascal parece cumplirse aqui como una regla de tres.

Porque esta claro que a un profesor de la Universidad de Madrid, pongamos por caso, no se le ocurrira o digamos que no se atreveria o se guardaria mucho -hoy por hoy- de publicar un estudio tan sesudo y brillantisimo -de lo que muchos de ellos seransin duda capaces- sobre un autor (cualquiera aunque sea) de los muchos nombres que daria la Falange literaria. El caso de Bernard Fay es mas falgrante si cabe todavia que el de "los anti-modernos", especie de cajon de satre en el que cabe todo, desde un punto de vista historico e ideologico me refiero. Bernard Fay en cambio es un autor "maldito" entre los "malditos". Universitario brillante, como Compagnon, fue su precedsor -de muchos años antes- en el Colegio de Francia (desde bien antes de la segunda guerra mundial...) y en la Universidad de Columbia en Nueva York, y fue ademas director o conservado (en jefe) -o "administrador" como su biografia oficial reza, de forma pudica- de la Biblioteca nacional, de Paris, dos años (del 40 al 42) durante la ocupacion alemana.

Condenado tras el 45 a trabajos forzados a perpetuidad (y a la confiscacion de sus bienes y a "la indignidad nacional") acerto a refugiarse -en el 51 a seguir a un reconocimiento medico-en Suiza donde residiria largos años. Y siempre pense que habia seguido alli hasta el final de su vida pero por lo que leo ahora de su biografia volvio a Francia tras el indulto que le concedio el presidente Rene Coty en el 59, justo antes de su dimision tras la vuelta al poder de De Gaulle (que tal vez no lo hubiera hecho), lo que no le impediria de volver a menudo al pais que le habia dado asilo. Y en donde yo le conoceria.

Conoci a Bernard Fay, es cierto, en mis años del seminario de Econe a donde él a veces venia, invitado por Monseñor Lefebvre, a darnos clases de la historia de la Masoneria, sin poder imaginarme siquiera -en la mentalidad de proscritos y perseguidos que era la mia o mas bien la que mas o menos compartiamos todos lo que en Econe residiamos- que su figura vendria a acaparar tantos años despues el interes de un profesor ilustre de la Sorbona hasta el punto de dedicarle una biografia. Los clases de Bernard Fay sobre la Masoneria y sus planes de dominacion mundial eran seguidos con antencion y seriedad por todos los que a ellas asistiamos por supuesto; pero la imagen que de él ya muy mayor se desprendia no dejaba de merecer comentarios ironicos a algunos (y de lo mas causticos) que no veian en él mas que un pobre maniatico preso de sus obsesiones (de sus erudiciones) y de sus delirios y sus manias. Y sin embargo leyendo ahora su biografia de la pluma de Antoine Compagnon y rememorando su curso tan sngular -y tus clases tan amenas- esta claro que el interes, la atencion y el respeto acaban imponiendose en vision reptrospectiva. La Masoneria -ya me tengo explicado aqui un poco sobre el tema- es como la serpiente de mar de la historia e historiografia contemporaneas. Sobre todo en lengua francesa.

Los franceses...los franceses que no perdieron la memoria quiero decir, -y por memoria entiendo la de todo el pasado de la nacion y no solo la que se incia con la revolucion en 1789- arrastran un trauma serio con la masoneria que habran transmitido desde entonces a los demas paises catolicos en mayor o menor medida. En Econe ademas de los cursos de Bernard Fay leiamos mucho una obra clasica del pensamiento reaccionario frances, de un autor contemporaneo de la Rebvolucion, el Abate (Abbé) Barruel, que venia a ver en la masoneria una especie de demiurgo, permanentemente a la obra en la historia de la Humanidad y de Europa desde sus orignes (casi), siempre en lucha contra la la iglesia catoica y la civilizacion cristiana. Bernard Fay, catolico bautizado él ismo, con eclesiasticos incluso entre los miembros de su propia familia, tenia no obstante una formacion universitaria que era la de las universidades (francesas y norteamericanas) de su epoca y de su tiempo, y su vision anti-masonica debio ser sin duda el resultado de un largo proceso de evolucion, de una caminar lento y laborioso por las rutas de que le marcaban su back/ground de erudicion, y la larga vista (intelctual) de un espiritu esclarecido como el suyo.

Y entrer los jalones que le debieron guiar en su busqueda y en sus elucubraciones figuraba sin duda -como lo recoge Compagnon- la figura y la obra de un sociologo positivista (y nada de reaccionario pues) del siglo XIX frances, Agustin Cochin, que escribio una obra divulgadisima hasta hoy sobre la influencia de los grupos de inspiracion filosofica (societes de pensée) en la eclosion de la Revolucion francesa; que vendrian a ser, en su analisis, el modelo o patron de la (franc) masoneria contemporanea. El profesor Fay -autor de una obra traducida y divulgada en España en mis años universitarios ("Nacimiento de un monstruo: la opinion publica")- dejo una obra no exenta de un caracter innovador en el tema masonico de un inegable cuño propio (sociologico) -su disntincion por ejemplo entre masoneria de izquierdas o de derechas- por mas que su nombre se viera olvidado hasta hoy bajo mil losas de olvido y de desprecio.

Compagnon le reexhuma y rescata, él y su obra es cierto, pero a su manera; se diria la unica que le es posible, y es al precio de permitirse unas conjeturas de raiz personal (de conducta) sobre su biografiado por su cuenta y riesgo bien discutibles -ademas de no pocos comentarios burlescos sobre su cojera- que hacen pensar al trato que les habra merecido a muchos en España los autores de la Falange literaria a los que no dejaban de zaherir y ridiculizar (impunemente y con el descaro que da la impunidad desde luego) en los ultimos años mientras les desenterraban (de la execracion y del olvido) y al mismo tiempo plagiaban (...)

(Y pienso particularmente en el sello personalisimo que imprimiria Francisco Umbral a esa operacion de desenterramiento de algunos de ellos, en sus novelas guerracivilistas)

(1): "Le cas Bernard Faÿ. Du Collège de France à l'indignité nationale" de Antoine Compagon, Gallimard, 2009
(2): "Cieux de guerre. Biographie de Rodolphe Hemricourt de Grunne" de Jean Louis Roba, Editions de Krijgers (Belgica), 1998

"Historia de la literatura fascista española" (3) (entre la sacralizacion del teatro y el ceremonialismo para/liturgico del regimen de Franco)

Permalink 07.11.09 @ 21:20:47. Archivado en Falange y Literatura, Libros


Entre los paneles que componen "La Historia de la literatura fascista" figura por cierto el teatro, que ocupa un lugar del primer orden en la zona nacional durante la guerra y en los primeros años de la posguerra. En el pase en revista de titulos y autores que llenan las paginas de la obra que aqui estamos comentando se pasa por alto no obstante el papel del primer orden y del primer plano que cupo al delegado nacional de Prensa y Propagnda (hasta el 41) Dionisio Ridruejo, escenografo de genio ademas de propagandista de relieve como se pondria de manifiesto en las ceremonias de los funerales de Jose Antonio en la catedral de Burgos en Noviembre del 38 tras hacerse publica por vez primera en zona nacional la noticia de la muerte del fundador de la Falange en Alicante, igual que en el montaje ambiental -grandioso, apoteosico (incluso acompañado de impresionante cobertura aerea, en forma de inscripciones en el aire de las formaciones en vuelo, lluvia de rosas y demas)- del traslado por etapas, a traves de pueblos y ciudades, de los restos de Jose Antonio al monasterio del Escorial desde la carcel de Alicante, en un ambiente de fervor religioso y patriotico con pocos precedentes en nuestra historia.

La teatralizacion de la vida publica fue una de las señales mas visibles de la influencia de la ideologia y de la mistica y de la retorica falangista en los primeros años del regimen y acusaria a su vez una marcada influencia de la ambientacion ceremonial propia a los actos y manifestaciones de masas en la Italia fascista o en la Alemania nazi, pero con un sello propiamente espanol y era el que le daba un catolicismo que en ningun momento se veria puesto en duda o en entredicho en la historia del regimen de Franco. Pero ese aspecto ceremonial o paraliturgico por llamarlo asi me parece indispensable a la hora de transmitir una vision de conjunto de la vida y actualidad teatral en la España de la guerra y de la posguerra. El teatro como ocurrio en la Antiguedad clasica dejo (momentaneamente) las salas de teatro tras los inicios del Alzamiento e invadio la vida publica en todo tipo de mnafiestaciones no solo propiamente politicas. Sin lo ceremonial es impensable e inimaginable desde luego el dia a dia incluso de la España de la posguerra (y de la Victoria)

En los cincuenta esa pulsion ceremonial -e innegablemente teatral a la vez- subsistia todavia en parte (de lo que se podia quedar impreso al menos en una memoria ocular infantil) y sin ella no cabe explicarse desde luego la apotesois de solemnidad y de escenificacion que acompaño a la acogida (triunfal) que se reservo en Madrid al presidente de los Estados Unidos "Ike" Eisenhower en enero del 59 (todavia grabada en mi retina) Y el uso de una expresion tal que para/liturgia no me parece desde luego exagerado; y con ello toco ex professo un tema delicado que ya habre abordado no obstante en alguna de mis entradas. En una obra muy divulgada en lengua francesa se estudia lo que se dio en llamar la religion fascista, un fenomeno que se dio particularmente en un plano ceremonial en la era de Mussolini (1) Las ceremonias patrioticas del fascismo invadieron el dia a dia de los italianos hasta en los detalles mas nimios. Todas ellas se verian impregnadas de una mistica poetica y espiritual a la vez, religiosa y patriotica que inspiro sin duda en parte tambien las grandes realizaciones del regimen de Franco (en sus inicios) Y aunque en mayor medida cabe decir lo mismo de la Alemania nazi, que los principales dirigentes del regimen en el plano cultural y propagandistico -Serrano Suñer, Ridruejo, Antonio Tovar- visitaron, y de la que a todas luces (fue el caso notorio de Ridruejo) volvian impresionados.

Fue un fenomeno de imitacion -e imantacion- mimetica comprensible pero que no afecto al espiritu propio que animaba el ceremonialismo de la zona nacional y de la España de la immediata posguerra. Por las razones que sean Julio Rodriguez Puertolas parece omitir o pasar de largo no obstante sobre un fenomeno tan arquetipico, sin el cual un analisis del teatro de la epoca que se enfoca en la obra que comentamos resulta imposible o incompleto al menos. Si se recoge, en cambio, el fenomeno digamos correlativo al del ceremonialismo, que fue la sacralizacion del teatro missmo -y su corolario ded reexhumacion del auto sacramental- de la representacion teatral ya durante la guerra. Y el autor pone ejemplo la representacion frente a uno de los muros de la catedral de Segovia del "Hospital de los locos", un auto teatral en version contemporanea de Jose Valdivieso con participacion de todo el capitulo de la catedral revestidos de sus ornamentos mas solemnes -casullas, dalmaticas, capas fluviales y demas-que como reconoce el autor causaban una gran impresion entre el publico asitente que reaccionaba -hincandose por ejemplo de rodillas- como si asitierse a una ceremonia liturgica. Y esa misma intencion sacralizante se veria explicitamente proclamada en algunos de los escritos teoricos mas emblematicos y significativos sobre el fonemeno teatral en aquellos inicios del regimen, a cargo sobre todo de las principales figuras de la Falange literaria (Ridruejo, Torrente Ballester o Alvaro Cunqueiro, y por supuesto Jose Maria Peman a pesar de sus perfiles atipicos en relacion con el grupo que formaban los anteriores)

El teatro falangista debia consumar - a imagen y semejanza de lo que ocurria en la tragedia de la antiguedad clasica- la catarsis que la sociedad española tanto necesitaba y que de haberse producido antes -en la idea de los que asi teorizaban- hubiera evitado a los españoles la guerra fratricida en la que se veian immersos. Intentos en cambio de llevar a la escena piezas "representables" como "El viaje del joven Tobias -de la que Umbral tanto hablaba- fracasarian rudisamente en cambio, por culpa sin duda (en el caso mencionado) de algo que Rodriguez Puertolas por lo que sea parece querer cubrir de un tupido velo y lo fue la censura de la pieza teatral que se veria vetada en los medios eclesiasticos. Tampoco parece que proliferase demasiado -y es de suponer que se debiera a analogas razones- poesia (sacra) representable como la que produjo Rafael Duyos quien dejo sin embargo huella palpable de su obra en la Argentina por donde anduvo en misiones culturales de la Falange Exterior (como tuvo ocasion de comprobar "in situ" el autor de estas lineas) Pero la tonica quizas mas dominante a largo plazo -como lo da a entender Rodriguez Puertolas- lo fuera el que el teatro de antes de la guerra subistiera en la posguerra, incluso en algunas de sus figuras de mayor relieve como lo fue Jacinto Benavente, Carlos Arniches, y sobre todo Eduardo Marquina que realizo un teatro de impronta e inspiracion claramente patriotica hasta su muerte, y alguna de cuyas obras de antes de la guerra cobrarian gran difusion despues y pienso en particular a una de las mas celebres, "En Flandes se ha puesto el sol". La obra de Pedro Muñoz Secas tanto su teatro humoristico como su piezas de tipo historico (como "La venganza de Don Mendo") tambien concerian una difusion y un exito innegables.

Pero la gran obra del regimen en el plano teatral lo fue sin duda alguna el TEU (Teatro Español Univesitario) que realizo en aquellos años primeros de regimen un gran esfuerzo de difusion en el plano de un teatro de alcance y difusion popular pasando asi a ocupar el lugar de la Barraca durante la republica, y es altamente significativo que uno de los fundadores del TEU, Modesto Higueras hubiese trabajado de actor anteriormente en aquella durante la Republica. Un fenomeno tipicamente falangista tambien lo fue elteatro de humor con figuras tan descollantes como Mihura, Tono, Alvaro de la Iglesia y Edgar Neville mayormente agrupados en torno a la revista de humor (falangista) La Codorniz. Sin olvidar por supuesto la figura tutelar (veterana) de Enrique Jardiel Poncela, suegro de Alfonso Paso; ni tampoco al muy prolifico Victor Ruiz Iriarte, personalidad singular y de una vida social muy intensa en la España de los cincuenta y de los sesenta. Algunos de las principales figuras de dramaturgos de las ultimas decadas hicieron sus pinitos tambien en el Teatro Español Universitario dependiente del SEU, como fue el caso de Alfonso Sastre, o disfrutaron de apoyo estatal como en el caso de Buero Vallejo (que conocio la carcel por motivos politicos al terminar la guerra) Y por supuesto fue el caso del granadino Antonio Gala.

Otro fenomeno que la Historia de la literatura fascista española pasa por alto lo es el de la pequeña pantalla. La television -con pleno apoyo y proteccion estatal- tuvo sus inicios en España en 1956, y en ella se verian consagrados figuras celebres de realizadores y de actores como Jaime de Armiñan, y Adolfo Marsillach procedentes del TEU, como muchos otros. Un fenomeno a parte que le merece al autor sendas paginas en cambio -y que dice mucho del espiritu de objetividad mas alla de los "a priori" ideologicos que parece presidir su obra- lo es el que encarno Alfonso Paso que hasta su muerte fue de lejos el autor mas representado durante decadas enla escena mdrileña a menudo con varia obras en cartel a la vez. Rodriguez Puertolas evoca en el analisis del fenomeno Alfonso Paso el antecedente (ilustre) del teatro de Lope de Vega y por detras de él el de los corrales de comedias, tan emblematicos del teatro del Siglo de Oro. Y me parecia de justicia evocar aqui la figura del prolificio comediografo porque aun no se me fue de la mente el ambiente de descredito en el que se veia sumido entre la gente de mi generacion por culpa de "a priori" fundamentalmente politicos e ideologicos. Y cabe decir incluso que "del extraño consenso -de enterramiento y de olvido- de tiros y troyanos" que se ve evocado en la contraportada de la ultima edicion de la obra que comentamos, el que sigue gravitando sobre el inolvidable autor de "Las que tiene que servir", sea tal vez uno de los mas emblematicos (y cargados de significado)

Incluso un autor a caballo entre España y el auto/exilio de la posguerra, como lo es Fernando Arrabal, se prestaria con certeza a un analisiis frcutifero de las influencias del teatro español de la posguerra (immediata) que acusa su teatro mas caracteristico (sus obras "panicas" incluso) En el ultimo de los periodos cronologicos que aborda la obra que aqui comentamos -despues del 77- se reseña la obra importante tanto desde el punto de vista narrativo como teatral de un autor como Fernando Vizacaino Casas en el que la guerra civil y la posguerra inmediata se ven erigidos en motivos de inspiracion de lo mas sobresalientes.

Sintomatico y cargado de significado -y de sobreentendidos tambien- lo es desde luego el silencio que le merece a Umbral una obra como la de Vizcaino Casas que en sus faceta de novela historica (o politica) relacionada con el franquismo o la guerra civil tantos parangones ofrece con la suya, pero que en el autor "Y al tercer año resucito" comprendia ademas una faceta teatral -su obra de cafe/teatro por ejemplo "El hombre del 23-F"- que falta (clamorosamente) en Umbral quien no llego a ver representada ninguna de su obras en vida (y se me antoja que no por falta de ganas)

(1):"La religion fasciste" de Renzo de Felice, Perrin, 2002

Francisco Ayala o el asco del exilio (necrologica de un escritor y academico cortesano)

Permalink 05.11.09 @ 15:35:33. Archivado en Libros, La Ley (funesta) de la Memoria historica


De Francisco Ayala no he leido nada mas que algun suelto periodistico, humildemente lo reconozco. Pero a veces se puede leer tambien por fuera o por cima de los textos; y en las fotos del centenario escritor (exiliado) -y academico- ahora fallecido, y tambien en su pose -para la historia- y en su actitud y en su trayectoria, se me antoja poder leer de lo lindo desde luego. Francisco Ayala o el problema (enorme) que nos sigue planteando a muchos la literatura del exilio. Algo que se ve de forma mucho mas diafana como es logico si se contempla o se suele contemplar residiendo fuera de España.

La literatura española contemporanea de los ultimos setenta años (desde la guerra civil) se habra visto cimentada a partir de los compartimentos estancos que le ofrecen paneles diversos de natura propia y diferente cada uno de ellos, entre los que cabe mencionar la literatura propiamente española de mas de tres decadas a seguir a la guerra civil; que Julio Rodriguez Puertolas -en expresion polemica- conviene en designar por "literatura fascista (española)"; y tras ella, la literatura posterior, del periodo que se inicia con la muerte de Franco -o mas bien ya en el tardo/franquismo a finales de la decada de los sesenta- y se continua hasta nuestros dias; en la que cobran un destaque particular todo un grupo generacional que florecio en la era (trece años interminables) de la presidencia de Felipe Gonzalez, y que Francisco Umbral en expresion no menos polemica y de su personalisimo cuño llamaria "los ciento ochenta escritores de Carmen Romero". Y junto a los dos paneles mencionados, la literatura del exilio -que muchos verian caracterizado por una sustancial sequia o esterilidad fundamental a partir de la terminacion de la guerra civil española.

Y al lado de estos tambien -asimsilables incluso con ellos- cabe mencionar un grupo reducido de escritores, verdaderos niños/mimados de la critica y de la atencion estudiosa e investigadora en medios universitarios y academicos allende los Pirineos y lo forman los que se podria llamar escritores oriundos por mor de la guerra civil (y del franquismo); y lo son aquellos que por razon de edad no vivieron la guerra o al menos no como combatienetes y que en un momento u otro -de la guerra o de la posguerra- se vieron expatriados y acabarian desarrollando una obra escrita fundamentalmente en lengua extrajera (mayormente en lengua francesa) pero gravitando siempre -en cada uno de ellos-, en torno a la guerra civil y a sus secuelas (del lado de los vencidos) Y pienso en particular en casos como el de Jorge Semprun, Michel del Castillo, Agustin Gomez Arcos y Adelaida Blazquez, que se ven citados y abordados -e incensados- con frecuencia juntos, como si fueran hermanos, o cuatrillizo o quintillizos...de los que Rodrigo de Zayas de ascendencia directa mejicana se destaca sin duda por sus rasgos (aun mas) atipicos sin duda alguna.

Pero de la literatura del exilio propiamente dicha, se habla y se estudia y escribe poco, la verdad sea dicha, por no decir nada, fuera de España me refiero. Como si se viese rodeada de una capsula o coraza de silencio (y de olvido) que no hace sino resaltar mas si cabe la figura atipica -por tantos conceptos- del escritor recientemente fallecido. Francisco Ayala o el prestigio (cargado de sortilegios) -en el extranjero sobre todo- de la Institucion Libre de Enseñaza. El institucionismo español en los años que le pillo a Francisco Ayala joven era una tradicion intelectual (liberal) de cierto arraigo en España y tambien prenda o fianza cargada de promesas y en particular de una brillante (o brillantisima) carrera en los medios academicos y universitarios (en España como en el extranjero)

Fue el caso desde luego (y no el unico por cierto) de Francisco Ayala que se encontraba en el año de gracia de 1930 -en aquella España tan cargada y abrumada de lacras y de problemas sociales- entre los jovenes privilegiados que podian permitirse -con beca de la Institucion- cursar estudios en el extranjero; en su caso en Alemania que se encontraba en visperas de la llegada al poder del nacionalsocialismo. Por las mismas fechas mas o menos se encontraria tambien en Alemania, en las antipodas desde luego del universo mental que era el de academico ahora fallecido, otra figura radicalmente contrapuesta y me refiero a Onesimo Redondo -antiguo alumno de los jesuitas (los "luises" como se les llamaba)-, de lector de español en la Universidad de Manheim desde donde segun su propia confesion contemplaria el ascenso del nazismo en aquellos desfiles interminables e imperturbables de camisas pardas por las calles, como mas tarde escribiria.

Nada que objetar pues a los estudios o ampliacion de estudios en el extranjero, ni antes ni tampoco ahora por supuesto; pero en el caso de Francisco Ayala como en de otros muchos institucionistas de su generacion sirven desde luego a ilustrar y poner de manifiesto el poder jugar con ventaja que la sombra de tan poderosa entidad les procuraba a algunos jovenes brillantes en el ambito academico e intelectual de la España de entonces, en los años que precedieron al estallido de la guerra civil. Marañon, Ortega, Lorca, y su padrino o mentor, Fernando de los Rios, -granadinos estos dos, como Ayala (...)- se encontraron sin duda en una situacion parecida (de privilegio) a la del escritor ahora fallecido. Y se me dira tal vez que tomo por privilegio lo que no era mas que un signo de la epoca o de la modernidad si se prefiere que no acaba de entrar y de instalarse (del todo) en la sociedad española, y que aquella Institucion tan prestigiosa (y tan temible e influyente) como ninguna otra representaba.

Pase, no entro al trapo (otra vez) de esta cuestion ahora; que no es el objeto directo y preciso ademas de estas lineas. Como quiera que sea no obstante de una cuestion tan inextricable, la Institucion Libre de Enseñaza -ya lo deje aqui sentado- murio por implosion en los inicios de la guerra civil, por mas que alguno se sigan empecinando en resucitarla (sobre todo en el extranjero); pero la sombra (y el sortilegio) de su viejo prestigio acompañaria sin duda inseparable a Francisco Ayala a lo largo de su trayectoria y en particular a su regreso a España (por etapas); primero a partir del año (temprano) de 1960 lo que sin duda no se ve falto de sobreentendidos, o de malentendidos que me diga: me explico, de las garantias (suficientes) que sin duda se le exigio entonces para poder volver siquiera a poner el pie en España con su historial y sin problemas.

Y hablo de historial -que no me lo tomen a mal aqui algunos- porque sus propios panegiristas se encargan de recordarnoslo ahora, en el reportaje necrologico que le dedica el Pais por ejemplo, que incluye una foto de la guerra civil en la que se le ve junto con sus hermano en uniforme los dos de oficiales -o suboficiales- ejercito republicano, mientras que en las reseña biograficas que estan ciruculando ahora por su cuenta figura inalterablemente de "funcionario de Estado" durante la guerra (...); y tambien en los comentarios que se recogen en la necrologica junta al reportaje, en su evocacion de Negrin por ejemplo, nada trivial si se piensa que la escalada al poder del partido comunista en zona roja se llevo a cabo con la ayuda indispensable de ciertos sectores sociales en lo que quedaba de España en zona roja que, de una forma u otra, el obrerismo de los partidos de extrema izquierda habia indispuesto contra ellos desde los primeros meses de la guerra civil, entre los cuales pequeños propietarios y comerciantes, jefes y oficiales del ejercito de ideologia republicana, y tambien los intelectuales liberales de izquierdas (azañistas), como Francisco Ayala.

Azaña, no se olvide, gozo -hasta el final de la guerra- de la proteccion señaladisima de Stalin que veia en él la encarnacion de la idea e imagen de democracia en zona roja de cara a a la opinion publica en el extranjero (...) Y si Francisco Ayala pidio perdon de algo, si se retracto de lo que fuera a parte de rendir publica pleitesia al rey borbon cuando volvio a Espana en la transicion politica (en 1976) para quedarse; si se desmarco de una forma y otra de esa filiacion ideologica y de la sombra de sospecha (de pro/stalianiano) que le sigue y persigue sin descanso aun despues de muerto; es algo desde luego que no consta. Como si su nombramiento para un sillon de la Academia -en 1983, bajo la presidencia del Fernando Lazaro Carreter (converso neo/socialista)...y con Felipe Gonzalez en la presidencia de la nacion-, sumado al espaldarazo o padrinazgo del monarca hubieran fungido de uncion baptismal de todo un pasado profesional, academico y a la vez politico e ideolgico

(Los unos al auto/exilio entonces; los otros, de vuelta de él, a un sillon de la academia, asi andaba de revuelta España por aquellos dias...) Francisco Ayala en fin, o los sortilegios de la Academia de la Lengua. De todos es sabido la vindicta que le inspiro al academico ahra fallecido Francisco Umbral -eterno opositor (hasta el fin) a un sillon en la augusta/casa-, cargada de pasion y de resentimiento (faltaria) -tan proverbiales en el prolifico autor y articulista-, y no exenta a la vez de graves y profundas razones que el interesado se encargaria de ir explicando y explitando a lo largo de su obra escrita, y en particular en sus obras de critica y en sus galerias de personajes literarios, y pienso en concreto en uno de sus titulosfundamentelas en la materia, "Las palabras de la tribu"

En él Umbral dedica una pagina de puro acido a Francisco Ayala, y otras cuantas (justo antes) a los escritores del exilio, que no tienen desperdicio por el estilo y la mordacidad inimitable desde luego y tambien por estar cargadas de verdades grandes como una casa. De toda la zafra -o la sobra o la escoria segn los gustos- de los escritores exiliados Umbral salva desde luego muy pocos de la quema: los grandes del exilio como él los llama -el 27, Antonio Machado y Bergamin- y al lado de ellos toda una infanteria de autores menores entre los que le merece mencion Francisco Ayala. Segun Umbral a los exiliados se les paro el reloj cuando salieron de España y nunca mas practicamente lo volvieron a poner en hora, quiere decir que se vieron fatalmente aquejados de esterilidad o infecundidad literaria a partir de entonces, y la politica que siguio la España de la transicion -el rey borbon a la cabeza- de pedirles perdon y de ensalzarles sin cuento ni medida no trajo remedio alguno aparente a esa sequia.

Y en el caso de Ayala no le falta razon a Umbral, se diria. Una obra mediana cuanto a la extension de la que una buena tercera parte lo forman obras de sociologia o de ciencia politica; y en lo que a la narrativa se refiere -de caracter tardio mas bien- ningun titulo digno de mencion, de esos al menos que retienen la memoria del vulgo (aunque minimamente sea). Un cortesano ademas de un escritor, es lo que fue Francisco Ayala; y eso lo explica todo, y me refiero a la gloria postuma de la que se ve rodeada su figura. Pero de la impresion innegable de desagrado (o de hstio) que se lee en muchas de sus fotos re-expuestas ahora, es dicifil de separar ese asco o repugnancia que segun Umbral les seguia produciendo a los exiliados la España que se habian dejado (tras su vuelta)

El asco del exilio, tema mayor, como lo podria ser, de un estudio de investigacin literaria (y no solo) en torno al escritor y academico fallecido. Algo que Umbral glosa a su manera (inimitable) en la anecdota que conto muchas veces de Eduardo Zamacois que de visita al Rastro a su vuelta dijo que estaba igual pero sin la m...que tenia cuando se lo dejo (como añorandola) Y Umbral mordaz comentaba que acaso se estaban esperando esos escritores exiliados que los que se quedaron y sus descendientes nos hubieramos pasado tantos años soplandoles la m...para que a su vuelta se la encontrasen fresca. Francisco Ayala, ya digo, o el asco del exilio...

"Historia de la literatura fascista española", una obra indispensable de un autor beligerante ...mal que le pese. (Libros)

Permalink 03.11.09 @ 18:44:03. Archivado en Falange y Literatura, Arte, Cultura y Literatura, Libros


Habra sido un descubrimiento, lo confieso, la lectura de esta obra en dos volumnes tan espesa; me imaginaba un panfleto y es algo mas que eso, aunque tambien tenga no poco de panfletario desde luego. "La historia de la literatura fascista española" de Julio Rodriguez Puertolas, arrastra -en lo intenciones del autor al menos, asi a primera vista- una fama de requisitoria "judicial" (la expresion se debe a Jose Carlos Mainer) que oculta y difumina en una primera vision (de escaparate) todo lo que tiene de pozo de erudicion y de prolijo y superabunddante en sus datos y referencias; y espanta de entrada desde luego a muchos de sus potenciales lectores de los mas interesados o suceptibles de serlo en sus lectura,como habra sido -durante varios años-el caso del autor de estas lineas, lo reconozco.

Una historia de la literatura fascista (en España) que se podria traducir (abreviando el titulo al final) por historia de la literatura española a secas, en un periodo que el autor -en su ultima edicion- alarga un poco artificialmente hasta nuestros dias y que en la primera edicion en cambio hace concluir en la fecha/efemerides clave del 75, año del comienzo de la transicion politica, y que cabria situar un poco mas tempranamente en la segunda mitad de la decada de los sesenta, escenario cronoligico de la mutacion culutral tan radical como irreversible que se produjo en el seno de una mutacion cultural profunda de la sociedad española precisamente entonces, como ya lo tengo señalado enmi btriacora. Porque ese panel tan extenso y vraiado de literatura española contemporanea que Julio Rodriguez Puertolas -con celo de converso se me antoja- pone en la picota de una forma tan drastica y tan abrupta bajo la etiqueta (o el sambenito) de "fascista", tiende irremediablemente, al cabo de la lectura de las densisimas paginas de esta obra tan extensa a confundirse a con la literatura española de la posguerra en su condjunto, vista en bloque; y solo se ve rescatada -por paradojico que pueda parecer- al precio de su puesta en cuarentena (ideologica)...

Y la clave del enigma la de la disyuntiva ante la cual se habra encontrado la critica y la historia de la literatura española a seguir a la transicion, que por emplear (otra vez) la formula de Jose Carlos Mainer se situaria entre "el rescate" y el "Nuremberg" literario, es decir el auto da fe (democratico), la quema de libros, el saqueo de fondos y bibliotecas con vistas a la expurgacion y destruccion de todo lo que llevase u oliese o sintiese de cerca o de lejos la etiqueta "maldita -"maudite"-, o el estigma de fascista (de falangista o de franquista) sin dejar rastro siquiera; y entre los dos polos el autor acabado de citar intento por su cuenta y riesgo sin duda una "tercera via" ni de izquierdas ni de derechas (en teoria) que era la de la amnesia, el borron y cuenta nueva, algo factible o viable en derecho, en politica pero mucho mas espinoso y melindroso y delicado y problematico en literatura.

Y desde ese punto de vista se puede decir que la obra tan exhaustiva de Julio Rodriguez Puertolas, tan interesante (apasionante incluso) para muchos, a Jose Carlos Mainer en cambio debio depararle una mala sorpresa. Pensaba sin duda que todo el mundo se habia olvidado ya de su celebre antologia (Labor, 1971), "Falange y literatura" -que como me declaro a mi (con embarazo) en el Cervantes de Bruselas no contaba volver a reeditar ya nunca- y de repente, tantos años despues, en plena demcoracia le salen al retortero, y mas vivitos y coleando que nuncas en esta obra atipica e incoformista, los fantasmas que él tenia enterrados con siete llaves, y a conciencia, desde aquellos (ya lejanisimos) años del franquismo tardio cuando los ultimos representantes de la cultura oficial -como le ocurriria a él- dejaban el barco (a pique) sigilosos y a toda prisa. Y ese es a mi juicio el telon de fondo omnipresente desde luego del prologo tan cargado de intencion y de significado que dedicaria a una obra importante de estos ultimos años "La Corte literaria de Jose Antonio " salida a la venta (en el 2003) en simultaneo (casi) con otra, "Vanguardistas de camisa azul" de tematica analoga o parecida.

Jose Carlos Mainer asumia el libro de los hermanos Carbajosa como una continuacion de su (vieja) antologia, y a la vez un punto final a las preguntas e interrogantes que aquella pudo dejar (flotando) en las mentes de sus lectores; expediente tan facil y socorrido como ineficaz y hasta contraproducente yo diria; porque sus palabras no hacian desde luego mas que atizar el interes y la curiosidad de una masa facilmente imginable de lectores hacia toda una epoca (olvidada o semi/enterrada) de la literatura española (en lengua española) La obra de Rodriguez Puertolas se me antoja pues indispensable, no solo para los criticos y estudiosos de la literatura española contemporanea sino tambien para tantisimos escritores en ciernes que tienen todo el derecho del mundo a no verse privados de unas fuentes de inspiracion tan valiosismas, por lo propiamente inagotables anque solo fuera....que habran seguido corriendo como veneros ocultos decadas durante hasta nuestros dias.

Los franceses pueden permitirse rescatar y no solo, rehabilitar con todos los fastos y honores toda su literatura "maldita" (politicamente hablando) -que no es poca- marcada toda ella de un cuño o un sello "fascista" propiamente hablando muchos mas beligerante e incorrecto desde luego (politicamente e ideologicamente hablando) que cualquiera de las obras o autores que en la obra que aqui conmentamos se reexhuman: el "traidor" Brassillach, el anti-semita Celine, el pro/nazi Drieu la Rochelle, el racista/ario Rebatet, y tras suya todo un panel de la literatura francesa de entre guerras marcada toda ella -en una abrumadora mayoria de nombres de autores mas divulgados- por el estigma de "fascista"; y sin embargo "grosso modo" todos ellos se ven hoy campando a sus anchas en el universo de las letras en lengua francesa. "Verdad mas alla de los Pirineos error aculla" ya lo decia Pascal, y el aforismo se diria que se cumple aqui con mas veracidad que nunca.

En Belgica por ejemplo, en los medios universitarios y academicos, un Celine pongamos por caso pasa sin problemas (en literatura francesa ); imaginar en cambio que se pudiera aceptar como moneda corriente el estatuto de poeta (de la generacion del 27) que cabe atribuirle sin pena alguna (en literatura española) a Jose Antonio Primo de Rivera -como lo hace el propio Umbral en la ultima incluso de sus obras- -suscitaria de immediato la incomprension y la irritacion de muchos, y un clamor incluso de gritos (de blasfemia) Y es el mito que a mi juicio "nollens vollens" (como a regañadientes tal vez) viene a quebrar con estruendo la obra de Julio Rodriguez Puertolas.

Y del hecho que su propia obra se le habra acabado escapando en cierto modo de las manos del autor -algo de lo que él reprochaba a Jose Maria Gironella en relacion con su celebre trilogia sobre la guerra civil española- da idea la reedicion de su obra ahora, mas de veinte años despues de la primera edicion, en una nueva version un tanto refundida -que incluye sus referencias textuales dentro del mismo cuerpo de la obra, plenamente integradas en el texto, mientras que en la primera edicion se veia reservado un segundo volumen- y sobre todo bastante ampliada, con una apendice un tanto artificial dedicado a un tramo cronoligco coincidente "grosso modo" con los años que se sucedieron a la aparicion de la primera edicioon de su obra, y que le permite a su autor un ajuste de cuentas -tal vez del orden personal tambien- con una serie de autores que por su cuenta y riesgo se permite de acusar de "neofascistas"; de un valor testimonial o perdioistico sobre todo las obras de la mayor parte de elos y sin que se pueda a ciencia cierta establecer como Rodriguez Puertolas pretende una linea de filiacion literaria con la corriente literaria central de la posguerra que habre evocado mas arriba.

La obra que aqui comentamos tiene mucho de recension bibliografica, de historia literaria -e historia a secas- tambien y a la vez de critica aguda y profunda como la que su autor se permite de algunas obras syautores puestos en foco (y en la picota) a lo largo de sus paginas. Camilo Jose Cela, por emplo, premio Nobel de Literatura, se merece todos los honores de una critica detallada titdulo por titulo de su extensa obra en un apartado de no pocas paginas, de una agudeza y pertinencia que no se ve demasiado contradicha por el sectarimo evidente de la optica con que se le analiza. El tremendismo por ejemplo que el autor detecta o señala en el Premio Nobel español, en su obra "La familia de Pascual Duarte" por ejemplo, es sin duda un boton de muestra de los grandes aciertos de esta obra polemica.

Porque si hay algo que caracteriza toda la literatura española de la posguerra lo es su caracter "tremendista", en relacion con la literatura comparada: el que le da el marcaje a sangre y fuego al que se vieran sometidos sus autores (todos sin excpcion) de resultas de ese trauma colectivo con pocos precedentes en nuestra historia que fue la guerra civil española. Como decia Tomas Borras -en una cita certerisima que recoge la obra que aqui comento (en alusion sin duda a testimonios de experiencia terribles -e indecibles- en el Madrid en zona roja) - "no se podia pedir (y cito de memoria) una literatura almibarada a los que no conocimos la miel sino por habernos visto enmbadurnados de ella, para que asi nos devorasen las moscas" (...)(1) La guerra civil española, fuente de inspiracion colectiva: algo que tendra que acabar siendo reconcido en todos los dominios y terrenos cuando pase (por fin) esta epidemia de fiebre (recuperacionista), y se den oficialmente por clausurados tambien los años de la amnesia, del olvido de una Memoira heroica (y tambien literaria, epica, dramatica y a la vez poetica)

Y en ese sentido se puede y debe decir que en "La familia de Pascual Duarte" se puede ver la obra cumbre de un panel -tan prestigiada en literaturas en lengua extranjera- que lleva por emblema Literatura y guerra civil española, mucho mas importante, en extension cuantitativa al menos, en nuestra propia lengua que en las otras...Pascual Duarte no es figura arquetipica del criminal de guerra, es cierto; pero si del crimen (pasional) rodeado de todas las circnstancias agravantes -de morbo, de escabrosidad, de ensañamiento- tal y como se dieron durante nuestra guerra civil (en zona roja) Pascal Duarte en el celebre titulo de Cela -algo de lo que no me habia (casi) percibido- encarna por asi decir el quinto jinete del Apocalipsis que acompaño a nuestra guerra civil por todas partes (en zona roja), de todos los grandes criminales que se vieron de pronto las manos (y los pies) libres, fuera de los presidios, por todas partes en zona roja; y es lo que da a este titulo temprano del autor de origen gallego su valor profetico indiscutible que se habra visto por lo general ignorado de la critica.

Y en ese sentido cobra pleno sentido el enfoque de Francisco Umbral que veia en esta novela -sin alcanzar a precisar por qué, o tan solo a su manera...- un alegoria de nuestra guerra civil. Rodriguez Puertolas no lo dice tampco, tal vez tampoco lo vea, pero habra hecho posible con su analisis que otros en cambio si lo veamos o hayamos caido en la cuenta. Etiquetar a Cela tras todo ello de autor "fascista", a punto ya para el olvido y (el ajuste de cuentas) es un empeño somero, expeditivo y desde luego poco literario. Y se puede decir que es lo que le da a la obra que aqui comentamos ese sello del que sinduda adolece de inquerito judicial, es cierto.

Otro ejemplo aleccionador en ese sentido lo ofrece el analisis y comentario que acomete el autor hacia el final de su obra del titulo -todo un best/seller cuando aparecio- de Fernando Sanchez Drago, "Gargolis y Habidis. Una historia magica de España": un examen ideologico, en toda regla al que se ve sometida en la obra que comentamos que de idea tal vez del Nuremberg literario que el autor de esos parrafos criticos (y otros muchos) llevaba en la mente sin haberse atrevido o visto capaz por lo que fuera de llegar a concretarlo. Julio Rodriguez Puertolas se deja llevar no pocas veces a traves de su obra de una fiebre inquisidora y de un celo de censor (y de converso) que se prestan desde luego a todas las suposiciones; como si estuviera queriendo justificar o redmir un pasado anterior de alguna forma. Algo que ya pudimos comprobar en la obra de Francisco Umbral como aqui habre dejado ya a menudo señalado.

El autor de esta obra sobre literatura fascista se conoce demasiado bien el paño, se diria; y en particular las obras mas arquetipicas (y comprometidas) de los autores "fascistas", de todos y cada uno de ellos, como para no preguntarse legitimamente si en un momento dado no fue uno mas él tambien (de la tropa); por mucho desfase cronologico que le separe de la mayor parte de los autores que aborda, y por muy joven que fuera cuando se produjo su metamorfosis ideologica. Hay detalles que no escapan al analisis de un observador avizor desde luego, y lo es por ejemplo su forma de referirse a Jose Antonio. Jose/Antonio/Primo, le llama, de forma (casi) identica a como lo hacia -de Primo a secas...- Ramiro Ledesma (bajo el seudonimo de Roberto Lanzas) en su obra "Fascismo en España" donde relata y explica su enrentamiento con Jose Antonio, y su alejamiento del movimiento falangissta.

¿"Ramirista" tambien Julio Rodriguez Puertolas -de joven o de muy joven- como sin duda lo fue Francisco Umbral en una frase temprana de su trayectoria-, y proveniente pues de una familia (o rama o sub/rama) politica de dentro del regimen de Franco que fue un poco la Cenicienta en comparacion con todas las otras -la mas impresentable tras el 45 por lo menos, desde luego...- y arrastrando a ese titulo unas motivaciones de orden personal -y un bagaje de conocimientos a la vez- que daria cuenta de muchos de los juicios y apreciaciones que se ven vertidos en la obra?

Algo en todo caso que la daria si cabe mas credibilidad (literaria) La obra, como quiera que sea, se le va de las manos a su autor (o recopilador) ya digo. Porque por mucha distancia que haya pretendido poner entre él y esas paginas de su propia firma, esta claro que la empresa abordada es de tal dimension y envergadura, que la legion de fantasmas que la obra habra despertado y soliviantado -muy a su pesar quizas- acompañan ya a su autor a sol y a sombra mientras viva (y a fe mia que va en buena compañia...)

(1): Cita exacta: "No puede ser almibarado quien solo sabe de la miel que le untaron para que le devorasen las moscas", pp. cit. p. 642

"El lazo blanco", Palma de Oro en Cannes, ¿un film anti-abortista? (el cine en Belgica)

Permalink 24.10.09 @ 19:12:18. Archivado en Historia revisionista de los dogmas (en clave nacional/catolica), Libros


("El lazo blanco" de Michael Haneke, esta semana en la cartelera de Bruselas)

Un film extraño, desconcertante, y por la moraleja (con moralina) al final, mucho mas todavia. "El lazo blanco" es una apologo (de moral) llevado a la pantalla con bastante exito. Pero el film (casi dos horas) y media es (un poco) demasiado largo. La tension que se alimenta desde la primera escena hasta el final en un clima de alto voltaje "in crescendo" no es trivial en modo alguno como tampoco lo era -ya me explique en anterior entrada- la tension contenida que siempre palpe y senti yo en muchos films del genero "vaudeville" frances, por lo menos para espectadores de "fuera". Porque si en el cine frances se siente todo el crepitar de un mundo de frustraciones y de descontentos que arrastra de lejos la sociedad francesa, en este film aleman, galardonado hace unos meses con la Palma de Oro en el festival de Cannes, le pesa por demas la tristeza y pesadumbre alemana, heredadas de su pasado (mas o menos) reciente e inmediato. En los anuncios y comentarios del film harto difundidos en los ultimos meses se presenta el film como una metafora o alegoria de la genesis e incubacion de las semiila del nacional/socialismo en la sociedad alemana de la epoca prusiana (tardia) justo antes del estallido de la Gran guerra. Es una interpretacion posible, y plausible no lo excluyo pero digamos que en el film una interpretacion asi de explicita y de somera sale a relucir poco.

Como quiera que sea el pasado aleman gravita de cerca en este film tan melancolico, se diria que de la propia tristeza y melancolia de los personajes (veridicos o credibles al menos) que se ocultan detras de los protagonistas. Le lei una vez al ex-secretario (holaddes) de la OTAN, Joseph Luns, una vez jubilado -tras lo que vivio varios años en mi mismo barrio de Bruselas, y con el que me cruce alguna vez por la calle como uno mas-, describiendo las particularidades psicologicas de diferentes paises europeos, que no podia soportar la tristeza de los alemanes; sin duda porque de una forma u otra la compartia (en parte) Y yo me veo llegado a la conclusion -corroborada tras haber visto est film desde luego- que a los españoles precisamente nos incumbe tal vez la tarea de asumir por entero esa pesadumbre de un pueblo (europeo) vencido por la historia, por mas que algunos puedan pensar que ya tenemos bastante los nosotros con el peso de nuesta historia española, algo que me habra servido de materia de reflexion en estas entradas a menudo. Y cuando digo asumir, me refiero a ayudarles a superar y a vencer esa melancolia colectiva que asi detapada a la vista de todos, como se ve plasmada en este film, tiene algo propiamente de tragico, y por demas doloroso, mas si cabe para extranjeros (y para españoles, es mi caso por lo menos)

La intriga del film -como dicen los criticos- es bastante simple a primera vista. Se trata de una aldea rural en el Norte de Alemania, prusiana por todas las trazas -¿en Pomerania?-, de gente humilde campesina que viven unas existencias anodinas y grises -el color permanente en la patalla...- discurriendo en paz hasta un momento dado, al principio del film, y gravitando en torno a tres lugares geometricos por asi decir en el circulo de la vida cotidiana de todos los habitantes de la aldea: los campos del labor, la iglesia (protestante) y la mansion del señor/baron, prototipo del "junker" prusiano; una figura -la del señor feudal- tan cargada de resonancias y tan intimamente imbricada con la Historia europea...allende los Pirineos. Pero hay algo mas tal vez desde el pnto de vista de la historia -o por emplear un concepto que utilize en anterior entrada- de la micro/historia (de las costumbres y mentalidades) en este film memorialista y tambien neo-romantico (si se me apura), como el film frances que comente en anterior entrada. Un fantasma antiguo se pasea silenciosamente a traves de este film tan cargado de memoria, es cierto, y lo es el de la Santa Vehema, un tribunal secreto que impartia justicia en la Alemania medieval a costa de los señores y de los todopoderosos. El fantasma viene de la Edad Media es cierto pero sobreviviria -¿hasta nuestros dias?- en los ultimos siglos de historia alemana.

Y de hecho historicamente esta probado que la Santa Vehema renacio con mas fuerza que nunca en Alemania despues de la Gran Guerra (del 14) La cruz roja pintada en las puertas de las casas -en señal de advertencia y de amenaza y de venganza (biblica)- brilla por su ausencia en el film, pero el lazo blanco en cambio -simbolo de la perdida de la pureza en la adolescencia para aquellos medios en cambio de ferrea educacion protestante (austera y rigorista y puritana), se diria que es el encargado de realizar la sustitucion simbolica. El pueblecito, dirigido a tres bandas, por el baron (con su regidor), el medico y el pastor, se ve sacudido de pronto por la tragedia y una serie de acidentes y de muertes inexplicables se van sucediendo a traves del film a medida que se acerca el desenlace, de la pelicula y a la vez de la epoca aquella que le sirve de marco historico, justo antes del magnicidio de Sarajevo y del estallido de la guerra europea. Una metafora, asi a primera vista, del caldero a punto,de explosion en que se habria visto convertida la sociedad alemana, presa de sus contradicciones (y de sus anacronismos) -en algunos de sus estratos al menos- que no podia por menos de acabar estallando como lo hizo.

La "lectura" comunmente admitida -como dicen los franceses- de este film que aqui resumo parece un poco simplista, por mas que la atmosfera sofocante de aquella aldea rural nos ahogue un poco a todos los espectadores, es cierto por su realismo (social e historico) tan logrado en la patalla sin lugar a dudas; y tambien en la medida qeu un juego fatal de espejos no puede dejar de darse tampoco en este film aleman, con españoles por lo menos. Porque la educacion protestante prusiana de principios del siglo XX no difiere en demasia -en algunos de sus principios al menos, el respeto a los mayores, el fervor religioso, la obediencia y la disciplina-, de la que muchos españoles conocimos en nuestra niñez en aquella España ya tan lejana de decadas de posguerra (y de antes de la transicion/democratica) Cualquier parecido con la realidad pura coincidencia me replicaran no obstante de immediato algunos; y es cierto que castigos corporales como el que los infringe el pastor/protestante a su hijo de trece (o catorce) años), obligandole a dormir atado a la cama para asi guardar las manos bien quietas (...) es algo que les sorprendera a muchos de mi generacion incluso, pero que no se ve menos revistido de significado, por su valor de testimonio historico sobretodo.

Pero lo mas sorprendente de este film desconcertante lo es sin duda su moraleja final, en una corta narracion en donde el testimonio de la memoria del personaje narrador -empleado de maestro de escuela en la aldea- acaba desentrañando el misterio de todos los sucesos tristes y luctuosos ocurridos hasta entonces en la pequeña localidad; y la solucion del enigma por lo simple (o lo simplista) lo parece aun mas por algo que acompaña al desenlace como de incognito -o de matute- en una pequeña frase que se deja caer justo al princio del relato, y lo es una dosis considerable de moralina (anti-abortista): el culpable lo era al final el medico de la aldea, y el detonante de todos sus crimenes y fechorias lo era una tentativa de aborto malogrado (sic) cometida (a dos) en la matrona de sus hijos, convertida en su esposa (o concubina), tras la muerte de su espos...Yo no queria creer lo que oia, pero asi es, no miento...¿Una broma (alemana)? ¿un mensaje en cambio que dice largo para alemanes y tambien para españoles (y otro paises europeos)? "Yo no creo en meigas, pero haylas" reza el dicho gallego (...)

(Y yo tampoco creo en complots -asi de entrada- pero la moraleja anti-abortista tan explicita de este film tan galardonado me hace pensar que la movida a la que venimos asistiendo los españoles se alimente -en parte- tal vez de vientos que vienen de fuera -desde la Europa de la UE...-, de fuera incluso de la iglesia catolica)

"La Memoria, la Historia, el Olvido" de Paul Ricoeur (II) (Libros)

Permalink 23.10.09 @ 17:23:45. Archivado en Libros, La Ley (funesta) de la Memoria historica


La mitad "grosso modo" del libro de Paul Ricoeur que comenzamos a comentar y analizar en la anterior entrada trata de la memoria -del fenomeno filosofico asi llamado por el autor- y la otra mitad -una forma de decir, y de facilitar las cosas- de la Historia el otro extremo de la aporia. Dos temas mayores preocupan al autor en materia de historia y lo es de un lado el problema epistemologico, para los no iniciados las codiciones requeerdias para un conocimiento historico verdadero, o en otros terminos, de que depende la verdad -o el verismo o la veracidad- de la investigacion historica. Ricoeur enumera en su obra las principales fuentes del conocmiento historico -las imagenes, archivos, testimonios, lugares documentales- pero pasa por alto, por lo que sea, una fuente primordial y lo es la que le suministra la arqueologia aunque utiliza el termino tambien en un sentio filosofico y figurado, inspirandose en la obra divulgadisima "Arqueologia del saber" de Michel Foucault: la prueba momunental, la gran ausente en la obra exhaustiva del filosofo frances que denote o traduzca -muy probablemente- tal vez un sintoma de atavismo o de idiosincracia cultural "clasica" (francesa), en oposicion a lo barroco (español), como hubiera diagnosticado el maestro d'Ors. Ruinas enhiestas -de Belchite, por ejmplo o del Alcazar, tras su liberacion en septiembre (a finales) del 36, por ejemplo (y que no se tome a desbarre o provocacion)- hubieran inspirado harto al filosofo frances, se me antoja, en materia de "epistemologia" (y de metodologia historica)

Pero el analisis filofosofico del fenomeno historico -al que el propio interesado niega la etiqueta de "filosofia de la historia"- se ve imbricado inseprablemente en la memoria con la que no deja de producirse desde el principio hasta el final del libro un intercambio permanente del genero comparativo. Ricoeur se ve a si mismo -como a todos nosotros- un hijo "bastardo" de la memoria cristiana y de la historiografia secularizada del siglo (ante) pasado. El habla de "memoria judia" -en un comun evocacion de la obra de un historiador judio contempraneo, Yerushalmi, pero la traduccion por "memoria (judeo) cristiana" se impone fatalmente, habida cuenta del bagage cultural y religioso (protestante) propio al autor. La memoria forma parte de la historia se ve alistada lo quiera o no su autor, en la obra que comentamos en un proceso histroriografico, o por ponerlo de otra forma, en unaa invetigacion centrada en el conocimiento historico. El caracter historico de la memoria se ve problemetizado de entrada por la entrada en liza del concepto de memoria colectiva que el autor toma prestado a un obra divulgadisima en lengua francesa (1) que se me antoja de pronto que haya podido servir de inspiracion (fundamental) a los recuperacionistas españoles, tan afrancesados todos ellos, por las fuentes -de inspiracion y sin duda de divulgacion (y financiacion)- de las que de siempre adolecieron.

El problema de la meoria colectiva reconoce Ricoeur lo plantea mayormente la imposiblidad de atribuirle un sujeto distinto y determinado, lo que enlaza con algunas de las preocupaciones filosoficas fundamentales del "Sein und Zeit" de Martin Heidegger y lo son a la vez el termino y concepto de "autenticidad" y su "correlativo de inautenticidad" -que le mereceria al marxista Adorno (de la Escuela de Frankfort) la expresion "jerga de la autenticidad"- que se ve traducido en esa obra celebre por un pronombre impersonal ("er" en aleman, en frances "on") y su aparejamiento consecuente con otro concepto clave de esta obra existencialista y lo es el de "ser (o estar)-en -el-tiempo", -correlativo y a la vez paralelo al de "ser (o estar)-en-el-mundo", y que me perdonen eventualmente los lectores de formacion academica la traduccion tan oportuna y esclarecedora en unalengua tan mal vista -y practicamente excluida- en el lenguaje filosofico universitario (europeo) El sujeto (de atribucion) de la memoria colectiva en la logica existencialista lo seria pues un estar-(o ser)-en -el-tiempo, impersonal (o inautentico), y desde ese punto de vista la memoria colectiva arrastraria fatalmente un sello de inautentico -de inferior valor- en relacion con la memoria individual, personal e intraferible; ocular, directa e immediata, o a penas indirecta, mediata y heredada por la via de la filiacion (bilogica) Y se puede ir dejando sentado paralelamente a mi juicio que en la medida que la memoria se colectiviza -y deja de ser memoria visual, de primera mano- se va "rindiendo" por decirlo asi o prestando el flanco a la investigacion e indagacion de tipo historico.

Otro punto crucial de enlace con la historia lo ofrece el concepto de "lugares de memoria" (2) (que habra conocido una divulgacion y un exito prodigioso en la ultima decada) Ricoeur aclara que no se trata ("principalmente") de un lugares topograficos sino de "marcas exteriores", pero dificilmente se puede evitar de hablar topografia en el analisis de los "lugares" asociados a la memoria en ciertas obras literarias de claro signo memorialista y a la vez de innegable caracter historico , y un ejemplo prototipico lo ofrece Francisco Umbral en su serie de novelas guerracivilistas. Hasta el punto que se puede hablar de "topografia fluvial" en su obra, -de los rios de su infancia vallisoletana, el Esgueva y el Pisuerga , de la orilla derecha del Manzanares madrileño-, y frente a frente o paralela a ella una topografia de "niño de derechas", la vivienda y el barrio familiar, la iglesia de los padres jesuitas de San Miguel, donde sirvio de monaguillo, los barrios mas centricos de la ciiudad, el Bar Cantabrico de los falangistas (etcetera, etcetera); y tambien de un topografia suburbial madrileña -los mercados de mayoristas de las afueras, o el extrarradio Este de la capital (de principios de los sesenta), que serviran de escenario privilegiado en sus novelas "negras". Ricoeur presta especial antecion a un tipo preciso de lugares de memoria y lo son los objetos -o asimilados- de valor commemorativo y de especial incidencia en la vida social francesa (republicana); la insignia nacional (tricolor) medallas, condecoraciones, estatuas, y demas momunentos (republicanos) conmemorativos.

El monumento arquitectonico en cuanto tal, solo merece atencion en el analisis de Paul Ricoeur, por lo que se ve, en su condicion de motivo commmemorativo y no de fuente historica de primera mano. Pero en su profundizacion de la metodologia historica, Ricoeur se cruza a continuacion con un doble problema de escala y de enfoque que van un poco parejos, en la medida que no puede por menos de aplicarle -segun el enfoque escogido, y haciendose asi eco del exito creciente de la llamada historia de las mentalidades en lengua francesa- escalas macro o microhistoricas. Asi por ejemplo temas como la historia de un aldea medieval o de la epoca de Felipe II como tal habran sido convenintemente explotados por ciertos autores franceses; y pienso por ejemplo, por un lado, en el titulo mas divulgado de Emmanuel Leroy-Ladurie (3), celebre historiador frances, ex-comunista, hijo de un politico destacado de la Francia de Vichy ; y en el otro polo en cambio, en la obra magna de Fernand Braudel (4) que concibe el Mediterraneo como un mundo (a parte) de civilizacion lo que enlaza fatalmente con el concepto de "civilizacion catolico/mediterrena" que el escritor fascista Drieu la Rochelle -tal y como lo recogia en su dirio pocos semanas antes de su suicidarse- veia amenazado de muerte (irremisiblemente) como consecuencia del cierrer del Mare Nostrum a la circulacion y su inelecutable conversion en un mar interior- a manos de los ingleses a finales del siglo XVIII, tras la batallla de Trafalgar por cierto.

Segun que el enfoque sea macro o micro/historico las escalas de observacion son diferentes y los niveles de relaciones sociales e institucionales observados lo son tambien necesariamente. Una ejemplo ilustrador que recoge el autor en su libro, de las diferencias de escala entre analisis macro y micro/historico lo es el de las relaciones isntitucionales de tipo coercitivo que van disminyendo -en su fuerza de coercion- diluyendose y desvanenciendose incluso en el analisis micro/historico al nivel del ambito de una aldea rural del Antiguo regimen por ejemplo (que por lo que se deduce debian ser la oca...) El concepto de mentalidad parece no obstante insuficiente al autor, por lo que postula que se vea sustituidod por el de "representacion", un concepto que la filosofia moderna debe especialmente a Schopenhauer. La reprersentacion es idea y a la vez imagen. La memoria en imagenes -en frances "imaginaire"- es otro de los temas favoritos de la moderna historiografia al que Paul Ricoeur pretende sin duda dar la replica con el tratamiento especial que le dedica en el libro. La imagen tiene un valor "semiotico" o "semiologico" que ciertos autores modernos no han dudado en poner en relacion con ciertos dogmas fundamentales de la teologia catolica y en particular con el misterio/liturgico de la transustaciacion, que Ricoeur pone en relacion con el valor semiotico del retrato del rey en el Antiguo Regimen.

Especial atencion le merece al autor el caso de Port-Royal la celebre comunidad jansenista que en su "Gramatica general" y en sus traduccion de la biblia en lengua vernacula (al frances), se habrian servido de motivo de inspiracion de la gramatica (y semantica) de las frases y gestos liturgicos del misterio/eucaristico. La utima parte del libro casi como un apendice o un annexo la dedica Umbral a las tematicas (paralelas) del olvido y del perdon. Y empieza distinguiendo dos formas de olvido, una obsoluta,el olvido definitivo, del "olvido de reserva" como él lo llama, sumergido en el pozo o arcano de la memoria. El olvido absoluto es la desaparicion del menor rastro o señal o atisbo o indicio en el recuerdo Y por su radicalidad de puede ver asemejadao al mal obsoluto. Y ese es sin duda-duda el fantasma (soliviantador) que ronda y gravita en torno a la literatura recuperacionista: el miedo a la desaparicion de los ultimos tesitogs , de las ultimas huellas de la memoria (de los vencidos); porque el otro en cambio, lo que el autor llama "olvido de reserva" sepultado (mas o menos profundamente) en la memoria, se ve en esta obra cargado de promesas, en la medida que se encuentra al alcance de la recordacion (anamnesis en griego) memorialista. Una memoria "impedida" -como la llama Ricoeur- que por mor de la recordacion puede volver a la vida (...)

El valor curartivo y liberador del Olvido en cambio es lo que no me parece suficientemente puesto en realce en la obra que comentamos. ¿Mal absoluto, o liberacion absoluta en cambio, y definitiva, el olvido absoluto, la desaparicion de rastros, el "tierra y mas tierra" tan denostado de algunos? Es lo que no queda claro en modo alguno a mi juicio de esta obra por tantos conceptos esclarecedora, por mas que el analisis que en ella se lleva a cabo se vea situado en un horizonte utimo de Olvido y de Perdon (con mayuculas) pero enla medida que el perdon parece ser el utimo a tomar la plaabra en esta obra cabe legitimamente pregntarse si no pueda servir de relevo (yde pretexto) fatal indispensable y decisivo a una operacion de reexhumacion de la memoria como la que a los españoles se nos viene infligiendo. En un poema -en versos romances- en forma de justa literaria (o poetica) entre la Memoria y el Olvido el poeta español del barroco muerto en tierras del Imperio Cristobal de Castillejo -allende los Pirineos- daba la victoria significativamente al final a este ultimo. La reexhumacion memorialista en la que se venempeñados las asociaciones de recuperacion/de/la/memoria supone lo que el autor de esta obra llama memoria "impedida", una memoria enferma en definitiva. Pero algunos no vemos por que razon no podra ser tambien sujeta a un proceso de olvido (absoluto) lo mismo que una memoira sana y sin traumas, de vencedores, por unos u otros motivos.

El horizonte ulitmo -o ultimisimo, como digo- de esta obra tan densa lo es el Perdon (con mayusculas) Y automaticamente habran visto resurgir algunos el bagaje cultural y filosofico de este autor, el de una obra (la suya) marcada en su conjunto, sobre todo en sus fases mas tempranas por un cuño teologico (protestante, de izquierdas) indiscutible; y tambien por el contexto historico en el que la obra se vivo publicado, en la fase final del pontificado de Juan Pablo II, maarcado por un especial hincapie -hasta la obsesion- en una liturgia o escenificacion colectiva del perdon tal y como lo ilustrarian algunos de sus gestos mas espectaculares, de sus palabras mas altisonantes -en su viaje a tierra/santa aquel años 2000, por poner un ejemplo-; y cabe preguntarse como digo si el horizonte de perdon que invoca Paul Ricoeur no admite o no conduce a una traduccion mas o menos forzosa, liturgica o parliturgica del genero (pontificio) -marca Wojtyla- como la que aqui invoco y si no pasara necesariamente en defintiva por esa "purificacion de la memoria" -cara al pontifice anteerior, y que paul Ricoeur no deja de invocar en su obra-; y no por un ejercicio de olvido (aboluto) en cambio, tan liberador como saludable y curativo. Porque segun uno de los mentores filosoficos del papa polaco, compatriota suyo (5) tal y como lo dejo sentado en un trabajo aqui ya citado que recoge y analiza -en un analisis exhaustivo- Pul Riceuer en su libro, la "memoria divida" de una Europa de origen cristiano debe dejar paso a una histori e historigorafia de consenso...y a una memoira "purificada" por cierto (...)

Y esa es sin duda la llama -y la fiebre- utopica que subyace en algunas obras narrativas recientes en lengua española de corte memorialista y pienso en particular en la novela "La voz dormida" de Dulce Chacon, con el telon de fondo de la represion franquista en una prision de mujeres madrileña (carcel de Ventas) de la immediata posguerra madrileña. La novela de Dulce Chacon -de un valor innegable del punto de vista literario y narrativo- se puede considerar como un boton de muestra prototipico de esa liturgia (colectiva) del perdon que predico "urbi et orbe" elpapa polaco en los ultimos años de su pontificado, particularmente entre catolicos y mas particularmente entre españoles (asediados por los recuerdos de una guerra civil, aun en ascuas en el recuerdo, como en los ultimos años se habra puesto de manifiesto) Y mas aun vin eindo el tesstimonio de quien viene : de la hija de un personaje destacado del Regimen, de una familia de vencedores de la guerra civil que pedia asi perdon a los vencidos en el nombre de los suyos (los vencedores) como la mejor manera sssinduda de ayudar (sinceramente) a aquellos a olvidar y a superar el traum de la perdida colectiva (y de la deerrota) Les liberaba a ellos del peso de la memoria, encandenandose o encarcelandose mas bien ella -y los suyos- en el infierno de la culpa colectiva en cambio. Esos son algunos de las dificultades e interrogantes que suscita -en conclusion- la obra tan crucial y tan transcendente que aqui habre venido comentando.

La obra de Paul Ricoeur habra tenido una lectura no obstante mayormente catartica y liberadora en la medida que a la vez que se ve realzada en sus paginas, en un terreno intelectual, filosofico, la memoria preterida y olvidada de la tradicion filosofica, se hacen votos a la vez por el papel liberador que pueda aportar a aquella la Historia y la historiografia, y si habia dudas, es lo que se ve escrito negro sobre blanco en una frase -perdida (como de incongito)- al final de uno de los parrafo hacia el final de la obra. Y es cuando despues de haber proclamado "infeliz" a la historia ("histoire malheureuse") Ricoeur se niega a declararlo tambien "desgraciada" ("malheureuse histoire") en una corta pero encendida apologia a expensas de la memoria, que le valdria no pocos ataques al auto aun en vida y habra comprpmetido no poco su reputacion intelectual a titulo postumo en ciertos miedos (politicamente correrctos) :" Si hay un privilegio -en traduccion por mi cuenta- que no se puede refusra a la historia es no solamente el de prolongar la memoria colectiva mas alla del menor rastro de recuerdo efectivo, sino de corregir, de criticar, demsmentir incluso la memoria de una comunidad cualquiera que se replegase en ella misma y en sus propias sufrimientos hasta el punto de vofvlerse ciega y sorda a los sufrimientos de "los otros". ¿Que seria un memoria ferliz -concluye- que no fuera una memoria equitable al mismo tiempo? (6)

(Y la frase hace inevitablemente pensar tanto en la segunda guerra mundial como en la guerra civil española. A buen entendedor pocas palabras sobran)

(1): "La memoire collective" de Maurice Halbwachs, 1950
(2): "Lieux de mémoire" (bajo la direccion) de Pierre Nora, Gallimard (quarto) 1997, tres tomos
(3): "Montaillou, village occitan de 1294 à 1324" de Emmanuel Le Roy Ladurie, Gallimard, 1975
(4): "La Méditerranée et le monde méditerranéen à l'époque de Philippe II" de Fernand Braudel (tesis de doctorado escrito en captividad durante la guerra)
(5): Krzysztof Pomian, op. cit. p. 506
(6): Ricoeur, op. cit. p. 650

"La Memoria, la Historia, el Olvido" de Paul Ricoeur (I) (Libros)

Permalink 22.10.09 @ 16:30:01. Archivado en La polemica "negacionista", Libros


El libro que aqui paso a comentar (1) es una obra hermetica, dificil, correosa como (casi) todos los textos de especulacion filosofica; pero voy a intenar hacerlo dentro de un espiritu de de divulgacion o vulgarizacion en atecion a mi mismo -a poder alararme primero yo me refiero (...)y tambien a los lectores de esta bitacora, desde un punto de vista historico y a la vez memorialista porque como dice justamente el escritor y filosofo Reyes Mate en el Pais de ayer (2) -en una replica a la idea (archisabida) de Heidegger que solo sse podia filosofar en griego y en aleman-, a la filosofia occidental ("canonica" como el la llama) solo le intereso el mundo en su esencia...fuera del tiempo (historico) y del espacio (geografico) y en la obra que aqui comento es un reproche -se diria- que gravita omnipresente a traves de unas paginas tan densas y profundas como aridas y farragosas. El autor del libro, Paul Ricouur, profesor universitario, autor de obras de gran divulgacion y que arrastra en los ambitos universitario europeos -de una tonalidad atea o librepensadora dominante por lo general en sus conjunto (aunque mas en unos paises que en otros) de los paises ocidentales- una etiqueta de creyente (cristiano) que le viene sin duda de su notoria confesion protestante. El protestantismo frances, minoritario y largo tiempo perseguido a seguir a las guerras de religion, habra dadopensadores destacados y a la vez algo atipicos por la vision un tanto "sui generis" -un poco desde fuera- que les debe dar su pertenencia a una minoria sociologica (y religiosa)

"La Memoria, la Historia y el Olvido" es una obra en ruptura de tabus sobre el tema de la Memoria (filosofica) que no deja de desentonar en todo caso desde su publicacion hace ya casi diez años; de unos analisis agudos y singulares sobre la reflexion historica y sobre el semipterno tema del Tiempo (con mayusculas) que tanto hueso duro de roer habra dado en la historia del pensamiento filosofico. Aqui algunos me van a juzgar pretencioso pero el interes en esta obra sobre la Memoria (con mayusclas) me lo desperto para comenzar la actualidad candente del tema entre españoles en los tiempos que corren, es cierto; pero tambien una laguna que puede observar hace ya mucho en una lectura intesiva a la que me entregue durante algunas semanas de la obra mas celebre de Martin Heidegger, "Ser y Tiempo" ("Sein und Zeit") y de la que deje constancia en un articulo de una serie de tres sobre cuestiones filosoficas que fui vertiendo en una publicacion de caracter confidencial ("Occidente") publicada (a mis costas) en Bruselas -con deposito legal- entre los años 1994 y 1996 y que se encuentra debidamente consignada -del primero hasta el ultimo numero- en su Biblioteca Real (3); y en el que señale lo que me parecio como digo una laguna importante en la obra de Heidegger y era la asencia de la memoria entre los temas tratados (o tematizados) en el libro. Era tal vez un poco como lo del apologo del rey desnudo que solo a un parvulo se le ocurrio decirlo, porque los adultos no se atrevian.

Y leyendo ahora el libro de Paul Ricoeur me habre visto confirmado en mi impresion de entonces, de parvulo o de neofito -hasta cierto punto- en cuestiones filosoficas o digamos mas bien en el lenguaje y planteamientos de lo que se de en llamar filosofica moderna y a la vez extranjera (o poco menos), para españoles. El libro de Paul Ricoeur consta de una primera parte -la mas densa y hermetica- consagrada a la memoria en la que lleva a cabo un recorrido sobre el tema a partir de la Historia del pensamiento filofico desde su pristinos origenes -en Platon y en Aristoteles- para continuar por una singladura escogida y un tanto personal en tres hitos o jalones fundamentales, Agustin de Hipona, el filofoso empirista ingles John Locke (que estudiabamos por cierto en el bachillerato) y por ultimo el que fue el maestro (y superior jerarquico) de Heidegger antes de la guerra, Edmon Husserl fundador de la que se da en llamar "la escuela fenomenologica". Planteado asi el abordaje de esta obra, se ve claro como el agua por donde van las preferencias de su autor en el campo filofocio. Buenos o malos nuestros gustos son gusto" un aforismo que se suele aplicar a temas y objetos artisticos pero que creo que pueda aplicarse tambien en el terreno filosofico. la Verdad es una y a la vez multiple y es logico que los filosofos al abordarla, se vean obligados a escoger entre sus mil caras.

Y "el agustinismo" -como le llamaban en Econe, y que algunos de mis compañeros franceses (amistosamente) me reprochaban sin saber ni ellos ni yo exactamente de lo que se trataba- de un sello cristiano indeleble a fuer de paradigmatico, y a la vez de una raiz platonica inconfundible, se trasluce facilemnte desde el principio hasta el final de esta obra exhaustiva. La memoria (historica y filosofica) la descburi yo para mis adentros mucho antes de que se estalle la polemica dichosa que hace estragos desde hace ya un rato entre españoles y lo fue en mis tiempos del seminario de Econe leyenddo o releyendo mas bien las confesiones de san Agustin en un viaje por el Norte de España- ese pasaje tan divulgado de su conversion cuando oyo a un niño en un jardin que decia "Lee, lee", y se puso a leer el libro que llevaba en la mano y cayo en el texto que le daba la respuesta de sus angustias e incertidumbres mas intimas, lo que glosaba en aquella frase memorable que cito aqui de corrido en atencion a mis lectores: "y del hondo arcano (sic) de la Memoria se elevo una nube de borrasca que acaba fundiendo (en lagrimas) sobre mi alma"...Lo que insinua ya de entrada la importancia que el tema de la memoria alcanzaria en el pensamiento medieval...hasta llegar a la Escolastica (aristotelica) Para sumirse en el ovlido justo despues lo que expxlique tal vez que el tema se viera monopolizado -siglos durante- por el pensamiento y la teologia de origen judio.

Menudo problema...o digamos mas bien que se las trae el tema, que tiene miga ese "rebajamiento" ("abaissement") por emplear la expresion de Ricoeur que sufre la meoria en la tradicion escolastica, lo que tiene su explicacion (enparte) en Aristoteles, para el cual la meoria no era mas que una provincia de la imaginacion (Ricoeur) y esta su vez una de las facultade ingferiores del alma...Y esa tradicion (humillante) del tratamiento filosofico de la Memoria se proseguiria con el triunfo de la Escolastica (a medidos del siglo XIII) en las universidades europeas -a partir de la universidad de Paris (y tras dura lucha)- se proseguiria hasta los inicios del pensamiento moderno, pero incluso mas tarde -como lo da claramente a entender Paul Ricoeur- el tema de la Memoria solo resurge incidentalmente y no de una forma directa, tematizada como tal, sino bajo el prisma de lo que el autor llama "la tradicion de la mirada (o contemplacion) interior" que hace remontar fundadamente a San Agustin y que tiene sin duda en la cita de sus Confesiones que recogi mas arriba uno de sus textos mas señeros e ilustrativos. La idea del Tiempo (con mayusculas) ocupa un lugar central en el anasisis del autor de este libro. El tiempo en San Agustin no es el de Aritoteles -la medida del cambio (fisico o espacial) que estudiamos en el bachillerato-, sino que es un tiempo interior tal y como lo percibe -al pasar- la conciencia (del propio Yo) Una conciencia del pasado (presente, que aun no paso), del presente (retenido) y del futuro que se encuentra ya (escondido) en el presente mismo.

El tiempo en San Agustin es un Tiempo historico en la medida que recoge el pasado de nuestra conciencia. (...) En la filosofia moderna ese tiempo historico se perderia entre abstracciones, y se puede decir que su sistematizacion tardia -junto con la Historia, la historicidad y temas analogos- son un esfuerzo desperado de los filosofos (a partir de Hegel) en los dos ultimos siglos, de recuperar una nocion que no tiene cabida aparente en la moderna tradicionfilosfica. John Locke retoma la concepcion del tiempo interior agustiniano que segun él se ve captado por la intuicion, fruto directo de la conciencia, un idea que recuperaria el filosofo Henri Bergson que ocupa tambien una plaza importante en este libro y que se veria metido de lleno en la crisis del modernismo a principios del siglo XX, acusado por las intancias doctrinales de la iglesia catolica de servir de inspiracion -con su idea de intuicion- a los teologos modernistas. El tiempo para Bergson era fundamentalmente duracion, y el devenir algo que dura...Husserl trata -y fenomenologiza- el tiempo que se ve objeto de la "epojé" (o epoché), la puesta en supenso o entre parentesis (filosoficos) de los conceptos para sus ulterior analisis en detalle. Pero no hace otro tanto en cambio con la memoria, ni tampoco Heidegger, como ya dije.

La costruccion filosofica de Martin Heidegger acusa a todas luces un deficit en materia de reflexion historica , sobre el fenomeno de la historia en si, y es lo que se trasluce, de forma implicita aunque sea, en una obra capital del historiador aleman Ernst Nolte (4) que fue discipulo de aquel, de joven (en 1952), y que es un retrato biografico exhaustivo del autor de Sein und Zeit y a la vez un analisis en profundidad de su obra desde el punto de vista de lo que Nolte llama "pensamiento historico" al que dedicaria una obra densa (y apsionante); una prolija galeria de las principales obras y autores en la historia del pensamiento occidental del siglo XX vistos bajo el prisma de la historia (5) Nolte recoge en su monografia que Heidegger tenia previsto una segunda parte a su libro "Sein und Zeit" que llevaria un titulo inverso ("Zeit und Sein") aunque nunca llegase a concretarlo (...) La Memoria se muestra inseparable pues de la Historia, a la que dedicare una segunda parte de este comentario. Y es que en la obra de Paul Riceur se ve erigida, en torno a esos dos concepots, una aporia filosofica tan fundamental -y erizada de multiples relaciones reciprocas- como la del ser y del devenir, o del acto y de la potencia en la filosfia antigua. Y tal vez haya sido esa laguna filosofica que Paul Ricoeur tan magistralmente detecta, y verifica y analiza en su obra, lo que explica ese resurgir tan impetuoso de la Memoria en el debate actual, tanto en plano politico e dieolgico -en Espaã sobre todo- como en el acmpo historico o filosofico.

(En una conferencia que dio Fernando Savater en la Universidad Libre de Bruselas alla por vuelta de la primavera del 96 a funcionarios españoles de la UE sustancialmente -y con ellos tambien algunos italianos- le aborde al final precisamente con este tema de la Memoria y me respondio con una cita de los clasicos -"memoria procellosa"- que retuve hasta hoy, por lo paradigmatico de la posicion del autor español que traducir parecia. Y es que Fernando Savater hizo las delicias de su auditorio -mas o menos de mi generacion algunos de ellos...- que no lo aclamaron por poco, con una disertacion sin duda magistral -conreferenciaz a la Ilustracion española- pero en la que se notaba a la legua el hueco o la la ausencia de un vision historica o memorialistica cualesquiera; y sin duda que para él -por la cita que escogio en su respuesta- la Memoria era como una caja de Pandora que mejor valia "no meneallo"; en lo que no faltaba razon del todo como esta a la vista, y con lo que no dejaba de pronunciarse por la amnesia...)

(1): "La Memoire, l'Histoire et l'Oubli" de Paul Ricoeur, ed. du Seuil, 2000 (traduccion española del Fondo de Cultura Economica, Argentina, 2004)
(2): http://www.elpais.com/articulo/cultura/deudas/pendientes/memoria/elpepucul/20091021elpepicul_1/Tes
(3): "De Sein und Zeit...a Zeit und Sein" Chap. II, "L'Authenticité de Soi-même" (pour quoi Heidegger aura-t-il raté le phénomène de la Mémoire") en separata al n° 23, mayo 1996, "Occidente" (1994-1996) , Biblioteca Real de Bruselas, deposito legal: n. 45.695
(4): "Heidegger. Politik und Geschichte in Leben und Denken) ("Heidegger. Politica e Historia en su vida y en su obra"), 1992
(5): "Geschichtsdenken in 20. Jahrhundert van Max Weber bis Hans Jonas" (Pensamiento historico en el siglo XX. De Max Weber a Hans Jonas"), 1991

"Agonizar en Salamanca. Unanumo, julio - diciembre de 1936" (Libros)

Permalink 20.10.09 @ 16:02:09. Archivado en Arte, Cultura y Literatura, Libros


Unamuno, como un alma en pena hoy como ayer, ¿hasta el final de los tiempos? De todos los personajes de la mitografia o icocnografia conflictiva de nuestra historia contemporanea que ya habre venido pasando en revista en mi bitacora, el de Unamuno es sin duda un caso a parte que exije un tratamiento especial, delicado, como una cirugia (estetica) de especialista; un tratamiento (de favor) parecido -me acuerdo ahora- al que proponian aquellos montoneros marxistas argentinos de la decada de los setenta con la devocion tan arraigada en el pueblo (sobre todo entre los indios) de Ceferino Namuncura, un santo chapado a la antigua y que como tal les debia plantear no pocos problemas. El que me a mi me planteo Unmuno desde siempre (casi) no fue pequeño, lo confieso. Y, para comenzar, por lo dificil de comprender de algunos de sus textos, los mas filosoficos por lo menos. Se quejaba Cela con Umbral hablando de Xavier Zubiri, que como era posible que él que entendia a Heidegger, a Nietzsche, a Hegel y a otros grandes filosofos no le entendiese al otro ni de la misa la media. A paseo con Zubiri, concluia (injustamente sin duda alguna)...Y a algunos aqui le cuesta leerme a lo que parece, por lo que se quejan (por lo que sea); pero a mi con Unamuno me ocurrio siempre algo parecido, como con Ortega. Un misterio de oscuridad que presidiria su obra se me antoja y su trayectoria hasta los ultimos instantes (meses) de su vida.

El libro que aqui comento trata de los ultimos meses (agonicos) de la vida de Miguel de Unamuno en Salamanca tras el estallido de la guerra civil española (1) Mucho de lo que en él se dice se rumoreaba ya de antiguo o se sabia por mucho que no se viera muy divulgado es cierto. Sin duda por culpa de ese mito que rodea de antiguo a su figura y que parece que haya que seguir alimentando a toda costa. En España y mas aun si cabe en el extranjero. Ese unamunismo fanatico de algunos extranjeros, mayormente entre hispanistas es algo que me habra atacado (a fondo) los nervios a veces lo confieso; como si hubiesen encontrado en Unamuno la gran coartada o fianza interior que les permitiese seguir manteniendo y alimentando unos clises mentales sobre España y los españoles anclados en ellos de antiguo (por no decir de nacimiento) y que se ven indefectiblemente contaminados de no pequeñas dosis de leyenda negra (anti-española) Y habra sido el caso particularmente, se me antoja, entre holandeses. Tienen doble coartada en el tema, habra que reconcerles desde luego. Y se la ofrece el hispanista Johan Brouwer que estuve visitando al filosofo en Salamaca los ultimos meses de su vida tras el estallido de la guerra civil, para despues tomar partido abiertamente por la republica (donde estaban desde el principio sus amores sin duda alguna; que la cabra, ya se sabe, tira al monte.

Tambien le visito en identicas circunstancias el gran escritor griego, Nikos Kanzantzakis, -como se narra igualmente en el libro que aqui comento- pero sus conclusiones fueron muy otras, mucho mas prudentes y ecuanimes desde luego. Comparaciones oidosas. El libro "Agonizar en Salamanca" es fiel boton de muestra de la literatura recuperacionista (de la memoria) de los vencidos pero en una linea o version mediana o moderada que hace pensar un poco a la novela "Soldados de Salamina" de Javier Cercas por lo mucho que parece conceder a traves de sus paginas -de forma tacita o explicta- a la memoria de los vencedores, sin dejar de rerexhumar la otra, de los vencidos de la guerra. La version oficial de las causas de la muerte del rector de Salamanca -emanada del cuartel general del generalisimo- sale intacta de la obra como sale tambien de otra obra en lengua francesa relativamente reciente de un unamuniano y garcialoquiano ferviente, el oriundo Michel del Castillo (2) Unamuno murio de causas naturales, de un berrinche muy probablemente -en presencia de un joven falangista que no le toco un pelo- en uno de aquellos arrebatos tan suyos que le transportaban (muy) lejos por orbitas (mentales) extraterrestres. Y hay que repetirlo en voz alta porque en su caso el culto de martirologio no habra faltado tampoco a la cita. Sobre todo en el extranjero.

Unamuno pasa a la historia embutido en la imagen -como uno de esos jerseys suyos de cuello cerrado (...)- de un intelectual puro, el mas grande tal vez de nuestra historia. Pero el retrato para ser exacto tendria que añadir otra faceta inseparable de su vida, de su trayectoria y se la da su larga carrera (docente) de funcionario, del Estado. Y por ahi es por donde se nos permite el acceso a la clave de explicacion mas decisiva de los grandes enigmas que rodean su obra y su trayectoria y en particular sus ultimos meses de vida. Unanuno murio por asi decir de la propia muerte del Estado español (de la Restauracion) prolongado artificalmente en la III Republica, que saltaria hecho añicos o partido ms bien en dos mitades con el estallido de la guerra civil española. Su caso ofrece (fuertes) analogias con el de la otra gran familia a la que pertenecio (sin duda alguna), la Institucion Libre de Enseñaza, gran ausente de este libro memorialista que no deja de cantar verdades (las suyas) desde la primera pagina hasta la ultima. La celebre Institucion, se esfumo, se volatilizo (se diria) desde los pristinos incios de la guerra civil española. Era la niña mimada de la II Republica laica y librepensadora y de su politica cultural ideolgicamente tan agresiva -la mas grande y temible rival de la iglesia catolica en materia de control de conciencias, en el terreno por ejemplo de la adjudicacion de catedras universitarias- y desapareceria fatalmente con la Republica burguesa que se vendria abajo por la presion de las masas obreras (a las que habia armado ella misma como Unamuno denunciaria)

En el libro que aqui comento se pretende establecer a todas luces una linea de circonvalacion en el cambio de actitud interior de Miguel de Unamuno en relacion con la guerra civil española y con el bando nacional que habria alcazado un punto critico en el celebre incdente con el general Millan Astray en el Paraninfo de la Universidad; pero tras el empeño del autor del libro no parece que reponsen mas que buenas/intenciones (apologeticas) en definitiva. Unamuno como decia Umbral tomo partido por Franco (personalmente) hasta el final, como no deja de ponerse de manifiesto en este libro. Fue su apuesta personal, mas que ideologica -frente a Mola, el amigo de sus enemigos intimos (los carlistas)- y fue lo que le evitaria sin duda que muriese de forma violenta de resultas del incidente tan sonado en el Paraninfo. Y el celebre incidente mas que la cristalizacion de un cambio de actitud del filosofo sellaria el encallar individual -fatal tambien por razon de edad- de una singladura personal, en solitario, preñada de contradiciones que no podia ir mas lejos ni en una direccion ni en otra; como no dejaron de subrayarlo certeramente sus detractores. A Miguel de Unamuno, con Millan Astray se le "calento la boca, se le desato la lengua" (3), por emplear la expresion que el autor de este libro utiliza (por su cuenta) Era alguien -un "hombre viejo" lo califica repetitivamente hasta la obsesion (manierista) el autor de esta obra- acostumbrado a pontificar y a perorar y a que no se le llevara la contraria (ni en España ni el extranjero)

Y con Millan Astray encontraria -en ese punto- la horma de su zapato desde luego. El caso del alcalde socialista de Salamanca fusilado, del pastor protestante de la ciudad encarcelado, bien presentes en las cartas de las esposas que Unamuno llevaba en aquellos momentos en el bolsillo, le pesaban en demasia, es lo que se habra dicho siempre; pero eran lo anecdotico en comparacion de la voragine de guerra y de violencia que se vivia; y aun despues del incidente Unamuno siguio defendiendo el Alzamiento, ante el griego Kazantzakis como en el libro se reconoce. "Unamuno es autoridad" me escribio lapidariamente, en el 2000, un hispanista holandes -de cuyo nombre prefiero (ya) no tener que acordarme- dando por zanjada asi una larga correspondencia conmigo inciada bajo los mejores auspicios (hasta que me vi encarcelado en Belgica) Y en el fondo tenia razon, mas que un santo (...). Unamuno era una autoridad por asi decir desde pequeñito; y ese perfil biografico se iria acentuando e intensificando en él a lo largo de su vida de modo que al final acabaria siendo recordado (hasta hoy) por el rector -como lo fue- de la (otra) Universidad de Salamanca. Y en mis largos años de estancia en el extranjero pude bien certificar esa autoridad intelectual, caso unico -de gran privilegio en verdad- de intelectuales españoles en medios academicos y universitarios europeos. Ponerle en duda en lo mas minimo en esos medios es peor que un sacrilegio, lo que no se hace...por politicamente (e intelectualmente) incorrecto.

Un profeta de calamidades, Miguel de Unamuno, no menos profeta, hay que reconocerlo. Vencereis pero no convencereis; tuvo razon en parte, o digamos que se acabaron dejando convencer de lo contrario, me refiero a los descendientes (segunda generacion sobre todo) de los vencedores. Y llevaba no poca razon tambien en lo del "resentimiento tragico" de la vida, del titulo de un libro -en contra de la republica y del Frente Popular- que no llegaria a terminar. Y por eso, y por que entre las causas de su aversion al frente popular figuraba una bajeza soez que le repugnaba en lo mas intimos, y tambien -aunque no lo dijese claramente- una aversion de espectaculos inconoclastas que herian en lo mas vivo su amor de niño por las estatuas, preferimos dejar en paz la que de él quedaria esculpida en el recuerdo, un tanto contrahecha...aunque no tanto como la otra en bronce (tan fea) que le recuerda en Salamanca: en nombre sobre todo del respeto que consiguio inspirar en muchos españoles -del bando de los vencedores- por las circunstancias insolitas (y un tanto tragicas) sobre todo de las que se verian rodeadas las ultimas semanas de su vida. Miguel de Unamo fue en definitiva victima de si mismo, de su caracter, de su propia formacion intelectual, de sus propias contradicciones y tambien de una memoria historia -de guerra civil- de vencedores que no de vencidos. Y me refiero a la memoria del liberalismo beligerante que en el pais vasco al final de la segunda guerra carlista acabo cobrando sin duda unos rasgos ariscos y guerracivilistas que no habia alcanzado en todo un siglo en otras regiones españolas.

("Se llevan al abuelo a tirarlo al rio" grito como un loco el nieto pequeño del filosofo cuando se lo llevaban a enterrar, segun lo recoge el libro que comentamos en uno de sus testimonios mas escalofriantes. De tal palo, tal astilla. Un pequeño profeta...de calamidades -no siempre ciertas-, hijo y nieto de profetas, ese retoño un tanto atipico -como un niño/viejo- de Don Miguel de Unamuno)

(1): "Agonizar en Salamanca. Unamuno, julio -diciembre de 1936" de Luciano G. Egido, Tusquets (Tiempo de memoria), 2009
(2): "La vie mentie" de Michel del Castillo, Fayard, 2007
(3): Op. cit. p. 148

"Los anti-modernos" de Antoine Compagnon (Libros)

Permalink 14.10.09 @ 16:52:17. Archivado en Falange y Literatura, Libros


Anti-moderno -"anti-moderne"- es una de esas expresiones de una pieza tan del gusto de francoparlantes que habra tenido une exito fulgurante en el campo literario -tanto en su vertiente editorial como en el de la investigacion (academica)-, en lengua francesa. Anti-moderno evoca desde luego oscurantista de entrada, y a la vez una montaña de clises, todos convenientemente provistos de mayor o menor carga peyorativa del tipo historico, politico o ideologico, y que rara vez -hay que reconocerlo- nos habra dispensado a los españoles en sus puyas; nuestro pasado como nuestro presente, con la hipoteca que siempre representarian y sigue representando para nuestro futuro mas o menos immediato. De anti-modernos, en un sentido mas amplio del termino, se ven hoy tachados todos los integrismos (politico/religiosos), y en particular el integrismo o fundamentalismo musulman, el mas virulento y amenazante y "noticiable" de todos ellos. Y el analisis se revela fundado y cierto solo en la medida que tras aquél, en sus formulaciones y en su pathos desbordante (rezumante), se esconde de conjunto un rechazo frontal del mundo occidental y por via de consecuencia pues de la modernidad, que parece hoy por hoy el principal legado de este ultimo. Anti-modernos lo serian pues mas propiamente los integrismos europeos tanto del signo catolico como del signo protestante, y mas aun si cabe el primero de lo dos citados, en la medida que traduce un rechazo de lo que la historiografia en vigor se acuerda en ver el primer jalon o hito historico de la modernidad, a saber el protestantismo.

En lengua (y civilizacion) francesa, anti-moderno se ve apropiado desde luego por la propia cultura e historia francesas y viene a referirse sobre todo -en la via de la negacion, por cierto- a lo que entre franceses se considera jalon primero indiscutible en la historia de la modernidad, a saber la Revolucion francesa. Y en el libro que aqui comentar me habre propuesto (1) se reviste de trazos todos menos triviales el hecho que el padre fundador de esa estirpe de anti-modernos que se ve presentada en el libro (franceses todos ellos) lo fuera Joseph De Maistre, una figura de contra-revolucionario insigne. El vizconde De Maistre es poco conocido en España y menos divulgado todavia (entre españoles) Una cierta alergia -hacia el nombre y hacia el personaje- rigio siempre incluso entre nosotros, por el tufo de reaccionario que arrastraba, de borbonico y panegirista de los Borbones (franceses) sobre todo; a pesar de su notabilisimo ensayo sobre la Inquisicion española (a la que defendia de ataques y calumnias) Pio Moa en uno de sus libros sobre la guerra civil lo evoca entre lineas de un analisis ideologico profundo y bastante certero tras los calificativos de "lugubre" y "macabro" -sin duda por lo que arrastra de determinismo y de fatalismo- que le merecia su pensamiento (teologico e ideologico) En el libro que aqui comentamos en cambio el vizconde De Maistre se ve izado al rango de padre de la modernidad literaria nada menos (...); a traves de un linaje de nombres ilustres en los que efectivemente se percibe y reconoce facilmente la impronta e influencia del celebre reaccionario,

Una filiacion ("anti-moderna") que arranca con de Maistre, Chateaubriand y todos los grandes nombres del romanticismo en lengua francesa -Lamartine, De Nerval- prosiguiendose en Flaubert y en Baudelaire, y pasando por una serie de autores a caballo entre siglos y tendencias -del romanticismo al simbolismo y al modernismo-, Viliers de l'Isle-Adam, Eugene Sue, Leon Bloy, Théophile Gautier, Barbey d'Aurevilly-, de grandisma difusion en su tiempo y con mala reputacion en cambio en el mundo academico por lo folletinesco todos ellos, hasta llegar al hito (de los mas algidos) que representa la figura de Marcel Proust, y a su sombra una serie de autores un tanto atipicos como Charles Peguy, Georges Sorel; Henri Bergson, y Jacques Maritain (2), filosofos, o Albert Thibaudet, celebre critico literario de entre las dos guerras (proximo de la Accion Francesa) y otros menos conocidio en lengua española ; marcados de cerca o de lejos de una forma u otra todos ellos por la herencia que les legaria el catolicismo. Y despues de la segunda guerra mundial la simiente antimoderna se proseguiria sin pausa representada en autores claramente izquierdistas mas o menos asociados al mayo frances como lo seria el caso de Sartre, de Julien Gracq, del rumano Cioran -los rumanos afrancesados, entre parentesis, Cioran, Ionesco, Mircea Eliade, Vintila Horia, van hoy por hoy de destacados anti-modernos todos ellos, en el sentido fuerte incluso del termino, (3)...-; y el caso sobre todo de Roland Barthes, especie de profeta o guru de los estudios literarios en Francia en las ultimas decadas -asociado inevitablemente en el recuerdo a algunas de sus frases mas celebres (por ejemplo, "el lenguaje es fascista")-, que le merece al autor un estudio propiamente monografico en la ultima parte del libro.

La descripcion de la corriente anti-moderna en sus trazos y caracteristicas principales ocupa buena parte de una obra en la que aquellos se ven recogidos o resumidos bajo el signo de la Contra-revolucion (con mayusculas); en lo que se encierra la grande paradoja de una corriente que funda -segun el autor- la modernidad literaria en reaccion al acontecimiento historico que pasa entre muchos por ser su efemerides fundacional precisamente, a saber la Revolucion francesa. De Maistre y Chateaubriand figurarian es cierto de exponentes de la Contra-revolucion de los mas emblematicos, otros anti-revolucionarios en cambio como De Bonald o Lamennais (este ultimo aunque acabo en el liberalismo -despues de su excomunion- empezaria siendolo) se ven excluidos en esta obra de la gran familia anti-moderna por faltarles -en el analisis del autor- el caracter utopico y visionario, o la carga profetica -de vehemencia y de viutperacion-, que comparten en mayor o menor medida todos los anti-modernos. El caracter anti-racionalista (anti-Lumieres) es otro de los trazos determinantes de la corriente anti-moderna en la obra que comentamos. Lo que trae fatalmente consigo un retorno entre los autores anti-modernos a a las raices y a los grandes nombres y corrientes del Gran Siglo frances y en especial a una figura estrechamente asociado a la tradicion "oscurantista" (religiosa) y es la de Pascal, tanto por la faceta de pensador y filosofo de su obra -en sus "Pensamientos" por ejemplo - como en la de polemista (cristiano), en "Las cartas provinciales" sobre todo (una diatriba anti-jesuitica)

Y junto a lo anterior un caracter teologico indisicutible por mas que se encuentre reprimido o en vias de "deflagracion" (Umbral) es facilemente perceptible en muchos de ellos (...) Dandismo, pesimismo, mal del siglo son otros de los trazos anti-modernos recogidos igualmente en el libro. El antimoderno es un inadaptado en sentido profundo, se siente mal en la epoca que le ha tocado vivir aunque no deja de ser hijo de su tiempo. Un moderno a su pesar o a regañadientes ("à contre coeur") como se le describe en esta obra. "El mal de siglo" lo immortalizaria un nombre -el de "spleen"- asociado a la figura de Baudelaire; pero el caso mas emblematico lo sea tal vez el de Marcel Proust que escribe su obra entera -de marcado caracter autobiografico toda ella- volcado hacia el pasado hacia la epoca de su infancia y de su adolescencia a caballo entre dos epocas, un mundo que se veria (practicamente) sepultado en el recuerdo de resultas de la Gran Guerra. La inadaptacion radical de signo "anti-moderno" se veria reflejada sobre todo en el fenomeno de la bohemia que en España cobraria un cariz de fenomeno a social de marginalidad, que no tuvo sin duda en Francia o no tanto como entre españoles; y en ese sentido se puede considera "Luces de Bohemia" como una pieza emblematica de la literatura anti-moderna en lengua española y a su autor Valle Inclan como uno de sus mas grandes exponentes desde luego. Con lo que se pone de manifiesto a la vez un caracter propiamente español del fenomeno y es el que ofrece la tradicion "esperpentica" que Umbral -uno de sus grandes panegiristas- veia cifrada en algunos de los mas grandes nombres de nuestra literatura como Quevedo o Valle Inclan; y tambien de algunos de nuestros mas grandes pintores, como Goya o Guiterrez Solana.

La corriente anti-moderna en lengua española no se acaba sin embargo, a mi juicio, ni en Valle Inclan ni en Solana sino que se prosigue a traves de la guerra civil y de la larga posguerra española (...) La literatura española de posguerra -calificada en su conjunto por algunos autores de "fascista" (4)- se reviste en su generalidad, es cierto, de trazos anti-modernos inconfundibles. Y en la medida que la guerra civil española los marca, influye y determina a todos ellos -como la Revolucion francesa lo habia hecho con los padres fundadores de la tradicion anti-moderna en Francia-, cabe fatalmente atribuirles, igual que a estos ultimos, una connotacion politica o ideologica indiscutible, que se debe calificar no propiamente de "fascista" -en la medida que el calificativo no habra habra dejado de cobrar un cariz de dicterio infamante de nuestros dias- pero si de "franquista", de "falangista" (o como se quiera) y que se puede traducir toda ella bajo una etiqueta (y una herencia) bien precisa y lo es la que les ofrece la Falange literaria. La obra de Compagnon habra sido acusada de parcialidad en la medida que recogeria un capitulo (frances) tan solo de un fenomeno anti-moderno consderado mucho mas amplio; y tabien de asimetrica en la medida que el capitulo frances ofreceria un tndencia (de derechas) mucho mas marcada que en otros casos, por ejemplo en los exponentes de la Escuela de Franckfort, Adorno en particular, en el que algunos ven una figura emblematica del anti-moderno (anti-Lumières) de izquierdas... (5)

Como quiera que sea la gran paradoja en el caso español -a imagen un poco del frances, lo sea sin duda el hecho que la literatura "falangista" (para entendernos) encarnaria en gran medida la modernidad literaria en la posguerra, como lo habia hecho -en parte al menos- en los tiempos de la segunda republica. Y se ve mas claro si cabe que en otros dominios en el de la poesia. La generacion del 36 marco indiscutiblemente un hito en la modernidad poetica en lengua española arrumbando por las buenas -se quiera reconocer ahora o no se quiera- toda una corriente que algunos califican de "central" en la poesia española contemporanea (6) y que no se veria menos condenada al silencio al ostracismo y a la infecundidad que les legaria el exilio (y la derrota) Y exponente de lo mas emblematico de la modernidad española (anti-moderna) lo es sin la menor duda uno de los mas grandes nombres de la corte literaria de Jose Antonio y me refiero a Agustin de Foxa, y a algunos de sus poemarios mas destacados, como "El almendro y la espalda" (7) que se habria visto reexhumado y profusamente recordado ahora tras el estruendo a que dio lugar el reciente homenaje -prohibido en principio por la alcaldia- que se vio tributado en Sevilla. "Anti-moderno" lo seria tambien por cierto Francisco Umbral -y tal vez mas que nada por el caracter teologico mas o menos vergonzante de su obra (...)- al que ya calificamos aqui de epigono (destacado) de la Falange literaria. "Anti-moderno" ademas se lo llamaria él mismo aplicandose a modo de emblema o de divisa incluso en una (grandiosa) parafrasis de las suyas inspirada en una cita de Roland Barthes- puestas en exergo en esta obra, "en la retaguardia de la vanguardia" ("à l'arrière-garde de l'avant-garde") (8)(9)

(Lo uno con lo otro: Umbral es anti-moderno en la medida que se ve preso de una tradicion falangista/literaria de la que se veria embebido desde sus años mas tiernos, y que le acompañaria siempre inseparablemente a traves de su carrera y su trayectoria, como lo pone de manifiesto en su obra cumbre, "La Leyenda del Cesar Visionario")

(1): "Les anti-modernes" de Antoine Compagnon, Gallimard 2005 (traduccion española muy resumida: "Los anti-modernos" El Acantilado, 2007)
(2): El termino de "anti-moderno" es propiamente el titulo de una obra de Maritain de antes de su ruptura con la Accion Francesa tras la condena pontifica ("Anti-moderne" de Jacques Maritain, Ed. de la Revue des Jeunes, 1922)
(3): "Cioran, Eliade, Ionesco - L'oubli du fascisme" de Alexandra Laignel-Lavastine, PUF, 2002
(4): "Historia de la literatura fascista española" de Julio Rodriguez Puertolas, Akal (Basica de bolsillo), 3a edicion
(5): Recension del libro a cargo de Cristopher Dominguez Michael, en "Letras libres", publicacion digital mejicana
(6): "La corte literaria de Jose Antonio" de Monica y Pablo Carbajosa, Critica, 2003
(7): "El almendro y la espada. Poemas de paz y de guerra" de Agustin de Foxa, Libreria Miguel Vazquez, 1940
(8): Op. cit. p. 419
(9): "Nosotros somos el bunker de la vanguardia legitima de la retaguardia (...)" Citado en una de las intervenciones al coloquio Umbral en la Universidad de Pau, octubre del 2007 ("Espacios arquitectonicos en el articulismo de Umbral" de Antonio Peinado Elliot, de la Universidad de Sevilla)

"España Vaticano" (1932) de Rafael Sanchez Mazas (Libro "prohibido")

Permalink 07.10.09 @ 15:58:06. Archivado en Historia revisionista de los dogmas (en clave nacional/catolica), Libros, Politica religiosa (en memoria de Rafael Sanchez Mazas)


Por fin. Tras largo tiempo de busqueda y de espera consegui hacerme con un ejemplar -en fotocopias- de la obra inedita de Rafael Sanchez Mazas "España Vaticano", de la que el propio autor decidiria deshacerse por entero en su primera edicion al poco de que viera la luz, por presiones sin duda de indole eclesiastica y del que se conserva algun raro ejemplar en bibliotecas universitarias. Yo tenia ya una idea mas o menos vaga y generica de lo que el libro prohibido de Rafael Sanchez Mazas podia contener de tan explosivo y de transgresor ("maudit") entre sus paginas, y la lectura habra confirmado mi impresion primera, con matices. Rafael Sanchez Mazas escribio aquel libro tras haber vivido en Roma bastantes años de corresponsal del diario ABC (1922-1929), en donde fue testigo del ascenso del fascismo y tambien, por lo que da a entender continuamente a lo largo del libro, de todas las intrigas que se cocian (de antiguo) en la curia vaticana a costa de España, de los españoles, y de la propia iglesia española tambien, algo de lo que los acontecimientos que se seguirian tras su partida de la ciudad/eterna, con el derrumbe de la monarquia de Alfonso XII y la proclamacion de la Republica -y todo lo que se seguiria- le debian parecer ilustracion y corolario mas que providenciales. Como si el Vaticano hubiera ayudado a traer la II Republica o por lo menos no hubiese movido ni el mas minimo dedo para impedirlo. Un libro pues de politica eclesiastica el de Rafael Sanchez Mazas antes de todo, pero que como todo lo que cerca o de lejos toca a la iglesia o al catolicismo desborda por todas partes sus limites originales y sus intenciones primeras, se diria que a golpe de sorpresas.

El libro llevaba una apostilla al subtitulo -"encuentros con el capuchino"- que rezaba, "dialogo de las cosas acaecidas en Roma", parafraseando asi la obra celebre del humanista español Alfonso de Valdes que fue secretario del emperador Carlos V, un ensayo de caracter politico y teologico a la vez y con el telon de fondo de acontecimeintos historicos de siglos atras en la peninsula italiana que harian eclosion en el saco de Roma. Comparaciones odiosas. Pero es induable que aquel hito historico insoslayable, como en los dialogos del humanista, gravita desde el principio hasta el final de esta obra casi inedita -sin quererlo su autor tal vez -, la mas polemica tal vez de todo lo que Rafael Sanchez Mazas escribiria en su vida. El interlocutor y acompañante del autor/narrador a lo largo del libro que adopta la forma bastante lograda de unas charlas viajeras, lo es un capuchino frances, breton para mas señas destinado en la ciudad/eterna y que a ese titulo se conocia mejor que muchos todo lo que se cocia entre muros de iglesias, palacios y conventos de la Urbe. Y un acontecimiento de alcance historico sin duda alguna y de politica eclesiastica a la vez -que contribuye poderosamente a configurar el marco ambiental y cronologico en el que se veria escrita la obra- lo era sin duda la condena de la Accion Francesa (en 1926) que tuvo igualmente en Rafael Sanchez Mazas un testigo directo y privilegiado. Y la postura que se refleja a lo largo de la obra en relacion con este espinoso asunto es sin duda favorable a las victimas de la condena, no sin dejar traslucirse ciertos matices, ya digo.

Un primor desde luego la obra de Rafael Sanchez Mazas en este punto; tras un repaso al menos de la historia de la literatura de la epoca aquella en lengua española, y si se tiene en cuenta el tabu riguroso que rigio en el tema de la Accion Francesa en los medios catolicos de la Peninsula; hasta hoy incluso me atreveria a decir, tantos años despues de la terminacion del concilio. "España Vaticano" refleja desde luego unas posturas inequivocamente anti-papales (en lo temporal), en la mas pura tradicion imperial (y gibelina) de los humanistas españoles del Renacimiento, o de algunos de ellos por lo menos. Una tradicion (innegablemente española) que se veria mas o menos interrumpida despues -por razones multiples- por mas que ciertas tendencias que se hicieron oir en las Cortes de Cadiz -lo que se llamaria el "jansenismo español"- parecieran haberle tomado prestado algunos de sus postulados mas emblematicos. La obra de Rafael Sanchez Mazas por tantos conceptos pues debia oler a chamusquina ya al nacer y fue sin duda lo que acabo moviendo a su autor a deshacerse de ella de una forma tan expeditiva como precipitada. Y sin embargo, en el tema crucial de la Accion francesa, el futuro lider falangista mantenia en su libro una posicion mas bien prudente como lo ilustra la cita que cierra sus paginas, de una figura emblematica en extremo de los intelectuales franceses y catolicos que acataron la condena pontificia y me refiero a Jacques Maritain, y a su obra "Primacia de lo espritual" que marcaria por asi decir un punto critico en la trayectoria de aquel autor y un punto de partida a la vez de su deriva ideologica hacia posiciones (de izquierdas) muy distintas, que gravitarian pesadamente durante la celebracion del concilio y que (aun) immortalizan a su autor de nuestros dias.

"España Vaticano" muestra desde el principio hasta el final una cierta tonalidad ondeante y fluctuante, como si su autor quisiera mantenerse al margen de la polemica que el anticlericalismo de la II Republica habia originado y de la crisis subsequente en las relaciones diplomaticas de España con la Santa Sede, no sin dejar por cierto de condenar de la forma mas categorica la quema de conventos y demas desmanes y tropelias que les sucedieron. El chivo expiatorio parecer serlo en la obra que comentamos el nuncio papal al que el autor no nombra tal vez porque estuviera en la mente y en la boca de todos los lectores potenciales del libro. El nuncio de su/santidad entonces, Federico Tedeschini de su nombre y apellido- brilla ya digo por su ausencia en la denuncia de Rafael Sanchez Mazas a pesar del hecho flagrante -y tal vez por eso mismo- de haberse visto entonces blanco favorito de todo el rencor y de todos los ataques y alegaciones de los sectores anti-republicanos. Egenio Vegas por ejemplo no lo libraria de su criticas, ni en sus escritos ni en sus conversaciones y charlas privadas...haciendose eco con gusto de los rumores (ireverentes y escandalosos en extremo) mas o menos malevolos o bien fundados que harian entonces la ronda en torno al discutido eclesiastico (que luego en cambio seguiria siendo nuncio con Franco como si tal cosa...) Pero el nervio motriz de la carga de critica y de denuncia que en este libro se encierra se la da en mi opinion su analisis del papel que habrian desempeñado altas figuras eclesiasticas españolas en los años que precedieron immediatamente a la instauracion de la II Republica, y me refiero al cardenal de Tarragona, Vidal y Barraquer y junto con el -¿quien lo hubiera dicho?- el prestigiosisimo y respetadisimo Rafael Merry del Val, cardenal de la Curia y augustisimo secretario de estado bajo el pontificado de (san) Pio X.

Segun Rafael Sanchez Mazas, si he comprendido y descifrado bien lo que queria decir en su libro, el distinguidisimo cardenal español -del que pone en duda que lo fuera (español) a parte entera (...)- habria sido pieza clave en las injerencias de tipo politico maquinadas en el seno de la curia vaticana y en el marco de una politica internacional y de una accion diplomatica de la santa/sede antes y despues de los acuerdos de Letran (11 de febrero de 1929) y ya en tiempos de la monarquia de Alfonso XIII, siempre a costa de los intereses de España e indefectiblemente favorables en cambio a los intereses del estado frances, masonico republicano y anticlerical sin embargo, incluso bajo el pontificado de (san) Pio X (...) Y lo que tiene de revelador no solo en el plano de la politica eclesiastica sino tambien en otro mas estricto de historia de los dogmas se lo da sin duda otro hito de historia eclesiastica del catolicismo insoslayable en las denuncias de Rafael Sanchez Mazas, como lo fue lo que se dio en llamar la crisis modernista (decreto "Lamentabilis", enciclica "Pascendi"), por la que el estado frances se habria visto obligado a a hacer concesiones a la diplomacia pontificia, ampliamente contrapesadas unos años mas tarde con la condena de la Accion Francesa, a pedido expreso -segun lo asegura el autor y como no dejaron de denuciarlo nunca los propio interesados- del jefe de gobierno frances de entonces(radical/socialista), Aristide Briand. Y en ese engranage vaticano un papel crucial cabia -en el analisis de Rafael Sanchez Mazas- a una obra pontificia y española a la vez mal conocida -entre españoles incluso- y lo eran "los (pios) operarios de San Jose" que por lo que cuenta (y no acaba) el autor no dejaban de ser un exponente mas en definitiva de esa tradicion (tan nuestra...y tan penosa) de subalternaje en pais extranjero, siempre al servicio de los otros...

Aquellos pobres (pios) operarios se prestaban -en nombre del papa (es cierto...)- a todo tipo de enjuagues y transacciones y compromisos como pocos se prestaban (por lo que cuenta), ni los italianos siquiera. Y junto a ellos otra institucion intimamente relacionados con ellos se ve puesta tambien en la picota en el libro y lo era el Colegio Español de Roma que bajo los patrocinios de Merry del Val y del cardenal de Tarragona (Vidal y Barraquer) habria sido invernadero y tierra de cultivo a la vez de todo un clero separatista -vasco y catalan- como lo acabaria sindo, sin duda a su imagen y semejanza, el seminario de Vitoria...Y es cierto que verse emplazado de esa forma el alto prelado español de la curia -como ya lo habia sido en la campaña internacional en contra de la ejecucion de Ferrer Guardia-, retratado en el libro bajo los trazos mas oportunistas posibles e imaginables, cambiando de posturas al vaiven de las circunstacias -en relacion por ejemplo con el regimen fascista- o sirviendose de espias y manejando fondos publicos sin el menor escrupulo, sorprende un poco asi a primera vista. En ese apecto inedito desde luego de politica eclesiastica de signo anti-español de lo que a todas luces se ve retratado en la obra de Rafael Sanchez Mazas. Lo que deja en parte traslucir -y mido de mis palabras- una memoria colectiva, la del liberalismo español del XIX, que gravitaria de todas todas y de lo mas cerca en la fundacion de la Falange (primera), en su fundador como en el nucleo de sus colaboradores mas intimos, entre los que se conto por cierto Rafael Sanchez Mazas. Y lo ilustra, fehaciente, el reproche -como un lamento- que se repite a lo largo del libro que el Vaticano mostraba con el estado frances una transigencia que no habia mostrado con el estado español decimononico mas o menos teñido de liberalismo. Lo que historicamente era cierto (en el capitulo por ejemplo -aun candente- de las desamortizaciones eclesiasticas)

Con lo que no obstante venia a echar la culpa en ultima instancia a la politica temporal de la Santa Sede de nuestras guerra civiles del siglo XIX: un analisis historico sumario lo menos que se puede decir, y que sonaba sin duda ayer como hoy a haberse visto forjado a expensas de la (otra) memoria del carlismo vecido. Pero era un analisis de antes de la guerra civil del 36, y de antes pues del compromiso historico que se veria sellado entonces entre dos memorias historicas antagonicas, la de los liberales (moderados) y la de los carlistas, antecesores ideologicos unos y otros de las fuerzas componentes del bando nacional durante la guerra. Lo que se veria plasmado incluso en un plano literario; por ejemplo en la pieza de teatro de Agustin de Foxa -un proximo de Rafael Sanchez Mazas, amigos los dos de antiguo de Jose Antonio- "Baile en capitania" (2) (estrenada en 1943) que ya comente en mi blog mas antiguo (3) Una obra pues de circunstancia esta obra prohibida (y valiente) de Rafael Sanchez Mazas. Y a la vez de actualidad imperecedera -y de aplicacion (en parte al menos) a la politica religiosa de la España de hoy. Y tambien a la actualidad religiosa a secas en su capitulo del proceso de reconciliacion y de reintegracion en curso de los integristas de Monseñor Lefebvre: el pontificado de (san) Pio X -referencia maxima en la filosofia o teologia historica por llamarlo asi que rezumaban las enseñazas de la fraternidad/San/Pio X tal y como a mi mismo me fueron impartidas- no sale, lo menos que se puede decir, muy bien parado de esta obra polemica del celebre falangista. Ni en el capitulo de las relaciones con Francia como ya hemos visto ni en el otro contrapuesto referido a España tampoco.

Y una de las escenas mas graficas del libro -en sus notas de las ultimas paginas- lo es sin duda la de la audiencia concedida por el sumo pontifice en los inicios de su mandato al Pretendiente español (carlista) que saldria completamente chafado en sus pretensiones...Y era que el pontificado de (san) Pio X adopto una linea teologica antimodernista intrasigente, es cierto, de aplicacion mayormente en el area de cutura germanica, y (precisamente por eso tal vez), por cuenta sin duda en gran parte de los intereses franceses (republicanos); lo que no fue obice que en politica temporal no se demarcase ni tanto asi de la linea transigente ("liberal") del precedesor de (san) Pio X, Leon XIII, fuente de pesadillas inagotable para los carlistas españoles.

(1): "España Vaticano (La politica religiosa. Encuentros con el capuchino)" de Rafael Sanchez Mazas, Madrid, Signo, 1932
(2): "Baile en capitania" de Agustin de Foxa, Editorial Fundamentos, 2003 (edicion de Gerek Gagen)
(3): http://blogs.periodistadigital.com/juanfernandezkrohn.php?cat=10808

"Fabula del f..." de Francisco Umbral (libros)

Permalink 31.08.09 @ 16:00:20. Archivado en Francisco Umbral y la memoria de la guerra civil, Libros


El libro de Umbral que aqui comento (1) va citado incompleto a posta en el titulo de la entrada porque asi se me ocurre, porque no me gusta el citarlo completo, aunque un prurito academico o universitario asi lo exija desde luego. Soy universitario, si, pero no tanto, por expresarlo en una formula de las que a Umbral tanto gustaba. La fabula umbraliana es un viaje por el laberinto de sus fantasmas y obsesiones mas intimas, quiere decir que se saca poco en limpio de tal enredo. Umbral fue a todas luces en su vida un hombre profundamente atormentado como lo reflejan sus escritos e incluso algunas de sus fotografias mas señeras y caracteristicas. Y los misterios de la vida -que él no llamaba asi de seguro- no dejarian de torturarle sin dejarle un minuto de respiro se diria. Por que lo que Umbral hace en esta fabula es teorizar (un poco) lo que llevaba de siempre vertiendo en sus libros y articulos, uno tras otro. Un caso atipico Umbral. En tantos y tantos aspectos y tambien en este por supuesto. En un comentario a "Los males sagrados" escribia acertadamente Ana Caballe en su biografia sobre el autor, que el mal sagrado del que hablaba Umbral no era otro que la sexualidad; en una version "sui generis", "marca Umbral", cabria apostillar, quiero decir, caracterizada sobre todo por un toque o acento del tipo incestuoso incuestionable. Los fantasmas y obsesiones en torno a su madre no dejan de hacer la ronda de las paginas de todos y cada uno de los libros de Francisco Umbral y en algunos se diria que se convierte en motivo de inspiracion y de comentario dominante, unico y (casi) exclusivo, obsesivo, como es el caso de todos los titulos pertencientes a lo que se da en llamar la novela de la infancia en el conjunto de su obra. El "mal original" es el incesto para Umbral y asi se le escapa como sin querer en las primeras paginas de esta fabula (2) Y la misma idea no deja de hacer sentir sus ecos por todas partes en ese tablero particular de la obra narrativa del autor; en "Las animas del purgatorio" por ejemplo no duda erigirse en portavoz de las posiciones mas extremas del celebre antropologo Claude Levy-Strauss en la materia.

Y todo el malditismo pues, toda la carga reivindicativa en el tema de erotismo y sexualidad, de una presencia tan sobresaliente en el conjunto de su obra y dispersa por todas partes entre sus titulos y entre sus paginas, hay que referirla en linea recta a mi juicio a ese tema o motivo espcifico y dominante. Todo se ve condenado en su nombre y todo se ve redimido y rehabilitado en su nombre tambien en las obra y en la mente de Francisco Umbral. Algo que se destaca aun mas si cabe en sus novelas guerracivilistas en la medida que la relacion madre/hijo -al contrario de lo que es la regla en su novela de la infancia y de la adolescencia- se situa en ellas un tanto fuera de contexto y sin embargo su ubicuidad no es menos relevante El hilo del relato en "la Leyenda del Cesar Visionario" se entrecruza con la corrrespondencia sentimental -por emplear un eufermismo a penas- del protagonista con su madre, y "el Fulgor de Africa", tal vez el mas claro y revelador de todos los titulos de Umbral en este punto, marca un poco ya la apoteosis de "la relacion", que osa ya mostrarse en publico sin tapujos: el triunfo del amor "maldito" en una ceremonia de "malditos" en las ultimas paginas de la novela; pero el malditismo principal se lo da la escena a la ceremonia, el amor "maldito" -la relacion madre/hijo- "stricto sensu" del protagonista. El miembro/phallus es inocente o digamos que sale inocentado en las ultimas paginas de la Fabula porque antes lo habia sido el mal original sin el cual -este sin aquel- es impensable (para Umbral) Porque lo que yace implicito en esta "fabula" que aqui comento tras la apologia tan descarnada (y desorbitada) del miembro/viril, lo es una reivindicacion mas o menos velada de la relacion incestuosa. Pero es cierto que en este libro de titulo escabroso de Umbral yo me esperaba no obstante mas lenguaje directo, procaz, sin tapujos y menos precauciones y circunloquios. Corrian malos tiempos sin duda para Umbral, en la fase terminal de su colaboracion con el diario el Pais; una decada antes, un decreto ley sobre libertad de expresion habia agravado ciertos temas objeto de censura de antiguo y cuatro años mas tarde daria a luz una nueva ley de prensa que Umbral veria dirigida especialmente contra él (3) Y lo que en forma narrativa podia mas o menos dejarse traslucir como en sus novelas, en un escrito de pretensiones teorizantes en cambio -o "moralizante" incluso si se me apura-, por muy fabuloso que se pretendiera, habia que andarse con tiento (de la censura)

Todos los grandes tabues de la moral van pasando en revista a lo largo de la paginasde esta "fabula" e inocentados, blanqueados y justificados todos ellos. Hasta la violacion incluso se ve legitimada. "Repuesta nocturna a una provocacion diurna" Umbral no va hasta la justificacion del crimen, eso es cierto, y su "fabula" me hace pensar un poco a la apologia del crimen (literaria) que brindo a sus oyentes el escritor y abogado frances Jacques Verges hace ya mucho en una conferencia que pronuncio en un anfiteatro universitario -lleno a reventar- al que yo tambien asisti, residiendo ya en Bruselas. Una pulsion no obstante de autojustificacion permanente subyace a todas luces en la obra umbraliana que compite se diria con otra -del tipo confesional- que pugna continuamente por salir a luz en su obra aunque no siempre lo consigue. Umbral empieza disculpandose de las cosas de las que se va a confesar en sus novelas, pero al final deja siempre al lector sumido en una mar de dudas, de lo que pretendia confesarle me refiero. Su fabula encierra tambien una apologia desenfrenada del desnudo corporal, algo que el catolicismo contemplo siempre con muchos mas distingos y considerandos de los que da entender Umbral en su postura tan confesadamente o explicitamente anti-cristiana y anti-catolica, en un plano "fabulador" o teorico por lo menos. Y el ejemplo al que alude -del cardenal Segura liandose a golpes de escoplo contra desnudos artisticos en su diocesis, años cincuenta- no pasa sin duda de lo anecdotico o de lo excepcional; de lo fuera de tono y de contexto, o de su tiempo si se prefiere. Un caso atipico Umbral, ya digo; un poco como lo fue el celebre marques de Sade que Umbral no deja de citar en el libro. Hijo (en cierto modo) de su epoca, Francisco Umbral, la España de los años cuarenta -de su adolescencia-, cuando las casas de lenocinio se veian mas toleradas que lo serian mas tarde, en la decada de los sesenta: respondiendo a presiones internacionales si hay que creeer al autor, y lo plausible del fenomeno al que apunta lo prueba la ley que se dicto en Francia en 1946 prohibiendo formalmente ese tipo de establecimientos acusados en el espiritu y mentalidad del nuevo poder politico en Francia surgido de la segunda guerra mundial, de "colaboracion (colectiva) con el ocupante".

El capitulo mas cargado de secreto umbraliano, por llamarlo asi lo sea tal vez el "del falo lumpen" cuando se piensa la importancia y el relieve que lo "lumpen" socialmente hablando adquiere en la biografia y en la obra de Francisco Umbral. Lo lumpen -explica Umbral con categorias marxistas o postmarxistas en su "fabula"- esta constituido por elementos de la clase obrera que se desentienden del conflicto (de la lucha de clases quiere decir) por falta de conciencia de clase o quizas, añade el autor de su propia cosecha, "por un exceso de lucidez." Y los compara a cierto genero de primates que se aislan del resto de su especie en las orillas de los rios y que acaban asegurando ellos solos la sobrevivencia de esta ultima. El halago no puede ser mayor, no se me diga, porque esta claro a quien se refiere Umbral con esos primates mas previsores en el fondo que el resto, con esos electrones libres que escapan a todas las reglas de la fisica atomica (y cuantica), y lo es naturalmente el mundo idealizado de los quinquis (y gitanos) del Pisuerga de su infancia y de su adolescencia con los que nunca romperia sus lazos afectivos y emocionales -o afectivamente y emocionalmente complices si se prefiere- a lo largo de su vida. Arquetipicos del falo/lumpen lo son en opinion de Umbral Don Juan y Casanova con lo que parece erigir el donjuanismo (picaresco) de nuestro Siglo de oro por un lado, y por el otro el libertinaje (ilustrado) del XVIII, de insignes antecesores en el plano del linaje espiritual del lumpen marginal, del microcosmos de minorias sociologicas marginales -quinquis y gitanos- al que alude en este capitulo de su fabula. En la serie de novelas guerra civilistas de Umbral se nota una teologia mas o menos criptica o disimulada, paralela a mi juicio a la filosofia o teologia de caracter moral y raiz anti-cultural (de contra/cultura) a la vez, profundamente subversiva que destila esta obra trangresora e irreverente (igual que otras suyas) y que por mas que no se manifestase nunca mas que de una forma latente no deja de maravillar a distancia que no le crease mas problemas con la censura franquista; y que explica harto desde luego las que le acabo creando tras la llegada de la democracia.

Y ahi puede que resida a mi juicio ese comunismo tan visceral, tan arraigado, tan epidermico en Francisco Umbral que tanto sorprendia e intrigaba a uno de sus principales detractores, Ricardo de la Cierva. Comunismo de compañero de viaje, cabria apostillar, que quedaria immortalizado en la instantanea aquella de su vida, un tanto chaplinesca, a la que alude alguna vez -con resentimiento- en sus obras memorialistas, cuando Carrillo "le dejo tirado en las rondas"; y fue en una manifestacion del PC durante la Transicion, -como lo cuenta en detalle en "Y Tierno Galvan subio a los cielos"- que transcurrio desde la glorieta madrileña de Legazpi hasta la de Anton Martin en la que los dirigentes comunistas a comenzar por el marques de Paracuellos se fueron excusando uno tras otro en el trayecto, hasta dejarle solo pronunciando el discurso de clausura (que debio ser de antologia) Algo que no les perdonaria (para variar en el, desde luego) Un hombre, un autor, en "el umbral" (de vertigo) de la marginalidad, de un mundo sin ley -y sin moral- (o con ley y con moral propias) de las grupos asociales, y propicio a todas las aventuras (a cual mas grotescas): esa seria una de las glosas que el maestro d'Ors -que Umbral tanto admiraba- no hubiera puesto pero ninguno en firmar por cuenta de aquel, de su obra y de su trayectoria.

(1): "Fabula del falo" de Francisco Umbral, Kairos, 1985
(2): Op. cit. p.
(3): Real decreto de Abril del 77 "sobre libertad de expresion", que agravaba las penas previstas en materia de injurias, calumnias, y pornografia. En Marzo del 89 veria una luz nueva ley de Prensa (anti-libelo) que Umbral tambien consideraria dirigida contra él.

"Las Ninfas" de Francisco Umbral (libros)

Permalink 17.08.09 @ 16:17:07. Archivado en Francisco Umbral y la memoria de la guerra civil, Libros

El titulo "Las Ninfas" le valio a Francisco Umbral el premio Nadal 1975. Uno de los grandes triunfos literarios de su vida; junto con el Cervantes y otros premios menores, que se verian obligados a codearse con sus dos grandes fracasos, la derrota de su candidatura de ingreso en la Academia, y el premio Planeta que nunca le dieron a pesar de que fuera una las plumas mas asiduas de aquella escuderia. Yo a Umbral dicho se de entrada lo leo o sigo leyendo un poco por obligacion o si se prefiere por un prurito de perfeccion, que no se diga que no me conozco o me he leido del todo su obra inconmesurable, y me refiero a sus libros solo por supuesto. ¿Con su muerte ceso el interes en mi, pues? No es exactamente eso, pero si es verdad que la tarea del critico o del estudioso de una figura literaria postuma se semeja (un poco) a veces la del entomologo o del especialista en disecaciones.

Y no es que yo haya desesperado de acabar encontrando la clave secreta que le confiera un valor peremne a su obra y a la evocacion de su figura, pero es cierto que la lectura o relectura de todos esos titulos ya mas o menos arrumbados al cuarto de los trastos viejos o perdidos en los puestos o kioskos de la Cuesta Moyano arrastran un poco el aroma inconfundible de lo enmohecido, ya en vias incluso de echarse a perder (para siempre) El valor de este titulo de Umbral -que figuraria junto con otros dos suyos, "Mortal y rosa" y "Leyenda del Cesar Visionario" entre las cien mejores obras del siglo XX que proclamo el diario el Mundo al alba del milenio-, bien por encima a mi juicio de su innegable valor literario, se lo dan las claves autobiograficas, ocultas, enterradas (o entoñadas como diria el autor) entre lineas del relato o del amasijo de historias mas o menos inconexas a un primer vistazo que lo componen. La Ninfas es una version (mas) de lo que se da en llamar en la obra de Umbral "la novela (vallisoletana) de su infancia y adolescencia" que tienen de matriz primera "Los Males sagrados" (1973) e incluye entre unos y otros una docena (larga) de titulos, obras narrativa o del genero memorialista.

Todas de vuelta sobre lo mismo; los rodeos de siempre en Umbral, para venir fatalmente a parar en los mismos enigmas, en los mismos secretos celosamente guardados, en sepulcros de siete llaves se diria entre tanto subterfugio, tanto circunloquio o disimulo. El sepulcro del cid (umbraliano) salto con gran estrepito desde luego al publicarse la biografia no autorizada -ya aqui tan a menudo evocada- con los datos reexhumados de su "curriculum" verdadero que Umbral siempre oculto celosamente, de sus origenes, de su nacimiento, y de sus primeros años e incluso de los inicios de su carrera literaria. Todo no se veria revelado no obstante y el seguir descifrando secretos y enigmas sea tal vez -antes y despues de la muerte del autor- el cometido mas indeludibles entre todas las tareas pendientes que ofrece a criticos y a estudiosos la obra umbraliana.

Y las Ninfas no deja de ofrecerlas desde luego en sus episodios mas logrados y a la vez mas enigmaticos e incomprensibles. Porque lo que destapa mas si cabe el enigma que encierran no lo es tanto lo insolito rayano en lo inverosimil -a fuer de disparatado a veces- de la historia contenida en el relato, sino precisamente los visos mas que abundantes de memorialismo veridico que ofrecen a la lectura mas atenta; de la clave autobiografica oculta e indefensa que encierran en resumidas cuentas. Por el hilo se saca el ovillo, lo conocido por lo oculto y viceversa, quiero decir que lo que no se conoce de la vida, de la infancia y de la adolescencia (y primera) juventud de Francisco Umbral se acabe fatalmente viendo al descubierto a partir de los datos ya descubiertos, y entre ellos de una importancia insoslayable por lo descomunal lo sea sin duda la circunstancia de su infancia sin escolarizar a partir de los once años, que Ana Caballe acerto a dejar bien sentado y verificado en su autobiografia. Con lo cual casi todo se explica, es verdad, y sin lo cual todo o casi todo sigue en la penumbra. Y sobre todo los episodios mas enigmaticos, y a la vez mas logrados de su obras mas celebres.

Como por ejemplo "Las ninfas", y como por ejemplo uno de sus episodios, el de la tanda de ejercicios espirituales para ciegos a la que el protagonista (trasunto autobiografico del autor) se ve mas o menos forzado a asisitir. ¿Pura ficcion, boton de muestra genial de surrealismo en el autor? Memoria ocular (mas o menos) involuntaria diria yo mas bien. Porque para el niño/de/derechas sin escolarizar que era Francisco Umbral y la anomalia que aquello suponia sin lugar a dudas en aquel miniuniverso semi/cerrado de su infancia de su medio familiar y su entorno urbano, del vencindario de su barrio vallisoletano en aquellos años de la España de Franco de la posguerra (immediata), el episodio no deja de ilustrarnos de un escenario mas que verosimil de via de escape o de subterfugio -que respondia a su vez a un reflejo condicionado del cuerpo social- con vistas a llenar como fuera la existencia de aquel niño sin escolarizar y al que tampoco cabe aplicar retrospectivamente la problematica (bien actual) del trabajo infantil, a pesar de que acabase entrando a trabajar de botones en un banco a la edad temprana de trece (o catorce) años.

Las congregaciones mariana, sus lugares de renunion -cine infantil, salas de juegos y demas- eran pues una de las muchas antenas de las que disponia la iglesia/institucion omnipresente en la España de los cuarenta y en Valladolid, capital del alzamiento tal vez mas que en otros sitios; en las que tarde o temprano debia verse envuelto el verso suelto que era aquel niño, hijo de nadie, sin madre reconocida -por que la autentica se hacia pasar por su tia-, y sin escuela, y sin nada que hacer (casi) todo el dia. Rebotado de los rebotados, electron libre, el niño Umbral. Como si fuera un ciego (para aquellos padres jesuitas) en resumidas cuentas. Una anomalia siempre rayana en el escandalo ademas. Porque a lo anomalo de ciertos datos biograficos y genealogicos en la vida de Francisco Umbral cabe añadir ese perfume de escandalo indefectiblemente indisociable no solo de su obra escrita sino tambien de su trayectoria biografica desde muy joven. "Escandalo provinciano" llama Ana Caballé al incidente -aun por esclarecer del todo- en el que Umbral se veria envuelto en Leon donde trabaja de locutor radiofonico con las responsables locales de la Seccion Femenina que sellaria su destino decidiendole a irse definitivamente a Madrid, a principios de los sesenta.

Una huida (hacia adelante) a todas luces que bien pudo verse visto prefigurada -como el mismo autor lo da entender tan a menudo en sus escritos memorialistas- en otra huida anterior, de su villa natal, Valladolid. En la biografia no autorizada se puede leer que Umbral se traslado a Leon gracias al empleo que le consiguio alli (en la Voz de Leon) uno de sus primos que habia conseguido hacia poco un puesto de responsabilidad en aquella emisora, no impide que Umbral dejo siempre bien claro despues que nunca se volveria a Valladolid ni atado, y que su huida a Madrid pueda ser pues vista como una huida o un dar la espalda definitvamente no tanto a Leon, como a Valladolid, la ciudad de su infancia y de su adolescencia. Como lo deja insinuar el mismo ademas en "La forja de un ladron" o en "Pio XII, la escolta mora y un general sin un ojo" entre sus novelas "vallisoletanas" ¿Fue la muerte de su madre lo que le conmino a la huida comp pudiera parecer a primera vista? El paso de un lapso considerable de tiempo -no menos de tres años entre medias- hacen desde luego dudarlo.

Con lo que la hipotesis del escandalo (provinciano) viene a emerger, se quiera o no se quiera. Con la ventaja ademas que le da el bastarse y sobrarse a esclarecer otro de los pasajes mas enigmaticos (y mas logrados) de la novela y me refiero a la entrada en religion a la fuerza -y en un perfume de escandalo- de una de las chicas jovenes del barrio, porque asi lo acaban decidiendo las personas influyentes del lugar, sus fuerzas vivas. Cristo-Tedorito, el novio de la chica que obligan a meterse monja, ¿doble (solo) del protagonista o trasunto aubobiografico del autor mas bien, habida cuenta de la tecnica (literaria) de desdoblamiento omnipresente en la obra de Umbral, como si respondiera a una necesidad o fatalidad psicologica?

Porque el episodio no puede ser mas enigmatico desde luego y se diria que la clave de explicacion que el autor intenta en ciertos parrafos evocando (comparativamente) el mundo -contiguo o colindante a su propio barrio- de los gitanos no hiciese mas que ahondar el enigma (2) ¿Un escandalo pues, uno mas en los que se veria envuelto Umbral, joven/adolescente que acabarian forzandole a la huida de su ciudad natal? Contribuiria a explicar desde luego como quiera que sea ese anticlericalismo resentido, rencoroso, tenaz e irreconciliable en el autor, ese ajuste de cuentas con la institucion que se diria que no acabo nunca de consumar, ni en su ultimo libro siquiera. Escandaloso (en vida) Umbral, y escandalo aun mayor el de su guerracivilismo irreconciliable.

(1):"La Ninfas" de Francisco Umbral, Destino, 1976
(2): Ob.cit. pp. 211, 224

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